

Nada de desarrollo, innovaciones, respeto de las culturas originales, investigación, formación…
y hay que reconocer que lo han logrado, lo de imponer su lengua a hierro y sangre, tortura y cárcel. El castellano tardará unas décadas más que el francés, en desaparecer de los cinco continentes y reducirse a Castilla. Pero mientras, cuantos desastres. El de EITB uno más del infinito listado.
Nada de desarrollo, lo PIGSpain: han destruido, ocupado ilégitimamente por doquier – pero con su derecho, su legalidad – los centros de poder, de cultura, de información de pueblos que vivíamos tranquilos.
Destruir para imponer lo suyo; que naturalmente es lo universal ¡coño!
Surio será ineficiente en su profesión. Un inútil en desarrollar e innovar, como hacemos nosotros. Pero es muy buen general español: destruye como mandan desde Madrid.
Abarrajar sobre todo culturas que puedan hacer sombra a su Una y Grande, el pobre. La vasca es la más peligrosa, por ser la más antigua, natural, original, anormal. Hay que reducir las posibilidades de que se formen más centros culturales, de producción audiovisual, de información en el Norte. Hay que ver estúpidas cadenas españoles, vender ElPaíses y ABCs, y sobre todo Diarios Vascos de España, allí también. Luego, al general, le darán una plaza en La Gran Capital de los exterminadores. Y de los inútiles.
En fin de cuentas, Surio es como Ares y los otros, un español destructor más, con sus pikoletos terroristas, demás políticos chapuceros y mentirosos y, por supuesto e muy importante, sus empresarios ladrilleros.
O un vasco más que padece el síndrome de Estocolmo: se cree español y se cree en sus cuentos.
Quedan todavía muchos, en Euskal Herria, bajo ese síndrome, que les siguen dando el voto a franquicias exteriores.
A pesar de cinco décadas de duro trabajo para ponerles en su sitio. Que no está terminado, por desgracia, como vemos con esta desfachatez irresponsable que tienen.
A ver cuando espabilamos, y nos largamos de esa vergüenza histórica, esa España de ¡viva la muerte!, bajo muchas formas.
Manada de inútiles, analfabetos, destructores, torturadores, pero que saben lo más importante del mundo: el castellano. Este que me han impuesto a mi también, los perros.






