El concierto y el cupo, tributos de España

Los mal llamados concierto y cupo, que están obligados a pagar los habitantes de la C.F. de Navarra y la C.A. de Euskadi, son en realidad tributos impuestos por el reino de España a los territorios de un mismo pueblo, el vasco, que sufrió la invasión militar, primero de Castilla desde 1054, para acabar con la invasión de 1512 de las tropas castellano-aragonesa, hoy españolas, que sufrió Navarra.

Estos tributos, nos dicen una y otra vez, sirven para pagar o sufragar los gastos comunes en materias no transferidas, como Defensa, Exteriores, Seguridad y Casa Real, con el rey al frente, que no tiene legitimidad para ser jefe de Estado para ninguno de los vascos, es decir, navarros. Esas materias o transferencias eran propias antes de la invasión sufrida por Navarra y el invasor se encargó de eliminar de forma violenta y completa.

Eran materias que estaban controladas y dirigidas por los naturales del país, unas materias que estaban ordenadas en nuestras leyes, en nuestro Fueros. Estos Fueros navarros se han ido eliminando progresivamente desde la capital de reino que nos invadió. Unos Fueros que los diferentes monarcas españoles juraban y, a continuación, no respetaban dicho juramento.

Ahora desde Bruselas, donde se reúnen los estados pertenecientes a la Comunidad Económica Europea, pretenden eliminar el poco autogobierno foral que mantienen la C.F. de Navarra y la C.A. de Euskadi. Los partidos gobernantes en la C.F. de Navarra, que se presentan ante su sociedad como grandes defensores del Fuero navarro, ni siquiera se han dignado mandar una delegación que presente en dicho organismo europeo las alegaciones necesarias para defender dicho concierto foral con el reino de España.

Es la Abogacía del Estado que se beneficia de dichos tributos la que ha tomado la tarea de defender los intereses españoles, que no a los territorios vasco-navarros. Es difícil de creer que el reino de España, un estado imperialista, mire por unos intereses que no sean los suyos propios. Claro ejemplos de ello lo tenemos con las antiguas colonias que España tenía en Centroamérica y Sudamérica.

Estas colonias sufrieron la violencia del ejército español y el desmedido e incontrolado saqueo de sus recursos naturales. Actualmente pocas colonias le quedan al imperio español y una es la nuestra. Los mal llamados concierto y el cupo son el tributo que estamos obligados a pagar a quien nos invadió y ocupó, que se encargará de defenderlos contra quien sea y donde sea, intentando legitimarse con ello ante los vascos, los navarros.

Para poder defender nuestros intereses nosotros mismos, ante la C.E.E. o ante quien sea, debemos recuperar la soberanía de ese Estado que teníamos. Un Estado que ya nos representó ante los demás Estados en los marcos que existían en el momento, un estado con sus propias leyes, nacidas de la costumbre del pueblo que son los Fueros. Solo así dejaremos de pagar esos tributos impuestos y nuestro sistema fiscal será defendido por los naturales del país y respetado por los demás estados, en una posición de igual a igual.