El despropósito de Upsn, a pocos resulta sorprendente. El acatamiento de estos señores a los cabildeos de la corte y su peculiar concepto de la dignidad y de la soberanía Navarra si resulta preocupante.
No son veinte alcaldes, sino -y esto es lo realmente graves- 20 comunidades, las que han permitido, no sé si indolentes, ignorantes o beligerantes, que sus representantes electos hayan firmado la cesión del polígono bardenero.
Tampoco es sorprendente, el escándalo, de que una comunidad religiosa, en tal caso más que indolente o ignorante, antievangélica, haya suscrito su criminal utilización. Porque, sin remilgos, si algo de respeto, quizás de ingenua conmiseración, sentía hacia ese «relativo» ascetismo de los cistercienses de la Oliva, hoy me pregunto sin ningún tipo de pudor, qué función, viabilidad o valor social representan. ¿Dónde quedan sus oraciones y sus místicas elucubraciones? ¿Son algo más que caducas reminiscencias de un obscurantismo medieval? No veo más meollo…
No sabemos con precisión los efectos sanitarios y ecológicos de los ininterrumpidos bombardeos, aunque los presuponemos con alarmantes sospechas. Si sabemos los fines de lo que se experimenta, matar seres humanos indefensos, genocidios y destrucción. Irak, Somalia, Afganistán, Gaza.
Los que han firmado la utilización del polígono navarro o son estúpidos mentales o criminales por cooperación necesaria para matar. ¿No lo sabían o lo han asumido en plena consciencia? ¿Serán tan osados y desvergonzados para presentarse en tantas manifestaciones como próceres y líderes de la paz? Además de violentos son descarados hipócritas.
La verdad es que si el mundo está en manos de los malos, lo es con el beneplácito de los «buenos».
Los buenos en nuestra peculiar navidad celebramos el nacimiento de un niño, mientras en Gaza centenares de infantes mueren en el terror de su particular Gólgota. Nos movilizamos a miles para despilfarrar luces, oropeles y toneladas de euros y embobarnos ante reyes estúpidos y cabalgatas horteras…Pero los «buenos» pasamos olímpicamente de lo que de verdad nos llega de oriente. Es el grito estremecedor de los inocentes que mueren hartos de bombas, -¿Qué objetivo piensan los congozantes bardeneros que tienen las prácticas del polígono?- de hambre, de olvido, de impotencia…
Definitivamente, el espíritu de nuestras navidades, representa a todos los males que demonizan nuestro planeta: Consumismo insolidario, derroche energético, desperdicio de bienes y alimentos… mucho fariseísmo y una huída inmoral hacia delante.
Centenares de científicos, según un artículo publicado por Gail the actuary, advierten que el crecimiento capitalista es insostenible y pronostican el rápido agotamiento de los combustibles fósiles y nucleares del planeta. Dicen que el impacto sobre el sistema económico global va a conmocionar los goznes del planeta….En definitiva, que los pronósticos son nefastos cuando no desalentadores.
La crisis en la que nos vemos envueltos es un anticipo.
Pero aquí nada se mueve. La ONU claudica, no sirve para cumplir la misión para la que fue creada. Las religiones, siguiendo sus pautas históricas se comportan más como agentes del odio, de la guerra y de la confrontación, que como propulsores de la paz. Los magnates de las finanzas causantes de esta catástrofe económica, siguen comprando con humo la producción y la sangre del trabajador. Han convertido el dinero en un fantasma, puro papel que el día menos pensado puede no servirnos ni para acceder al pan nuestro de cada día. Los «malos», con nuestro consentimiento el de «los buenos», o el de los tontos, monopolizan los espacios informativos con sus mentiras…
Si alguien piensa que esto es catastrofismo, o es un pesebrero del sistema o un frívolo que no analiza el mundo en que vive… He ahí los virus que enferman y destruyen nuestro mundo.
Los acontecimientos de Gaza, de Cisjordania, de Irák, de Darfur y un largo etc… es una denuncia contra la actitud del primer mundo. No es creíble la apuesta internacional contra el terrorismo, mientras no se condene con todas sus consecuencias a Israel, a EEUU o a Europa por su pasividad y conchaveos. ¿No será realmente la política y los intereses espúreos de estos la mecha inicial del terrorismo mundial y de las estremecedoras guerras contra civiles inocentes?
¿Hamás? Alguien puede esperar otra respuesta o quizás otra esperanza para un pueblo masacrado como el palestino? ¿Alguien prefiere que vayan al matadero, como los judíos a las cámaras de Auswich?
Muchos abertzales que proclamamos tanto el sinsentido actual de ETA como el daño que nos causa su violencia, también rechazamos la pantomima de ese rito tan hipócrita como huero de la condena.
Una cosa tengo bien clara; si como vascos no somos capaces de implicarnos en los sufrimientos y en los derechos de soberanía de otros pueblos, mejor ser ciudadanos del mundo.
Creería un poco en nuestros políticos y gobernantes si, urgidos, no por esa farsa navideña sino por una auténtica pasión por la justicia y los derechos humanos, nos convocaran, por ejemplo, a una manifa para denunciar el genocidio palestino.
¿Queréis daros una buena mano de condenas preclaros políticos? Darle fuerte a los crímenes de esas máquinas de matar tan prepotentes como inhumanas que representan Israel, EEUU, Rusia, etc. Condenar alto y claro el atropello de las Bardenas. Y a Europa por su interesada, criminal y farisaica postura.
Aunque la verdad, ¿no tendremos que lanzarnos la condena, sobre nuestras propias cabezas, por nuestra pasividad y cobardía?









