La inauguración de la línea de AVE entre Barcelona y Figueres ha transcurrido en todo momento en un tono institucional, pero en los discursos ha quedado claro que gravitaba el proceso soberanista catalán. El presidente Artur Mas ha alabado la llegada al tren de alta velocidad, y haciendo un repaso ha soltado la anécdota de que el primer tren español no fue el Maresme sino en Cuba. «En aquel tiempo Cuba era España», recordó con una sonrisa. Desde 1898 ya no lo es. En todos los asistentes a la inauguración en la estación de Girona, entre los que se encontraba el presidente español, Mariano Rajoy, y el príncipe Felipe se ha hecho presente el paralelismo con la situación catalana. Mas ha remarcado que no pensaba hacer un discurso reivindicativo, pero sí ha apuntado que la conexión del AVE con Europa demuestra que «la auténtica unidad de mercado no la tenemos que buscar en los estados tradicionales sino a escala europea», mientras al tiempo que pidió que no se vea este nuevo tren como un privilegio de Cataluña como se afirma en algunos medios de Madrid. «Les recuerdo que después de 30 años de democracia Cataluña es quien tiene menos dotación de infraestructura pública, cuando es quien aporta más al PIB», ha recordado.
«Proyecto compartido»
Rajoy, y en menor medida el príncipe Felipe, han hecho el discurso opuesto, con una visión del AVE como vertebrador de España. No se han escondido en ningún momento. Según el presidente español, las vías férreas han sido «costuras capaces de acercar los diversos territorios», con la idea de España «como proyecto compartido». El príncipe, que ha hecho casi la mitad del discurso en un correcto catalán, ha añadido también que la inauguración ha sido «un paso más en la vertebración de España», y ha alabado el modelo de alta velocidad español diciendo que es digno de imitar. El AVE conecta desde hoy por fin con Europa, 20 años después de la conexión entre Madrid y Sevilla, que fue la primera que se puso en funcionamiento en 1992. El gobierno español, en un modelo pensado por Felipe González, impulsado por José María Aznar, y seguido por José Luis Rodríguez Zapatero y Rajoy, ha usado un criterio estrictamente político de articulación del Estado. A partir de hoy, la conexión directa con Francia podrá seguir adelante, y por primera vez el servicio saldrá de España. No obstante, hay que tener presente que el TGV francés llega por ahora sólo hasta Montpellier en velocidad alta. El primer tren de alta velocidad de la línea Barcelona-Girona-Figueres ha salido de la estación de Sants a las once y un minuto con destino a la capital del Alt Empordà, donde ha hecho una breve parada y se ha descubierto una placa, y posteriormente en Girona, donde se ha celebrado el acto institucional de inauguración.
Malestar de los alcaldes
Los alcaldes de Figueres y Girona, ambos de CiU, han mostrado descontentos por cómo se han preparado los actos de inauguración del AVE y porque consideran que se inaugura una obra que está incompleta. Carles Puigdemont, alcalde de Girona, y la alcaldesa de Figueres, Marta Felipe, lo han indicado en «El matí de Catalunya Ràdio».
Según Puigdemont, «el proyecto ferroviario es incompleto. Hoy se inaugura una estación que es la fase 1 de un proyecto que tiene tres fases, un proyecto aprobado, prometido, anunciado, ratificado en todas las campañas electorales que nos han precedido y que ahora quedará, directamente, a medias». En Girona, miembros de la CUP se han concentrado para protestar contra Rajoy y el príncipe Felipe. Haga el recorrido virtual
En el vídeo que acompaña esta información se puede hacer un viaje virtual de este trayecto que tiene 128 kilómetros de largo. Se puede ver cómo el convoy sale de Sants y enfila la entrada del túnel Sants-Sagrera, que hace prácticamente seis kilómetros de largo, dirección norte. También se puede comprobar cómo la estación de la Sagrera continúa en construcción con sus edificios a medio hacer. A continuación el tren ya abandona Barcelona y sólo tarda 37 minutos en llegar a Girona. Con 16 minutos más se realiza el trayecto que une la capital gerundense y Figueres.







