Cambiar a mejor o a peor o simplemente para no cambiar. Y pavor a los cambios gestados en la pura codicia humana… Seguro que nos traerán “sangre, sudor y lágrimas”
Evidentemente para unos o para otros los cambios suelen ser buenos. Monarquía por república, zarismo por comunismo, república por dictadura…. Bush por Obama o Ibarretxe por Patxi… Ya se sabe, renovarse o fenecer…
Tremenda y mutable, es eso que se empeñan en bautizar como democracia.
Esa que posibilita que elementos como Bush o Berlusconi puedan auparse a la cúspide de la gobernanza con la ayuda de sus fortunas y de los grandes aparatos de sus partidos. Resulta sublime. Porque ya no es imprescindible ser una eminencia intelectual ni un lince de la jurisprudencia o de la economía para ser presidente. Basta con tener el graduado escolar y poco más, para dirigir los destinos de un país. Y si no fíjense en Euskalherria donde un “modestísimo” Miguel Sanz, o un gris Patxi López, pueden ostentar el título de lehendakari (perdón, presidente D.Miguel, “que no estamos pa busqueras” que decía un paisano).
Eso sí, con grandes dosis de ambición, osadía y petulancia.
Una vez en la poltrona, aunque el intelecto no de mucho más que para expeler burradas, discursos y topicazos vacíos, no hay porqué preocuparse. Contra detractores, está tu bien engrasada pandilla mediática, que esa no se anda con principios ni con éticas ni con estúpidas deontologías.
En definitiva, es la democracia, que permite el cambio para que nada cambie…
Ya decía Hyek: “La política es la sombra que proyecta la gran empresa sobre la sociedad, y seguirá siéndolo mientras el poder resida en la empresa para beneficio privado, a través del control privado de la banca, la tierra, la industria, reforzado por el dominio de la prensa, las agencias de noticias y los medios en general”. ¿Qué más da quien gobierne?
Vayamos en concreto a nuestra Euskalherria. Una vez quebrantados los más elementales principios de la ética y del derecho y “desalojados los nacionalistas”, si va a ser el estado centralista quien programe el guión de la gobernanza, ¿qué más da Patxi, Basagoiti o Ambrosio?
Además ya me decía un buen amigo de “Madri” :
– Que, hombre, que no fue malo todo lo que os llevó España. Que os trajo el castellano, la gran cultura hispánica, la guardia civil…
– Que sí; y añade -le maticé-, la picaresca y la siesta y el botijo y las castañuelas…
Ha llegado pues la hora de cualquier menganito, o del propio Ambrosio, incapaz de acertar al aire con su carabina, ¡bendita democracia!, pueda encumbrarse a la más alta poltrona. Por supuesto exceptuando a la poltrona monárquica, porque para eso necesitaría una metamorfosis hematológica, ¿qué si no…?
No cabe duda. Es un gran avance del humanismo y de la igualdad social, eso de que cualquier chiquilicuatro pueda gobernar un país.
Dicen que Patxi va a entrar como elefante en cacharrería en el antiguo feudo de Ibarretxe. Otros dicen que Ibarretxe y los suyos debieran haber previsto esta posibilidad y no haber entrado en este contubernio electoral, conociendo los riesgos de la democrática ley de partidos…
Pero es lo que tiene la actual política. Los políticos apuestan como pueden y como saben para pillar el poder, como un excelente modus vivendi. Proponen o cambian fruslerías para que nada cambie (lo que apuntaba Hyek) Es cuando aparece la honorable democracia y te la arma parda y cualquier Ambrosio te deja en talanquera, bien fuera de la faena.
Veo a muchos buenos abertzales a lo que quisiera sumarme, abatidos por la cosa del soberanismo. Pero seamos sinceros. ¿Es que en Euskalherria, en estos momentos, disponemos de una tierra de cultivo mínimamente apta para que arraigue la tan añorada soberanía?
Unos enredando ideas en sus merendolas en el batxoki, otros, más montaraces, ventilando goras a la rosa de los vientos, otros conspirando patrias en sus sacratísimos cenáculos, otros predicando en el desierto… Ese es nuestro mundo abertzale bien real, el que siempre acaba como rosario de aurora.
¿Por qué va a desaprovechar Ambrosio, perdón, quiero decir Patxi, una oportunidad tan generosamente brindada por la flojera de los vascos?
¿Qué no tiene cuadros técnicos suficientemente adiestrados? ¡Vaya estupidez! En Madrid, donde vuelan ministros y técnicos, como bandadas de cuervos, hay una buena recua de ellos, al acecho. No olvidemos que llevan siglos de experiencia dirigiendo las instituciones de toda Vasconia. Así que por este concepto, bien tranquilos podemos dormir los vascos. ¿Acaso no lo están haciendo en Nafarroa, con la inestimable ayuda del OPUS?
¿Qué puede pasar? Que lo hagan bien o mal, los vascos sigamos igual de pardillos, sumidos en nuestras trifulcas caseras: egocentrismos y dogmatismos partidistas… Eso de que la única misa válida sea la que yo celebro…
La verdad es que podemos tener Patxi o Ambrosios para rato.
También puede pasar (lo que equivaldría a lo anterior) que ellos, los españoles, sigan con el viejo guión de ETA por aquí y ETA por allá y nosotros los abertzales, mirando “pasmaos”.
Y no hay mas cera que la que arde. A no ser que el espíritu de Aitor -que uno no sabe ya a quien implorar- nos infunda la cordura y dejemos a España y a ETA que se las entiendan.
A los vascos sólo nos queda una alternativa, apartar nuestras estériles diferencias y unirnos para construir la misma palabra y el mismo camino soberanista.
Eta bitartean izorra gaitezke…








