Historia y ciencia

Mikel_Sorauren

Quienes, por razones que ahora no son al caso, tuvimos que hacer nuestros estudios de Historia en la Universidad católica de Navarra en aquellos tiempos del Nacional-catolicismo, nos vimos obligados a enfrentarnos en muchas ocasiones, normalmente con actitudes correctas, a los puntos de vista impositivos, que se pretendían igualmente científicos. Aquel catedrático de Historia Contemporánea –sacerdote de la Obra él- que en las pocas clases que nos impartía, predicaba auténticos sermones y –en un alarde de paranoia positivista- nos obligaba a responder a los simplistas test que nos hacía por examen, señalando únicamente: condición, país y fecha aproximada. ¡La ciencia histórica no permitía más! Recuerdo, no obstante, cuando me tocó defender la memoria de licenciatura que se volvió en mi contra, a pesar de ser él mismo el  director, porque me negué a ir más allá de lo que los documentos reflejaban y no asumir como mías unas valoraciones realizadas por testigos de los hechos de una determinada tendencia política, limitándome a indicar sus puntos de vista. Conservo igualmente un recuerdo afectuoso de Alfredo Floristán padre, persona atenta y amable y profesor competente, aunque yo no compartiera sus puntos de vista sobre lo que él denominaba Navarra.

Descalificar a una corriente histórica como no científica, evoca otras épocas en las que los prepotentes catedráticos españoles miraban con desprecio el trabajo de eruditos más competentes que ellos, rechazados por no acomodarse a las imposiciones de las academias. Creo que está de más la descalificación del historiador Alfredo Floristán, hijo, hecha a quienes han participado en los Congresos organizados por Nabarralde, con el apoyo de instituciones diversas e historiadores consagrados que han demostrado su competencia. La actitud de Floristán es muy atrevida, la materia histórica es muy compleja y deben arrumbarse expresiones tales como “científico” u “objetivo”; al menos cuando quien se las atribuye, niega esta cualidad a sus oponentes. Como dice la economista J. Robinson, quien afirme que no tiene prejuicios, o se engaña o quiere engañarnos…  La objetividad será siempre resultado del contraste y es la carencia de contraste el rasgo que ha condicionado a quienes han realizado el estudio de la Conquista de 1512 por encargo de los Gobiernos de España y el denominado de Navarra. Voy a decir suavemente que Floristán no acierta cuando despacha a sus oponentes como vehementes y faltos de rigor. Creo que puedo afirmar que pocos historiadores, como muchos de los participantes, habrán dedicado tanto esfuerzo a la investigación de los hechos, revisando documentación extensísima e inédita, así como la examinada hasta el momento y finalmente ¡Lo siento por Floristán! Pero su trabajo y el de quienes han colaborado con él, tendrá siempre el sambenito de haber impedido la colaboración de los contrarios a su cuerda ¡Esta constituye la más grave descalificación que se puede hacer a quien pretende ser objetivo o científico!

No deben engañarse quienes como Floristán piensan que únicamente merecen atención aquellos que han alcanzado los cargos académicos. La Historia, como señala Noiriel, representa para el poder la principal legitimación. Quienes estudiamos en la Universidad católica decenios ha, tenemos la experiencia de la marginación y a veces torpedeo de nuestro trabajo. Sin embargo, quienes se identificaban con la autoridad académica y mostraban mayor interés dentro de este grupo, eran fácilmente catapultados y lo fueron más al concluir la licenciatura. ¡No se engañe Floristán! Somos muchos los que no hemos tenido padrino y nos ha resultado difícil hasta el acceso a los documentos que las instancias oficiales han saboteado.

La manera en que se expresa Floristán aludiendo a la manipulación y utilización de la historia como elemento de discordia y demás parece derivar de una actitud beatífica. ¡Cuál se cree que es la finalidad de la historia y por qué pretenden utilizarla quienes tienen el poder, arrumbando de su conocimiento a los sometidos e imponiéndoles la visión elaborada por el poder mismo! Me permito preguntarle si considera los evangelios cristianos una manipulación que fomenta el odio.

Quienes denunciamos a la administración y a sus colaboradores, les manifestamos que estamos abiertos al debate, que siempre hemos reclamado como condición irrenunciable. El razonamiento de Floristán se descalifica por sí mismo, cuando él mismo ha sido protagonista principal de estos hechos, aunque puedo decirle que son muchos -a quien él ha descalificado- los que desean fervientemente el intercambio de opiniones sobre los hechos.

 

 

Publicado por Nabarralde-k argitaratua