El terrorismo, como amaño mediático y político…

Con motivo de la excarcelación de Bolinaga y de la concesión del permiso a Valentín Lasarte, la tan certeramente denominada caverna mediática, bramó… Cierto oráculo, formal y aparente más esmerado y menos cavernario –las apariencias a veces engañan-, el omnipresente Eduardo Inda, navarro de pro”, bien exacerbado -saliéndose de su habitual mesura- consideró el hecho como aberración…

En una democracia, -pontificó este titán mediático-, que estos criminales pululen por las rúas, no es de recibo… Y pienso, que -al margen de que abjuren de sus propias leyes, cuando estas no les agradan-, la cohesión y catadura moral de algunos plumillas y voceros -muchos de ellos, con rancio tufillo de espíritu de las J.O.N.S-, es como poco deleznable. Me explico. Durante largas décadas, numerosos ciudadanos como un servidor, antifranquistas, antinacionalcatólicos y algún otro “anti”, hemos visto, pulular –y pululan- por nuestros pueblos y calles y con auténtico “terror”, a dictadores, generales genocidas, políticos asesinos, torturadores… Criminales que eran laureados con la anuencia del propio estado, auténtica carne del estado.

Ungidos y bajo palio. Bendecidos y enardecidos por la Santa Iglesia, católica apostólica y Romana…O sea… La muerte o el asesinato de una persona, jamás debe ser moneda de cambio para ninguna conquista política, y sin embargo ahí está la crueldad de la guerra nuestra de cada día… No soy quien para juzgar a nadie, aunque condene sus métodos y tengo bien claro que héroe no es quien mata por sus ideas, sino quien muere por ellas… Por eso, cuando uno analiza la historia, ve que la denominación de héroe o terrorista, depende de quien la redacte. ¿Qué diríamos de quien movido por sus “ideales”, conspira, se rebela y se enfrenta al poder establecido? Si participa en el bando vencedor, es ascendido a General, aunque en sus andanzas se comporte como un auténtico desalmado, asesinando a campesinos, inocentes madres etc…?

Por el contrario, si es partícipe de “la banda” de los vencidos, ha de huir como un cobarde o prófugo… Pues bien –y como este tantos-, eh ahí a nuestro ilustre Espoz y Mina, cruel y sanguinario y que uno no sabe qué es lo que tenía de Navarro. Que bien cierto es, que erigido al frente de las fuerzas anticarlistas, el Tïo Tomás le zurró unos cuantos varapalos… ¿En qué era más humano que un terrorista, el prohombre de Idocin? Pues bueno, ahí le tenemos como “héroe” con su calle y todo. Como tantos otros, aquí y en Tegucigalpa. Pocas ciudades existen en Argentina, que no tengan una calle o avenida dedicada a un matarife como Mitre, que ofrecía un puñado de pesos a todo aquel que le entregara los testículos de un indígena… Así que… menos cinismo, menos hipocresía… A ver quienes son los auténticos terroristas…

Porque lo sorprendente es, que quienes poseen las armas más terroríficas y por cierto, quienes mayormente las usan, EEUU y todos sus compinches europeos, sean los encargados exclusivos de –imponiendo sus turbios intereses- concebir ese artero enjuague de listas del terror… ¡Tiene narices que los mayores terroristas nos hagan pasar por las horcas caudinas a todo aquel que no se pliegue a su política de destrucción! Ciñámonos a esta bendita y por el momento vapuleada tierra navarra. No hay tu tía.

Al final la misma historia: Agramonteses o beamonteses, navarros o castellanos, carlistas o liberales, rojos o nacionalcatólicos y otra vez –se repite la historia- navarros soberanistas (los vascos) y los otros: españoles, castellanos, ciudadanos del mundo o lo que sean… Y ya se sabe el ser héroe o villano, terrorista o demócrata, depende del presentador del relato Habitualmente el que posee el acero y la cruz del imperio.

Históricamente, tal contencioso, conflicto, o escabroso berenjenal, se ha resuelto -sin resolverse- como es habitual, por las bravas… Es decir nunca por la razón de la razón, sino por la razón de las armas… Invasiones, conquistas, pactos traidores, asonadas cuarteleras etc…etc… Así que los que bregamos en un lado, con las armas –por favor que callen- con la palabra, con las aspiraciones ciudadanas, podemos ver nuestra lucha, enmarañada en el fregado terrorista. En la otra orilla se debate ese “estado de derecho español”, hecho a sangre y hierro. ¿Si les sobrevendrá algún ataque de coherencia democrática o si se quiere de honestidad política –un poco de arrepentimiento y vergüenza por su historia de represiones-?

Porque, como vulgarmente se dice, el “pifostio” que están montando con este desbarajuste económico, ético y político más que reverendo resulta cardenalicio… Y es que ya no se trata únicamente de huir de la quema, se trata de la muerte o de la vida…

Por lo cual, por esto y lo otro… que ante semejante dilema existencial, los mensajeros del odio, del enredo sacramental, del chanchullo mediático, nos ciriqueen -en un momento en que la cosa vasca trata de desenvolverse en parámetros de paz- con parejas sinsorgadas y bellaquerías, me parece una acometida de odio e irresponsabilidad propia de mentes enfermas, por lo que harían muy bien en retirarse a una casa de salud y bla…bla…bla. ¡Vivan y dejen vivir señores tertulianos, sobre todo esos demócratas de toda la vida, si aún les queda algo de sensatez!

http://www.noticiasdenavarra.com/2013/06/10/opinion/tribuna-online/el-terrorismo-como-amano-mediatico-y-politico