Circula en youtube un video, con la participación, vamos a decir sonada -a pesar de los displicentes dinosaurios de la cámara-, del diputado de los verdes, señor Cohn-Bendit, en el parlamento europeo.
Un parlamento, como de costumbre, medio vacío o medio lleno según se prefiera. Que ya estamos bastante avisados sobre la calaña de tantos políticos o sinvergüenzas, que dicen representarnos.
No viene nada mal, que en este maremagnun de corrupción, aparezca de vez en cuando algún francotirador que ponga los puntos sobre las íes.
Según Cohn-Bendit, lo único que se pretende es ganar dinero con los griegos, o con los irlandeses, o españoles… Y que lo que menos preocupa a los políticos, es poner freno al delirio de los financiaros, especuladores y otros terroristas de las finanzas.
Les importa un bledo cualquier miseria ciudadana del tipo que sea. Que ya decía Ghandi que la política sin principios –la de los estados actuales-, destruye al ser humano.
¿Políticos o negreros? Siempre que en cualquier caso, los de a pie vayamos esclavos…
En definitiva que lo que se está financiando es la torpeza, la desfachatez, la desmesura etc…de los bancos y de las élites políticas griegas, europeas, yanquis etc… No es nada nuevo…
Que Grecia esté dedicando las “supuestas ayudas” a comprar a Francia 6 fragatas por 2.500 millones de E., helicópteros por 400 millones de E., a Alemania 6 submarinos por 1000 millones de E. y otras bagatelas bélicas de parecidos montantes, o que con 11 millones de habitantes Grecia mantenga un ejército de 100.000 hombres y una red policial como en España superdimensionada, se oculta en este bureo de crisis, como si fueran “pecata minuta”.
Sumemos a todo esto, décadas de corrupción de la clase política griega. Evidentemente ni más ni menos que en España, Portugal, EEUU (Ahí por lo menos está institucionalizada la corrupción, al parecer es legal, o sea, no es corrupción sino destreza, ¡vaya modelo!)…
Que ya sabemos lo que pasa en la gran mayoría de las democracias…
Por ejemplo en la que por desgracia nos abduce a los vascos… O sea, “la democracia española”. Con vitola de chichinabo y tan contagiada por el virus franquista .
Que ya decía en una entrevista, el compositor Español José Nieto: “no conozco un período en la democracia española que no haya sido corrupta hasta los huesos”.
Esa debe ser la razón, por la que España nunca supo ni quiso resolver conflictos –como el vasco-, que tan sólo los estrangula… Eso sí, con sangre, sudor y lágrimas.
Pero a lo que vamos.
Que el modelo económico vigente es devastador. Que se trata de rescatar capitales, que no personas. Que existe en políticos y financieros –la tropa financiera que dice Alvarez Solís-, una fiebre paranoica por depredar la propiedad pública. Que los que producen los famosos activos tóxicos se van de rositas, mientras es el bolsillo del ciudadano quien ha de reparar sus fechorías. Que los asesores/as (políticos/as) o tiburones/as bancarios/as, se llevan el dinero a espuertas con absoluta impunidad etc…etc…
Evidentemente todo esto y bastante más es lo que a muchos, quizás a unos pocos, nos produce incontenible “cabreo”, a otros les sumerge en un estado cataléptico y a otros, una gran mayoría por lo que se ve, en una preocupante insensatez –quizás estupidez-.
Cierto, todo lo descrito resulta exasperante, dramático, criminal y muchísimo más… Que uno se queda sin palabras…
Políticos y financieros ad galeras…De acuerdo.
¿pero qué hacer con esa ciudadanía o masa amorfa, que los elige, los protege y los vuelve a elegir?
Porque ladrones, sinvergüenzas e incluso criminales… que mire usted como nos llevan de guerra en guerra, de OTAN en OTAN, pues si lo parecen…
¿Podríamos decir lo mismo de los ciudadanos que los eligen por su necesaria colaboración?
¨That is the question” ( aguanteseme la petulancia)
Pues podríamos perdonar a estos ciudadanos por ignorantes, compadecer porque a pesar de sentirse secuestrados por tan perversos dirigentes, – quizás el síndrome de Estocolmo les aturulla, condenar por apoyarles, envidiarles y tratar de emularles…
Mucho se habla de una sociedad enferma –y fantasma-, de que la crisis es ética y de valores, del desarme humano de la ciudadanía…
Evidentemente no todas las sociedades son así. No quiero hacer comparaciones, pero -realidad o quizás excesivo caserismo…- percibo en la sociedad vasca otra dinámica más esperanzadora.
Se trata de un núcleo considerable de la ciudadanía que se mueve in crescendo, denunciando y buscando espacios, donde la solidaridad y la justicia vayan recuperando las instituciones y los órganos de gobierno en general…
Algo que de momento, ahí están los indicios bastante preocupantes por cierto, de la componenda –gabela del “jumelage” carpetovetónico- bipartidista, que se cierne sobre la piel de toro, con siniestras sombras que amenazan con perpetuarse sin barruntar la más mínima brizna de luz.
No es que España esté en crisis, ¿dejó alguna vez de estarlo desde su fundación como tal?






