Nafarroa vuelve a su ser

Hace ya algunos días que acontecieron las famosas votaciones para el Parlamento Europeo. Al margen de cualquier otra consideración, creo que es importante destacar la escasísima participación en las mismas tanto de vascos como de catalanes.

Claramente se mostró que una Europa basada exclusivamente en los estados actualmente existentes no va ni con Navarra ni con los Países Catalanes. Históricamente ambas naciones hemos estado en la avanzada de la reivindicación europea, pero como leí en algún medio de comunicación carlista, «Europa sí, pero no así». Y es cierto. Esta Europa no puede más que producir oposición en las sus naciones reales y el rechazo más claro se expresa mediante la abstención.

No obstante, al día siguiente de estas votaciones casi me da un vuelco el corazón. En titular de un periódico de nuestro país el periodista de guardia anunciaba nada menos que «Nafarroa vuelve a su ser». Inmediatamente pensé que algo muy importante había sucedido sin enterarme: Navarra se encontraba libre de las tropas de ocupación hispano-francesas, sus policías y resto de funcionarios de los estados dominantes se habían marchado y los medios de comunicación estaban ya en manos populares. Por lo menos según mi forma de pensar, en eso consistía la vuelta de Nafarroa «a su ser».

Pero no. Tristemente la subordinación seguía, continuaban las tropas y funcionarios de los estados español y francés ejerciendo sus tareas rutinarias. Televisión española, la COPE, la SER y tantas otras así como los diarios de Navarra o Vasco continuaban con su adoctrinamiento machacón. ¿Qué había «vuelto a su ser»? Evidentemente no Navarra como nación y como Estado, sino simplemente lo que se había restablecido era el estatus «votacional» de una determinada fuerza política.

Es triste confundir cuestiones de importancia tan extrema: la situación de un partido concreto con los intereses de la nación en su conjunto o los posibles adversarios políticos internos con los auténticos enemigos externos. Mal vamos por este camino. O logramos una convergencia estratégica, encabezada por la propia sociedad civil, ante la que los actuales grupos políticos resignen sus intereses partidistas en pro de la emancipación nacional y la recuperación del Estado propio o nos seguimos hundiendo en la dependencia y subordinación.

http://www.gara.net/paperezkoa/20090608/141189/es/Nafarroa-vuelve-su-ser-tras-distorsion-apartheid-NaBai