Una reflexión sobre la prensa propia

Los domingos suelo leer el suplemento “Zazpika” del diario Gara. Hoy me he encontrado en el mismo con dos “perlas” que me han producido tristeza. El nivel de colonización mental en que nos encontramos es francamente preocupante.

La primera es la referencia que realiza en su sección de Agenda-ocio a las “Visitas teatralizadas a la villa amurallada de Labraza”. Como dice en el texto “fue declarada el año pasado Mejor Ciudad Amurallada del Mundo”. En la fotografía se perciben sus murallas con dos pendones, el de Navarra y el de Castilla , pero en el texto no aparece ninguna referencia a su historia real. Da la sensación de que, como se nos contó desde ETB cuando le otorgaron el premio, Labraza era “tierra de nadie”. La realidad es que hasta su conquista por parte de Castilla, con motivo de la ocupación de La Sonsierra hacia 1461, era una villa navarra. Y ésto no se dice en un medio de comunicación “vasco”.

Angel Rekalde publicó en Berria un esclarecedor artículo al respecto (Berria 2008/11/04) en el que se denunciaba el mal camino que seguimos si no somos capaces de valorar y reivindicar nuestro propio patrimonio.

La segunda perla es el titular de un precioso reportaje, sobre todo fotográfico, sobre La Dordoña. Me parece una terrible falta de respeto escribir como subtítulo “Un paseo por la Edad Media francesa”. ¿Qué tiene de francesa La Dordoña, aparte de su ocupación y dominio? Cuando en Muret, Murèth en occitano, fue derrotado en 1213 el ejército occitano-catalano-aragonés por Simon de Monfort a las órdenes del rey de Francia, se perdió una oportunidad histórica de gran importancia y los territorios de la lengua de Oc pasaron a formar parte de los dominios franceses.

Entre ellos se encuentra La Dordoña. ¿Francesa? Por el “justo derecho de conquista”. Hay que cuidar mucho los términos empleados, máxime cuando tal territorio se encuentra próximo al hinterland navarro histórico.