EL pasado sábado se celebraron en Sangüesa unas interesantes jornadas: Yesa y seguridad ¿Recrecimiento o decrecimiento?, en las que durante casi cinco horas se debatieron distintos aspectos sobre las obras de la presa, las necesidades reales de riegos para las Bardenas y sus alternativas, la seguridad y un informe económico sobre el recrecimiento. A las mismas excusaron su asistencia la Agencia Navarra de Emergencias del Gobierno de Navarra con un escueto e-mail y la CHE con un comunicado en el que dicen «primar la seguridad sobre cualquier otro objetivo» en sus obras hidráulicas. De este modo se perdió otra vez la ocasión de un verdadero debate entre todas las partes. El Gobierno de Navarra actúa como si el tema no le afectara y la CHE con la prepotencia y oscurantismo con que nos tiene acostumbrados. ¿Por qué se nos hurta la opinión de un funcionario experto cuando lo que se plantea es un tema de interés para todos? ¿Por qué no ha de haber luz y taquígrafos?
Como resumen de las jornadas, algunas frases: «Los factores de seguridad del proyecto están manipulados».»Habrá que adaptar el proyecto a las nuevas normas de sismicidad que entran en vigor en el 2014, más exigentes y que no se cumplen en la zona». «La ladera derecha se sigue moviendo unos milímetros al mes y la inseguridad continúa.» Antonio Casas.
Y algunas propuestas y reflexiones de Pedro Arrojo y Joan Corominas tras exhaustivos informes técnicos y económicos:
-La necesidad de rebajar la lámina de Yesa a un nivel que garantice la seguridad de la presa reajustando su régimen de explotación, manteniendo las nuevas exigencias de caudales ecológicos que exige la Directiva Marco de Aguas.
-Promover un Plan de Reconversión del Regadío que garantice la sostenibilidad del sector, con la retirada compensada de parcelas con problemas de salinidad y drenaje, asumiendo un crecimiento limitado en tierras de buena calidad agronómica. Dotar al sistema de regulación en tránsito y riego a la demanda con apoyo financiero a las explotaciones familiares en esa transición. En plena crisis económica se debe exigir al Gobierno la aplicación de verdaderas políticas de austeridad y rigor en la administración de fondos públicos también en materia de regadío.
-Aunque se recreciera Yesa, pretender extender el regadío a 110.000 Ha resultaría inviable por la falta de capacidad del canal de Bardenas (52 m3/seg. en los meses punta) que actuaría como cuello de botella precisando, en todo caso, de balsas y embalses de regulación en tránsito.
– Instalar una central hidroeléctrica reversible en la actual presa en conexión con las centrales eólicas de la zona.
-Basar el abastecimiento de Zaragoza exclusivamente en la Loteta con caudales disponibles, sin afección de las reservas de riego.
Conclusión: no parece justificable en estos tiempos el recrecimiento de Yesa que triplica el presupuesto inicial, en una zona con graves problemas geotécnicos aún sin resolver. 376.811.950 euros.
¿Para qué semejante disparate económico? En Sangüesa vemos con preocupación cómo la ladera derecha de la presa sigue moviéndose a pesar de los trabajos ininterrumpidos (las 24 horas) de retirada de tierras de las colinas situadas sobre las urbanizaciones afectadas en Yesa, con un presupuesto aproximado de 24 millones de euros. ¡Y sin saber el resultado final! ¡Y cuidado si te acercas a ver la obra por un camino público porque precisarás del permiso de la CHE y te escoltará la Guardia Civil! ¿A qué viene cruzar coches en los caminos para que no pase nadie?
Claro que el tema se ha politizado. Pero sobre todo lo ha politizado la derecha, que dice que gritar Yesa no es hacer política y que pide la retirada de pancartas colocadas en el pueblo. ¡Al parecer, no hacer lo políticamente correcto es hacer política! Se está demonizando a los opositores al recrecimiento. Y es un tema que afecta a todos, los de un lado, los de otro… y los de en medio. Se nos acusa de meter miedo a la población, pero, ¿acaso tenemos algo que ver con unas obras decididas hace tiempo, en una coyuntura diferente, apelando a un supuesto interés general y contraviniendo las recomendaciones de René Petit, que anunció que solo un loco recrecería el embalse por la inestabilidad geológica de la zona?
¿Qué hemos hecho los ciudadanos de Sangüesa para merecer esto? ¿Es tabú hablar de Yesa? Claro que igual es mejor utilizar la técnica del avestruz y ni ver ni oír y decir a todo amén.
De nuevo pedimos que se aplique el principio de cautela, se vacíe hasta una cota más segura y se hagan los estudios técnicos independientes necesarios. Que se anteponga el sentido común a otros intereses de difícil justificación. Que la CHE detenga esta irracional huida hacia adelante. Sí a la cultura del agua. No a la codicia del agua.
Concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sangüesa-Zangoza
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