A sus 84 años el cineasta alemán ha recibido este viernes en el Kursaal el galardón de manos de Orlando Bloom y ha recordado su vínculo con el País Vasco, Lope de Aguirre y su recorrido a pie por los Pirineos
Werner Herzog recibe el Premio Donostia y reivindica el euskera y los bertsos: «Es un pueblo de poesía, un pueblo de poetas»

Werner Herzog ya forma parte de la historia del Festival de San Sebastián. El cineasta alemán, de 84 años, ha recibido la tarde de este viernes el Premio Donostia, en una gala celebrada como cada año en el Palacio Kursaal, en la que ha pronunciado un discurso especialmente dedicado a la cultura vasca.
Visiblemente emocionado, Herzog ha asegurado que no se siente un extranjero ante el público donostiarra y ha reivindicado el vínculo que mantiene desde hace décadas con el País Vasco. Una relación que, según ha explicado, comenzó incluso a través de una de sus primeras películas, ‘Aguirre, la cólera de Dios’, protagonizada por Klaus Kinski en el papel de Lope de Aguirre, a quien ha definido como vasco y como una figura rebelde frente a la Corona española.
El cineasta también ha recordado una experiencia personal que le llevó a recorrer más de mil kilómetros a pie desde el Festival de Cannes, atravesando Carcassonne y recorriendo los Pirineos por la frontera entre Francia y España. Herzog ha bromeado al reconocer que terminó aquel viaje en Biarritz y no en San Sebastián, pero ha destacado que durante aquel recorrido pudo conocer a los vascos en las montañas.
«Estoy orgulloso de estar aquí con vuestra cultura»
Herzog ha vinculado además su fascinación por el pueblo vasco con su interés por las primeras culturas humanas. Ha recordado su película La cueva de los sueños olvidados, rodada en la región francesa de Ardèche y centrada en las pinturas de una cueva paleolítica.
El director ha explicado que llegó a sentir que aquellos primeros seres humanos que pintaron las paredes de la cueva hace unos 35.000 años le observaban cuando se quedaba solo en su interior. En un momento especialmente poético de su intervención, ha establecido un vínculo entre aquellos primeros habitantes y el pueblo vasco actual.
«Estoy seguro de que las personas que pintaron esas pinturas hace 35.000 años eran vuestro pueblo, hablaban vuestra lengua», ha afirmado.
Herzog ha ensalzado así la cultura vasca y, especialmente, el euskera, al que ha definido como “la lengua más increíble” y ha defendido que su presencia en Europa es anterior a la llegada de los pueblos indoeuropeos.
Admiración por los bertsolaris
Pero uno de los momentos más destacados de su discurso ha llegado cuando ha hablado del bertsolarismo. Herzog ha explicado que, aunque no entiende euskera, cada año sigue en YouTube las competiciones de bertsolaris.
«Cada año veo en YouTube la competición que se celebra aquí, en vuestro pueblo, de poetas que compiten improvisando poesía», ha contado.
El cineasta ha reconocido que no comprende las palabras de los bertsolaris, pero ha asegurado que sí percibe algo que trasciende el idioma: una sensación de comunidad y de pertenencia.
«No hablo una sola palabra de vuestra lengua, pero al ver a los poetas competir, superarse unos a otros y avanzar cada vez más, sin saber exactamente de qué están hablando, siento una comunidad. Siento como si perteneciera allí», ha explicado.
Y ha cerrado su intervención con una frase que resume buena parte de su homenaje a la cultura vasca: «Es un pueblo de poesía, un pueblo de poetas».








