Francia: La gran pústula

El asalto de la Bastilla, el Mayo del sesenta y Ocho, las revueltas de los barrios marginales de Octubre y Noviembre del 2005, las huelgas de estos días… Son como grandes  pústulas que aparentemente tan sólo revientan en la piel de Francia –porque lo que es en la piel de toro…-, que es también la piel de Europa, y quizás la piel del mundo…

Al parecer, en estos últimos siglos, por inercia, oportunidad o quizás y sin duda, por su poderío intelectual, se ha convenido que Francia sea la palestra donde se dirima el modelo social de Estado.

Y pensemos si ese, ya tópico,  despotricar contra los “gabachos”, no esconde envidia o sumisión en su caso… Porque nos gusten o no –personalmente odio su chovinismo y su centralismo, no van a tener todas las cualidades-, ahí están siempre, en la vanguardia de la cultura y de las reivindicaciones sociales.

Está por ver la respuesta de la sociedad inglesa a las medidas de Cameron…

Se dice que en el Mayo del 68 había un sustrato filosófico, de origen Marxista. Eran las ideas de  Louis Althusser, Herbert Marcuse, Wilhelm Reich etc… Y en este entorno, la revolución cubana, el desarrollo de la Revolución cultural maoista, la figura alucinante del Che… Un profundo mensaje de solidaridad y compromiso universal con todos los desheredados.

Y evidentemente, la depresión económica que tras años de bonanza amargaba el fino paladar, de las clases medias francesas y parte de las europeas…

Probablemente, la impresionante movida, el hervor diríamos, que durante estos días convierten en una olla a presión los bulevares de nuestros vecinos galos, al menos momentáneamente se pueda contener, siempre que no se nos revele un nuevo Cohn-Bendit.

Ya veremos la destreza de ese mediocre Tartufo de Sarkozy y la de sus compinches europeos –tan alejados de las realidades y carencias de sus pueblos-, para torear la bicha…

En todo caso, no parece, que aunque momentáneamente  se controle la revuelta, ni las causas que la motivan,  futuras movilizaciones, quizás más virulentas, se vayan a contener. Porque el sustrato social, tan encorsetado y aparentemente derechizado -no sólo el europeo-, quizás nos pueda sorprender. Y que no hay duda de que es una gigantesca bola de dinamita, que tan sólo precisa mecha y lumbre.

Pero, por otra parte, la radiografía del Mayo del 68, no es la de Octubre del 2010.

Evidentemente existen coincidencias básicas, inevitables en toda contestación social. Son las profundas diferencias, latentes  entre las distintas clases sociales, las que siempre –y la situación social actual, se mire por donde se mire, es verdaderamente sangrante- estarán ahí.

Y sin embargo, en el espectro de ambas agitaciones, la del 68 y la actual, las policromías son sustancialmente divergentes.

Mi impresión –los recuerdos con que vivimos aquel Mayo irrepetible- es que los jóvenes de entonces  y alguien me tachará de nostálgico, sobre todo luchábamos por un mundo más justo, libre y solidario.

Aquella movida era un revulsivo contra éticas caducas y represivas, en lo sexual, en la libertad de pensamiento, en los conceptos de moralidad etc…

Hoy, la sociedad del mundo mundial –salvo honrosas excepciones-, da a entender que se ve constreñida por unas condiciones  vitales tan críticas, que los planteamientos solidarios y el mensaje humanístico, no pasan de meros efluvios románticos…

En cuarenta y dos años, los amos del planeta han hecho su labor, tratando de convertir en un secarral humanístico y cultural, toda la faz de la tierra. Y si no lo han logrado del todo, es debido a que la bondad del ser humano resurge como el ave fénix. Pero la huella de estos magnates y prohombres sin conciencia, ahí está, bien lacerante.

Este incendio  provocado por Sarkozy y en definitiva por las consecuencias del neocapitalismo, plantea pues, otros retos y nuevas connotaciones.

No es el resultado de una efervescencia humanista o reivindicativa –con una juventud quizás conscientemente mal dirigida y educada-,  de la dignidad de todos los seres humanos. Es más bien  la explosión de todos los odios, traumas, negaciones y corrupciones, que en estos últimos años, ha almacenado y almacena la sociedad.

Una sociedad escandalizada ante  la impunidad con que las élites económicas y políticas han envilecido con guerras, expolios y medidas draconianas, el bienestar y la supervivencia de los pueblos.

En definitiva, que si en Mayo del 68 se luchaba por un mundo más libre y solidario, hoy lo que está en el candelero está la viabilidad de este mundo…, el oxígeno, la subsistencia, la salubridad etc… Es a estos terrenos tan dramáticos, a donde la sociedad se ha dejado arrastrar por sus gobernantes, los que elige y los que sin ser elegidos corrompen a los electos…

Al deterioro de la situación económica, se responde con fondos públicos –pasar la factura de la crisis a los asalariados-, porque lo que preocupa al político son las finanzas del capital, nunca las vidas de quienes lo mantienen. No importa que esto conlleve aumento del desempleo, bajos sueldos, condiciones laborales deplorables, y un futuro estremecedor…

La oligarquía obscenamente egoísta, siempre estará empeñada en rebajar el bienestar del proletariado pensando en su beneficio…

Hoy sabemos que solo la ciudadanía, que no el político tan fácilmente corruptible, podrá domeñarla. Pero la ciudadanía parece haber perdido los resortes para una valiente andadura.

Menciono algunos, solo algunos, de los elementos, que entrañan toda la pus encarnada en el cuerpo social. Y este estallido de la entraña de la sociedad, nos amenaza con un perpetuum Mobile, mientras no se extirpen las causas que lo generan.

Es evidente que el único que va a salvar al proletariado es el mismo. Pero en este terreno poco o nada están haciendo unas izquierdas que ideológicamente no se aclaran, con lo que difícilmente pueden enfrascarse en alguna batalla ideológica.

La democracia representativa ha fracasado. Acaba construyéndose de arriba abajo y financiada por los grupos de poder… Esto nos hace dudar, de  que cualquier democracia que no sea participativa, pueda ser entendida como tal.

Los estados de derecho han perdido su solidez al perder su independencia los estamentos de justicia. Por eso la corrupción, hoy se bandea a sus anchas ante las togas y los estrados. Nada de esto pasaría si la denuncia ciudadana tuviera el predicamento que le corresponde…

La funcionalidad de los grandes estados ha resultado inviable, en perjuicio de los pequeños pueblos, mas cohesionados, mejor definidos al estar formados por  comunidades  homogéneas por su cultura e idiosincrasia. Luxemburgo, Dinamarca, Holanda etc… son un ejemplo de estados cuyo funcionamiento hoy día en las actuales circunstancias, se nos plantea como paradigmático.

Y no podemos olvidar, el papel que este descalabro mundial desarrollan “las fuerzas del orden” que aunque los financia el proletariado, están para proteger los desatinos de la oligarquía…

Y por supuesto a los que dirigen todo el cotarro… El sindicato, no se si del crimen, del terror o de la injusticia…Esos “jinetes del Apocalipsis” que aunque nadie les elija, se encargan de organizar todo el cotarro, el FMI, BM, OMC  y etc… etc…etc…

Ignoro a este paso que periodicidad habrán de tener las grandes revueltas, hasta que con estos sones, pasos y ritmos nos cepillemos el planeta… ¡Buen drama –o más propiamente tragedia-legamos a nuestros descendientes!

Lo cierto es que este neoliberalismo en palabras de José Steinsleger “…lo envileció todo, dejando una secuencia de hambre, desnutrición y miseria, de insolidaridad, desempleo y criminalidad, de analfabetismo orgánico, funcional y feroz embrutecimiento mediático…reconcentró la economía, relativizó el concepto de justicia, alienó la educación, monopolizó la comunicación y despojó de conciencia e identidad a pueblos enteros”

Visto lo visto, ¿existe alguien, a quien haya pillado por sorpresa esta explosión social? ¿Acabará como se dice vulgarmente en agua de borrajas o en una calma tensa, ahí agazapada hasta que un día cualquiera resurja incontenible o quizás inasumible?

 

Publicado por Nabarralde-k argitaratua