{"id":68529,"date":"2026-08-24T16:01:22","date_gmt":"2026-08-24T15:01:22","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=68529"},"modified":"2026-08-24T16:01:22","modified_gmt":"2026-08-24T15:01:22","slug":"castillo-de-leguin-en-la-memoria-y-en-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/castillo-de-leguin-en-la-memoria-y-en-la-historia\/","title":{"rendered":"CASTILLO DE LEGU\u00cdN. EN LA MEMORIA Y EN LA HISTORIA."},"content":{"rendered":"<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-68532\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image1-2.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"426\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image1-2.jpg 640w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image1-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image1-2-631x420.jpg 631w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image1-2-150x100.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><br \/>\nHoy es 23 de julio y en tal d\u00eda como hoy, pero del a\u00f1o 924, el mayor ej\u00e9rcito de la \u00e9poca, las huestes del emir Abderram\u00e1n III, en su Campa\u00f1a contra Pamplona, cruzaron el Valle de Izagaondoa y arrasaron todo a su paso.\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>Hoy se cumplen los 1102 a\u00f1os de esos hechos en los que el Castillo de Legu\u00edn, fortaleza importante en la defensa del reino que vigilaba el camino real de Pamplona a Sang\u00fcesa fue destruido por primera vez. Las cr\u00f3nicas \u00e1rabes lo citan tambi\u00e9n por primera vez.<\/b><\/p>\n<p><b>Cuando hace dos a\u00f1os se conmemoraron los 11 siglos de esta cita, ning\u00fan organismo oficial parece que se acord\u00f3 del hecho y solamente los lugare\u00f1os, los que est\u00e1n en contacto diario con su peque\u00f1a historia, se acordaron y subieron a conquistar de nuevo este lugar que un d\u00eda fue estrat\u00e9gico, aunque hoy sea una ruina. Ruina, hay que decirlo, fomentada por la falta de inter\u00e9s de quien deber\u00eda defender estos patrimonios arrasados pero que, como testigos de la Historia, siguen reclamando se les tenga en cuenta.\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>No s\u00e9 qu\u00e9 pasa con el Castillo de Legu\u00edn que sigue ah\u00ed esperando su turno para que la Instituci\u00f3n Pr\u00edncipe de Viana se decida a hacer algo por sacarlo del olvido al que se le ha sometido y recuperar su memoria, pues forma parte de la Historia de los or\u00edgenes del Reino de Pamplona. Ser\u00eda un buen detalle que har\u00eda visible la tan de moda preocupaci\u00f3n por el desarrollo de nuestros pueblos.\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>Yo, en su d\u00eda, lo record\u00e9 y escrib\u00ed sobre el Castillo de Legu\u00edn y no lo olvid\u00e9 y menos lo despreci\u00e9, minimizando su papel dentro del patrimonio navarro como otros hicieron.<\/b><\/p>\n<p><b>Hoy 23 de julio lo vuelvo a recordar al cumplirse, al menos, sus 1102 a\u00f1os. Sus restos siguen ah\u00ed interpel\u00e1ndonos.\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>En su recuerdo a\u00f1ado el Cap\u00edtulo 12 del libro <\/b><b><i>\u201cCastillo de Legu\u00edn. (924-2024) En la Memoria y en la Historia\u201d<\/i><\/b><b>.<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00a1S\u00ed! \u00a1Era el tiempo de la parca, el d\u00eda del juicio final, el momento de la venganza suprema!\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este era el pensamiento que d\u00eda y noche maquinaba el emir Abderram\u00e1n en su cabeza y se propuso llevarlo a rajatabla no s\u00f3lo hacia el infiel rey de Pamplona, sino tambi\u00e9n hacia los reyezuelos musulmanes que, bajo apariencia de sumisi\u00f3n, lo que m\u00e1s les interesaba era vivir siendo independientes del poder cordob\u00e9s. Por eso no emprender\u00eda el camino directo hacia la frontera del norte, sino que primero impuso su autoridad entre sus supuestos seguidores para que, de una vez por todas, tanto los creyentes de Al\u00e1 como los infieles cristianos conocieran su ira y su poder.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y con esta idea y un inicial poderoso ej\u00e9rcito parti\u00f3 de C\u00f3rdoba el 9 de abril del 924 y emple\u00f3 m\u00e1s de dos meses confirmando su autoridad a medida que avanzaba y engrosando a\u00fan m\u00e1s las huestes de su ej\u00e9rcito con las fuerzas de combate de los musulmanes de Baza, Lorca, Murcia, J\u00e1tiva, Valencia, Alpuente, Daroca, Calatayud y<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cAl Nasir, continuando su marcha a la cabeza de los guerreros tan numerosos como granos de arena, penetr\u00f3 en Tudela, plaza fronteriza, y los Tuchib\u00edes y otros se presentaron ante \u00e9l; se le juntaron los gobernadores de la frontera que llevaban tropas numerosas y perfectamente equipadas\u2026\u201d<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1s de 50.000 soldados hab\u00eda reclutado durante esta primera fase entre caballeros, arqueros o infantes, am\u00e9n de un numeroso ej\u00e9rcito de civiles, hombres, mujeres, ni\u00f1os y ni\u00f1as que atend\u00edan las necesidades de los combatientes. Con ellos saldr\u00eda decidido desde Tudela hasta el coraz\u00f3n de la guarida del p\u00e9rfido Sancho, llevando en sus ojos el fuego destructor, en su pecho el odio y en su fuerte brazo la cimitarra alzada dispuesta a segar cabezas coronadas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u2026 y entr\u00f3 en territorio cristiano el s\u00e1bado 4 rab\u00ed II (10 julio) con la firme intenci\u00f3n y el decidido proyecto de vengar a Al\u00e1 y su religi\u00f3n de los miserables e impuros infieles\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El rey Sancho convoc\u00f3 a los se\u00f1ores y a la vista de los informes de sus esp\u00edas, que le describ\u00edan las fuerzas del ej\u00e9rcito musulm\u00e1n realmente tan numeroso como los granos de arena y las estrellas del firmamento, dio la orden de que a medida que se atisbara en lontananza la polvareda levantada en su avance y vieran oscurecerse el horizonte, todos los habitantes, desde los ni\u00f1os hasta los ancianos recogieran su ganado y la cosecha que pudieran transportar y abandonaran sus aldeas. Que se escondieran y refugiaran en lugares rec\u00f3nditos, fuese en la espesura de los bosques, en cuevas inaccesibles o en las cimas de las altas monta\u00f1as donde estuvieran siempre en situaci\u00f3n de ventaja si tuvieran que luchar con sus propios medios contra sus invasores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Igualmente decidieron la forma de lucha que presentar\u00edan a sus enemigos al que tendr\u00edan constantemente vigilado en sus movimientos aprovechando los lugares angostos, desfiladeros y vados de los r\u00edos para caer por sorpresa sobre la retaguardia o sobre su avanzadilla, evitando el campo abierto y al grueso de sus fuerzas. Hostigarlos a base de la guerra de guerrillas y emboscadas caus\u00e1ndoles en poco tiempo el mayor n\u00famero de bajas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sab\u00eda de la crueldad que el emir, su sobrino pol\u00edtico, empleaba y por ello decidi\u00f3 que mejor arrasara las aldeas, las fortalezas, los campos y las cosechas que la vida de sus gentes.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde la distancia prudencial que la guerra requer\u00eda controlar\u00eda cada movimiento que hiciese y actuar\u00eda en consecuencia enviando las tropas adecuadas a cada situaci\u00f3n. All\u00e1 por donde pasara, Abderram\u00e1n se encontrar\u00eda con las puertas abiertas, con las casas vac\u00edas, las fortalezas rendidas y esta estrategia, pensaba el rey Sancho, enfurecer\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s al emir cordob\u00e9s y ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil que su falta de templanza le hiciese cometer m\u00e1s de un error estrat\u00e9gico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed se encontr\u00f3 al primero de los castillos al que se dirigi\u00f3: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEl primer sitio en que acamp\u00f3 dentro ya de su territorio fue el Castillo de C\u00e1rcar (Qlgra), que Sancho hab\u00eda evacuado; lo hizo desmantelar y quem\u00f3 todo lo que en \u00e9l hab\u00eda\u201d.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Peor suerte tuvo un grupo de aldeanos de Peralta, lugar al que se dirigi\u00f3 despu\u00e9s de C\u00e1rcar, pues a pesar de haberse refugiado en las cuevas del acantilado, el emir mand\u00f3 a sus expertos escaladores y dieron con ellos y sin piedad los aniquilaron. No hubo piedad para nadie.<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cDe ah\u00ed pas\u00f3 al lugar llamado Peralta (Bitra Alta) en cuyos alrededores se encontraban castillos fuertemente situados; los cristianos los evacuaron, pero dejando en la llanura todos sus bienes y v\u00edveres, que no tuvieron tiempo de llevarse. Algunos de ellos se refugiaron con sus mujeres e hijos en tres cuevas situadas al extremo de una cortadura dominando el valle; pero nuestros soldados no cesaron en sus ataques, y bien elev\u00e1ndose hasta all\u00ed, bien bajando hacia ellos, acabaron, gracias, gracias a Al\u00e1, por dominarlos; mataron a los hombres, redujeron a los ni\u00f1os a la esclavitud y se apoderaron de lo que dejaron los vencidos, encontrando all\u00ed el primer bot\u00edn con que Al\u00e1 le gratific\u00f3 en el curso de la campa\u00f1a. Los castillos de esta regi\u00f3n fueron destruidos y no se dej\u00f3 una piedra en pie\u201d.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este era el destino de quien cayera bajo las garras musulmanas. La muerte y en el mejor de los casos la esclavitud. Mujeres y ni\u00f1os que iban engrosando el bot\u00edn de guerra junto a las riquezas materiales que los vascones dejaban en la aldea por no poder acarrearlos. Detr\u00e1s de las tropas musulmanas s\u00f3lo quedaba muerte y destrucci\u00f3n, piedras humilladas de altivas fortalezas, cosechas y viviendas quemadas y un olor f\u00e9tido a carne humana en descomposici\u00f3n bajo bandadas de buitres carro\u00f1eros. Pero dado que el emir Abderram\u00e1n no tomaba posesi\u00f3n de la zona destruida y ni pon\u00eda guarnici\u00f3n militar en los castillos, que se limitaba a destruirlos, pasada la tormenta volv\u00eda la calma y la vida renac\u00eda con los supervivientes que empezaban de nuevo a reedificar las casas de su aldea.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde Peralta se dirige el ej\u00e9rcito invasor a Falces y de aqu\u00ed a Tafalla y Carcastillo decidido a penetrar en la misma cuna del nacimiento del imp\u00edo rey Sancho Garc\u00e9s I, una vez superado, siempre vigilante y en orden de batalla el desfiladero de Al-Markwir <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u2026llevando sus tropas por lugares donde jam\u00e1s hab\u00edan penetrado, incendi\u00f3 los castillos y arruin\u00f3 las viviendas hasta que lleg\u00f3 a la aldea de Bashkwnsa (Bakwnsa), de donde el cristiano era originario y donde fueron destruidas todas las casas y todo lo que se encontr\u00f3 fue incendiado\u201d.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero no todo eran victorias del emir porque tambi\u00e9n tuvo no pocas bajas en su recorrido veraniego por las tierras vasconas hasta llegar a Pamplona, aunque las cr\u00f3nicas \u00e1rabes las minimizan y contrarrestan estos fracasos con exageradas victorias. As\u00ed se aprecia en el relato de la jornada del 21 de julio.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEntonces Sancho reuni\u00f3 a sus correligionarios y mand\u00f3 pedir socorro a todos los pa\u00edses cristianos de donde pod\u00eda esperarlo, si bien \u00e9l se encontraba a la cabeza de fuerzas con las que contaba hacer frente a los musulmanes. Como en la noche del martes al mi\u00e9rcoles 15 rab\u00ed II (21 julio), un grupo de caballeros vigilaba desde las monta\u00f1as que dominaban nuestras tropas, al-Nasir hizo tomar las medidas de combate, apretar las filas y organizar una activa vigilancia. Llegada la ma\u00f1ana, se puso en camino y sigui\u00f3 siempre adelante, poniendo su confianza en Al\u00e1 y contando con su apoyo. Se encontr\u00f3 as\u00ed en medio de altas monta\u00f1as y picos aislados, donde los enemigos de Al\u00e1 esperaban encontrar una ocasi\u00f3n favorable para caer, bien sobre un ala, o en la retaguardia de los nuestros. El ej\u00e9rcito estaba metido en estos estrechos lugares, cerca del r\u00edo Hega (Hyga), cuando los caballeros enemigos descendiendo de las alturas iniciaron una escaramuza sin importancia. El Emir hizo desmontar su gran tienda, tom\u00f3 sus disposiciones de combate y los musulmanes se lanzaron como leones sobre sus enemigos, pasaron el r\u00edo para llegar hasta ellos y les cargaron con rabia hasta que fueron desalojados y puestos en fuga; despu\u00e9s a golpes de sable y de lanza les obligaron a ganar un lugar escarpado en una monta\u00f1a aislada. Pero los musulmanes les asaltaron y habi\u00e9ndoles Al\u00e1 allanado las dificultades de acceso, mataron gran n\u00famero de enemigos, cuyos cad\u00e1veres cubrieron el suelo. La caballer\u00eda saque\u00f3 la llanura sin descanso y recogi\u00f3 bot\u00edn, ganado y toda clase de riquezas. El ej\u00e9rcito se retir\u00f3 sano y salvo, no habiendo perdido m\u00e1s que a Yakub ibn Abu Jalid Tuber\u00ed y un peque\u00f1o n\u00famero de hombres del cortejo del pr\u00edncipe que encontraron el martirio y para los que Al\u00e1 hab\u00eda decretado la felicidad celeste. Se reuni\u00f3 gran n\u00famero de cabezas de cristianos que la dificultad de los caminos y la gran distancia impidieron enviar a C\u00f3rdoba\u201d.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El camino real que un\u00eda Sang\u00fcesa con Pamplona, la aldea natal de rey Sancho la primera, y la gran ciudad, centro de su reino la segunda, transcurr\u00eda camino de Lumbier y segu\u00eda por Urra\u00fal recorriendo despu\u00e9s la llanura interior de Izagaondoa, entre la sierra de Gongolaz y la Pe\u00f1a Izaga y tornaba despu\u00e9s hacia el Poche de Lakid\u00e1in divisando desde su altura la rica comarca de Pamplona.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En estos d\u00edas de julio de 924 lo recorr\u00edan afanados labradores que iban y ven\u00edan a realizar sus faenas en el campo, dispuestos a recoger la cosecha del cereal. Tambi\u00e9n pasaban, con el paso ligero, algunos penitentes peregrinos que se dirig\u00edan a Santiago de Compostela buscando en este trayecto la protecci\u00f3n de los hombres del rey, que no cesaban de llegar para situarse en lugares estrat\u00e9gicos preparando las emboscadas al ej\u00e9rcito musulm\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Eran d\u00edas de duro trabajo, la misma tarea hora tras hora, los mismos movimientos desde el amanecer hasta la puesta del sol, descansando \u00fanicamente a la hora sexta cuando el sol llegaba a su cenit y se agradec\u00eda una buena sombra para echar la siesta despu\u00e9s de alimentarse con las viandas que las mujeres o los ni\u00f1os hab\u00edan llevado hasta el campo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se trabajaba de prisa intentando poder salvar cuanta m\u00e1s cosecha mejor, pues las noticias que llegaban desde Sang\u00fcesa por boca de los mensajeros que se dirig\u00edan hasta Pamplona no eran buenas. Los moros hab\u00edan salido de Tudela y hab\u00edan penetrado en territorio cristiano y el mismo emir de C\u00f3rdoba ven\u00eda al frente de un numeroso ej\u00e9rcito que a su paso sembraba de muerte los caminos y arrasaba aldeas, fortalezas y todo lo que se le interpusiera. Quien no mor\u00eda degollado era tomado como esclavo. Todo el mundo deb\u00eda prepararse, pues la ruta que el ej\u00e9rcito musulm\u00e1n hab\u00eda tomado era precisamente el Camino Real.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La paz en el valle se termin\u00f3 de repente al ver a los mensajeros del rey Sancho galopar como el viento camino de Pamplona avisando a voz en grito, sin detenerse, del terror que se les acercaba. Se hab\u00eda visto al enemigo en direcci\u00f3n a Lumbier y en una jornada o dos la tierra de Izagaondoa temblar\u00eda al paso del numeroso ej\u00e9rcito musulm\u00e1n. Hab\u00eda que apurar el trabajo pues lo que no se llevaran consigo o lo ocultaran en lugar seguro ser\u00eda bot\u00edn de guerra del emir. Hab\u00eda que asegurarse el pan hasta la cosecha siguiente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las noticias que dejaban al trote los mensajeros eran cada vez m\u00e1s inquietantes. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEl Emir lleg\u00f3 despu\u00e9s a la etapa de Lumbier (Labira)\u201d. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Lumbier hab\u00eda sido arrasada, su castillo derruido, sus casas, las cosechas del cereal y hasta sus vi\u00f1edos ard\u00edan oscureciendo el sol por el horizonte. Su pr\u00f3ximo objetivo, Izagaondoa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Era el mes de julio del a\u00f1o 924, d\u00eda 23 y en todas las aldeas de Izagaondoa reinaba la quietud y el silencio.\u00a0 Ni los gallos cantaron al amanecer.\u00a0 Sus gentes hab\u00edan seguido la consigna del rey Garc\u00eda y de los se\u00f1ores. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u201cQue el musulm\u00e1n no encuentre m\u00e1s que vac\u00edo a su paso\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. As\u00ed pues, la noche anterior salieron con todo lo que pudieron de sus casas y se ocultaron en los bosques unos o subieron a lo alto de la Higa de Izaga otros, buscando la protecci\u00f3n de los soldados vascones que desde la cima vigilaban ocultos, o se alejaron hasta los valles cercanos, pero lejos del camino real.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la oscuridad el cielo resplandec\u00eda rojizo a causa de los incendios provocados por la avanzadilla enemiga mientras cientos de antorchas se dispersaban en todas las direcciones de la llanura, menos hacia Lumbier, pues desde all\u00ed ven\u00eda el mal. Familias enteras con sus pocos enseres, sus provisiones y sus animales de granja buscaban seguir vivos al amanecer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Era el 23 de julio y el d\u00eda amaneci\u00f3 soleado hace casi mil cien a\u00f1os hoy, y como en el 23 de julio de 2009, dec\u00eda el abuelo desde la experiencia de lo mal que lo pas\u00f3, todos en el valle, se\u00f1ores y campesinos, temieron por sus vidas y guardaron silencio y vigilaron desde sus escondites el paso de este destructor ej\u00e9rcito. \u00bfQu\u00e9 quedar\u00eda en pie?, se preguntaban inquietos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ocultos a lo largo de la crester\u00eda de la Higa de Izaga cientos de ojos vigilaban al ej\u00e9rcito musulm\u00e1n que avanzaba por el paso entre las extremidades de la sierra de Tabar y la de Gongolaz entrando en el valle de Izagaondoa. Lo recorrer\u00edan hacia el oeste en direcci\u00f3n a Pamplona.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Era el mes de julio, era el mes de la siega y en los campos no hab\u00eda ni un segador, ni una carreta transportando las gavillas de trigo. El valle parec\u00eda muerto.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los soldados del emir buscaban hacerse con un buen bot\u00edn, pero poco encontraron por lo que a su paso daban fuego a todo lo que ard\u00eda, campos, casas, \u00e1rboles frutales y bosques.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00a1Que mueran de hambruna y fr\u00edo en el pr\u00f3ximo invierno!\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Las tropas del rey Sancho se limitaron a vigilar. No tendieron escaramuzas. Hab\u00eda que conservar las fuerzas para las siguientes jornadas. Al fin y al cabo, la gente del valle estaba a salvo y ninguno os\u00f3 desobedecer el mandato del rey.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la etapa n\u00famero 13 de la campa\u00f1a del 924 el emir se dirigi\u00f3 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cluego a la de Legu\u00edn (Lg\u00efn); las tropas arrasaban todo a su paso, destru\u00edan las cosechas, arruinaban las aldeas y castillos\u201d.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y el castillo situado en la cumbre de Legu\u00edn era el faro que vigilaba toda la llanura y en \u00e9l puso su penetrante y turbia mirada el emir cordob\u00e9s y lo sentenci\u00f3, como a todas las torres de vig\u00eda y castillos que hab\u00eda encontrado a su paso, a ser desmantelado piedra a piedra.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por todas las laderas del monte sub\u00edan los soldados musulmanes encargados de estas operaciones de desmantelar las fortalezas cristianas y a su paso toda la vida desaparec\u00eda. Talaron el arbolado, mataron animales que sal\u00edan de sus guaridas, envenenaron los manantiales de agua y arrasaron el poblado que hab\u00edan levantado los vascones a la sombra de la alta torre circular del castillo. Tampoco aqu\u00ed encontraron resistencia. Las puertas estaban abiertas d\u00e1ndoles la bienvenida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De alguna manera esta era la victoria del rey Sancho sobre Abderram\u00e1n, pues lo que destru\u00eda se volver\u00eda a levantar una vez pasara la tormenta. Las gentes volver\u00edan a su tierra y piedra a piedra levantar\u00edan las aldeas, el castillo y renacer\u00eda la vida, los campos abonados por el fuego dar\u00edan la pr\u00f3xima primavera nuevas espigas y el mes de julio, como todos los a\u00f1os, los campos se llenar\u00edan de trabajadores recogiendo la nueva cosecha.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Terminada la demolici\u00f3n del castillo los soldados se unieron a las tropas que en su avanzada hacia el poche de Laquid\u00e1in saqueaban todo a su paso. Desde la cumbre de Izaga las tropas cristianas vigilaban y se aprestaron a llegar a Pamplona antes que su enemigo, mientras desde el valle las llamas sub\u00edan hacia los altos avivadas por un fuerte viento que hizo recordar a m\u00e1s de uno la imagen de los fuegos del infierno.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-68534\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image2-2.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image2-2.jpg 640w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image2-2-300x225.jpg 300w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image2-2-560x420.jpg 560w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image2-2-80x60.jpg 80w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image2-2-150x113.jpg 150w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image2-2-265x198.jpg 265w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><br \/>\nAl ponerse el sol Izagaondoa estaba arrasada. Algunos vecinos, los m\u00e1s valientes bajaron al llano. En sus rostros se reflejaba el dolor por la desolaci\u00f3n, pero a la vez la esperanza por el futuro y las ganas de vivir. Los ni\u00f1os que los acompa\u00f1aban eran su motivaci\u00f3n y aunque se hab\u00edan quedado sin techo no les import\u00f3 dormir al raso en una noche doblemente calurosa de finales del mes de julio. Era la noche del 23 y en la cima de Legu\u00edn la luna ya no iluminaba la torre circular del castillo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las tropas del emir derribaron tambi\u00e9n la torre de vig\u00eda de la cima de Irulegui y el mismo Abderram\u00e1n subi\u00f3 en su caballo y vio desde su altura la llanada de la cuenca de Pamplona. All\u00ed estaba la cuna del imp\u00edo Sancho. All\u00ed, se vengar\u00eda cien veces. \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">All\u00ed, ma\u00f1ana, segar\u00e9 a cuchillo, como a corderos, los cuellos de sus habitantes. Como la antigua Cartago, Pamplona y sus gentes desaparecer\u00e1n ma\u00f1ana\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El ma\u00f1ana lleg\u00f3 y fue un paseo del emir hacia Pamplona y enfureci\u00f3 porque <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cllegando as\u00ed a Pamplona, que se encontraba abandonada y desierta. El pr\u00edncipe en persona penetr\u00f3 all\u00ed y despu\u00e9s de haber recorrido la poblaci\u00f3n, dio orden de destruir todas las viviendas y la iglesia que all\u00ed hab\u00eda y que serv\u00eda de templo a los infieles para realizar sus pr\u00e1cticas religiosas; no qued\u00f3 piedra sobre piedra\u201d.\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fue lo m\u00e1s que pudo hacer, pues ni una sola cabeza seg\u00f3 y como en todos los lugares por los que pas\u00f3 s\u00f3lo pudo incendiar cosechas, destruir murallas, derribar y quemar casas, iglesias y palacios. Ni tom\u00f3 posesi\u00f3n de aldeas, fortalezas o ciudades. Pas\u00f3 cual r\u00e1faga de fuego destructor y se dirigi\u00f3 de nuevo hacia Tudela donde los mulad\u00edes Banu Casi fueron despojados de su poder y llevados a C\u00f3rdoba como fuerzas de su ej\u00e9rcito. En su lugar confi\u00f3 la defensa de Tudela a los tuchib\u00edes de Zaragoza en la persona de Abn\u00a0 Yahya Muhammad ibn Abd al Rahman ibn Abd al-Aziz y sus descendientes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque hab\u00eda habido bajas en el ej\u00e9rcito de Sancho Garc\u00e9s y mujeres y ni\u00f1os fueron hechos prisioneros y vendidos como esclavos, pasado el hurac\u00e1n las cosas volvieron a su ser\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El reino de Pamplona se fue expandiendo y consolidando durante doscientos a\u00f1os, hasta que el rey Sancho VI, el Sabio, pudo firmar sus disposiciones como el rey de Navarra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para entonces el Castillo de Legu\u00edn hab\u00eda sido reedificado y vuelto a ser el faro de vig\u00eda de Izagaondoa, en el que el mismo rey Sabio tuvo su refugio en momentos otra vez turbulentos bien avanzado ya el siglo XII\u201d.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/elblogdesimeonhidalgo.blogspot.com\/2026\/07\/castillo-de-leguin-en-la-memoria-y-en.html\"><span style=\"font-weight: 400;\">https:\/\/elblogdesimeonhidalgo.blogspot.com\/2026\/07\/castillo-de-leguin-en-la-memoria-y-en.html<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Hoy es 23 de julio y en tal d\u00eda como hoy, pero del a\u00f1o 924, el mayor ej\u00e9rcito de la \u00e9poca, las huestes del emir Abderram\u00e1n III, en su Campa\u00f1a contra Pamplona, cruzaron el Valle de Izagaondoa y arrasaron todo a su paso.\u00a0 Hoy se cumplen los 1102 a\u00f1os de esos hechos en los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":68530,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-68529","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nabarmena"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>CASTILLO DE LEGU\u00cdN. 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