Estos resultados son muy similares al último CEO, donde el NO se situaba en el 48% y el Sí en el 44%.
Como siempre digo, las encuestas nos sirven básicamente para observar tendencias, y estas tendencias las observamos mejor cuando disponemos de una serie de encuestas, realizadas por diferentes empresas. Y vemos claramente que la coincidencia de la más importante encuesta que se hace en Cataluña, el CEO, con la de La Vanguardia, es total en este punto. Incluso en los indecisos los porcentajes son similares. En LV un 8,3% NS/NC, mientras en el CEO un 6% no lo sabe y un 1,8% no contesta (total NS/NC 7,8%).
Así pues, estamos ante una tendencia sólida. En este punto, posicionamiento del encuestado ante la independencia, la tendencia es clara, y el NO, en estos momentos, supera al Sí en unos 4 puntos.
El avance de datos que hace La Vanguardia no nos permite ir mucho más allá en el análisis. Sólo hay una cosa que sí podemos hacer, y que es muy relevante: comparar estos datos con la misma encuesta de LV del mes de diciembre. Insisto que es el hecho de que sean tan coincidentes con la del CEO lo que hace que preste esta atención. Si no fueran coincidentes seguramente no me habría fijado mucho. Pero vale la pena que no miremos para otro lado.
PRIMER CUADRO DEL BLOG http://diesdefuria.blogspot.com.es/2015/05/avenc-enquesta-de-la-vanguardia-encara.html?m=1
Lo primero que vemos es que este «sorpasso» del No al Sí en el período diciembre 2014 a mayo 2015 implica un diferencial de 7,5 puntos de una a otra, de los que 3,5 son pérdida de apoyo del Sí y 4 incremento de apoyo del No. No estamos ante unos datos que tengamos que mirarlos frívolamente o despreciando la foto. Está pasando algo y es bueno que lo identifiquemos para revertir la situación.
En el análisis que hice del CEO atribuía el sorpasso que también se daba a la movilización por el NO. Desde el punto de vista de la encuestas de LV esto no sería exactamente así.
Si nos fijamos, el NS/NC merma 1,4 puntos, mientras el NO se incrementa en 4 puntos. Es evidente que parte, una pequeña parte, del NO llega desde el Sí. Es muy pequeña y casi podría estar dentro del margen de error, pero creo sería insensato no fijarse en ella.
En la explicación más «amable», el Sí habría tocado techo, mientras el No crece. En una posible explicación menos amable pero quizás más realista, un pequeño porcentaje de nuestra sociedad, pero suficiente para que se produzca este «sorpasso», podría estar modificando su posicionamiento. Insisto que es muy pequeño, pero más que suficiente para alterar las mayorías.
En todo caso habría una cosa clara: la parte de la pequeña bolsa de indecisión que queda cuando se moviliza lo hace hacia el NO y además, los del Sí perdemos posiciones, que, en una pequeña bolsa, van hacia el NO.
La pregunta que nos debemos hacer es ¿qué ha pasado de diciembre de 2014 hasta ahora que pueda explicar este cambio de tendencia y de mayorías?
En mi opinión nada que en este mismo blog no haya tratado suficientemente. Intentaré resumirlo:
1. En diciembre de 2014, en el post 9N, es cuando el independentismo alcanza su máxima proyección social. Es la fuerza ganadora, es la fuerza organizada, es la fuerza capaz de hacer algo tan extraordinaria como el 9N, etc. Algunos lo vimos claramente, el 9N había sido un hecho extraordinario que nos daba muchísima fuerza, nos catapultaba. A estas alturas hemos perdido el efecto 9N, lo hemos dejado perder. Es muy triste, pero es así. Y aunque sea más culpa de unos que de otros, aquí todo el mundo tiene una cuota de responsabilidad, en que esto haya pasado.
2. En que hayamos perdido el factor ganador que nos aportó el 9N hay dos responsabilidades:
– La primera y más grande, los descomunales, incomprensibles, errores de ERC. Sumida como estaba en esa espiral destructiva del otoño (que me temo aún no hemos dejado atrás) no supo leer lo que representaba el 9N, sin embargo, y esto ha sido más letal aún, no supo leer ni reaccionar ante la propuesta que hizo el Presidente Mas. Este error, como digo, fue gravísimo. Y la trascendencia que haya podido tener o que tenga sólo la veremos con el tiempo.
Rechazar la propuesta del Presidente, con toda la ambición ganadora y excepcional que tenía, y la forma en que lo hizo, nos puede situar en una horquilla, en cuanto a sus consecuencias, que de la más «light» o superable y que implicaría que sólo haya comportado una clavada del motor, pero que aún podemos volver a poner en marcha y llevar adelante hasta la más grave, que se haya cargado el proceso tal y como lo hemos entendido hasta ahora. Huelga decir que a pesar de que algunos pensamos que se lo han podido cargar, debemos hacer todo lo posible para situarnos en el otro lado de la horquilla de las consecuencias, y hacer todo lo posible para superar este callejón sin salida en el que nos han metido.
– La segunda es una derivada de la anterior, que el Presidente Mas y CiU se quedan desconcertados, casi paralizados, ante la actitud de ERC, tanto en relación al 9N como, sobre todo, ante la propuesta tan ambiciosa y superadora del encorsetamiento partidista que de forma clara estaba perjudicando el proceso. Tiene también CiU y el MHP Presidente Mas una responsabilidad en haber dejado evaporar el éxito del 9N. Es una responsabilidad mucho menor en relación a la que tiene ERC, pero también es una responsabilidad. Ahora mismo estaríamos mucho mejor si el MHP y CiU hubieran asumido sin complejos el resultado del 9N, este volumen extraordinario de votos a favor de que Cataluña se convierta en un estado independiente, y de manera pública y decidida se hubieran puesto al frente de esta voluntad claramente expresada por la sociedad catalana. Y esto no se ha hecho. Sólo ahora se empieza a hacer, y aún con timidez.
Como decía hace unas semanas Carles Boix, el Presidente Mas debe liderar la independencia, y no le producirá ningún tipo de pesar el «abandonar» el rol más institucional, de presidente de todos los catalanes, que hasta ahora ha mantenido. El proceso y la independencia necesitan un Presidente Mas comprometido formalmente con la independencia, y que se ponga a explicar porqué la queremos.
3. En su momento, para justificar el rechazo a la propuesta que hizo en el post 9N el Presidente Mas, desde ERC se lanzó aquel mantra que había que convencer indecisos. Y en su momento, también, ya lo criticaron. Porque estos indecisos a los que apelaban no existen. Y, en ese pequeño porcentaje en el que puedan existir, nada de lo que se estaba proponiendo y mucho menos nada de lo que se estaba haciendo, serviría para poder decantar voto hacia el Sí.
Y los datos del CEO y de LV ratifican, muy pesar mío, este diagnóstico. Es muy frustrante ver cómo se elevan a la categoría de mantra ciertas ideas, conceptos, sin ninguna conexión con la realidad, sin ningún análisis, sin nada en lo que se hayan podido fundamentar. Al hacerlo, no sólo no estamos apuntando hacia donde hay que hacerlo, y por tanto actuando donde hay que hacerlo, es que además de estar disparando al aire lo que hacemos es dejar de actuar donde sí sabemos que hay que hacerlo y de la manera como que sí sabemos que hay que hacerlo, porque tenemos datos más que suficientes para saberlo.
4. Los factores que antes y ahora podían ayudar a conservar la mayoría del Sí o hacerla crecer, decantándo el voto que ahora no tenemos, se sitúan de manera clara en cuestiones de «seguridad» y de «confianza» sobre el mismo proceso.
Estos dos factores, seguridad y confianza, son los elementos críticos del proceso. La ausencia de seguridad en lo que estamos haciendo y la desconfianza en cómo lo estamos haciendo son los elementos que en mi opinión han podido mover este voto que ha perdido el Sí y el crecimiento del No.
Nos podemos hacer todas las pajas mentales e ideológicas que queramos, podemos generar todos los mantras que queramos sobre limpieza, repúblicas y propuestas varias todas ellas de carácter adjetivo (no digo que no sean cosas sin importancia, Dios me libre, digo que no son las sustantivas en un proceso de la naturaleza del nuestro), que si no trasladamos a la sociedad una imagen convincente de seguridad en todo lo que estamos haciendo y de confianza en cómo lo haremos, lo tendremos ‘pringao’, como estamos ‘pringaos’ ahora mismo.
La imagen de olla de grillos ofrecida del 9N acá es la que menos confianza puede ofrecer a la gente. El desastre de todo lo que nos ha pasado desde el 9N estoy convencido es lo que a este pequeño porcentaje de gente les ha afectado más, y lo que puede estar detrás de este cambio de tendencia. Insisto, es pequeño, pero es suficiente para que se alteren las mayorías.
Si te dicen que caí
Se hace difícil proyectar qué cambios pueden estar sucediendo en el cuerpo electoral catalán y en la sociedad y cuáles son las posibilidades que tenemos para cortar esta tendencia e invertirla.
A ver lo que nos explicará mañana sábado La Vanguardia sobre la intención de voto a los partidos. Supongo que estará en línea con lo que ya pudimos ver en el CEO. Una CiU que frena su descenso que meses atrás proyectaban todas las encuestas, una ERC que cada vez frena más el crecimiento que aquellas mismas encuestas le proyectaban y una CUP en ascenso, porque de todas las fuerzas del soberanismo es la que en estas turbulencias, más ha sabido estar en su sitio. Todo el bloque ICV-Podemos-Colau etc. es otra de las incógnitas. Y el reparto de voto entre el unionismo, supongo seguirá con la tendencia de un PP a la baja y unos C’s al alza.
Difícilmente saldremos del bucle si no superamos las causas que nos han llevado al mismo. En mi opinión lo que hace falta de manera urgente hagan los diferentes actores es lo siguiente:
– Superar de una puta vez el ambiente enrarecido, de desconfianza y de reproches en el que estamos instalados. Esto es insoportable y es letal para el proceso. Basta, por favor. Hay que ofrecer una imagen sólida, que genere confianza ciega en los liderazgos y en el proceso. Y hay que hacerlo ya.
– ERC ha de salir de una vez por todas de la espiral destructiva en la que se instaló la víspera del 9N. Ni sabemos cómo se metió ni entendemos que no salga. Sólo sabemos una cosa: para el proceso necesitamos la mejor versión de Oriol Junqueras y de ERC, la que se proyectaba como socio leal, sólido y fiable. Y no lo que están haciendo ahora. Lo que están haciendo ahora es letal para el proceso y estoy seguro de que también será negativo para ERC como partido.
– El MHP Mas tiene dos grandes deberes que hacer. Y es necesario que los haga para que su liderazgo aporte de manera decisiva todo lo que el proceso necesita y porque haciéndolo así también asegurará la fortaleza de su propia propuesta política.
El Presidente Mas debe ponerse al frente de la reivindicación de la independencia, y hacerlo solemnemente, sin meandros, sin ninguna fisura en la solidez de objetivos que encabeza.
Y para que esto ocurra y sea creíble el Presidente Mas debe dejar claro que la opción política que él representa y la lista electoral que él encabezará tiene la independencia como objetivo, y la abre a toda la gente que comparta este objetivo, y la cierra a quien no lo comparta, esos no estarán allí. Esto quiere decir, lisa y llanamente, que debe resolver de una vez y por todas el tema de esta Unió de Duran. Si Unió quiere estar con el Presidente, debe asumir la independencia como objetivo electoral. Y si no quieren estar, pues ‘buen viento y barca nueva’ (‘a tomar viento’).
Lo que de ninguna manera puede seguir pasando es lo que está pasando ahora, que el MHP y CDC sean víctimas de un desgaste descomunal provocado por todo lo que dice y hace Duran. El MHP debe dejar muy, muy claro que el único requisito para formar parte de su lista es asumir la independencia. Y esto es lo que debe votar la gente de Unió, si son fieles a su legado histórico, a sus mártires como Carrasco i Formiguera y al presidente Mas o son fieles a Duran y su proyecto anti-independentista. Y basta. ¡BASTA, BASTA, BASTA!
– Es fundamental que el soberanismo saque unos buenos resultados en las municipales. En la actualidad, además, el hecho más importante para el proceso será lo que pase en Barcelona. Si en Barcelona gana Trias y con ERC se puede configurar una mayoría municipal sólida, el proceso habrá dado un importante paso adelante. Si por el contrario, en Barcelona no ganara Trias, y lo hiciera Colau, el proceso podría salir muy, muy tocado.
– Y después de las municipales se impone un período obligadamente intenso y acelerado de reflexión sobre todo lo que ha pasado y sobre todo lo que tenemos que hacer para detener esta tendencia que apuntan todas las últimas encuestas, y que tan negativa es.
– Joder, y que no quiero ver ni un dependentista sacando pecho con estos resultados que proyectan las encuestas. Si quieren sacar pecho, que apuesten por hacer un referéndum y por votar. Si tanta importancia dan a una encuesta, hagámoslo oficial, hagámoslo como toca, hagámoslo de manera acordada y vinculante. Votemos. Venga, votemos. Es la única manera de cerrar el tema, votando, con democracia, no con encuestas ni con fiscalías ni con prohibiciones. ¡¡¡Votando!!!
ENCUESTA DE LA VANGUARDIA:
http://diesdefuria.blogspot.com.es/2015/05/avenc-enquesta-de-la-vanguardia-encara.html?m=1









