José María Aznar acabará siendo el camarero del pacto que sellarán en fecha próxima Cánovas y Sagasta. ¿Pacto? Pactillo, entente de duración limitada, escena cordial y cooperación necesaria entre los dos principales aparatos políticos españoles para paliar, en la medida de lo posible, los daños que el bipartidismo está sufriendo en las encuestas. Sin quererlo, ya que su propósito es otro, Aznar lo ha servido en bandeja.
Repasemos la secuencia. El sábado 4 de mayo, el programa Audiencia abierta de TVE pone en boca del Rey dos mensajes: el jefe del Estado desea un “gran pacto” entre los partidos para hacer frente a la crisis económica y quiere dar por totalmente zanjado el intermitente debate sobre una hipotética abdicación.
Horas después de la emisión del programa y antes del cierre de las ediciones dominicales de los diarios, un portavoz del palacio de la Zarzuela matiza que el Rey no ha propuesto un gran pacto de Estado, pero sí pactos concretos para hacer frente al grave problema del desempleo. En el palacio de la Moncloa y en la calle Génova hay quien cree ver la larga mano de Alfredo Pérez Rubalcaba en la voz en off del espacio de TVE que interpreta los deseos del monarca. El programa Audiencia abierta lo dirige el periodista Miguel Ángel Sacaluga, hasta hace unos meses miembro del consejo de administración de Radio Televisión Española a propuesta del PSOE.
El momento es delicado y el barómetro de abril del CIS pronostica un descalabro del bipartidismo. A lo largo de aquella semana se habían pronunciado a favor de un pacto político general el empresario José Manuel Entrecanales, presidente del Instituto de la Empresa Familiar, y Josep Antoni Duran Lleida, secretario general de Convergència i Unió. Y el Gobierno acusaba el negativo impacto de la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros del viernes 26 de abril, en la que la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y los ministros Luis de Guindos (Economía) y Cristóbal Montoro (Hacienda) presentaron las sombrías previsiones económicas para el trienio 2013-2015; comparecencia calificada por algunos observadores como “grave error de comunicación”.
El 27 de mayo, José María Aznar es entrevistado por Antena 3 y lanza una áspera diatriba en la que acusa al Gobierno y a su presidente –al que nunca cita por su nombre– de falta de energía, de operar sin un rumbo claro y de “languidez”. En el curso de la entrevista –en la que Aznar tampoco cita al Rey por su nombre–, el expresidente da a entender su posible regreso a la política, si las circunstancias así lo requieren.
La embestida provoca un inmediato cierre de filas en el PP y desplaza a Rajoy al centro. Al cabo de unos días, la Moncloa filtra que horas antes de la intervención televisiva de Aznar, el jefe del Ejecutivo había recibido al expresidente socialista Felipe González, para hablar de la coyuntura europea. Días más tarde se hace saber que también ha sido recabada la opinión de José Luis Rodríguez Zapatero. El movimiento táctico es claro: Rajoy ensancha su perímetro exterior para reforzarse en el combate interior. El presidente orilla los recelos y se abre a un pacto parcial y limitado con el PSOE, más CiU y PNV (partido con el que hoy mantiene muy buenas relaciones), para subrayar su posición central, mientras comienzan a difundirse algunos datos alentadores sobre la economía que corrigen, ni que sea levemente, la imagen sombría del 26 de abril, cuyo propósito –dicen– era acabar de convencer al Directorio Europeo sobre la concesión de un mayor margen para el ajuste del déficit.
Rubalcaba también se refuerza. Gana tiempo en el debate interior de su partido y se apresta a relanzar la dimensión centrista y utilitaria del PSOE, mientras un sector del mismo reclama un rápido giro a la izquierda para taponar el ascenso de Izquierda Unida. En algunas instancias del PSOE soplan aires kirchneristas. Zapatero sonríe –Zapatero siempre sonríe– y González mira con ojos de felino a Aznar, que el próximo lunes dictará una conferencia en el Club Siglo XXI de Madrid, sin debate posterior.
http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20130606/54375394430/aznar-canovas-y-sagasta.html








