Curso “los vascos y navarra”

Joseba_Angel

Nabarralde “rescata” en el Reino de Navarra los derechos históricos del pueblo vasco

El curso ‘los vascos y navarra’ detalla los principales hitos de siete siglos de historia

Analizará el Fuero navarro, eje de un Estado “independiente y soberano”, con una lectura actual de una identidad colectiva

Joseba_Angel

Joseba Asirón y Ángel Rekalde, director de Nabarralde, durante la presentación del libro’1512, 500 años de conquista de Navarra’. (Iban Aguinaga)

 

Desde la creación del reino de Pamplona en 824 pasando por el reinado de Sancho Garcés III el Mayor, en el que Navarra se convirtió en un prestigioso reino europeo, hasta su declive cediendo territorio a los reinos de Castilla y de Aragón y bajo vasallaje de los reyes de Francia. En el seno del que fue un reducido reino se vivió uno de los “renacimientos culturales” más significativos de la Europa de la época y se fraguó el sistema foral que sostuvo una organización sociopolítica propia. Los intentos de “ocupación y dominio” del viejo reino por parte de sus vecinos fueron un hecho recurrente en la historia pero, sin duda, la agresión más feroz que marcó su destino fue la conquista de 1512.

El curso on line Los vascos y Navarra se inserta dentro del trabajo de recuperación de la memoria colectiva del pueblo vasco como sujeto histórico, tarea sobre la que lleva años trabajando la sociedad Nabarralde en su empeño por divulgar la cultura y la historia de Euskal Herria frente a otros corrientes que “tergiversan” la realidad histórica. Polémicas que “ocultan siglos y acontecimientos de gran riqueza histórica”, y que tratan de difuminar la realidad de Navarra como “Estado de los vascos, la expresión política de su organización independiente y el marco estable de su soberanía en el escenario internacional durante muchos siglos”. Versiones “deformadas” que inciden “contra toda lógica” en que “Euskal Herria no existe y Navarra no fue conquistada por un rey falsario, se ha escrito con la mayor desvergüenza. Y el euskera nunca ha sido discriminado, perseguido ni prohibido, en España o Francia”, dicen los organizadores.

A través de nueve temas y un aula virtual, un profesorado especializado detallará los capítulos centrales de la historia de Euskal Herria defendiendo la importancia de la memoria histórica en “los procesos societarios de cohesión social, integración en la conformación de la identidad colectiva, en las necesarias lealtades y legitimidades que dan soporte a la sociedad, a sus instituciones, etcétera”. El curso va dirigido a profesores y profesionales del ámbito educativo que desean investigar o documentarse, pero también es apropiado para cualquier estudioso o interesado en su realidad social, que quiera “profundizar en su formación o cultura personal”. El objetivo es formar personal docente del ámbito de ikastolas, institutos y enseñanza en general. Asimismo, se busca potenciar “la capacidad de pensamiento analítico en relación a la historia y la memoria histórica”, ofrecer una visión “rigurosa de nuestra historia que en la historiografía oficial no se contempla”. Y valorar las consecuencias de los principales hitos como la conquista de 1200, el derecho pirenaico, la unidad territorial vasca, así como “la historia como patrimonio y riqueza, y la continuidad del sujeto histórico vasco en la forma institucional del Estado de Navarra”.

En el temario se trabajará semanalmente y al final de cada semana se hará una breve evaluación. Al final del curso el alumno dispondrá de un plazo de dos semanas para hacer una disertación sobre los nueve temas. El curso tendrá una duración de tres meses y serán 60 horas de aprendizaje práctico. La matriculación se podrá formalizar hasta el 21 de septiembre y el curso comenzará el 4 de octubre. Dirigido por el historiador Joseba Asirón, será impartido por Ángel Rekalde, doctor en Ciencias de la Comunicación; el historiador de Nabarralde Mikel Sorauren; Beñi Agirre de Nabarralde; los doctores en Historia Idoia Arrieta y Joseba Asirón; los escritores Luis María Martinez Garate, Jean Louis Davant, y el escritor de Euskal Memoria Iñaki Egaña.

 

“Los vascos debemos exigir la devolución de nuestros derechos”

Joseba Asirón, historiador y director del curso ‘los vascos y navarra’

¿Cree que se ha perdido parte de la identidad como pueblo por un veto político o por otras influencias más culturales?

La tradición castellana ha predominado en España. Fernando el Católico, rey de Aragón, reinó en la práctica como rey de Castilla porque ello le daba más poder, más margen de maniobra del que hubiera tenido en Aragón, y no digamos en Navarra. La tradición castellana es caudillista y absolutista, por eso el nacionalismo español devenido es profundamente intolerante, y casi siempre de derechas.

¿Qué papel jugó el Reino foral en el desarrollo de nuestra cultura?

Jugó un papel fundamental, puesto que no debemos perder de vista que Navarra no fue otra cosa que el instrumento que los vascos se dieron a así mismos para perpetuarse y sobrevivir como pueblo. Así de claro. Y fue un instrumento que funcionó eficazmente durante cerca de siete siglos, y que podría haber seguido funcionando hasta hoy, si no se hubiera topado con la agresividad imperialista de Castilla, que fue laminando su territorio a lo largo de los siglos. Ahí están fechas como 1200, 1461 ó 1512, por ejemplo.

“La élite política española sabe que Navarra es clave para frenar la recuperación de un estado vasco”

¿Qué cree que es lo más llamativo de los sucesivos intentos del pueblo vascón por mantener su reino?

La voluntad firme de preservar, contra viento y marea, su propia identidad. Lo más normal hubiera sido que Vasconia, Euskal Herria o Navarra, como se prefiera, se hubiera diluido como un azucarillo en un vaso de agua, estando como estaba situada entre colosos mucho mayores y más fuertes que ella. Y sin embargo se fajaron mil veces, saliendo una y otra vez a flote a pesar de los embates y conquistas.

¿Sigue siendo Navarra un territorio políticamente codiciado?

Claro que sí. Navarra fue cuestión de estado en 1512, porque Fernando el Católico quería llevar las fronteras hasta el Pirineo, a pesar de que esta cordillera nunca antes había sido una frontera natural. Y desde entonces no hemos dejado de ser cuestión de estado nunca, ni en 1839, ni 1894, ni en 1936 ni en la llamada Transición Democrática, en la cual se jugó sucio con Navarra desde el minuto uno. La élite política española sabe que en Navarra se sitúa el campo de batalla ideológico para frenar la recuperación de un estado vasco, y siempre estará dispuesta a invertir aquí todos los recursos políticos a su alcance.

¿Qué lectura se hace en pleno siglo XXI de aquellas monarquías?

El llamado “gran estado plurinacional”, que surge a sangre y fuego en la Edad Moderna, ha entrado en una profunda crisis. Hoy en día, tras quinientos años de sometimiento, las naciones recobran la iniciativa y reclaman con fuerza un nuevo status político. Lo vemos en Escocia, en Cataluña y en otros muchos lugares. También los vascos debemos exigir la devolución de nuestros derechos históricos, y por eso era tan importante conocer la realidad de la conquista. Porque, si esto hubiera sido, como nos decían hasta hace poco, una anexión, una unión voluntaria y pacífica, ¿por qué no era posible revertirla, recuperando la independencia perdida? Y no veo que el Estado español esté por la labor…

Ana Ibarra
Noticias de Navarra