La crisis financiera no es un efecto estanco ni aislado. A esta situación tan dramática como caótica, no se ha llegado simplemente por un descontrol del mercado o por el desmadre de la banca, constructoras y otros voraces especuladores.
Todo esto ha sido posible, por el desarme moral que, sobre todo a partir de Reagan y Thatcher y tras la caída del muro de Berlín, los gobiernos del neoliberalismo han ejercido.
Los políticos de la globalización han gobernado de espaldas al pueblo. La ausencia de un compromiso ético con la ciudadanía, les ha puesto al servicio de las exigencias salvajes y depredadoras del capital.
El resultado de su gestión esta por ver como lo vamos a digerir. Ha sido una cadena descarada de recortes del bienestar social, pérdidas y precariedad de empleos, depauperación de la clase media, recrudecimiento de bolsas mendicantes… y sobre todo el avance incontenible de las grandes hambrunas
Con malas artes y astuta mendacidad, han arrojado al proletariado a las fieras. Y lo peor es que ni saben, ni pueden con los recursos que plantean, liberarle de ellas.
¿Ha surgido algún compromiso de interés en ese parto, puro espectáculo, del G-20? ¿A dónde esperan llevarnos unos líderes que ni han padecido ni se han acercado, a la miseria que ellos mismos han engendrado?
Hoy, la figura del especulador -o del político coadyuvante de turno-, auténtico veneno para la estabilidad social, queda impune. y lo que aún es peor, para muchas mentes desalmadas, como el prototipo del triunfador.
¿Porqué no empapelarlo como al que pone en riesgo la sanidad pública? Pero claro ¿acaso los mismísimos tribunales, se han librado de la inmoralidad globalizada del sistema?
Se va Bush el mayor culpable del desaguisado y con el la peste…dicen…
¿Y los Sarkozy, Merkel, Brown, Berlusconi, Zapatero…? ¿Estos qué?, ¿se opusieron abiertamente a su política demencial en todos los ámbitos?
Personalmente no me fío de esa conspiración de salvapatrias. El sistema no esta para petachos sino de una vez por todas para el desguace.
Cumbre de la mentira, la ha llamado el rotativo italiano la Repubblica, al contubernio del g-20.
Porque realmente eso es lo que hay debajo de todas las crisis, alimentarias, financieras, ecológicas…mentira hedionda, falsas estratagemas, es decir descarnada inmoralidad.
Y una masa social más amplia de lo deseable sin voz, enferma de indolencia, desmovilizada, insensible, ciega por un consumismo irracional e insolidario…
Hemos llegado al meollo de la cuestión. La sociedad ha perdido, lo que supuestamente debiera ser su mejor instrumento para controlar y denunciar las tropelías de los sistemas: Los medios de comunicación.
Difícilmente podrá avanzar la sociedad mientras los medios estén en manos de los grandes consorcios, bancos, financieras etc… Precisamente en manos de los tiburones del sistema y de los gobiernos que lo mantienen.
Ha sido el juego de las falsas democracias, mantener a las masas aborregadas y teledirigidas. Malos tiempos para líderes o para cruzadas que las despierten…
No es falta de imaginación o incapacidad la falta de calidad, la desvergüenza, la miseria intelectual, moral e informativa de las redes audiovisuales. Todo ello esta programado ex profeso.
Las informaciones son sesgadas, desfiguradas y tergiversadas. Los programas educativos ofrecen una pedagogía de consumo. Huyen de aspectos críticos que pongan en evidencia la malicia del sistema. Tertulianos -desde que enseñan los dientes, imposible ignorar lo que van a echar- comentaristas, presentadores… Todos bien enganchados al pesebre, vientres agradecidos absolutamente respetuosos con los apuntes del guión… Para los críticos no hay foto y se descuidan palo y tentetieso…
Los programas de entretenimiento, por llamarlos de alguna forma, rozan con frecuencia la cutrez, el mal gusto, cuando no lo injuria…
Concursos, concursillos y «reality shows», encaminados a la alienación de las gentes, a la falsa sugestión de sueños y situaciones prácticamente inalcanzables. Enajenar para que el personal no analice la cruda realidad…
Los medios hoy por hoy, son el pilar mas seguro para la pervivencia del sistema, el secuestro de la voluntad y la apatía de de los pueblos.
Por eso, uno que pasa de lo políticamente correcto, aunque muy consciente del poco predicamento de sus ideas, denuncia con todas sus fuerzas la corrupción de los medios.
Se que algunas palabras no tienen más recorrido que la esquina de la manzana… ¿Qué le vamos hacer si no llegamos o no nos permiten llegar más? Claro que es muy posible que este mensaje no valga un comino, no es carne de santón, lo se…
De todas formas, siendo consecuente con mis reflexiones creo que tan importante o más que el dichoso G-20 o 22, sería un G-20 o 50 del mundo mediático.
Somos muchos los que creemos, insisto, que bajo la crisis financiera subyace una insondable crisis de moralidad. Podrán concitarse todos los Nobel de economía que en el mundo han sido, será inútil…
Lo que está en juego es la justicia humana por encima de la rentabilidad de la plata… Y mientras los mandatarios solo se planteen liquidez al precio que sea, el cortejo de miserables, parias y muertos de hambre seguirá aumentando…
Quizás el, día que los medios ofrezcan la verdad descarnada, prescindan de vendernos carroña y denuncien, si es preciso enfrentándose incluso a sus editoriales…
Quizás el día que promuevan auditorios críticos, donde todas las versiones sobre todos los temas, sin ninguna exclusión, sin ninguna censura tengan cabida… Quizás…
Quizás cualquier día surja un G-X…que libere la palabra de las grandes multinacionales de la desinformación…quizás…
Habremos alcanzado un gran instrumento para atajar las crisis, posiblemente el mejor.









