{"id":68995,"date":"2026-10-18T14:21:47","date_gmt":"2026-10-18T13:21:47","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=68995"},"modified":"2026-10-18T14:21:47","modified_gmt":"2026-10-18T13:21:47","slug":"un-nuevo-sistema-historico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/un-nuevo-sistema-historico\/","title":{"rendered":"UN NUEVO SISTEMA HIST\u00d3RICO"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Veinte apuntes para una Cartograf\u00eda de la Nueva Transformaci\u00f3n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Mucha gente est\u00e1 perpleja. Desconcertada. Descolocada ante los acontecimientos que estamos viviendo. Hay una enorme incertidumbre. Una profunda inquietud. Incluso miedo. Porque, una vez m\u00e1s, no entendemos, no comprendemos lo que est\u00e1 sucediendo en nuestras sociedades y en el planeta. El mundo se ha vuelto muy dif\u00edcil de leer, de descodificar. Y la informaci\u00f3n que recibimos no nos ayuda. Incluso nos confunde m\u00e1s. Muchas de nuestras herramientas conceptuales ya no nos permiten interpretar, descifrar lo que est\u00e1 pasando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y es normal. Porque lo que estamos viviendo no es simplemente una nueva crisis internacional. Ni siquiera una policrisis. No es solamente una nueva fase de la rivalidad entre grandes potencias.\u00a0 Tampoco es \u00fanicamente una nueva revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo que est\u00e1 ocurriendo es algo m\u00e1s profundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estamos asistiendo a la convergencia, en un mismo momento hist\u00f3rico, de varias grandes rupturas que normalmente se producen separadamente: una transformaci\u00f3n del sistema geopol\u00edtico internacional; una transformaci\u00f3n de la econom\u00eda-mundo; una revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica; una transici\u00f3n energ\u00e9tica; una mutaci\u00f3n demogr\u00e1fica; una crisis clim\u00e1tica y ecol\u00f3gica; y una profunda modificaci\u00f3n de las formas de producci\u00f3n, de comunicaci\u00f3n y de organizaci\u00f3n social. Y lo extraordinario de este nuevo momento es que todas estas transformaciones est\u00e1n ocurriendo simult\u00e1neamente y se est\u00e1n influyendo unas a otras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hoy, el Orden Internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial est\u00e1 dando paso a un mundo m\u00e1s fragmentado y multipolar, al mismo tiempo que avanzan la inteligencia artificial, las transformaciones demogr\u00e1ficas y la crisis clim\u00e1tica. Y precisamente esa simultaneidad convierte el momento actual en un per\u00edodo de incertidumbre excepcional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso creo que debemos evitar dos errores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El primero consiste en pensar que estamos simplemente ante una sucesi\u00f3n de crisis: la guerra, la inflaci\u00f3n, las tensiones comerciales, la crisis energ\u00e9tica, la rivalidad Estados Unidos-China, la inteligencia artificial\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El segundo error consiste en pensar que todo esto constituye una especie de accidente pasajero del sistema.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tampoco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo que estamos viviendo es la transici\u00f3n de un sistema hist\u00f3rico hacia un nuevo sistema hist\u00f3rico cuyo perfil todav\u00eda no est\u00e1 completamente definido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y, precisamente por eso, este es un momento gramsciano en el que la pol\u00edtica vuelve a adquirir una importancia extraordinaria, fundamental.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Porque cuando las reglas de una \u00e9poca empiezan a dejar de funcionar y los nuevos paradigmas todav\u00eda no est\u00e1n establecidos, se abre un per\u00edodo de disputa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De disputa por definir e imponer las nuevas reglas y los nuevos paradigmas de la nueva \u00e9poca hist\u00f3rica que comienza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para tratar de entender mejor este cambio copernicano que estamos viviendo, propongo los siguientes veinte apuntes con el objeto de visualizar mejor la actual cartograf\u00eda conceptual de esta Nueva Transformaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u20071.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Geopol\u00edtica. De un mundo unipolar a un mundo con m\u00faltiples centros de poder<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante m\u00e1s de tres d\u00e9cadas, desde la desaparici\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en 1991, vivimos lo que podr\u00edamos llamar un momento unipolar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estados Unidos qued\u00f3 como \u00fanica superpotencia global. Eso no significa que controlase absolutamente todo. Exist\u00edan otras grandes potencias, econom\u00edas regionales, instituciones internacionales y m\u00faltiples formas de resistencia. Pero la arquitectura general del sistema internacional estaba organizada alrededor de una sola superpotencia cuyo peso econ\u00f3mico, financiero, militar, tecnol\u00f3gico y cultural era incomparable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ese per\u00edodo est\u00e1 terminando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No porque Estados Unidos haya dejado de ser una gran potencia. Sigue siendo una potencia extraordinariamente poderosa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero porque han aparecido otros centros de acumulaci\u00f3n de poder.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">China constituye hoy una potencia econ\u00f3mica, industrial y tecnol\u00f3gica de primera magnitud.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La India aumenta su peso econ\u00f3mico, demogr\u00e1fico y estrat\u00e9gico. Rusia conserva una enorme capacidad militar y energ\u00e9tica. Brasil y M\u00e9xico desempe\u00f1an un papel central en Am\u00e9rica Latina y poseen recursos estrat\u00e9gicos de dimensi\u00f3n continental. Pa\u00edses como Indonesia, Turqu\u00eda, Ir\u00e1n, Arabia Saudita, Etiop\u00eda, Nigeria o Sud\u00e1frica disponen de capacidades regionales y de m\u00e1rgenes de autonom\u00eda cada vez mayores. Y numerosas econom\u00edas del llamado Sur Global intentan diversificar sus relaciones internacionales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los BRICS son una de las expresiones de esta nueva transformaci\u00f3n. No constituyen un bloque homog\u00e9neo, y ser\u00eda un error presentarlos como tal, pero expresan una realidad geopol\u00edtica: una parte creciente del mundo quiere disponer de mayor capacidad de negociaci\u00f3n dentro de las instituciones internacionales, y reducir su dependencia de un \u00fanico centro de poder.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estamos, por tanto, ante una multipolarizaci\u00f3n del sistema internacional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero debemos entender bien qu\u00e9 significa esto. Multipolaridad no quiere decir autom\u00e1ticamente cooperaci\u00f3n. Tampoco significa que las rivalidades desaparezcan. Puede significar precisamente lo contrario: que habr\u00e1 m\u00e1s actores con capacidad para competir, negociar, bloquear, guerrear, presionar y establecer alianzas variables. El nuevo mundo que est\u00e1 naciendo puede ser m\u00e1s plural, pero tambi\u00e9n m\u00e1s conflictivo. Y esta es una de las grandes paradojas de este nuevo tiempo: nunca hemos necesitado tanto la cooperaci\u00f3n internacional y, sin embargo, nunca ha sido tan dif\u00edcil construirla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u20072.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">El regreso de la geopol\u00edtica a la econom\u00eda<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Durante los a\u00f1os de la gran globalizaci\u00f3n neoliberal (1979-2008) se difundi\u00f3 una idea poderosa: la econom\u00eda terminar\u00eda por relativizar la pol\u00edtica. Las empresas producir\u00edan all\u00ed donde fuese m\u00e1s barato. Los capitales circular\u00edan libremente. Las cadenas de producci\u00f3n atravesar\u00edan las fronteras. Los Estados perder\u00edan progresivamente capacidad de intervenci\u00f3n. Y la interdependencia econ\u00f3mica terminar\u00eda haciendo demasiado costoso el conflicto entre grandes potencias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hoy sabemos que esa visi\u00f3n era incompleta sino err\u00f3nea. La econom\u00eda no ha sustituido a la geopol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La geopol\u00edtica ha regresado al coraz\u00f3n de la econom\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo vemos en todas partes. Los Estados subvencionan sectores estrat\u00e9gicos. Controlan determinadas exportaciones. Protegen determinadas tecnolog\u00edas. Intentan asegurar cadenas de suministro. Acumulan reservas. Reorganizan sus relaciones comerciales. Buscan controlar minerales estrat\u00e9gicos. Utilizan las finanzas como instrumento de poder. Y consideran determinadas infraestructuras tecnol\u00f3gicas como cuestiones de seguridad nacional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El comercio internacional, que durante las ominosas d\u00e9cadas neoliberales fue presentado principalmente como una cuesti\u00f3n de eficiencia econ\u00f3mica, vuelve a ser tambi\u00e9n una cuesti\u00f3n de soberan\u00eda. Para los grandes inversores, la pregunta ya no es solamente:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfD\u00f3nde es m\u00e1s barato producir? La pregunta es cada vez m\u00e1s: \u00bfD\u00f3nde podemos producir sin quedar estrat\u00e9gicamente expuestos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta transformaci\u00f3n es enorme. Porque significa que hemos pasado de una l\u00f3gica dominada por la eficiencia a otra en la que eficiencia y seguridad compiten permanentemente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u20073.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La globalizaci\u00f3n no desaparece: se fragmenta<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No creo que estemos asistiendo al final de la globalizaci\u00f3n. Estamos asistiendo a su transformaci\u00f3n. Las cadenas mundiales de producci\u00f3n no han desaparecido. Se est\u00e1n reorganizando. Aparecen conceptos como nearshoring, friend-shoring, regionalizaci\u00f3n, autonom\u00eda estrat\u00e9gica, resiliencia de las cadenas de suministro. La empresa que antes buscaba exclusivamente el menor coste comienza a preguntarse tambi\u00e9n si su proveedor se encuentra en un pa\u00eds considerado pol\u00edticamente seguro. Esto est\u00e1 modificando profundamente la geograf\u00eda de la producci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un dato importante: los sectores estrat\u00e9gicos -IA, microprocesadores, minerales cr\u00edticos y transici\u00f3n energ\u00e9tica- pasaron de representar el 16 % de los nuevos proyectos internacionales de inversi\u00f3n en 2020, al 44 % en 2025.\u00a0 Es una manera muy concreta de demostrar que no estamos hablando simplemente de una impresi\u00f3n geopol\u00edtica:\u00a0 el mapa del capital ya est\u00e1 cambiando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esto nos conduce a una conclusi\u00f3n importante. La globalizaci\u00f3n no est\u00e1 desapareciendo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se est\u00e1 convirtiendo en una globalizaci\u00f3n pol\u00edticamente y geopol\u00edticamente condicionada. Y eso abre oportunidades, pero tambi\u00e9n peligros. Porque una econom\u00eda mundial fragmentada puede permitir a determinados pa\u00edses mejorar su posici\u00f3n negociadora. Pero tambi\u00e9n puede producir una nueva divisi\u00f3n del mundo en grandes espacios econ\u00f3micos y tecnol\u00f3gicos. Y entonces surge una pregunta decisiva: \u00bfSer\u00e1 el siglo XXI un siglo de cooperaci\u00f3n entre regiones o un siglo de competencia entre bloques? Todav\u00eda no lo sabemos. Pero esa disputa ya ha comenzado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u20074.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">El verdadero campo de batalla: la tecnolog\u00eda<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y aqu\u00ed llegamos, probablemente, al elemento m\u00e1s importante de todos. La nueva confrontaci\u00f3n internacional no se desarrolla \u00fanicamente alrededor de territorios. Se desarrolla alrededor de tecnolog\u00edas. En el siglo XX, las grandes potencias compet\u00edan por el petr\u00f3leo, el acero, la industria pesada, las rutas mar\u00edtimas, las armas nucleares.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hoy contin\u00faan compitiendo por esos recursos. Pero aparecen nuevos recursos de otra dimensi\u00f3n: Microprocesadores (chips); Computaci\u00f3n avanzada; Inteligencia artificial; Rob\u00f3tica; Biotecnolog\u00edas; Computaci\u00f3n cu\u00e1ntica; Sat\u00e9lites; Astron\u00e1utica; Cables submarinos; Centros de datos; Sistemas operativos; Redes de telecomunicaciones; y, sobre todo: datos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La tecnolog\u00eda ha dejado de ser un simple sector econ\u00f3mico. Se ha convertido en un instrumento de poder geopol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso la rivalidad tecnol\u00f3gica entre Estados Unidos y China tiene una importancia que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de las empresas concretas involucradas. Lo que est\u00e1 en juego es qu\u00e9 potencia tendr\u00e1 capacidad para dise\u00f1ar la infraestructura tecnol\u00f3gica de las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y aqu\u00ed aparece una diferencia fundamental respecto de \u00e9pocas anteriores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una potencia puede tener petr\u00f3leo. Puede tener territorio. Puede tener una gran poblaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero si no dispone de determinadas tecnolog\u00edas, puede encontrarse dependiendo de quienes las controlan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso los microprocesadores se han convertido en un recurso estrat\u00e9gico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y por eso la fabricaci\u00f3n de los microprocesadores m\u00e1s avanzados constituye hoy una cuesti\u00f3n de seguridad nacional para varias grandes potencias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u20075.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La inteligencia artificial: es mucho m\u00e1s que una revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero ninguna de estas transformaciones tiene probablemente la capacidad disruptiva de la inteligencia artificial. La IA no es simplemente una nueva herramienta inform\u00e1tica. Es una tecnolog\u00eda que puede intervenir en pr\u00e1cticamente todos los sectores de actividad humana. En la industria. En la medicina. En las finanzas. En la educaci\u00f3n. En la agricultura. En la administraci\u00f3n p\u00fablica. En la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. En la guerra. En la comunicaci\u00f3n. En la producci\u00f3n y la creaci\u00f3n cultural. Y, naturalmente, en la pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero hay algo todav\u00eda m\u00e1s importante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La inteligencia artificial puede modificar la relaci\u00f3n entre conocimiento, trabajo y capital.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante la revoluci\u00f3n industrial del siglo XIX, las m\u00e1quinas sustituyeron progresivamente determinadas formas de trabajo f\u00edsico. Ahora las m\u00e1quinas comienzan a intervenir sobre determinadas formas de trabajo intelectual. Y esto plantea una cuesti\u00f3n hist\u00f3rica: \u00bfQu\u00e9 suceder\u00e1 cuando una m\u00e1quina pueda realizar determinadas tareas que hasta ahora exig\u00edan la intervenci\u00f3n de un ser humano cualificado? No tenemos todav\u00eda una respuesta completa. Pero s\u00ed sabemos algo. La revoluci\u00f3n de la inteligencia artificial no se distribuir\u00e1 autom\u00e1ticamente de manera equitativa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La inversi\u00f3n mundial en IA e infraestructura digital est\u00e1 concentr\u00e1ndose en un n\u00famero reducido de pa\u00edses y sectores. Tambi\u00e9n la inversi\u00f3n en sectores estrat\u00e9gicos -IA, microprocesadores, minerales cr\u00edticos y tecnolog\u00edas vinculadas a la transici\u00f3n energ\u00e9tica- representa ya una proporci\u00f3n extraordinariamente superior a la de hace apenas cinco a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esto significa que la brecha tecnol\u00f3gica puede convertirse en una nueva forma de desigualdad internacional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y aqu\u00ed se plantea una cuesti\u00f3n fundamental para Am\u00e9rica Latina: \u00bfSer\u00e1 Am\u00e9rica Latina simplemente consumidora de inteligencia artificial o ser\u00e1 tambi\u00e9n productora de inteligencia artificial? Porque hay una diferencia enorme entre utilizar una tecnolog\u00eda creada en otra parte y poseer las capacidades cient\u00edficas, industriales y educativas necesarias para desarrollarla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u20076.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Del petr\u00f3leo a los datos, los chips y la capacidad de c\u00e1lculo<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Podr\u00edamos resumir el nuevo cambio hist\u00f3rico de una manera muy sencilla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante buena parte del siglo XX, el poder econ\u00f3mico depend\u00eda de una combinaci\u00f3n de: territorio, materias primas, energ\u00eda e industria. En el siglo XXI se a\u00f1ade una nueva secuencia: datos, capacidad de c\u00e1lculo, algoritmos e inteligencia artificial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esto modifica incluso nuestra concepci\u00f3n de la soberan\u00eda. Antes habl\u00e1bamos de soberan\u00eda territorial. Despu\u00e9s hablamos tambi\u00e9n de soberan\u00eda energ\u00e9tica. Hoy tenemos que comenzar a hablar de soberan\u00eda tecnol\u00f3gica y soberan\u00eda digital.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Surgen nuevos planteamientos, nuevas preocupaciones: \u00bfQui\u00e9n posee los datos? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n almacenados? \u00bfQui\u00e9n controla los centros de datos? \u00bfQui\u00e9n fabrica los microprocesadores? \u00bfQui\u00e9n desarrolla los modelos de IA? \u00bfQui\u00e9n controla las plataformas? \u00bfQui\u00e9n establece los est\u00e1ndares? \u00bfQui\u00e9n decide lo que puede hacer una inteligencia artificial?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Son preguntas econ\u00f3micas. Pero son esencialmente preguntas pol\u00edticas. Y, finalmente, son preguntas de soberan\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">7.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La nueva batalla por la energ\u00eda<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La energ\u00eda constituye otro de los grandes ejes de la Gran Transformaci\u00f3n actual. Durante d\u00e9cadas se habl\u00f3 de transici\u00f3n energ\u00e9tica como si consistiera simplemente en sustituir el petr\u00f3leo, el gas y el carb\u00f3n, o sea, las energ\u00edas carbonatadas, por energ\u00edas renovables. La realidad es mucho m\u00e1s compleja. Porque la transici\u00f3n energ\u00e9tica necesita enormes cantidades de minerales: Litio. Cobre. N\u00edquel. Cobalto. Grafito. Tierras raras (un grupo de 17 elementos clave para fabricar los imanes permanentes potentes que requieren los motores de veh\u00edculos el\u00e9ctricos, los tel\u00e9fonos inteligentes y los aerogeneradores). Y muchos otros materiales indispensables para sustituir los combustibles f\u00f3siles por tecnolog\u00edas limpias como los veh\u00edculos el\u00e9ctricos, la energ\u00eda e\u00f3lica y la solar. La demanda de esos minerales se triplicar\u00e1 para 2030.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso la transici\u00f3n energ\u00e9tica no elimina la geopol\u00edtica de los recursos. La transforma.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y a ese respecto, Am\u00e9rica Latina ocupa una posici\u00f3n muy importante. La regi\u00f3n dispone de una parte significativa de los recursos minerales, energ\u00e9ticos, h\u00eddricos y agr\u00edcolas que necesitar\u00e1 la econom\u00eda del futuro. Pero tener recursos no significa necesariamente controlar la riqueza que esos recursos generan. \u00c9sta es una lecci\u00f3n hist\u00f3rica que Am\u00e9rica Latina conoce demasiado bien. Durante siglos, la regi\u00f3n export\u00f3 materias primas e import\u00f3 productos elaborados. El desaf\u00edo del siglo XXI consiste en no repetir autom\u00e1ticamente esa estructura. Porque puede producirse una nueva forma de extractivismo: extraer litio, cobre, n\u00edquel o tierras raras; exportarlos; y despu\u00e9s importar bater\u00edas, veh\u00edculos el\u00e9ctricos, componentes tecnol\u00f3gicos y productos de alto valor a\u00f1adido fabricados en otros lugares.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Porque el verdadero desaf\u00edo no es solamente: \u00bfqui\u00e9n posee los minerales?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es: \u00bfqui\u00e9n controla la cadena de valor completa?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u20078.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">El Sur Global no es un bloque, pero s\u00ed una realidad hist\u00f3rica<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Quisiera detenerme aqu\u00ed sobre una expresi\u00f3n que utilizamos con frecuencia: \u00abSur Global\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Conviene utilizarla con prudencia. El Sur Global no constituye una entidad homog\u00e9nea. India no es Brasil; Brasil no es M\u00e9xico; M\u00e9xico no es Sud\u00e1frica; Sud\u00e1frica no es Indonesia; Indonesia no es Arabia Saudita. Y cada uno de estos pa\u00edses tiene intereses nacionales espec\u00edficos. Pero existe algo nuevo. Numerosos pa\u00edses del Sur est\u00e1n intentando ampliar su margen de autonom\u00eda. Quieren diversificar mercados. Diversificar divisas. Diversificar proveedores. Diversificar alianzas diplom\u00e1ticas. Participar m\u00e1s activamente en las instituciones internacionales. Y, sobre todo, quieren que su peso econ\u00f3mico creciente tenga una traducci\u00f3n pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La distribuci\u00f3n del poder econ\u00f3mico mundial ya no corresponde exactamente a la distribuci\u00f3n del poder institucional heredada de mediados del siglo XX. Y \u00e9sta es una de las contradicciones fundamentales del sistema internacional contempor\u00e1neo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El mundo econ\u00f3mico ha cambiado mucho m\u00e1s r\u00e1pidamente que las instituciones creadas para gobernarlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El problema de las Naciones Unidas. El problema del Fondo Monetario Internacional. El problema del Banco Mundial. El problema de la OMC. Todos ellos tienen, en \u00faltima instancia, una preocupaci\u00f3n com\u00fan: \u00bfC\u00f3mo adaptar la gobernanza mundial a una distribuci\u00f3n del poder que ya no es la de 1945?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u20079.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La gran paradoja de nuestro tiempo: m\u00e1s interdependencia y m\u00e1s fragmentaci\u00f3n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay una paradoja que me parece particularmente importante. Nunca hemos estado tan interconectados. Un tel\u00e9fono contiene componentes fabricados en m\u00faltiples pa\u00edses. Una computadora depende de minerales extra\u00eddos en un continente, procesadores fabricados en otro, software desarrollado en otro, y capital procedente de otro. Los alimentos viajan miles de kil\u00f3metros. Los capitales circulan instant\u00e1neamente. Los mensajes atraviesan el planeta en fracciones de segundo. Y, sin embargo, pol\u00edticamente, el mundo parece fragmentarse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta contradicci\u00f3n es central.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La interdependencia material aumenta, mientras disminuye la confianza pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y eso es peligroso. Porque los grandes problemas de nuestro tiempo no se detienen en las fronteras. El cambio clim\u00e1tico no tiene nacionalidad. Una pandemia no reconoce l\u00edmites ni aduanas. La inteligencia artificial tampoco. Las grandes crisis financieras atraviesan los continentes. Los oc\u00e9anos son comunes. La atm\u00f3sfera es com\u00fan. Las redes digitales son globales. Y, sin embargo, la respuesta pol\u00edtica tiende a ser cada vez m\u00e1s nacional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Necesitamos, por tanto, una nueva arquitectura de cooperaci\u00f3n internacional. Pero no una cooperaci\u00f3n que ignore las profundas desigualdades existentes. Una cooperaci\u00f3n que permita tambi\u00e9n corregirlas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">10.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La contradicci\u00f3n de la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay otro aspecto que me parece fundamental. La tecnolog\u00eda puede aumentar extraordinariamente la productividad. Pero productividad no significa autom\u00e1ticamente bienestar. Una econom\u00eda puede producir m\u00e1s y distribuir peor. Puede disponer de tecnolog\u00edas extraordinarias y consentir enormes desigualdades. Puede tener inteligencia artificial, y mantener a millones de personas sin acceso a una educaci\u00f3n adecuada. Puede disponer de robots y tener trabajadores precarizados. Puede producir cantidades enormes de riqueza y concentrarla en pocas manos. Por eso debemos distinguir dos preguntas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La primera es: \u00bfQu\u00e9 puede hacer la tecnolog\u00eda?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La segunda, mucho m\u00e1s pol\u00edtica, es: \u00bfPara qui\u00e9n se utiliza la tecnolog\u00eda y c\u00f3mo se distribuyen sus beneficios?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00c9sta es probablemente una de las grandes preguntas del siglo XXI.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La expansi\u00f3n de la IA puede ampliar la brecha entre econom\u00edas si no se desarrollan capacidades nacionales, infraestructura digital, educaci\u00f3n y mecanismos de gobernanza inclusivos.\u00a0 La revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica, por tanto, no elimina la cuesti\u00f3n social. La vuelve todav\u00eda m\u00e1s compleja.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">11.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Una nueva cuesti\u00f3n social<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante el siglo XIX, la cuesti\u00f3n social estaba determinada fundamentalmente por la relaci\u00f3n entre capital y trabajo industrial. El movimiento obrero naci\u00f3 para responder a aquella transformaci\u00f3n. Durante el siglo XX aparecieron el Estado social, los derechos laborales, la negociaci\u00f3n colectiva, la seguridad social, la educaci\u00f3n p\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hoy comienza a aparecer una nueva cuesti\u00f3n social. \u00bfQu\u00e9 ocurre cuando determinados trabajos (f\u00edsicos e intelectuales) pueden ser automatizados? \u00bfQu\u00e9 sucede cuando un peque\u00f1o n\u00famero de empresas controla plataformas utilizadas por miles de millones de personas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQu\u00e9 sucede cuando los datos personales se convierten en una mercanc\u00eda? \u00bfQu\u00e9 ocurre cuando un algoritmo decide qui\u00e9n recibe un cr\u00e9dito, qui\u00e9n aparece en una plataforma, qu\u00e9 informaci\u00f3n ve una persona o qu\u00e9 trabajador es contratado?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La relaci\u00f3n entre capital y trabajo no desaparece. Pero se transforma. Y los partidos pol\u00edticos tendr\u00e1n que comprender esta nueva realidad. Porque las categor\u00edas sociales del siglo XX ya no describen exactamente las nuevas sociedades del siglo XXI.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">12.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La batalla por la informaci\u00f3n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Existe, adem\u00e1s, otra transformaci\u00f3n decisiva. La revoluci\u00f3n digital ha democratizado extraordinariamente la capacidad de producir informaci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n ha concentrado extraordinariamente la capacidad de distribuirla. Y esto produce una paradoja. Nunca tantos individuos hab\u00edan podido expresarse. Y nunca tan pocas plataformas hab\u00edan tenido tanta capacidad para organizar la circulaci\u00f3n de esa expresi\u00f3n. La informaci\u00f3n se ha convertido en una infraestructura de poder. La inteligencia artificial introduce ahora una nueva dimensi\u00f3n. Ya no se trata solamente de producir y distribuir informaci\u00f3n. Se trata de producir textos, im\u00e1genes, v\u00eddeos, voces y contenidos sint\u00e9ticos a una escala pr\u00e1cticamente ilimitada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esto transforma el ecosistema pol\u00edtico. La frontera entre informaci\u00f3n, propaganda, entretenimiento y manipulaci\u00f3n puede hacerse cada vez m\u00e1s dif\u00edcil de distinguir. Por eso la defensa de la democracia en el siglo XXI no consiste solamente en defender instituciones electorales. Tambi\u00e9n implica defender ecosistemas de informaci\u00f3n suficientemente plurales, verificables y transparentes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">13.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La cuesti\u00f3n militar tambi\u00e9n est\u00e1 cambiando<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica est\u00e1 transformando igualmente la naturaleza de la guerra. Drones. Sat\u00e9lites. Robots. Sistemas aut\u00f3nomos. Ciberataques. Inteligencia artificial. Guerra electr\u00f3nica. Sistemas de reconocimiento. Armas de precisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La guerra del futuro -y en algunos aspectos ya la guerra del presente- combina tecnolog\u00edas que hace apenas unas d\u00e9cadas pertenec\u00edan a la ciencia ficci\u00f3n. Esto tiene una consecuencia pol\u00edtica fundamental. La superioridad militar depende cada vez m\u00e1s de la superioridad tecnol\u00f3gica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y eso significa que la frontera entre econom\u00eda civil, industria tecnol\u00f3gica y seguridad nacional se hace progresivamente m\u00e1s difusa. Un microprocesador puede ser un componente de un tel\u00e9fono. Pero tambi\u00e9n puede formar parte de un sistema militar. Un algoritmo puede recomendar una pel\u00edcula. Pero tambi\u00e9n puede utilizarse en inteligencia militar. Un sat\u00e9lite puede proporcionar informaci\u00f3n meteorol\u00f3gica. Pero tambi\u00e9n informaci\u00f3n estrat\u00e9gica militar. La tecnolog\u00eda civil y la tecnolog\u00eda militar est\u00e1n cada vez m\u00e1s interconectadas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">14.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La transici\u00f3n ecol\u00f3gica y la transici\u00f3n tecnol\u00f3gica son inseparables<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay otra cuesti\u00f3n que no podemos olvidar. El siglo XXI es tambi\u00e9n el siglo de la crisis clim\u00e1tica. Y esto significa que la transformaci\u00f3n econ\u00f3mica tendr\u00e1 que ser simult\u00e1neamente tecnol\u00f3gica y ecol\u00f3gica. La inteligencia artificial puede ayudar a optimizar redes el\u00e9ctricas, prever cat\u00e1strofes, mejorar la agricultura o gestionar el agua. Pero tambi\u00e9n consume cantidades crecientes de energ\u00eda y de recursos h\u00eddricos. Y requiere enormes infraestructuras f\u00edsicas. Por eso no existe una transici\u00f3n digital separada de una transici\u00f3n energ\u00e9tica. Ambas est\u00e1n convergiendo. Y los pa\u00edses que controlen simult\u00e1neamente energ\u00eda, minerales, infraestructura digital y capacidad tecnol\u00f3gica dispondr\u00e1n de una ventaja estrat\u00e9gica considerable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">15.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">El mundo entra en una \u00e9poca de incertidumbre<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si intentamos reunir todas estas piezas, podemos identificar una especie de ecuaci\u00f3n hist\u00f3rica. Tenemos: multipolaridad geopol\u00edtica; fragmentaci\u00f3n de la globalizaci\u00f3n; competencia tecnol\u00f3gica; revoluci\u00f3n de la inteligencia artificial; transici\u00f3n energ\u00e9tica; lucha por los minerales cr\u00edticos; crisis clim\u00e1tica; transformaci\u00f3n demogr\u00e1fica; rearme y nuevas formas de guerra; y una profunda desigualdad en la distribuci\u00f3n de las capacidades tecnol\u00f3gicas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No son diez problemas independientes. Forman parte de una misma Gran Transformaci\u00f3n. Por eso debemos abandonar la tentaci\u00f3n de analizar cada crisis por separado. El mundo que est\u00e1 naciendo es un sistema (o sea, un conjunto de elementos ordenados e interrelacionados que trabajan de forma coordinada para cumplir un objetivo o una funci\u00f3n espec\u00edfica). Y debemos comprenderlo como sistema.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El FMI proyecta, para 2026, un crecimiento mundial de alrededor del 3 %, pero subraya que ese crecimiento es muy desigual y que conviven fuerzas contradictorias: los efectos econ\u00f3micos de los conflictos y un fuerte ciclo de inversi\u00f3n impulsado por la tecnolog\u00eda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es una buena met\u00e1fora de nuestro tiempo. Vivimos entre los vientos cruzados de la guerra y la tecnolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">16.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfY qu\u00e9 significa todo esto para los partidos pol\u00edticos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Llegamos as\u00ed a una pregunta esencial: \u00bfQu\u00e9 significa esta Gran Transformaci\u00f3n hist\u00f3rica para los partidos? Creo que significa, en primer lugar, que los partidos no pueden limitarse a administrar las consecuencias de las transformaciones. Tienen que comprenderlas. Un partido pol\u00edtico del siglo XXI no puede hablar solamente de salarios, impuestos, vivienda, jubilaci\u00f3n, educaci\u00f3n o sanidad -aunque todos estos temas contin\u00faen siendo esenciales- sin comprender qu\u00e9 est\u00e1 ocurriendo con la inteligencia artificial, con las cadenas mundiales de producci\u00f3n, con los minerales cr\u00edticos, con la transici\u00f3n energ\u00e9tica, con las plataformas digitales y con la nueva distribuci\u00f3n internacional del poder.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Porque esas transformaciones determinar\u00e1n precisamente el futuro de los salarios, del empleo, de las migraciones, de las jubilaciones, de la educaci\u00f3n, de la vivienda y de los servicios p\u00fablicos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La pol\u00edtica social y la geopol\u00edtica ya no pueden pensarse separadamente. La pol\u00edtica industrial y la pol\u00edtica exterior tampoco. La pol\u00edtica tecnol\u00f3gica y la pol\u00edtica educativa tampoco. Y la pol\u00edtica energ\u00e9tica y la pol\u00edtica clim\u00e1tica tampoco. Todo est\u00e1 comenzando a formar parte de una misma problem\u00e1tica, de un mismo sistema.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">17.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La cuesti\u00f3n de la soberan\u00eda<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso creo que una palabra recuperar\u00e1 una importancia enorme durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas: soberan\u00eda. Pero debemos redefinirla. Soberan\u00eda no significa aislamiento. No significa encerrarse. No significa rechazar la cooperaci\u00f3n internacional. Al contrario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En un mundo profundamente interdependiente, ning\u00fan pa\u00eds puede ser completamente autosuficiente. La soberan\u00eda del siglo XXI deber\u00eda significar capacidad de decisi\u00f3n. Capacidad para decidir qu\u00e9 producir. Qu\u00e9 tecnolog\u00eda desarrollar. Qu\u00e9 recursos proteger. Qu\u00e9 datos controlar. Qu\u00e9 infraestructuras construir. Qu\u00e9 alianzas establecer. Qu\u00e9 modelo energ\u00e9tico adoptar. Qu\u00e9 educaci\u00f3n proporcionar. Y c\u00f3mo distribuir los beneficios de la transformaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. La soberan\u00eda no consiste en estar solo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Consiste en no estar obligado a aceptar todas las decisiones de otras potencias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">18.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La gran batalla ser\u00e1 por la distribuci\u00f3n de los beneficios de la nueva revoluci\u00f3n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Y aqu\u00ed llegamos, quiz\u00e1, al punto esencial:\u00a0 Las revoluciones tecnol\u00f3gicas no determinan por s\u00ed mismas el futuro. Crean posibilidades. Pero las sociedades deciden c\u00f3mo distribuir esas posibilidades. La m\u00e1quina de vapor no produjo autom\u00e1ticamente el movimiento obrero. La electricidad no produjo autom\u00e1ticamente el Estado social. Internet no produjo autom\u00e1ticamente una sociedad m\u00e1s democr\u00e1tica. La tecnolog\u00eda abre posibilidades.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La pol\u00edtica decide, en buena medida, qui\u00e9n se beneficia de ellas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso la gran pregunta de las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas no ser\u00e1 solamente qui\u00e9n desarrolla la inteligencia artificial. Ser\u00e1: \u00bfQui\u00e9n la controla? \u00bfQui\u00e9n controla los datos? \u00bfQui\u00e9n controla la capacidad de c\u00e1lculo? \u00bfQui\u00e9n controla los centros de datos? \u00bfQui\u00e9n controla los minerales cr\u00edticos? \u00bfQui\u00e9n controla las plataformas? \u00bfQui\u00e9n establece las reglas? \u00bfY qui\u00e9n recibe los beneficios?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00c9sta es, en \u00faltima instancia, una cuesti\u00f3n de poder.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">19.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La nueva sociedad exige tambi\u00e9n una nueva cultura pol\u00edtica<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Termino con una reflexi\u00f3n sobre los partidos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante buena parte del siglo XX, los partidos pol\u00edticos fueron grandes m\u00e1quinas de interpretaci\u00f3n de la realidad. Explicaban el mundo. Organizaban intereses. Constru\u00edan identidades. Propon\u00edan proyectos de sociedad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hoy se enfrentan a una dificultad in\u00e9dita. La realidad cambia m\u00e1s r\u00e1pidamente que muchas de nuestras categor\u00edas pol\u00edticas. Por eso necesitamos partidos capaces de volver a pensar. No solamente de reaccionar. Pensar el mundo que viene. Pensar el trabajo que viene. Pensar la educaci\u00f3n que viene. Pensar la democracia que viene. Pensar la soberan\u00eda que viene. Pensar la relaci\u00f3n entre seres humanos y m\u00e1quinas. Pensar la relaci\u00f3n entre inteligencia artificial y poder. Pensar qu\u00e9 significa ser ciudadano en una sociedad gobernada cada vez m\u00e1s por algoritmos. Y pensar tambi\u00e9n qu\u00e9 significa la palabra igualdad cuando el acceso a las tecnolog\u00edas m\u00e1s avanzadas puede convertirse en uno de los principales factores de diferenciaci\u00f3n entre individuos, empresas y pa\u00edses.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El desaf\u00edo es enorme. Pero tambi\u00e9n lo es la oportunidad. Porque cuando un orden hist\u00f3rico se transforma, las sociedades no est\u00e1n condenadas a adaptarse pasivamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pueden intervenir. Pueden elegir. Pueden disputar. Pueden construir alternativas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">20.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2060<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Conclusi\u00f3n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Quisiera terminar regresando a la idea con la que comenc\u00e9. Estamos viviendo un cambio de \u00e9poca y entrando en un nuevo sistema hist\u00f3rico. El mundo unipolar est\u00e1 siendo sustituido por una estructura m\u00e1s compleja de m\u00faltiples centros de poder. La guerra vuelve a condicionar la geopol\u00edtica. La globalizaci\u00f3n no desaparece, pero se fragmenta. La econom\u00eda vuelve a estar profundamente condicionada por la geopol\u00edtica. La tecnolog\u00eda se convierte en una dimensi\u00f3n esencial del poder internacional. La inteligencia artificial inaugura una revoluci\u00f3n cuyo alcance apenas comenzamos a comprender. La energ\u00eda y los minerales cr\u00edticos adquieren una importancia estrat\u00e9gica renovada. La crisis clim\u00e1tica obliga a transformar nuestros sistemas productivos. Y las desigualdades tecnol\u00f3gicas amenazan con crear nuevas formas de dependencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Todo esto ocurre simult\u00e1neamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y precisamente por eso estamos ante una transici\u00f3n hist\u00f3rica. No sabemos todav\u00eda exactamente qu\u00e9 mundo emerger\u00e1 de ella. Pero s\u00ed podemos identificar la gran batalla que se est\u00e1 desarrollando. Es la batalla por qui\u00e9n controlar\u00e1 los recursos, las tecnolog\u00edas, los datos, las infraestructuras y las reglas de la nueva econom\u00eda mundial. Y, en \u00faltima instancia, es la batalla por algo todav\u00eda m\u00e1s profundo: \u00bfqui\u00e9n tendr\u00e1 capacidad para decidir c\u00f3mo ser\u00e1 la sociedad del futuro?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00c9sa es la cuesti\u00f3n que deben plantearse hoy los ciudadanos y los partidos pol\u00edticos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Porque si la pol\u00edtica renuncia a responderla, otros responder\u00e1n por ella. Las grandes corporaciones multinacionales. Los mercados. Las plataformas tecnol\u00f3gicas. Los Estados m\u00e1s poderosos. Los propietarios de los datos. Los propietarios de las infraestructuras. Los que controlan los algoritmos. Y los que controlan las tecnolog\u00edas estrat\u00e9gicas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso, quiz\u00e1 la tarea pol\u00edtica fundamental de nuestro tiempo sea recuperar la capacidad de imaginar. Imaginar una sociedad en la que la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica no produzca solamente m\u00e1s productividad, sino tambi\u00e9n m\u00e1s derechos. Una econom\u00eda en la que la transici\u00f3n energ\u00e9tica no reproduzca viejas dependencias. Una globalizaci\u00f3n que no signifique subordinaci\u00f3n. Una multipolaridad que no se transforme en una nueva carrera de bloques. Una inteligencia artificial puesta al servicio de la humanidad y no simplemente de la acumulaci\u00f3n de capital. Y una democracia capaz de sobrevivir a la transformaci\u00f3n radical de nuestro ecosistema informativo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En definitiva, necesitamos volver a formular una pregunta que, en otros momentos de grandes transformaciones hist\u00f3ricas, fue decisiva: \u00bfQu\u00e9 nueva sociedad queremos construir?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Porque \u00e9sta es quiz\u00e1 la caracter\u00edstica m\u00e1s importante del momento que vivimos: el futuro todav\u00eda est\u00e1 abierto. Y precisamente porque est\u00e1 abierto, la ciudadan\u00eda debe contribuir masivamente a definirlo. Porque es tambi\u00e9n un nuevo tiempo democr\u00e1tico. En el que la pol\u00edtica vuelve a tener una vigencia decisiva. Hoy m\u00e1s que nunca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">IGNACIO RAMONET. *Doctor en Ciencias Sociales; Catedr\u00e1tico de Teor\u00eda de la Comunicaci\u00f3n, Universidad de Par\u00eds.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ponencia presentada en el marco del XXX Seminario Internacional \u00abLos partidos y la Nueva Sociedad\u00bb, Partido del Trabajo de M\u00e9xico (PTM).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ciudad de M\u00e9xico, 9 de octubre de 2026.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Veinte apuntes para una Cartograf\u00eda de la Nueva Transformaci\u00f3n \u00a0Mucha gente est\u00e1 perpleja. Desconcertada. Descolocada ante los acontecimientos que estamos viviendo. Hay una enorme incertidumbre. Una profunda inquietud. Incluso miedo. Porque, una vez m\u00e1s, no entendemos, no comprendemos lo que est\u00e1 sucediendo en nuestras sociedades y en el planeta. 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