Comparto plenamente la decisión que ha tomado el gobierno catalán, con el santcugatense Jordi Puigneró, director general de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información, a la cabeza, de hacer público el nuevo ataque perpetrado por el gobierno de España contra Cataluña con la asfixia de TV3. El ataque se gestiona desde el Ministerio español de Industria y consiste en eliminar uno de los dos múltiplex de la emisora a fin de que el número de canales disponibles se reduzca de ocho a cuatro. Es decir, que pierda la mitad. Esto afectaría a la emisión en alta definición, al desdoblamiento del Canal 33 y el Super 3 y a la reciprocidad -actualmente interrumpida por el Partido Popular- con el País Valenciano y las Islas.
Dice Jordi Puigneró: ‘La oferta en catalán ya es minoritaria con dos múltiplex, está por debajo del castellano, y ahora se quiere reducir aún más. Parece una decisión hecha por motivos políticos, porque hay alternativas’. Pues sí, ¡claro que es una decisión política! Habría que ser muy ingenuo para no darse cuenta. La excusa, como sabemos, es hacer una reordenación del espectro radioeléctrico que permita liberar parte del ancho de banda de las televisiones y cederlo a las operadoras de móviles para que puedan ofrecer la red de alta velocidad de Internet 4G. Pero el plan sigue punto por punto el guión de la FAES de despojar a Cataluña de todo lo que la configura nacionalmente. A la asfixia política, económica, educativa, lingüística y cultural añaden también la de las telecomunicaciones. De hecho, ya hace tiempo que la practican en el País Valenciano, en las Islas y en la Franja, con la intención de cortar los vínculos y las conexiones con los Países Catalanes, pero ahora van directos a enmudecer TV3. Ahora toca destruir el imaginario colectivo que conlleva la existencia de una televisión nacional y limitar las posibilidades expresivas del pensamiento catalán. ‘¿Qué podemos hacer para que los catalanes no piensen como catalanes y piensen como españoles?’, Se preguntan. Y se responden: ‘Les dejaremos sin medios propios y les obligaremos a depender de los nuestros’.
Pues, mira, se equivocan. Van errados, porque no es TV3 quien crea más independentistas, sino todo el pensamiento español que nos llega a través de las cadenas españolas. No hay nada que cree más conciencia nacional catalana que el pensamiento español. Los catalanes tenemos suficiente con mirar una cadena televisiva española para saber que aquel no es nuestro país.
SANT CUGAT
http://www.cugat.cat/diari/opinio/99760/l_ofensiva-espanyola-contra-tv3









