Seguridad sostenible

La preocupación por la seguridad energética y el cambio climático están desatando una oleada de iniciativas políticas e inversiones en todo el mundo que alterarán profundamente la forma en que hoy gestionamos y usamos la energía. Las empresas que sean capaces de adaptarse y beneficiarse de esta nueva realidad aumentarán su resiliencia y competitividad. Y las que no lo hagan podrían pagar un alto precio. Al menos eso es lo que dice un estudio sobre riesgos patrocinado por Lloyd´s, una compañía líder en el mercado internacional de seguros.

El informe (Sustainable energy security. Strategic risks and opportunities for business), dirigido por miembros de la institución británica Chatham House, constata que la sociedad moderna ha sido construida sobre la base de la disponibilidad a precios muy asequibles de grandes cantidades de combustibles fósiles (carbón, gas y petróleo). Sin embargo, tres factores convierten hoy en obsoleto este modelo: el creciente consumo de energía por las economías emergentes, las múltiples limitaciones que perturban la producción de combustibles convencionales y el hecho ampliamente aceptado internacionalmente de que la liberación deCO a la atmósfera conduce al caos climático.

No hay duda: la dinámica del mercado y los factores ambientales hacen inviable que en el futuro las empresas puedan seguir dependiendo de las baratas fuentes de energía tradicionales. Resulta imperativo iniciar sin más dilación el tránsito hacia una economía baja en carbono, aunque durante el recorrido habrá que saber afrontar la previsible volatilidad de los precios de los combustibles fósiles, así como otro tipo de riesgos. Estos últimos hacen que la seguridad energética constituya un objetivo indisociable al de reducir las emisiones contaminantes de CO y otros gases de efecto invernadero. Las empresas deben prepararse para afrontar este doble reto sin priorizar un objetivo sobre el otro. Estamos hablando de un nuevo concepto: el de la seguridad energética sostenible.

¿Cuáles son los riesgos que según Lloyd´s justifican el aumento del protagonismo del tema de la seguridad energética? Por razones de espacio citaré tan sólo dos. El primero es que China y las economías asiáticas en crecimiento tienen un papel cada vez más agresivo en los mercados internacionales de materias primas, lo que acabará teniendo un serio impacto sobre la cadena mundial de suministros de los combustibles fósiles, así como de algunos metales estratégicos, como las tierras raras, imprescindibles para la manufactura de ciertos componentes esenciales para las nuevas tecnologías energéticas. El segundo es que carbón, gas y petróleo se enfrentan a graves limitaciones de la oferta y parece probable que a corto o medio plazo asistamos a una crisis de abastecimiento de petróleo, lo que tendría serias consecuencias sobre la forma como hoy funcionan las empresas.

Si estas líneas han despertado su curiosidad les recomiendo la lectura completa del informe (pueden encontrarlo en http:// www. chathamhouse. org. uk/ publications/ papers/ view/-/ id/ 891/). En el no sólo se habla de riesgos, sino también de oportunidades de negocios y de la “tercera revolución industrial”.

Mariano Marzo Carpio es catedrático de Recursos Energéticos en la Facultad de Geología de la Universidad de Barcelona.

Publicado por La Vanguardia-k argitaratua