{"id":68999,"date":"2026-10-18T14:27:40","date_gmt":"2026-10-18T13:27:40","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=68999"},"modified":"2026-10-18T14:27:40","modified_gmt":"2026-10-18T13:27:40","slug":"es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/","title":{"rendered":"\u00bfEs el fin de los oc\u00e9anos como espacio compartido?"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">El pasado mes de abril, cuando tres grupos de ataque de portaaviones estadounidenses se dirigieron hacia Oriente Medio, el mensaje impl\u00edcito no pudo ser m\u00e1s claro. Las actividades h\u00edbridas de Rusia y China, desde el mar B\u00e1ltico hasta el mar de China Meridional, as\u00ed como las operaciones iran\u00edes de denegaci\u00f3n de acceso mediante drones y misiles a lo largo del estrecho de Ormuz, estaban marcando el rumbo de una contienda por los oc\u00e9anos del mundo. Tras dos d\u00e9cadas de dominio mar\u00edtimo indiscutible liderado por Estados Unidos, los oc\u00e9anos volv\u00edan a convertirse en un escenario de disputas y desaf\u00edos en los asuntos internacionales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La respuesta estadounidense a ese desaf\u00edo no fue menos inequ\u00edvoca. Mientras un poder\u00edo naval abrumador no dejaba de golpear objetivos iran\u00edes en Oriente Medio, las fuerzas estadounidenses respaldaron la mayor edici\u00f3n hasta la fecha del ejercicio multilateral Balikatan en la regi\u00f3n del Indo-Pac\u00edfico. El sustancial compromiso estadounidense con esa actividad organizada por Filipinas en la zona norte de Luz\u00f3n, junto al estrecho de Taiw\u00e1n, ten\u00eda como objetivo mantener a raya la presi\u00f3n china sobre Taiw\u00e1n y otros aliados regionales de Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como se\u00f1al\u00f3 posteriormente el secretario de Guerra Pete Hegseth, el presidente Donald Trump estaba construyendo una postura militar que permitiera a Estados Unidos proyectar su poder en cualquier parte del mundo en funci\u00f3n de las realidades de su influencia y sus intereses. En la visi\u00f3n que tiene el presidente Trump para Estados Unidos, los oc\u00e9anos constituyen un conducto para el alcance militar y la voluntad pol\u00edtica. Sin embargo, y eso es fundamental, los dirigentes de Mosc\u00fa, Beijing, Teher\u00e1n y, en realidad, Pyong\u00adyang, parecen compartir el mismo punto de vista, ya que tambi\u00e9n buscan los medios navales para desbaratar los planes de Washington.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-69002\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image1-11.jpg\" alt=\"\" width=\"607\" height=\"475\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image1-11.jpg 607w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image1-11-300x235.jpg 300w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image1-11-537x420.jpg 537w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image1-11-150x117.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 607px) 100vw, 607px\" \/><br \/>\nEl estrecho de Ormuz, clave para la exportaci\u00f3n de hidrocarburos y protagonista de la guerra de EE.UU. contra Ir\u00e1n LV<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No es algo que deba sorprender a nadie. Hist\u00f3ricamente, los estados han competido por proyectar influencia sobre los oc\u00e9anos del mundo con el fin de promover sus intereses e impedir que otros lo hicieran. Como es bien sabido, sir Walter Raleigh consideraba los oc\u00e9anos como las arterias de la ambici\u00f3n de un Estado; y las armadas, como el instrumento \u00faltimo para su afirmaci\u00f3n. Solo en las \u00faltimas d\u00e9cadas los dirigentes pol\u00edticos han movilizado a estas \u00faltimas para garantizar la gesti\u00f3n sostenible de los primeros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De hecho, hace tres d\u00e9cadas, la entrada en vigor de la Convenci\u00f3n de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Unclos) prometi\u00f3 el inicio de una nueva \u00e9poca. La \u201cConstituci\u00f3n de los oc\u00e9anos\u201d, como se denomin\u00f3 a la Unclos, invitaba a considerar los oc\u00e9anos como algo m\u00e1s que las principales v\u00edas de comunicaci\u00f3n global&#8230; y de la proyecci\u00f3n de poder. Eran organismos vivos cruciales para el futuro de la humanidad. Ofrec\u00edan recursos y exig\u00edan un uso responsable. Ambos aspectos exig\u00edan cooperaci\u00f3n. Los oc\u00e9anos se estaban convirtiendo en espacios de acci\u00f3n compartida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A medida que recupera impulso la l\u00f3gica del poder duro, \u00bfest\u00e1 finalizando la \u00e9poca de los oc\u00e9anos como espacio compartido? \u00bfPrevalecer\u00e1 la ley del m\u00e1s fuerte y se dejar\u00e1 de lado la gobernanza? Este art\u00edculo se\u00f1ala que el futuro no supondr\u00e1 un retorno al pasado en el que los oc\u00e9anos solo eran un dominio en disputa. Insiste en que no debemos subestimar que el poder duro no ha dejado nunca de importar y en que las \u00faltimas dos d\u00e9cadas han sido una excepci\u00f3n a esta regla.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, y de modo crucial, si bien es probable que la realidad del poder naval como veh\u00edculo de superioridad (si no dominio) militar recupere su protagonismo en lo que la primera ministra japonesa Sanae Takaichi ha descrito hace poco como un mundo m\u00e1s turbulento, sus efectos seguir\u00e1n siendo menos evidentes. La tecnolog\u00eda innovadora har\u00e1 que la aplicaci\u00f3n de estrategias de denegaci\u00f3n resulte m\u00e1s asequible y que la capacidad de traducir el poder naval superior en la consecuci\u00f3n de objetivos nacionales resulte m\u00e1s dif\u00edcil.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y todav\u00eda m\u00e1s importante, este art\u00edculo se\u00f1ala que la creciente importancia de los oc\u00e9anos para las sociedades modernas no supondr\u00e1 un alejamiento de la idea de que son espacios compartidos. Por el contrario, el art\u00edculo sostiene que las disputas nacionales sobre la proyecci\u00f3n de poder sobre los oc\u00e9anos coexistir\u00e1n con los esfuerzos multilaterales para garantizar su futuro sostenible.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Oc\u00e9anos en disputa<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El pasado mes de octubre, el presidente Donald Trump sorprendi\u00f3 a una numerosa audiencia de oficiales de alto rango de la Armada estadounidense. Se\u00f1al\u00f3 que los buques de guerra se hab\u00edan vuelto \u201cfeos\u201d. Es m\u00e1s, en su b\u00fasqueda de la asequibilidad y el sigilo, no resultaban especialmente resistentes frente a las amenazas de los misiles modernos. Al margen de que los almirantes que escuchaban sus observaciones estuvieran de acuerdo con esa valoraci\u00f3n, los comentarios vinculaban el simbolismo de las armadas en tanto que herramientas \u00faltimas de poder con la importancia internacional de un pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En realidad, seg\u00fan dijo, quer\u00eda construir una nueva fuerza, una \u201cflota dorada\u201d que equilibrara el poder y la est\u00e9tica, y que estuviera acorde con el prestigio de Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, su llamamiento iba m\u00e1s all\u00e1 del simbolismo. Para el presidente Trump, se trataba de una tarea urgente. Estados Unidos todav\u00eda gozaba de superioridad frente a sus principales adversarios, Rusia y China, sobre todo en capacidades cr\u00edticas como los submarinos; pero ambos se estaban \u201cacercando\u201d r\u00e1pidamente. Las preocupaciones del presidente revelaron c\u00f3mo un elemento clave de la posici\u00f3n estadounidense en el orden mundial (al menos, desde el punto de vista de su gobierno) depend\u00eda de las capacidades mar\u00edtimas. El \u201cpoder\u00edo\u201d naval era fundamental para garantizar el \u201cderecho\u201d de Estados Unidos al liderazgo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-69006\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image3-2.jpg\" alt=\"\" width=\"607\" height=\"661\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image3-2.jpg 607w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image3-2-275x300.jpg 275w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image3-2-386x420.jpg 386w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image3-2-150x163.jpg 150w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image3-2-300x327.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 607px) 100vw, 607px\" \/><br \/>\nLos historiadores y estrategas navales como Alfred Mahan estar\u00edan de acuerdo. Desde el auge de la Alemania y el Jap\u00f3n imperiales a principios del siglo XX, la puesta en marcha de grandes programas de adquisici\u00f3n naval ha alimentado las ambiciones de reconocimiento de los estadistas. Ese proceso, a su vez, estaba relacionado con la forma en que grandes potencias como Gran Breta\u00f1a hab\u00edan redefinido la influencia pol\u00edtica a trav\u00e9s del predominio naval. La f\u00f3rmula de su \u00e9xito combinaba tecnolog\u00eda innovadora y escalable con una flota capaz de actuar a mayores distancias y con mayor poder destructivo que cualquier adversario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En realidad, en este aspecto clave, no es exagerado se\u00f1alar que algunos buques de guerra brit\u00e1nicos emblem\u00e1ticos, como los acorazados de la clase Dreadnought, constituyeron la m\u00e1xima encarnaci\u00f3n de esa l\u00f3gica. A principios del siglo XX, el orden mundial emergente en el \u00e1mbito mar\u00edtimo era bastante claro: los estados m\u00e1s industrializados y tecnol\u00f3gicamente avanzados constru\u00edan las flotas m\u00e1s poderosas y, a su vez, dominaban con toda claridad el orden internacional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las principales batallas navales de la \u00e9poca confirmaron esa visi\u00f3n. En 1905, la victoria japonesa en la batalla de Tsushima marc\u00f3 el ascenso de Tokio al dominio regional y la preeminencia internacional. En 1916, la batalla de Jutlandia confirm\u00f3 la supremac\u00eda brit\u00e1nica frente al imperio alem\u00e1n. Tras la Primera Guerra Mundial, los acuerdos navales de las d\u00e9cadas de 1920 y 1930 cristalizaron las lecciones aprendidas de la guerra e impusieron limitaciones a la potencia de fuego.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La Segunda Guerra Mundial y su posguerra fueron testigos de un nuevo cambio. Estados Unidos demostr\u00f3, en tanto que potencia naval, ser capaz de operar a una escala y a unas distancias sin precedentes. La capacidad estadounidense para atacar a larga distancia en los espacios de superficie, submarinos y a\u00e9reos sustituy\u00f3 la anterior capacidad brit\u00e1nica para establecer los nuevos est\u00e1ndares.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En particular, los portaaviones de ataque de propulsi\u00f3n nuclear y los submarinos de ataque, como respectivamente el &#8216;USS Enterprise&#8217; y el &#8216;USS Nautilus&#8217;, se convirtieron en el s\u00edmbolo de esa nueva \u00e9poca de \u201cdisuasi\u00f3n finita\u201d y \u201cguerras limitadas\u201d, que alcanz\u00f3 su punto \u00e1lgido con la introducci\u00f3n del ataque nuclear t\u00e1ctico y las capacidades del misil nuclear Polaris en el mar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por su parte, antiguos imperios mar\u00edtimos como Gran Breta\u00f1a, Francia y Espa\u00f1a aceptaron un papel secundario e invirtieron en alianzas. La OTAN en Europa y los tratados de Washington en Asia oriental (en particular, la alianza Estados Unidos-Jap\u00f3n) contribuyeron a limitar la competencia en el mar entre las dos superpotencias y los bloques dirigidos por ellas. De hecho, los notables esfuerzos de Mosc\u00fa por construir dos d\u00e9cadas m\u00e1s tarde una flota que incluyera potentes cruceros y submarinos siguieron la visi\u00f3n del almirante Sergu\u00e9i Gorshkov, el influyente jefe de la Armada sovi\u00e9tica durante casi treinta a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante el resto de la guerra fr\u00eda y hasta el derrumbe de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, los oc\u00e9anos siguieron siendo un espacio en el que se enfrentaron ideolog\u00edas, modelos econ\u00f3micos y sistemas pol\u00edticos. Tras el colapso sovi\u00e9tico, la primera guerra del Golfo y otras intervenciones posteriores (desde Somalia hasta Kosovo) dieron paso a la percepci\u00f3n de una supremac\u00eda indiscutible encabezada por Estados Unidos. La ausencia de cualquier rival significativo elimin\u00f3 el problema de los oc\u00e9anos como espacio en disputa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Oc\u00e9anos unidos<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, desde finales de la d\u00e9cada de 1950 se fueron produciendo cambios en la forma en que los estados entend\u00edan su relaci\u00f3n con los oc\u00e9anos. Dichos cambios dieron un giro decisivo en 1967, cuando, en una intervenci\u00f3n ante las Naciones Unidas, el representante de Malta, el embajador Arvid Pardo, llam\u00f3 la atenci\u00f3n sobre un principio revolucionario. Los oc\u00e9anos y sus fondos marinos constitu\u00edan un \u201cpatrimonio com\u00fan de la humanidad\u201d y su uso deb\u00eda tener en \u201cconsideraci\u00f3n preferente\u201d los intereses de los pa\u00edses m\u00e1s pobres del mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El debate que el embajador Pardo contribuy\u00f3 a suscitar introdujo la noci\u00f3n de que el poder por s\u00ed solo ya no confer\u00eda a un pa\u00eds la capacidad de hacer valer lo que era justo. Menos de dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, en 1982, la adopci\u00f3n de la Convenci\u00f3n de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Unclos) dot\u00f3 formalmente a todos los estados de los medios jur\u00eddicos necesarios para ejercer derechos soberanos ampliados y nuevas obligaciones en el mar de acuerdo con unas nuevas definiciones de aguas territoriales, zonas contiguas y zonas econ\u00f3micas exclusivas (ZEE).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esa \u201cConstituci\u00f3n de los oc\u00e9anos\u201d supon\u00eda una responsabilidad colectiva y no una competencia con respecto a las capacidades para gestionar una gobernanza sostenible en el mar. Eso, a su vez, gener\u00f3 un derecho al poder para la comunidad internacional que era inalienable, con independencia de las capacidades materiales de cada pa\u00eds. Los oc\u00e9anos ya no eran solamente espacios de competencia entre algunos estados. Constitu\u00edan un espacio compartido que afectaba a un grupo mucho m\u00e1s amplio de estados ribere\u00f1os, instituciones multilaterales y usuarios en general de los oc\u00e9anos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-69004\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image2-3.jpg\" alt=\"\" width=\"607\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image2-3.jpg 607w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image2-3-300x200.jpg 300w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image2-3-150x100.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 607px) 100vw, 607px\" \/><br \/>\nLos hidrocarburos que se encuentran en zonas cubiertas por mares y oc\u00e9anos son parte de las tensiones internacionales Getty Images\/iStockphoto<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay que reconocer que los oc\u00e9anos siempre hab\u00edan sido un espacio compartido. Una de las funciones m\u00e1s antiguas de los oc\u00e9anos en la historia de la humanidad ha sido conectar a personas de lugares muy distantes, favoreciendo con ello el intercambio de bienes, recursos e ideas. Navegantes y exploradores como Crist\u00f3bal Col\u00f3n, Fernando de Magallanes y James Cook unieron comunidades desde el mar Mediterr\u00e1neo hasta el oc\u00e9ano Pac\u00edfico. A medida que se desarrollaban los medios para navegar m\u00e1s lejos, los estados aumentaron las capacidades y habilidades necesarias para proteger los v\u00ednculos que las exploraciones hab\u00edan creado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La conectividad mar\u00edtima propici\u00f3 la protecci\u00f3n de los intereses comerciales, y las arterias mar\u00edtimas que conectaban comunidades muy distantes entre s\u00ed se convirtieron tambi\u00e9n en plataformas para la conquista. La competencia por los puestos comerciales y los mercados exig\u00eda cierto grado de dominio sobre los oc\u00e9anos, o sencillamente impedir que otros lo lograran. El poder econ\u00f3mico estaba vinculado a la relevancia internacional, y los oc\u00e9anos se convirtieron en un elemento clave en el auge y la ca\u00edda de las grandes potencias, desde las talasocracias ateniense y veneciana hasta los imperios de Roma, Espa\u00f1a y Gran Breta\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, en esas primeras manifestaciones de los oc\u00e9anos como espacios compartidos, la conectividad mar\u00edtima aport\u00f3 riqueza y poder a quienes la dominaban, que \u2013lo que es m\u00e1s importante\u2013 contaban con los medios para proteger las libertades que conllevaba. De hecho, en 1609, Hugo Grocio trat\u00f3 de consolidar la importancia de las libertades de navegaci\u00f3n como elemento central de la capacidad conectora de los oc\u00e9anos en su obra fundamental &#8216;Mare liberum&#8217;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El proceso consagrado en la Unclos no socavaba las libertades de navegaci\u00f3n que hab\u00edan visto el surgimiento de imperios y grandes potencias. No obstante, pretend\u00eda restablecer un sentido de la responsabilidad en una gesti\u00f3n sensata y sostenible de los oc\u00e9anos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando entr\u00f3 en vigor en 1994, el poder material segu\u00eda siendo importante. Con todo, estaban cambiando las expectativas de los estados; y las capacidades para salvaguardar de forma proactiva el medio marino, regular el acceso y la explotaci\u00f3n de los recursos, y prevenir los delitos y el terrorismo tuvieron un papel mucho m\u00e1s importante que desempe\u00f1ar a la hora de satisfacer las exigencias del buen orden en el mar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem\u00e1s, dada la naturaleza transnacional de los retos a los que se enfrentaban los oc\u00e9anos, tambi\u00e9n exist\u00eda una mayor expectativa de cooperaci\u00f3n multilateral e internacional. Para dominar los mares, los estados tuvieron que integrar herramientas de lucha con herramientas para colaborar con un conjunto m\u00e1s amplio de partes interesadas en el \u00e1mbito mar\u00edtimo (guardacostas, fuerzas fronterizas, etc\u00e9tera), tanto en el plano nacional como internacional. En ese nuevo orden mar\u00edtimo, la capacidad de garantizar la seguridad en el mar super\u00f3, en cierta medida, la necesidad de dominio naval.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem\u00e1s, los tr\u00e1gicos acontecimientos del 11-S contribuyeron a consolidar la percepci\u00f3n de que los oc\u00e9anos constitu\u00edan un ininterrumpido tejido conectivo de la interdependencia econ\u00f3mica moderna. En dicho contexto, el orden mundial en el mar se encamin\u00f3 hacia una \u00e9poca posmoderna en la que las capacidades que sustentaban el liderazgo en materia de cooperaci\u00f3n eran equivalentes (o sustitu\u00edan por completo) a las necesarias para alcanzar la superioridad a trav\u00e9s del dominio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los oc\u00e9anos estaban unidos y los pa\u00edses ten\u00edan deberes y responsabilidades para con ellos que favorec\u00edan la cooperaci\u00f3n y un sentido compartido de la misi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los oc\u00e9anos, reimaginados<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, a principios de la d\u00e9cada del 2010, las responsabilidades acerca de la gesti\u00f3n de un espacio compartido se pusieron en pr\u00e1ctica en un contexto de importantes cambios en los dos significados que los oc\u00e9anos tienen para las actividades humanas. El primero se refer\u00eda a su papel como espacio de conectividad, como autopista global para el movimiento de bienes acabados y semiacabados, de materias primas y recursos cr\u00edticos. El segundo se centraba en su uso como recurso para la alimentaci\u00f3n, el desarrollo sostenible y el acceso a los recursos y su explotaci\u00f3n, desde los parques e\u00f3licos marinos hasta la extracci\u00f3n de petr\u00f3leo, gas y otros minerales cr\u00edticos del lecho marino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cabe recordar que un sistema de transporte mar\u00edtimo basado en el principio de &#8216;just enough, just in time&#8217; (\u201cla cantidad justa, en el momento justo\u201d) mueve alrededor de un 90% del comercio mundial. Los buques y petroleros que transportan la savia energ\u00e9tica del mundo (petr\u00f3leo, gas, productos acabados y semiacabados) son vulnerables a una multitud de amenazas, tanto naturales como provocadas por el hombre. As\u00ed lo ponen de manifiesto los casos del terremoto y el tsunami de Jap\u00f3n en marzo del 2011 y del portacontenedor Ever Given en el 2021.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, las actividades de interdicci\u00f3n m\u00e1s recientes llevadas a cabo por los hut\u00edes en el mar Rojo y por las fuerzas iran\u00edes en torno al estrecho de Ormuz han reavivado la amenaza que plantean tanto los estados como los agentes no estatales. Ambos pueden aprovechar la geograf\u00eda para poner en peligro el transporte mar\u00edtimo internacional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una de las novedades m\u00e1s destacadas aprovechadas por los hut\u00edes tiene que ver con la disponibilidad de medios asequibles que permiten un mayor alcance y una mayor precisi\u00f3n a la hora de poner en peligro el transporte mar\u00edtimo. Los drones y los misiles m\u00e1s asequibles permiten a agentes como los hut\u00edes (o, de hecho, al r\u00e9gimen iran\u00ed) aplicar estrategias de denegaci\u00f3n escalables contra el flujo comercial internacional que transita por cuellos de botella y corredores estrechos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora bien, es un hecho menos conocido que m\u00e1s de 1,5 millones de kil\u00f3metros de cables submarinos transportan alrededor de un 97% de las comunicaciones mundiales. Y una parte cada vez mayor de los recursos de gas y electricidad se distribuye a trav\u00e9s de una serie de conectores submarinos. Esa infraestructura no es menos relevante para las sociedades modernas. En realidad, deber\u00eda considerarse parte de una &#8216;aceleraci\u00f3n azul&#8217; en r\u00e1pida expansi\u00f3n en la cual la extracci\u00f3n de recursos para aplicarlos en \u00e1mbitos tan diversos como el desarrollo sostenible y la medicina ampl\u00eda el significado de los usos del mar en relaci\u00f3n con la conectividad y el acceso a recursos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta compleja red de autopistas submarinas de energ\u00eda y datos ha crecido hasta tal punto que, cada a\u00f1o, los gasoductos y los cables proporcionan a pa\u00edses de todo el mundo acceso a productos y servicios que \u201clas generaciones anteriores solo pod\u00edan haber imaginado\u201d, en palabras de sir Stephen Lovegrove, exasesor de Seguridad Nacional brit\u00e1nico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el Reino Unido, por ejemplo, entre el 2010 y el 2021, las importaciones de electricidad se multiplicaron casi por diez; y el Gobierno brit\u00e1nico tiene previsto m\u00e1s que duplicar la capacidad del pa\u00eds para el 2030 mediante conexiones vitales con pa\u00edses como Francia, B\u00e9lgica, los Pa\u00edses Bajos, Noruega e Irlanda, y tambi\u00e9n aumentando las conexiones de infraestructuras submarinas cr\u00edticas con Alemania y Dinamarca. No deber\u00eda constituir sorpresa alguna que la Estrategia de Seguridad Nacional brit\u00e1nica publicada en 2025 se\u00f1alara que la seguridad territorial comenzaba en el mar con la protecci\u00f3n de las infraestructuras submarinas cr\u00edticas que garantizaban la seguridad energ\u00e9tica y econ\u00f3mica, incluidos unos 65.000 millones de libras en actividades econ\u00f3micas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-69008\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image4-2.jpg\" alt=\"\" width=\"607\" height=\"341\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image4-2.jpg 607w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image4-2-300x169.jpg 300w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image4-2-150x84.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 607px) 100vw, 607px\" \/><br \/>\nEl esbozo b\u00e1sico de las nuevas rutas comerciales y de influencia b\u00e1sicas para China Archivo<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La dependencia de las sociedades modernas de esa &#8216;aceleraci\u00f3n azul&#8217; de las infraestructuras y la conectividad, as\u00ed como su vulnerabilidad inherente, est\u00e1 impulsando la necesidad de replantearnos nuestra relaci\u00f3n con los oc\u00e9anos. Los oc\u00e9anos deben ser gestionados de forma responsable, pero tambi\u00e9n deben ser protegidos, ya que sus usos para la comunicaci\u00f3n, el acceso a la energ\u00eda y la conectividad digital son instrumentalizados como armas por agentes que van desde los hut\u00edes y el r\u00e9gimen iran\u00ed hasta grandes potencias como China.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En este orden mundial mar\u00edtimo replanteado, iniciativas importantes para la gesti\u00f3n responsable de la biodiversidad, como el tratado relativo a la Diversidad Biol\u00f3gica Marina de las Zonas Situadas m\u00e1s all\u00e1 de la Jurisdicci\u00f3n Nacional (tratado BBNJ), conviven con las interrupciones en los cables submarinos del B\u00e1ltico y con las acciones coercitivas de China para hacer valer sus reivindicaciones mar\u00edtimas en el mar de la China Meridional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Oc\u00e9anos disputados y compartidos<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfEn qu\u00e9 situaci\u00f3n nos deja todo esto? Mientras el presidente estadounidense explora la posibilidad de una \u201cflota dorada\u201d de acorazados, el presidente Xi despliega fuerzas en torno al estrecho de Taiw\u00e1n y el r\u00e9gimen iran\u00ed niega el acceso a Ormuz, resulta tentador concluir que un pasado de guerras mar\u00edtimas por el dominio dictado por el poder\u00edo de las flotas y su alcance se cierne sobre el futuro de los oc\u00e9anos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, ser\u00eda un error llegar a tal conclusi\u00f3n. Es poco probable que sea posible orillar del todo la conciencia pol\u00edtica y los marcos internacionales (como la Unclos) que rigen la gesti\u00f3n de los oc\u00e9anos como espacios compartidos; sobre todo, si se combinan con la dependencia sin precedentes de las sociedades modernas respecto a su uso para la conectividad f\u00edsica y digital. Tanto las grandes como las peque\u00f1as potencias tienen intereses en el desarrollo sostenible de los v\u00ednculos entre las sociedades y los oc\u00e9anos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El contrapunto a esta afirmaci\u00f3n es que, precisamente por la mayor importancia que revisten los oc\u00e9anos para la interdependencia econ\u00f3mica y el crecimiento contempor\u00e1neos, es probable que los estados enzarzados en alg\u00fan tipo de disputa quieran utilizar como arma la vulnerabilidad derivada de dicha dependencia de los oc\u00e9anos. No obstante, la comunidad m\u00e1s amplia de estados y partes interesadas con intereses vitales en los oc\u00e9anos seguir\u00e1 presionando para que se apliquen marcos como el tratado BBNJ y normativas que limiten la forma en que la fuerza se convierte en derecho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las nuevas tecnolog\u00edas tambi\u00e9n tienen voz y voto en ese futuro. Como indican los acontecimientos que se registran desde el mar Negro hasta el estrecho de Ormuz, las capacidades asim\u00e9tricas (como los drones) est\u00e1n del lado de quienes pretenden impedir el uso de espacios mar\u00edtimos cr\u00edticos, como cuencas estrechas y cuellos de botella. Eso aumentar\u00e1 los costes para quienes deseen imponer su voluntad \u00fanicamente mediante un poder naval superior. Al mismo tiempo, quienes tengan la capacidad de construir y mantener flotas poderosas seguir\u00e1n determinando la din\u00e1mica estructural del poder en los asuntos internacionales. Los oc\u00e9anos ser\u00e1n objeto de disputa, pero dicha disputa no podr\u00e1 negarles su funci\u00f3n cotidiana como espacios compartidos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En definitiva, por lo tanto, parece m\u00e1s cre\u00edble llegar a una conclusi\u00f3n diferente. Al igual que una niebla matutina, la ilusi\u00f3n de una \u00e9poca puramente cooperativa de uso sostenible de los oc\u00e9anos (como surgi\u00f3 al final de la guerra fr\u00eda) se disipa y da paso a una \u00e9poca con un orden mundial en el mar en la cual los oc\u00e9anos ser\u00e1n objeto de disputa, pero no quedar\u00e1n fracturados, y en la cual el enfoque respecto a su uso ser\u00e1 compartido, aunque no exento de fricciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">LA VANGUARDIA<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado mes de abril, cuando tres grupos de ataque de portaaviones estadounidenses se dirigieron hacia Oriente Medio, el mensaje impl\u00edcito no pudo ser m\u00e1s claro. Las actividades h\u00edbridas de Rusia y China, desde el mar B\u00e1ltico hasta el mar de China Meridional, as\u00ed como las operaciones iran\u00edes de denegaci\u00f3n de acceso mediante drones y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":69000,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-68999","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-munduanbarna"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u00bfEs el fin de los oc\u00e9anos como espacio compartido? - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u00bfEs el fin de los oc\u00e9anos como espacio compartido? - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El pasado mes de abril, cuando tres grupos de ataque de portaaviones estadounidenses se dirigieron hacia Oriente Medio, el mensaje impl\u00edcito no pudo ser m\u00e1s claro. Las actividades h\u00edbridas de Rusia y China, desde el mar B\u00e1ltico hasta el mar de China Meridional, as\u00ed como las operaciones iran\u00edes de denegaci\u00f3n de acceso mediante drones y [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-10-18T13:27:40+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Alessio-Patalano.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"92\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"92\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"I\u00f1aki Idigoras\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Alessio Patalano\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"21 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"I\u00f1aki Idigoras\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/8b3e7787e979b08b925031433aaa6f11\"},\"headline\":\"\u00bfEs el fin de los oc\u00e9anos como espacio compartido?\",\"datePublished\":\"2026-10-18T13:27:40+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\\\/\"},\"wordCount\":3898,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/10\\\/Alessio-Patalano.jpg\",\"articleSection\":[\"Munduan Barna\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\\\/\",\"name\":\"\u00bfEs el fin de los oc\u00e9anos como espacio compartido? - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/10\\\/Alessio-Patalano.jpg\",\"datePublished\":\"2026-10-18T13:27:40+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/8b3e7787e979b08b925031433aaa6f11\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/10\\\/Alessio-Patalano.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/10\\\/Alessio-Patalano.jpg\",\"width\":92,\"height\":92},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u00bfEs el fin de los oc\u00e9anos como espacio compartido?\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/8b3e7787e979b08b925031433aaa6f11\",\"name\":\"I\u00f1aki Idigoras\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/0dd5d12b6375229c675eb140c0526db8f7c53d6409b8b696167311ae863d5622?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/0dd5d12b6375229c675eb140c0526db8f7c53d6409b8b696167311ae863d5622?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/0dd5d12b6375229c675eb140c0526db8f7c53d6409b8b696167311ae863d5622?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"I\u00f1aki Idigoras\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/inaki\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\u00bfEs el fin de los oc\u00e9anos como espacio compartido? - Nabarralde","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"\u00bfEs el fin de los oc\u00e9anos como espacio compartido? - Nabarralde","og_description":"El pasado mes de abril, cuando tres grupos de ataque de portaaviones estadounidenses se dirigieron hacia Oriente Medio, el mensaje impl\u00edcito no pudo ser m\u00e1s claro. Las actividades h\u00edbridas de Rusia y China, desde el mar B\u00e1ltico hasta el mar de China Meridional, as\u00ed como las operaciones iran\u00edes de denegaci\u00f3n de acceso mediante drones y [&hellip;]","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2026-10-18T13:27:40+00:00","og_image":[{"width":92,"height":92,"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Alessio-Patalano.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"I\u00f1aki Idigoras","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Alessio Patalano","Tiempo de lectura":"21 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/"},"author":{"name":"I\u00f1aki Idigoras","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/8b3e7787e979b08b925031433aaa6f11"},"headline":"\u00bfEs el fin de los oc\u00e9anos como espacio compartido?","datePublished":"2026-10-18T13:27:40+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/"},"wordCount":3898,"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Alessio-Patalano.jpg","articleSection":["Munduan Barna"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/","name":"\u00bfEs el fin de los oc\u00e9anos como espacio compartido? - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Alessio-Patalano.jpg","datePublished":"2026-10-18T13:27:40+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/8b3e7787e979b08b925031433aaa6f11"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/#primaryimage","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Alessio-Patalano.jpg","contentUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Alessio-Patalano.jpg","width":92,"height":92},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es-el-fin-de-los-oceanos-como-espacio-compartido\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u00bfEs el fin de los oc\u00e9anos como espacio compartido?"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/8b3e7787e979b08b925031433aaa6f11","name":"I\u00f1aki Idigoras","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/0dd5d12b6375229c675eb140c0526db8f7c53d6409b8b696167311ae863d5622?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/0dd5d12b6375229c675eb140c0526db8f7c53d6409b8b696167311ae863d5622?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/0dd5d12b6375229c675eb140c0526db8f7c53d6409b8b696167311ae863d5622?s=96&d=mm&r=g","caption":"I\u00f1aki Idigoras"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/inaki\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68999","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68999"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68999\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":69010,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68999\/revisions\/69010"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/69000"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68999"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68999"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}