Los fanáticos mandan en el viejo continente

La tragedia de la zona euro, en estos momentos, es que los supuestos defensores de la racionalidad económica y la discplina fiscal son , en realidad, ideólogos radicales que, en otros paises (como EEUU), serían calificados como fanáticos. En cambio, los defensores de una estrategia economica racional y moderada se tachan de ideológos adolescentes. Como resume tristemente el economista de la Universidad de Oxford Simon Wren Lewis en este importante articulo, “el proyecto europeo ha sido secuestrado por una ideologia económica y la austeridad es el principal arma de esa ideologia”

El mensaje de que Alex Tsipras y Yanis Varufakis son extremistas temerarios dispuestos a sacrificar a Grecia para proteger a su partido ha calado hondo esta semana hasta en medios de comunicación antes críticos con la euro ortodoxia, (ver el sermoneante articulo de Philip Stephens, ex asesor de Tony Blair, que defendió en su día la entrada de la libra en el euro, en el Financial Times).

Según la narrativa oficial, los bandazos de Tsipras en la última semana son indicios de la arrogancia delirante del lider radical, un perfil sicológico antes reservado en los diagnósticos mediáticos para Varufakis. El primer sintoma: convocar un referendum sin avisar a los socios europeos justo cuando se estaba acercando a un acuerdo. El segundo: presentar, dos días después, una nueva propuesta a las instituciones acreedoras que fue sumariamente rechazada.

Pero, cualquiera que conversase con el ministro griego con el que hablé yo ayer, llegaría a la misma conclusion que yo. El comportamiento de Tsipras es lógico y eticamente coherente para un primer ministro cuyo mandato electoral fue mantener Grecia dentro del euro y al mismo tiempo, encontrar una solución para la crisis de solvencia del estado griego tras el fracaso de los programas anteriores.

“Nosotros convocamos un referéndum porque aceptar un programa como el que se propone supondria incumplir todas las medidas por las que fuimos elegidos”, dijo el ministro que ocupa una cartera importante en el Gobierno de Tsipras. “Estamos haciendo todo lo posible para no dividir el país en dos campos, ni polticamente ni sicologicamente, pero sabemos que el resultado será muy disputado”, añadió. “Si gana el no, intentaremos reabrir negociaciones para evitar recortes de pensiones y conseguir algo de reestructuración de la deuda, al menos. Si gana el sí no sé qué haremos”. En cualquier caso, añadió- el cierre de los bancos griegos no puede durar mas de dos semanas.

¿Por qué decidió Tsipras hacer más concesiones tras convocar el referéndum? “Porque temíamos que se estaba dando el mensaje que habíamos convocado el referéndum para salir del euro y no es el caso”, respondió.

No son exactamente los comentarios de un peligroso revolucionario radical. Y quien, como yo en estos momentos, tenga la oportunidad de alejarse del viejo continente, pronto se da cuenta de que el extremismo en Berlin es moderación en Washington y otras capitales.

Sendas entrevistas con economistas en EEUU, algunos de ellos ex asesores del FMI, así como operadores financieros en Wall Street lo confirman . Tal y como Varufakis comentó hace dos dias, Syriza –asesorado por el experto legal en deuda de Washington Lee Buchhit y por un banco especializado en crisis de deuda Lazarde- está diciendo exactamente lo que diría un experto en “debt work-outs” (la resolución de crisis de insolvencia) de cualquier banco en Nueva York o institución multilateral en Washington.

Una decena de miembros del Congreso en Washington, algunos próximos a Obama, acaban de firmar una carta en la que constan lo que en EE.UU. es obvio: “Grecia necesita una solución que convierte en prioridad una recuperación económica si no permanecerá en la trampa de austeridad, recesión y deuda insostenible”, se explica en la carta.

“Si no hay acuerdo, hay riesgo de una grave crisis financiera que no solo dañara la enconomía griega sido también a al economía europea y global”, añaden estos representantes de la Cámara estadounidense rompiendo con la mantra europea de que la salida de grecia del euro no tendría repercusiones graves . Mark Weisbrot del Center for Economic and Polcy Research (CEPR) en Washington destaca los recelos que se sienten en la Administración de EE.UU. ante una euroortodoxia considerada fanatica.

En Washington solo el Tea Party comparte las falacias prekeynesianas de Wolfgang Schauble, un ministro de finanzas formado en derecho y no ciencias económicas cuyo analfabetismo economico sería digno de una tesis de los estudiantes de Post crash economcis .

Pero , claro, el analfabetismo economico -si has vivido por encima de tus medios, tienes que recortar gasto- es justo lo que caracteriza los editoriales de periodicos, los monologos de tertulianos y las charlas de bier keller y taberna en el Viejo continente

La mayoria de los economistas con criterio entienden el crimen que se esta cometiendo en grecia. “Cualquier persona cuerda y alfabteto en terminos economicos entendería que, tras una caida del 25% del PIB y con una tasa de paro juvenil del 50, el experimetno de la austeridad en Grecia ha fracasado”, escribe Jorg Bibow del Levy Institute en Social Europe. Pero “en Berlin, en el universo paralelo del Doctor Schauble, la austeridad funciona siempre”, ironiza.

Hay rebelión en el FMI, secuestrado por la euroortodoxia a pesar de sus propios economistas. Ashoka Mody y Peter Doyle, ex economistas del fondo en Washington han instado a la troika a no forzar a Grecia a recortar pensiones ni subir el IVA, precisamente als reinas rojas de Tsipras. “Si no retiran estas medidas de la propuesta, van a machacar más la demanda en la economía griega, y prolongar la recesión sin mejorar mucho el lado de la oferta”, me dijo Doyle desde Washington. (En otro post se explica las contradicciones esquizofrénicas del FMI en Grecia)

En Nueva York tambien, cualquiera que haga un pequeño sondeo de la opinión de Wall Street comprobará que existe incredulidad ante la psoicion de los acreedores europeos. “Durante años, Grecia iba a la mesa de negociación para mendigar; ahora ha alquilado unos excelentes asesores financieros” , dijo un gestor de un fondo de inversiones en Connecticut.

En las capitales de lso grandes economias emergentescomo Brasil pocos apoyan la dureza de los acredores europeos . Paulo Nogueira Batista, el nuevo vice presidente brasileño del Banco de Los Brices, ha criticado a la troika por hacer uan intervención que “será percibido como el rescate a los bancos europeos y no a grecia”.

¿Cómo puede ser que existe una discrepancia tan radical dentro y fuera del viejo continente respecto a la crisis griega? El ministro de Syriza consultado tiene una posible respuesta. Ya no son motivaciones económicas las que explican la insistencia europea en estrategias fracasadas sino políticas. Europa quiere un cambio de régimen en Atenas

“Esperábamos que prosperase la línea blanda de Jean Claude Juncker”, dijo el minsistro. “Pero todo indica que ha ganado la línea dura de Wolfgang Schauble que requiere humillarnos o quitarnos de en medio para dar una advertencia a los españoles respecto Podemos”.

LA VANGUARDIA