El Gobierno del Señor Rajoy ha metido un tijeretazo de 27.300 millones de euros al pueblo español, para paliar la deuda que arrastra y de paso dejar contentos a los mercados europeos y a la Señora Merkel. Pero la cosa no acaba aquí; este gobierno sigue emitiendo deuda pública, bonos, letras, etc. todo un sinfín de disparates financieros con tal de cubrir las necesidades de cada ministerio, cuando en realidad cada gabinete debería autofinanciarse con los impuestos del pueblo.
Hasta este momento tenemos 600.000 millones de euros emitidos en diferentes nomenclaturas financieras que traducido a la antigua moneda se eleva a unos 100 billones de pesetas; teniendo en cuenta que los presupuestos del Estado español para 2012 se elevan a 275.000 millones de pesetas, podemos decir que nuestra deuda supera ampliamente y dobla dichos presupuestos.
A estas cantidades hay que añadirle los intereses de más o menos un 4% que se elevarán durante 2012 a unos 25.000 millones de euros, prácticamente el tijeretazo del Gobierno español.
Pero seguimos añadiendo más deuda ya que durante el año actual este gobierno tiene previsto emitir otros 86.000 millones de euros en productos financieros.
Estamos en un país al borde del caos o quiebra económica con las bolsas lejos de sus máximos anuales y que, tarde o temprano, necesitará una ayuda financiera que posteriormente habrá que pagar sus intereses y amortizarla.
Esto ya no es solamente depresión económica, va a pasar a ser depresión psicológica.
Hay que pedir responsabilidades penales y pecuniarias a todos los derrochadores anteriores con tal de que esta situación actual no vuelva a repetirse.
El Señor López tampoco se escapa de este laberinto económico ya que nos tiene metidos en una deuda de 5.600 millones de euros y que conste que los gobiernos que precedieron al dúo PP-PSOE, no necesitaron emitir deuda en los 10 años anteriores al Gobierno socialista; pero claro en Euskadi también se ha asentado el amiguismo, el chanchullo, el enchufismo, el no querer conocer la situación financiera de los familiares y de estas situaciones se generan chalets que se pagan con humo.
Triste porvenir es el que nos depara si esta situación lamentablemente no toma otro rumbo, ya que nos vamos a acercar a los seis millones de parados a finales de año.







