Creo que todos los que nos consideramos pertenecientes a la nación vasca, queremos que nuestras ilusiones se cumplan y nuestro Estado navarro sea pronto libre, soberano e independiente en Europa. Para ello nos tenemos que informar, estudiar y comentar. Hay que ser nacionalista de convicción, de verdadera entidad, no light, como esos regionalistas que se sienten cómodos con el Estado conquistador. Navarra es algo más que un reducto de nuestras tierras vascas, ya vale de la no aceptación de nuestro origen vascón, de las zancadillas a la lingua navarrorum, de las mentiras del españolismo de Francisco de Javier, de la falsa anexión voluntaria a los invasores castellanos, de las falsas bulas de los Estados Pontificios. De los traidores beaumonteses y oñacinos, de las mentiras de las Navas de Tolosa, de la Navarra foral y española, de la Cruzada de los valores espirituales de Occidente, vencedora del comunismo, del contubernio judeo masónico y de la canalla roja separatista, del nacional catolicismo, de Franco, de sus sucesores borbónicos y de la sacrosanta Constitución inamovible. Ya es hora de un cambio en la Navarra Alta o residual. Los añorantes del carlismo, falangismo, deben aceptar que Navarra es otra: que los valores que deben imperar desde el 25 de mayo deben ser la paz, la convivencia y el respeto a la verdadera identidad navarra. Dejemos los falsos conchabeos de socialistas, populares, UPN. Y a los Bildu y Geroa, que lleguen a unir fuerzas y aparcar sus diferencias.
NOTICIAS DE NAVARRA








