EL jueves visitó Pamplona Ignacio Cosidó, director general de Policía del Gobierno de España. Sacó pecho para remarcar que en las demarcaciones de la Policía Nacional en Navarra -las ciudades de Pamplona y Tudela- la tasa de delincuencia es de 21 delitos por cada 1.000 habitantes, lo que supone menos de la mitad de la tasa española, que llega hasta los 49. Y añadió que ello se debe al «gran trabajo» desarrollado por la Policía Nacional «en coordinación con el resto de fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ubicados en Navarra».
El señor Cosidó no hizo la menor mención a las diferencias entre las tasas de paro navarra y española (19,02% frente a 28,5%), o entre las tasas de riesgo de pobreza y exclusión social (14% frente a 27%). Esto es, según Cosidó el único factor que incide en el bajo número de delitos que se registran en Navarra es ese «gran trabajo» policial. O lo que es lo mismo: si quieres una sociedad segura, invierte en policías, porras y pistolas. O lo que es parecido: no te molestes en invertir en educación, reinserción laboral o ayudas sociales.
No sorprende que el señor Cosidó se acerque hasta Navarra a hacer las veces de vendedor ambulante cantando alabanzas a su producto milagroso, en estos tiempos en los que la necesidad del mismo por estos lares está más en entredicho que nunca. Ya lo he señalado otras veces y lo repito hoy: tras el adiós a las armas de ETA, la desproporción del número de policías de todos los colores que padecemos en Navarra resulta más escandalosa que nunca. Entre Policía Local, Policía Foral, Policía Nacional y Guardia Civil son aproximadamente 3.500 agentes, lo que supone una tasa de 5,4 policías por cada mil habitantes. La tasa española es dos puntos menor, y aún así es la mayor de los Estados de la Unión Europea. Resumiendo la situación en términos al uso, tenemos policías muy por encima de nuestras posibilidades, se están duplicando servicios y gastos, urge recortar.
No obstante, el Gobierno de Navarra le compra el discurso al vendeporras Cosidó -variante policial del tradicional vendepeines-: despide profesores y contrata policías forales. Como gritaba aquel: viva la muerte, muera la inteligencia.
http://www.noticiasdenavarra.com/2013/05/04/opinion/columnistas/la-entibadora/vendeporras









