Dirigentes

¿La sociedad necesita dirigentes? La pregunta puede parecer una boutade e incluso una estupidez teniendo en cuenta una realidad, como poco, insultante.

Ahí caracolean los dirigentes de la economía (FMI, BM, BCE…), que disponen y diseñan trayectorias, que generan tercermundismo, miseria, recesiones económicas que sitúan a los pueblos al borde de la inanición (las grandes crisis)… Son los legados de los jinetes apocalípticos.

Los dirigentes de los partidos, tan ladinos como redomados arribistas del poder… “Entes de verbo vacío, cuando no de patio vecinal, duchos o dueños de la ciencia del bien y del mal”.

Dirigentes mediáticos, expertos en manipulación y en los avatares de lo políticamente correcto: -“Vigile sus expresiones, cuide sus ideas, mire que resultan inconvenientes, guárdese sus apreciaciones ”- ¡Difícil oficio el de los censuradores!

Y no olvidemos a esos dirigentes (oráculos) de la moda, del consumo, de pautas sociales, etc., etc.

Dejemos por el momento a los barandas de la religión y ética, hasta que se aclaren y abandonen sus encrucijadas, que aquí, la dirigencia, tan irritable y dogmática ella, no parece estar dispuesta para ningún tipo de disquisición…

El hecho es que vivimos una coyuntura, en que la sociedad empieza a mosquearse contra tanto ilustre mandatario…

Uno procura pasar de la aburrición que conlleva la campaña electoral y las formidables sandeces y mentiras de los profesionales. Pero lo cierto es, que cuando por pura casualidad y sin ningún empeño especial, oye a uno de esos dirigentes –razón del preámbulo- una de tantas de sus insoportables incontinencias, pues que como que monta en cólera…

Entre tantísimas soflamas, una –podía haber sido cualquier otra- me irritó poderosamente, porque podía ser un prototipo en lo que se refiere a la prepotencia, a la usurpación de funciones y a la falta de conexión del político con la sociedad.

Vivimos en momentos, en los que la ciudadanía empieza a proclamar a los cuatro vientos que su voz y su voluntad no sólo se oiga, sino que marque las pautas de la acción de los políticos.

Pues que no se enteran o no quieren enterarse.

El sistema no se arregla con parcheos, sino con su demolición y la construcción de uno nuevo en el que callen los escaños, para dejar paso a la voz desnuda del ciudadano, sin manipulaciones ni interpretaciones fraudulentas.

El tal prohombre pues, como con ínfulas de amo del cotarro –no creo que haga falta nombrarlo-, descerebrado él, juraba y perjuraba que lo de el gran puerto de Pasajes, era innegociable… Y todo eso que tanto nos solivianta, como lo de que por encima de su cadáver y que Alá es Dios y Mahoma su profeta y bla…bla…

Justamente, el proceder habitual de estos políticos (que si no han perdido el tren estamos deseosos de que se apeen de una vez por todas) Ahí está lo de Itoiz, canal de Navarra, Plaza del castillo, Museo sanferminero, incineradoras y etcéteras.

Y que mira que lo tienen fácil…

Porque cuando un tema se hace carne de conflicto, ¿por qué no consultan al ciudadano? Para bien o para mal, la respuesta de una mayoría siempre será la adecuada, sobre todo para la “pax populi”.

Porque pongamos por caso, ¿el interés de un puerto como el que se pretende para Pasaia, es de primordial interés para mi partido o para la mayoría de los pueblos implicados? Pregunten y no me sean borregos…

Pues no, que así es actualmente, esta democracia de nuestros pecados. ¡Que semejantes endiosados, se adueñen de la “rex publica” para representar a no se qué tipo de ciudadanos…!

Y es que el “vox populi” va in crescendo, poniendo en entredicho la manera de hacer política… Y que lo de unas votaciones, cheque en blanco y a forrarse que son cuatro días, ha de acabarse de una vez por todas.

Y ahí siguen, después del 22M –por cierto, bastante clarificador-, tratando de procrear pactos que sustenten los mismos engendros, como si aquí no hubiera pasado nada. Ahí, tratando de oxigenar los mismo espacios donde hace unas pocas horas, vegetaba la corrupción.

El hecho es que la realidad es bien terca, que el paro, la precariedad laboral, la brutalidad bancaria, la arbitrariedad de la justicia, el cohecho y la pascua pecuniaria de los políticos, siguen golpeando sin remisión.

Es decir, los mismos biorritmos socioeconómicos que están desmontando el bienestar y la viabilidad de esta sociedad, dejando sus despojos a merced de la criminal especulación del capital, y que hoy por hoy que no parece preocupar a nuestros “dirigentes”.

Parecidos programas, mismas rutinas, mismas y viejas palabras que ya hieden: “¡garantizar, la gobernabilidad”!, ¡buitres!

Lo de siempre, pero con la que esta cayendo, con doble dosis de cinismo…

¡Que sigan empecinados en resolver las crisis, los propios partidos tan estrechos colaboradores como causantes de las mismas!

Pues de verdad, no nos queda otra alternativa que aunque perezcamos en el intento ir a por ellos. Y espero que de una vez por todas les caiga la de “Dios es Cristo”…

Ahí estaremos. Uno ya tiene sus tacos y lleva años zarandeando las estacas del chiringuito (hispano y seudo vasquista); a ver si por fin conseguimos una democracia participativa, y “lo espachurramos” de una vez por todas.

 

Publicado por Nabarralde-k argitaratua