Bilbao Jai Alai organiza en la bilbaina Plaza Nueva una exhibición de guante laxoa, la modalidad más antigua de pelota y de más fama en el siglo pasado

Pero este deporte es de aquí? ¿Y qué es, un híbrido entre el tenis y la cesta punta?». Muchos de quienes se acercaron ayer a la Plaza Nueva de Bilbao desconocían a qué estaban jugando allí seis jóvenes pelotaris navarros. Se trataba de una exhibición de laxoa, la modalidad más antigua de la pelota. El que fuera «el deporte rey de Euskal Herria» durante la segunda mitad del siglo XIX, en la actualidad solo tiene presencia en el norte de Nafarroa y en algunas localidades guipuzcoanas.
Organizado por Bilbao Jai Alai, la demostración atrajo a numerosos curiosos que, ajenos al característico sirimiri bilbaino, escuchaban atentos las indicaciones de Tiburcio Arraztoa, presidente de Guante Laxoa Elkartea. El experto ha recogido la historia del laxoa en un libro que estuvo expuesto en la Plaza Nueva, junto a unos carteles explicativos. «El guante laxoa es un matrimonio histórico entre el deporte y la cultura vasca», defiende. «Es la madre de las demás modalidades de pelota», recalca.
El juego precisa de una plaza de unos 70 metros de largo por 20 de ancho, donde dos equipos, formados por cuatro pelotaris cada uno, juegan frente a frente. Uno de los elementos más característicos es el guante de cuero, realizado con piel de vaca y que pesa casi un kilo. De elaboración 100% artesanal, hoy en día una sola persona tiene en sus manos el monopolio del ancestral guante. «Nos provee un hombre de unos 40 años que reside en San Juan de Luz», desvela Arraztoa. La fragilidad del material convirtió a la lluvia en una amenaza, y por precaución, la exhibición de ayer concluyó antes de lo previsto.
Pervivencia En la zona de Baztan y Bidasoa, el campeonato que se juega cada año entre abril y agosto, junto con el torneo infantil, así «aseguran su pervivencia»; si bien el propio Arraztoa reconoce que es «difícil» recuperar esta modalidad, pese a que antiguamente se jugaba en casi todas las plazas vascas. De hecho, muy cerca de la Plaza Nueva, donde se organizó el partido, en la calle Pelota, se jugaba a una modalidad muy parecida. «Se conocía como bote luzea y se jugaba a mano desnuda», recuerda.
Entre el público, había opiniones para todos los gustos. Mientras que para Ángel, de Muxika, el laxoa «es más simple y menos divertido que pelota mano», para su esposa Rosa Mari, el juego le resultó «muy curioso». Por su parte, la bilbaina Karmele se mostró a favor de «mantener vivas tradiciones de nuestra cultura», apuntó.







