Salvador Cardús: “Mas tiene todos los números de la rifa para liderar la independencia’
La independencia está en todas las mesas de debate, reales o virtuales, en Cataluña. Este Once de Septiembre todavía puede estar con más peso, si se confirma que la manifestación convocada por la Asamblea Nacional Catalana consigue reunir muchos miles de ciudadanos ‘por un nuevo estado de Europa’. Para conocer cuál es el estado de maduración y los caminos de la independencia, hemos hablado con una decena de personalidades de referencia para que nos expongan su parecer sobre el cuándo, el cómo y el quién del proceso. Hoy empezamos la serie con el sociólogo Salvador Cardús, autor del libro ‘El camino de la independencia’ (La Campana, 2010).
-¿En qué plazo es razonable que Cataluña sea independiente?
La independencia es y será más un proceso que un punto y aparte. Pero el proceso, que en cierto modo ya ha comenzado, tendrá un momento de ruptura política fuerte, simbólicamente muy marcada, que debería producirse en un plazo no superior a dos años. El proceso posterior puede durar otros dos o tres más, aunque pueden quedar cuestiones abiertas durante bastante más tiempo.
-¿Como se conseguirá la independencia?
Cómo será, no lo sé. Pero preferiría que fuera a través de un pronunciamiento muy mayoritario del Parlamento -un 80 por ciento de diputados- de manera que tuviera la máxima legitimidad democrática, sobre todo de cara al reconocimiento internacional, que será imprescindible. Y este pronunciamiento, que debería dar lugar a un proceso constituyente, debería haber sido explicitado en los programas electorales, y sin necesidad de que hubiera una coalición de excepción, que creo que restaría más que sumaría (el electorado de ERC nunca votará CDC, y viceversa, por no hablar de UDC). El referéndum lo dejaría como colofón, con una nueva legislación que permitiera, pero no para iniciar el proceso, que significaría comenzar con una ilegalidad.
¿Quién lo hará?
Sólo si hay liderazgo político lograremos la independencia. Produce una cierta angustia escuchar expresiones de populismo antipolítico, que son peligrosamente antidemocráticas. Delante deberá haber quien gobierne, y tiene casi todos los números de la rifa el presidente Artur Mas. Pero no debería ser el único líder, aparte de los apoyos que necesitará el mundo político de todos los ámbitos sociales.
En otros partidos, serán necesarios relieves importantes, y no sólo en el PSC. En algún caso veremos retiradas importantes, por el fracaso de estrategias equivocadas, oportunistas o simplemente confusas, justo en horas que pedirán un gran compromiso y que los matices, sin desaparecer, se volverán opacos. Quizás durante el proceso constituyente, e incluso en la primera legislatura, habrá que hacer un gran esfuerzo con pactos excepcionales para conseguir la máxima estabilidad. Pero no debería ser imprescindible si todo el mundo actúa con responsabilidad y acepta las mayorías.







