Juzgar a Franco

El periodista Antoni Batista, uno de los mayores expertos en la transición y la lucha antifranquista, ha hecho esta semana una petición pública que, de tan obvia, nos ha dejado aturdidos.

Entrevistado por Lídia Heredia en el programa Las mañanas de TV3 a raíz de la publicación de su último libro ‘Matar a Franco’, Batista se preguntaba por qué el Memorial Democrático no ha instado al Tribunal Internacional de Derechos Humanos a declarar a Franco culpable de crímenes contra la humanidad.

Da vergüenza pensar que Franco nunca ha sido juzgado ni declarado culpable de nada. Se puede entender que no se hiciera entonces; la ley de amnistía de 1977 impidió que se hiciera limpieza. Pero este año hará cuarenta años de la muerte del dictador. ¿No son suficientes? Los países normales hace décadas que han pasado cuentas con sus propios pasados totalitarios; Alemania entendió que para construir una democracia sólida y para poder resarcir a las víctimas había que declarar a los nazis culpables de crímenes contra la humanidad. Aquí, en cambio, hace 40 años que miramos hacia otro lado.

La petición de Batista es de sentido común y nos pone a prueba como sociedad. Es evidente que las instituciones españolas no iniciarán este proceso, pero sí deberían hacerlo las instituciones catalanas.

El Memorial Democrático es una institución pública que depende de la Generalitat de Cataluña y que tiene como finalidad la recuperación y la conmemoración de la memoria democrática del periodo entre 1931 y 1980, y no se me ocurre mejor manera de recuperar y conmemorar el antifranquismo que liderar una iniciativa para que se juzgue Franco por crímenes contra la humanidad.

Deberíamos hacerlo por la memoria del presidente Companys y de todas las víctimas y familiares que, hoy todavía, tienen que ver cómo franquistas reciclados ocupan sillas en consejos de administración de empresas públicas. Y que tienen que viajar a Argentina para que se les escuche. No es revanchismo, es, simplemente, justicia.

EL PUNT – AVUI