¿Hace falta una lista unitaria a las elecciones plebiscitarias del 27 de septiembre?

Estaremos de acuerdo en que la convocatoria de elecciones en Cataluña el 27 de septiembre es el resultado de la expresión mayoritaria independentista en la Consulta del 9N. La expresión, que no tiene efectos jurídicos sí tiene serias consecuencias políticas.

Una vez que se ha puesto de manifiesto la voluntad de los ciudadanos catalanes, hay dos vías democráticas para decidir el futuro del país: la celebración de un referéndum o la convocatoria de elecciones. Prohibida la primera vía, queda la segunda. Con la convocatoria de las elecciones catalanas el Presidente de la Generalitat deja la decisión sobre el futuro de Cataluña a la ciudadanía, tal como ésta había pedido.

La independencia de un país es la expresión de la voluntad unitaria y mayoritaria de los ciudadanos, de separar jurídica, social, económica y culturalmente el territorio que habitan del Estado que lo administra hasta ese momento y organizar por su cuenta el propio Estado que administrará su territorio de forma libre y independiente. Desde una perspectiva democrática, la independencia es la formalización política y jurídica de la separación total de dos ciudadanías/territorios y de sus respectivas organizaciones económicas y sociales estatales.

El factor determinante de la separación y asunción de la propia y plena identidad nacional es la decisión mayoritaria y unitaria de un pueblo, mediante la realización de un acto político democrático que constate fehacientemente esta voluntad. Todo ello acompañado del ejercicio de esta voluntad para llevarla a la práctica, esto es de constituirse en propio Estado y ser reconocido por el resto de países.

En la lucha por la liberación, el enfrentamiento se produce entre un país y su Estado y un pueblo que se organiza libremente al margen de este Estado. Es un enfrentamiento entre dos partes y el resultado se la secesión y la formación de un nuevo país. Son los ciudadanos de uno y otro lado los que tienen que tomar una posición a favor o en contra de independizarse, a favor o en contra de reconocer el derecho democrático a decidir reconocido internacionalmente en los derechos del hombre y los derechos nacionales.

En las condiciones actuales del país, la convocatoria de las elecciones nacionales del 27S dan la responsabilidad a los ciudadanos de Cataluña para que decidan si quieren ser un país independiente, libre y soberano, o por el contrario si quieren seguir formando parte de España y bajo sus leyes y su gobierno. Los que voten por los partidos que pongan como primer punto de su programa la independencia del país y la construcción del Estado propio, votarán por la independencia de Cataluña; quienes voten por partidos que pongan como primer punto de su programa otras cuestiones políticas, sociales o económicas que no pasen por la separación de Cataluña votarán por la continuidad dentro del Estado español.

Este es el sentido del plebiscito electoral de este 27S. El objetivo es conseguir que la mayoría del pueblo catalán vote por los partidos que promueven la independencia. Para conseguirlo, es necesario concertar un fuerte sentimiento de unidad para lograr un país libre, justo, solidario, social y económicamente potente y de unidad para formar un gobierno y un parlamento que construyan el Estado propio de Cataluña.

No será fácil conseguir esa mayoría sin hacer muy amplio este sentimiento de unidad del pueblo catalán, de unidad en el proyecto de construir un nuevo Estado, de unidad para conseguir una sociedad más igualitaria y justa, una lengua y una cultura vivas, un país para todos. El sentimiento de unidad y de futuro conjunto es lo que puede atraer a muchos ciudadanos indecisos a la alternativa entre elige por un país catalán o un país castellano. Sin sentimiento de formar parte de un pueblo no hay opción independentista.

El 27S se pueden ganar las elecciones plebiscitarias si hemos conseguido previamente un pacto firme de los partidos independentistas para construir, todos a la vez, el país nuevo, el Estado propio y el gobierno de unidad nacional que dirija la construcción de la República Catalana. Si no se da este acuerdo será imprescindible promover una candidatura de país, que una todas las fuerzas, entidades y personas que hagan suya la consecución de la independencia nacional y la construcción del Estado catalán. Es hora de tomar decisiones y por encima de todo es hora de unidad. El 27S los ciudadanos de Cataluña debemos votar SI a la independencia de nuestro país.

TRIBUNA CATALANA