En este artículo intentaré ofrecer una mínima guía crítica sobre Israel, país donde vivo desde el mes de junio. No hablaré de los palestinos, sin embargo, sencillamente porque no los conozco lo suficiente: yo en Palestina sólo he estado una vez, en Hebrón. Allí vi la ocupación militar con mis propios ojos y me di cuenta, demasiado tarde, de que una chica de los servicios secretos, haciéndose pasar por canadiense, me sacaba información dentro del sherud de vuelta. Pero una sola visita no es suficiente. En Israel, en cambio, he estado más de una vez, ahora vivo allí, y he podido ver muy de cerca el conflicto que los israelíes y los judíos en general, tienen con ellos mismos. Más que el conflicto palestino-israelí, pues, yo conozco el conflicto israelí-israelí. El judío crítico. El israelí autocrítico. Estos son los que conozco. Estos son los que he leído, y de los que os quiero hablar.
Esta guía mínima es ideal para la gente que quiere que Israel mejore. En cambio, es nefasta para la gente que quiere eliminar el país del mapa. Por eso dedico el artículo a Bernardo, uno de los impulsores del triunfal boicot a la banda Amusic Skazz Band, que este fin de semana tenían que tocar en las Fiestas Alternativas de Manresa. Bernat y sus amigos acusaron a uno de los músicos, Eric, de ser sionista. Cuando leí la acusación inmediatamente me vino a la cabeza la frase de los @hasbarats: ‘Si nosotros podemos ser catalanistas, ¿los judíos no pueden ser sionistas?’
Para mí ser sionista no es ser racista. Los sionistas son, sencillamente, nacionalistas israelíes y no entendí su boicot en absoluto. Quiero que sepas que si jugamos a ser implacables con Israel, ni tú ni yo llegamos a la punta del zapato de los israelíes autocríticos. Los judíos que no lo ven claro pueden ser muy contundentes. Mucho. Éstos son gente que ayuda a mirar el conflicto de una manera crítica, y no fanática. A mí, como mínimo, todos ellos me han servido de guía:
1.Víctor Ostrovsky. Judío nacido en Canadá. Ex agente del Mossad. En 1990 escribió el libro ‘By ways of deception’, donde describe de manera precisa el entrenamiento recibido en el Mossad. Ostrovsky explica que cuando terminó el entrenamiento, ilusionado en su primera misión, le culparon del fracaso de la misma. Dolido, dejó el cuerpo y escribió el libro, que el estado de Israel quiso censurar (1). No lo consiguieron. En el libro descubres algo que me dejó viendo visiones: el Mossad recluta agentes que no saben ni siquiera que hacen de agentes para el Mossad. Gente que trabaja para ellos sin darse cuenta. El libro se puede leer desde aquí (http://ia700608.us.archive.org/22/items/ByWayOfDeception/by-way-of-deception-victor-ostrovsky-claire-hoy-1990-mossad.pdf)
2. Dror Moreh. Israelí. Autor del documental ‘The Gatekeepers’, que habla del Shin Beit. Si el Mossad son los servicios secretos que operan en el extranjero, el Shin Beit son los que operan dentro Israel y Palestina. Moreh, en 2012, logró algo increíble: que los últimos seis cabezas de los Shin Beit hablaran ante cámara por primera vez en la historia. Es un film impresionante que explica el terrorismo de Estado desde dentro. Pone los pelos literalmente de punta: te explican cómo torturan, las explosiones en casas palestinas y te describen cárceles israelíes que son construcciones medievales. Explican, por ejemplo, quiénes eran los miembros de la extrema derecha israelí que intentaron hacer explotar la Cúpula de la Roca, uno de los centros más importantes de los musulmanes, situado en Jerusalén. Los terroristas eran niños bien. El estado les detuvo… y los soltó. Impresiona ver que los seis jefes de los servicios secretos entraron en Shin Beit siendo halcones y salieron escépticos y con ganas de charlar. En fin, ojalá todos los estados del mundo se atrevieran a hacer filmes tan bestias como este. Aquí lo tenéis con subtítulos en inglés, y aquí en castellano (http://blip.tv/palnet/los-guardianes-6593558). Gracias por enviarme este segundo enlace David. Lo has hecho cuando escribía el artículo. ¡A ésto se llama telepatía!)
3. Louis Theroux. Documentalista británico, autor de ‘Ultrazionist’, el mejor documental que he visto sobre los territorios ocupados. Fue emitido por la BBC. El autor no es judío, sino casado con una judía. Dicho por Theroux mismo, tardó años en tener los contactos hechos. A fe de Dios que los obtuvo: colonos, fanáticos religiosos y promotores inmobiliarios registrados durante su día a día. Es brutal ver cómo entrevista este hombre: pincha con una gracia que no se sabe si le romperán la cara o le abrazaran en directo. El film es una delicia. Periodismo en estado puro. Aquí se puede ver (http://vimeo.com/42568730).
4. Stanley Fischer. Judío educado en Estados Unidos. Hasta este verano, presidente del Banco Central de Israel. En 2010 el hombre se presentó ante la prensa (2) y arrojó este contundente mensaje: Israel tiene un problema grave con los ultraortodoxos. Basándose en un demoledor informe (http://taubcenter.org.il/tauborgilwp/wp-content/uploads/Taub_Bulletin_final.pdf) del Centro de Estudios Taub Center, Fischer dio unos datos espectaculares: casi el 70% de los ultraortodoxos israelíes no trabajan. Viven, como pobres, gracias a becas estatales, y entrar en sus barrios es conocer la miseria. La miseria y la ignorancia, que los ultraortodoxos estudian en escuelas religiosas donde no aprenden ni matemáticas ni inglés. Literal. Pilar Rahola siempre nos recuerda que en Irán muchos niños no aprenden ciencia, sino religión. Pues en Israel también pasa lo mismo. Además, los ultraortodoxos, de grandes, no hacen el servicio militar. Una ley se lo evita. Por tanto, ni aprenden, ni trabajan, ni defienden el país. Pero para mí los datos más definitivos que aporta Fischer son estos: el año 1960 el 15% de los alumnos de Israel (no Palestina) eran o bien ultraortodoxos o árabes que se habían quedado dentro de Israel. En 2008, estos dos grupos ya llegaban al 48% de los alumnos. Y en 2040 los dos grupos llegarán a ser el 78% de los total de alumnos. Es imposible que Israel pueda sobrevivir con tantos ultraortodoxos: no aprenden matemáticas, no trabajan de mayores y no sirven al ejército. El mensaje de Fischer a los ultraortodoxos se resume en una frase: ‘Get a job’.
Pues eso, Bernat. ‘Get a job’. Este: míra por favor los cuatro enlaces, aunque tres de ellos (el de Theroux lo desconozco) sean partidarios del Estado de Israel. Es decir, aunque sean sionistas.
Andreu Barnils
VILAWEB
andreu.barnils @ partal.cat







