Genocidas por la gracia de los dioses

Por la gracia de los dioses del mal o de Belcebú, la ONU ha ejercido y ejerce, como agencia “¿política? de “rating” -¿Qué vamos a decir del cinismo y la criminal inmoralidad de estas agencias?- para determinar a quien corresponde el sambenito de genocida…

Bueno, realmente ya no sería la ONU. Nadie duda de que  quien manda en la ONU es el consejo de seguridad. Y que tal consejo es el brazo político del pentágono, y de la OTAN.

Es decir, el consejo de seguridad, desempeña el rol de ser la única y verdadera agencia de rating de la política mundial.

Consejo de seguridad, que despóticamente habla y funciona con absoluta impunidad y desparpajo, en nombre de la  comunidad internacional. Consejo de seguridad, liderado por esos tres chiflados que se inventan guerras y masacran países a su antojo: EEUUU, la Unión Europea e Israel-aunque sea en la sombra-.

Consejo de seguridad, que con mente criminal, formuló una de las figuras más perversas que se pueden idear contra los derechos humanos: los daños colaterales. El permiso para que las grandes potencias –que son las auténticas generadoras de terror- puedan matar seres humanos “legal” e impunemente.

Ahí quedan la hipócrita anuencia o el silencio cómplice de Rusia, China y sus monagos. Eso sí, a cambio de que nadie ose remover los trastos y la inmundicia de sus propias casas…

O sea que la ONU, lustros ha, perdió su misión y se ha convertido en una absurda comisión de funcionarios u orondos “tragasueldos”. En román paladino, meros ladrones, al servicio de esa macabra “comunidad internacional.

Mal negocio pues la ONU, para lo que pinta y consume. Otra organización superflua más (además de escandalosamente onerosa), de lustrosos ganapanes.

Pues bien partamos por ejemplo de  la segunda guerra mundial.  Asistiremos  a un tétrico epítome de genocidas, que sí son todos los que están, pero que no están todos los que son.

Que los promotores del “holocausto judío” Hitler y sus secuaces fueron unos genocidas, nadie lo duda.

¿Pero Harry Truman? No fue quizás más terrible genocida si tenemos en cuenta la enorme masacre de civiles inocentes que supusieron sus bombardeos sobre Dresde, Hamburgo, Tokio y el más atroz de la historia de la humanidad, los de Hiroshima y Nagasaki?

¿En la práctica quien fue más genocida? Evidentemente el que esa “comunidad internacional” o criminal agencia de calificación, propuso según sus intereses.

Mas cerca de nosotros. No creo que el grandilocuente Mussolini, fusilado y escarnecido, tuviera más talante de genocida que el soberbio criminal del Pardo.

Y sin embargo la podrida comunidad internacional, por intereses inconfesables, transigió –hizo la vista gorda- con él y con toda su cuadrilla de asesinos –Molas, yagües etc…- que camparon  -y campan…- a sus anchas hasta nuestros días.

El hecho es que “la comunidad internacional” actualmente es la que más terror produce, con sus intervenciones, con sus calificaciones, con ese derecho a llevar impunemente las guerras a cualquier rincón del planeta.

Sobre todo, si se trata de controlar enclaves ricos en materias energéticas o estratégicas.

¡Los grandes terroristas calificando de terrorismo! ¡Que trampa más cruel! La zorra vigilando el gallinero.

¿Quién liberará a los pueblos oprimidos de la ONU?

En las cinco o seis últimas décadas, se puede constatar una nutrida lista de genocidas, que serán calificados como tales, dependiendo de su adscripción o no a los intereses de la “comunidad internacional” comandada por EEUU.

Dejemos  aparte a Stalin, Li Peng –el asesino de Tian`anmenn y otros genocidios-, todos los presidentes yanquis que protagonizaron la hecatombe humana de la guerra del Vietnam… etc…

¿Qué organismo internacional capacitado, se va atrever a juzgar o calificar las atrocidades de los mandatarios de las grandes potencias.

Intocables han de permanecer también, auténticos e inequívocos criminales como Ariel Sharon –el carnicero de Sabra y Chatila-, Rabin y la mayoría de los líderes israelíes, gestores del permanente genocidio que sigue asolando al pueblo palestino.

Ya vemos  –lo que supone uno de los mayores escándalos actuales- el tratamiento, la suma delicadeza con la que la  susodicha “comunidad internacional”, trata a estos terroristas israelís.

En cuanto a  los otros “dictadorzuelos”, como los Somoza, Videla, Bordaberry, Noriega, Alfredo Cristiani, los Duvalier, Pinochet… y toda la panda de jerifaltes bananeros que fueron o son, pues todo queda bien claro, recibirán una apelación u otra, dependiendo de la sumisión al Tío Sam…

Si que resulta más que preocupante angustioso, que se ajusticie a un Saddan Hussein, se juzgue a un Milosevic o a un Mladic  y se vallan de rositas el trío de las Azores, directos responsables de esta inacabable hecatombe que esta suponiendo la invasión de Irak…

Hoy mismo, los creadores internacionales de opinión –otra mafia nauseabunda-, andan a la greña maquinando no sabemos si la prueba de cargo o el obituario del extravagante y endiosado –muy al uso entre los más notables mandatarios- Kadafi.

Así es que a este pobre miserable, que tan solo hace unos pocos meses se codeaba y abrazaba efusivamente con los mas “dignos” dirigentes de las más “dignas” naciones, ha caído en las tenebrosas redes de las agencias del rating de la comunidad internacional. Se abierto pues la veda para el vapuleo, cual vulgar piñata.

Ahí pues, merodeando como buitres, andan “carroñeando” esos creadores de opinión delegados de las agencias de rating de la “comunidad internacional” . Todos al despiece del Kadafi.

No me cabe la menor duda de que todas estas agencias de la “desinformación” , que crean y modelan a su debido tiempo la opinión del ciudadano, -caso de no ser las mismas-, pertenecen a la misma camada que las corrompidas agencias de rating que dirigen a su antojo esta podrida economía de nuestros pecados.

Es desolador que dependa de esta pérfida “comunidad internacional” la denominación de cualquier grupo llámese IRA, FARC, Hamas etc… y de otros muchos grupos que se enfrascan en actividades revolucionarias, liberadoras… “insurgentes” de cualquier modo…

Mientras tanto, ante las narices del ciudadano, mas despistados que un Buho en un salón versallesco, promueven sin cesar campañas, guerras y mil tipo de invasiones, que  tiñen de sangre, sufrimiento y muerte, tan dilatados espacios de esta doliente piel de la tierra.

La pregunta es tan obvia como estremecedora ¿Quiénes son los auténticos terroristas de nuestro planeta?

Que Dios me libre de estos –la comunidad internacional- que de los otros –los que ellos califican como tales- ya me libraré yo.

Publicado por Nabarralde-k argitaratua