Cruda perspectiva

A pesar de la que está cayendo, el precio del barril de Brent se resiste a bajar de los 100 dólares e incluso se permite flirteos con los 110-115 dólares. Unos guarismos que a finales del 2011 llevarán a España a situarse cerca del récord de déficit comercial por importaciones de productos energéticos, alcanzado en el 2008, en torno a los 42.668 millones de euros. De enero a septiembre de este año dicho déficit era ya de 31.147,7 millones, un 22,5% más que durante el mismo periodo del año anterior y cerca de un 88% de todo el déficit comercial de nuestro país. El aumento de los precios ha superado ampliamente el efecto del descenso del consumo ligado a la coyuntura de crisis y lo malo es que las perspectivas no son nada halagüeñas.

Así lo sugiere la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en su último informe sobre el panorama energético global (World Energy Outlook 2011), en el que considera tres escenarios sobre la evolución de la demanda mundial. El primero, denominado de Políticas Actuales, proyecta adónde nos conduce la rutina actual y prevé un aumento del consumo global de petróleo durante el periodo 2009-2035 de 20,4 millones de barriles diarios (mbd). El segundo, llamado de Nuevas Políticas, asume que todos los compromisos y planes anunciados por los gobiernos en lo relativo a la reducción de gases de efecto invernadero y a la eliminación de subsidios a los combustibles fósiles acabarán cumpliéndose, de manera que la demanda mundial entre el 2009 y el 2035 aumentaría en 12,7 mbd (cerca de un 38% menos que en el escenario anterior). El tercero se denomina 450 porque presupone que se adoptarán drásticas medidas para limitar a 450 partes por millón equivalentes de CO la concentración 2 de gases de efecto invernadero, lo que posibilitaría, con un 50% de probabilidad, que la temperatura media del planeta no aumentara en más de dos grados. En este escenario, la demanda global crecería durante el periodo 2009-2020 en 1,4 mbd, de los 86,7 a los 88,1 mbd, para después caer hasta 78,3 mbd en el 2035.

Sólo en el caso de que el mundo se ajuste a las previsiones del escenario 450, moderando su consumo en los próximos años, para después, a partir del 2020, reducirlo de forma drástica, podemos esperar que el precio medio del barril de petróleo importado por los países de la OCDE se estabilice en torno a los 97 dólares. En los otros dos escenarios, el barril aumentaría progresivamente de precio hasta alcanzar en el 2035 los 120 dólares en el escenario de Nuevas Políticas y los 140 en el de Políticas Actuales. Claro que todos estos valores están expresados en términos reales (dólares del 2010). Porque en términos nominales (sin descontar la inflación), en el 2035 estaríamos hablando de 171, 212 y 247 dólares, respectivamente. ¿A qué esperamos para cambiar de rumbo?

* La Vanguardia