La España inhóspita

De los esfuerzos y movimientos de los abertzales vascos para conseguir una pacificación definitiva se está generando una ventolera imponente. Se da a entender que una España sin la existencia –siquiera sea nominal- de ETA, resultaría inconcebible e incluso insoportable.

Parece inevitable, que cuando se habla de paz, este estado de “demócratas de toda la vida”, reproduzca el mismo guión: detenciones indiscriminadas, torturas, amenazas y verborrea patriótica etc…

Es como si la gran nación una y libre, no pudiera permitirse elo lujo de vivir sin ETA.

He escuchado, así por encima –que uno no está para masoquismos- una de esas tertulias infumables o si se quiere vomitivas de la fachenda franquista. La conclusión fue que esos energúmenos fascistas que campan a sus anchas por tantas cadenas televisivas, se muestran como constreñidos por el pánico ante la posibilidad de la disolución de ETA.

Es decir, lo que ya teníamos archiconocido. Que la paz únicamente nos interesa a los vascos.

(Porque en realidad, a nada que se escarbe, se les ve el plumero… Y que lo que realmente temen no es al grupo armado, sino la presencia de los abertzales en “sus” instituciones, vamos a concederles, predemocráticas… Que eso está mas claro que el cristal de las aguas cristalinas… Que mientras no les toque a ellos, eso de las víctimas será lo luctuoso que sea, pero tiene sus jugosas contrapartidas… Y en definitiva, que los vascos no nos chupamos el dedo)

La presión para que el estado no avance un ápice en la resolución, les obliga a desplegar todas sus baterías de insultos, amenazas, argumentos y dogmatismos  “políticos …” tan peregrinos como disparatados. Muchos de ellos pre-constitución- francesa, muy de los del “ancien règime”…

“Un político –enfatizaba frenético una de esas lumbreras- no se puede hablar con Otegui ni con ninguno de Batasuna, porque al ser de ETA-batasuna, es un criminal… Y con los criminales sólo habla la policía y los jueces que saben como hacerlo…”

Estas maneras,” tan humanas, tan democráticas…” son habituales en los viejos franquistas y en sus descendientes físicos e intelectuales. El aludido tertuliano lo era físico, orgánico y de pensamiento palabra y obra. Y en España, se ve que hay Pléyades de camaradas como éste…

O sea que los pajarracos del franquismo, copartícipes y ejecutores de tantísimos crímenes y  fechorías, colaboradores y similar calaña, además de su escandalosa impunidad, establecen cátedra de moralidad, justicia y leyes…

La verdad, con esta ralea no merece la pena ni “flipar”. Prescindir de ellos, ya se intenta. El problema es que ni eso te permiten, porque son como el perro del hortelano… Y porque se han atribuido la facultad de dictaminar sobre el bien y el mal, así como la de constituirse en sus sacrosantos celadores.

Son engendros mezcla de carpetovetinismo y estrechez mental, sacroimperio, nacionalcatolicismo, raza y toreo etc…etc…

Ahí estaban, fustigando con su tralla inquisitorial… desde los hermanos Valdés, pasando por Cervantes, White, muchos otros ilustres como Lorca o Hernández…científicos, artistas, pensadores… Es decir, la única gente capaz de haber modernizado, democratizado y lavado la cara de un país en muchos aspectos culturalmente infradesarrollado y espérpentico.

Toda esta gente o padeció la fiebre inquisitorial o fue sistemáticamente condenada “ad galeras”.

Y así le ha ido a esta piel de toro tan inhóspita. Todo el que ha podido ha tomado las de Villadiego. -portugueses, latinoamericanos, filipinos-. Es lo que haríamos vascos y catalanes –de momento-, si se respetara los derechos de la ciudadanía…

Ya hace más de un siglo, Sully prudhome, afirmaba “A menos que la democracia no sea una trampa y la soberanía popular una irrisión, ay que admitir que cada ciudadano en el ejercicio de su industria, cada consejo municipal o departamental etc…es el representante natural y único legítimo de la soberanía…”

En este terreno, no es el estado, ni siquiera esa sacrosanta entelequia de “la nación española” quien ha de marcar las pautas de la ciudadanía, sino la ciudadanía la del estado. Debiendo este último, amoldarse a las características pluralistas y naturales de los pueblos y ciudadanos.

Es así como -a mi juicio- debiera pensar un auténtico demócrata. Lo demás es fascismo, integrismo, espíritu feudal, lo que sea… Y en este país son miríadas… Justamente los que nos hacen tan inhóspita la tierra y la convivencia. Por lo que una vez más y es que mire por donde se mire, no parece que nos dejen más alternativas, déjemosle su país los vascos y construyamos el nuestro…

 

Publicado por Nabarralde-k argitaratua