No había leído aún La libreta del profesor Browne, la nueva publicación resultado del extraordinario Wonder de RJ Palacio -un libro con más de un millón de lectores en todo el mundo, que hace muchos meses que es uno de los más vendidos en catalán y cuya traducción ha doblado insólitamente la tirada de la versión castellana-, y por tanto no la había podido recomendar para Reyes. Se trata de un bloc de notas acompañado con cientos de aforismos y proverbios -tradicionales, de autores clásicos y de personajes de ficción- inspiradores y consistentes con la emocionante historia del Augusto, el protagonista del Wonder original. Ahora, la libreta puede ser una buena alternativa a la hora de hacer los cambios de regalos … Sea como sea, y aprovechando que es Reyes, propongo un juego a los lectores a partir de una elección que he hecho de algunas de las máximas de esta nueva publicación de La Campana.
PARA EMPEZAR, cita el «Keep Calm, y sé considerado» (anónimo), acompañado con este otro aforismo: «Sé considerado, porque todo el mundo que conoces está librando una dura batalla», de Ian Maclaren. Podría recurrir al «tú ya me entiendes», pero por si hay que ser más explícito recordaré que cualquier acuerdo en firme, en política pero también en cualquier terreno de la vida, pide una buena dosis de confianza. Y la confianza sólo puede partir del reconocimiento de la buena fe en la posición de la otra parte. Es decir, el acuerdo nace de la consideración por los argumentos de la otra parte y no de su desprecio.
‘LA LIBRETA DEL PROFESOR BROWNE’ está llena de máximas y proverbios que apelan a la constancia y la tenacidad, más necesarias que nunca en este año que comienza. Ver algunas: «Cae siete veces, y levántate ocho» (proverbio japonés); «Un tropiezo puede prevenir una caída» (proverbio inglés); «Por larga que sea la noche, el sol volverá a salir» (proverbio africano)»; si no te lleva el viento, coge los remos» (proverbio latino). Y si los proverbios no te merecen bastante confianza, házsela a Thomas Jefferson: «Cuando llegues al final de la cuerda, haz un nudo, y aguanta». Aunque, en lo que respecta a nuestro tema, nos puede ser útil este anónimo: «Si el plan A no funciona, recuerda que el alfabeto tiene 25 letras más».
CLARO, PERO, QUE la tenacidad no es sólo una cuestión de terquedad o de aguantar. Hay una actitud positiva. Por ello, siempre se puede recurrir al clásico Virgilio: «La fortuna sonríe a los audaces». Y es que «Lo que cuenta no es lo que te pasa, sino como reaccionas tu» (Epicteto). En este sentido, para encontrar una solución al desafío inédito que tenemos delante, es conveniente seguir Ralph Waldo Emerson, que aconseja: «No vayas por donde te lleve el camino, mira por donde no haya camino y abre allí una senda». Y, sobre todo, como que esta senda no la podemos hacer en unas condiciones ideales, es necesario escuchar la abuela Nelly: «Juega con las fichas que tienes». Aunque a los que encuentran que todo se está complicando demasiado les iría bien aplicarse aquel proverbio judío: «No pido una carga más ligera, sino unos hombros más anchos». Un proverbio, por otra parte, que a su vez podría ser la oración de 2015 en favor de los liderazgos políticos del proceso, y particularmente de lo que ha asumido el presidente Artur Mas.
Para acabar, destacar tres máximas definitivas. Una de san Francisco de Asís: «Comienza haciendo primero lo necesario, continúa haciendo lo que es posible, y de repente estarás haciendo lo imposible». En segundo lugar, la del Dr. Wayne W. Dyer: «Si tienes que elegir entre tener razón o ser considerado, elige ser considerado», una actitud que nos dará la flexibilidad necesaria. Y, si queremos contribuir cada uno desde la propia posición al éxito colectivo, hagamos caso al Joseph, también personaje de Wonder : «Cuando sea oscuro, sé tú quien encienda la luz».
ARA








