Lo de “izquierdas” dejémoslo entre comillas. Derechas, izquierdas –ultraderecha, izquierda radical…-, son conceptos cada día mas en revisión y cada vez menos esclarecedores. Que conste.
Tampoco soy de los que se tragan el ritual sermón, filípica o real chapa navideña. Hasta ahí podíamos llegar. A ver en virtud de qué y con que merecimientos, el real sujeto es quien para aleccionarme.
Pero el hecho es que los medios, que se cuelan por todos los poros de la información, se ponen tan pelmas que acaban por zambullirte en la rancia prédica monárquica. Y va y te enteras de las tautologías y vacuidades de rigor.
Ya saben, lo de siempre. La sagrada unidad, las virtudes patrias…?, el respeto a unas leyes, por supuesto las que le mantienen en su “romántico” y bonancible edén… Y las otras. Las que garantizan este mundo tan escandaloso de privilegiados vividores, injusticias y desigualdades sociales… etc…
En definitiva, el discurso perfecto del inmovilismo neoliberal más paradigmático.
Es en este momento cuando uno calibra el verdadero rol de la realeza.
Me imagino al Felipe no se cuantos “el preparao” –por no hablar de su progenitor “Vivencio el campechano”- , condenando el tráfico de armas –ya sabemos el “jumelage” de su papá con ciertos países árabes- la corrupción, el blanqueo de dinero, la evasión de capitales…
O por ejemplo no aceptando la reforma laboral, la LOMCE, o la Ley mordaza, los injustos desahucios, o los recortes a la educación y a la sanidad o las usuras bancarias … Y en general, denunciando todas esas políticas neoliberales, que tanto sufrimiento causan en las clases más humildes.
Y me imagino –fíjense ustedes-, a un monarca defendiendo derechos humanos, tan humanos y democráticos como por ejemplo la autodeterminación de Euskalherria o de Cataluña…
Pero va a ser que no. No existen monarcas de izquierdas, o progresistas o estrictamente democráticos… Si existieran, su primer acto sería poner su cargo a disposición de los ciudadanos. Es decir exigirían un plebiscito sobre su persona.
A las izquierdas o eso, siempre les tocas financiar y soportar monarcas de derechas o todo eso… integristas o fachas franquistas –en su caso- o vividores, auténticos musgos anacrónicos que diríamos en román paladino…
Y en este orden de cosas, y en tal estado de la cuestión, ¿qué falta nos hace a la gente de izquierdas o eso… esa real figura? ¿Qué pinta entre nosotros y por que razón humana o jupiterina, ha de vivir como un rey? Es lo que muchos nos preguntamos aunque de momento tal pregunta no pase de ser un brindis a la luna.
Pero no hay nadie que quiera enhebrar una respuesta convincente. Que en esta España tan diferente, tan picaresca, tan carpetovetónica, ciertas preguntas son tabú. Por la gracia de Dios.








