{"id":66741,"date":"2026-02-02T12:52:34","date_gmt":"2026-02-02T11:52:34","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=66741"},"modified":"2026-02-02T12:52:34","modified_gmt":"2026-02-02T11:52:34","slug":"barcelona-un-elogio-desmesurado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/barcelona-un-elogio-desmesurado\/","title":{"rendered":"Barcelona, un elogio desmesurado"},"content":{"rendered":"<p>\u201cBarcelona es la mejor ciudad del mundo donde he vivido\u201d. Lo dice John Carlin ante un p\u00fablico de 400 barceloneses esc\u00e9pticos, agobiados por el \u00e9xito de su ciudad. Lo dice un periodista que ha vivido en una decena de urbes por un tiempo superior a doce meses y que ha escrito m\u00e1s de sesenta grandes reportajes en cuarenta pa\u00edses. Y lo dice en el emblem\u00e1tico y siempre estimulante Centro de Cultura Contempor\u00e1nea, instituci\u00f3n creada en el coraz\u00f3n del barrio antiguo hace m\u00e1s de tres d\u00e9cadas, cuando la capital catalana, y segunda ciudad espa\u00f1ola siempre en competici\u00f3n con Madrid, todav\u00eda no hab\u00eda celebrado los Juegos Ol\u00edmpicos de 1992 que la catapultar\u00edan al estrellato global.<\/p>\n<p>La escena del elogio desmesurado de Carlin tiene lugar un s\u00e1bado lluvioso de enero de este 2026, con la ciudad convertida en Capital Mundial de la Arquitectura y volcada al A\u00f1o Gaud\u00ed en ocasi\u00f3n del centenario del fallecimiento del genio modernista ultracatal\u00e1n y ultracat\u00f3lico. S\u00ed, Gaud\u00ed, tan admirado en todo el mundo, tan universalmente reconocido, tan innovador, se negaba a hablar en espa\u00f1ol y era un hombre profundamente religioso y tradicional. Este esp\u00edritu binario contradictorio es, en realidad, muy barcelon\u00e9s: modernidad y tradici\u00f3n, cosmopolitismo y ultralocalismo. Si miramos un poco al pasado, encontramos m\u00e1s dicotom\u00edas de tono similar: burgues\u00eda y anarqu\u00eda, orden y revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es, si no, el Ensanche (en catal\u00e1n, Eixample: as\u00ed se conoce este distrito)? El admirado y racional barrio construido a caballo del siglo XIX al XX, una vez derribadas las murallas medievales por aclamaci\u00f3n popular a pesar de las reticencias del Ej\u00e9rcito, e impulsado a remolque del auge industrial de la ciudad, responde a este doble esp\u00edritu del injustamente poco conocido padre del urbanismo moderno, Ildefons Cerd\u00e0, un pionero cient\u00edfico social progresista. A la vez emp\u00edrico y revolucionario, su plan para la ciudad, parad\u00f3jicamente aprobado por el gobierno de Madrid contra los deseos del ayuntamiento barcelon\u00e9s, es seguramente el mayor favor involuntario que la capital de Espa\u00f1a ha hecho a la catalana.<\/p>\n<p>Sobre aquel dise\u00f1o urbano antimonumental e igualitario vino otro regalo. Gaud\u00ed y los otros grandes arquitectos modernistas y nacionalistas catalanes (en especial Llu\u00eds Dom\u00e8nech i Montaner y Josep Puig i Cadafalch, \u00e9ste \u00faltimo, por cierto, un furibundo enemigo de Cerd\u00e0) edificaron para la burgues\u00eda en auge un precioso abanico de palacios y casas de pisos que hoy son la joya de la corona. La Pedrera, la Casa Batll\u00f3, el Palau G\u00fcell, el Palau de la M\u00fasica, la Casa de les Punxes y tantos otros edificios conforman un paisaje est\u00e9tico de gran singularidad, en un estilo a la vez historicista y futurista, industrial y artesanal, naturalista y artificioso. El templo de la Sagrada Familia de Gaud\u00ed, m\u00e1s all\u00e1 del gusto de cada cual, es su m\u00e1ximo exponente. Lo mires como lo mires, una aut\u00e9ntica y sorprendente locura.<\/p>\n<p>Como reza el t\u00f3pico antropol\u00f3gico-identitario, Barcelona es \u201c<em>seny i rauxa<\/em>\u201d: cordura y arrebato, sentido com\u00fan y pasi\u00f3n desenfrenada. Lo hemos vivido tambi\u00e9n en este siglo XXI con un movimiento independentista que, casi sin soluci\u00f3n de continuidad, en pocos a\u00f1os pas\u00f3 de exhibir en las calles de la ciudad a millares de manifestantes en feliz armon\u00eda a llenar el Eixample de hogueras como si volvi\u00e9ramos un siglo atr\u00e1s a la Rosa de Fuego, la Barcelona anarquista enfurecida. Una locura que resulta a la vez atractiva e incomprensible para muchos. Seguramente forma parte del misterio y la belleza de esta peque\u00f1a gran ciudad mediterr\u00e1nea.<\/p>\n<p>Por su puesto, hay elementos m\u00e1s tangibles para explicar la gran capacidad de atracci\u00f3n de Barcelona: su clima benigno (inviernos templados, veranos soportables), su privilegiada situaci\u00f3n geogr\u00e1fica (al lado del mar, con los Pirineos a dos horas, bien conectada con Europa), su medida humana (una ciudad para caminarla), su car\u00e1cter seguro (de d\u00eda y de noche), su oferta cultural diversa (m\u00fasica, arte, teatro, bibliotecas, historia, museos&#8230;), su ecosistema cient\u00edfico (universidades y centros de investigaci\u00f3n), sus actividad ferial en constante expansi\u00f3n (fruto de una econom\u00eda regional din\u00e1mica), su gen deportivo (que va mucho m\u00e1s all\u00e1 del Bar\u00e7a), su traspa\u00eds al alcance de la mano (pueblecitos de costa y de interior, paisajes muy diversos), su rica oferta culinaria (es una de las regiones de Europa con m\u00e1s restaurantes con estrellas Michelin y es una ciudad con una riqu\u00edsima red de mercados p\u00fablicos con producto fresco), su car\u00e1cter abierto y acogedor a pesar de la sobrecarga poblacional y del pesimismo ambiental (como ciudad sin poder real, la amabilidad servicial es un tic psicol\u00f3gico defensivo) o su revoltosa vida ciudadana asociativa (del folclore a las plataformas reivindicativas de toda \u00edndole).<\/p>\n<p>Todo ello conforma un vigoroso tejido humano y urbano, una ebullici\u00f3n que es la que, sin que se note, ejerce una magia invisible en el visitante, que adem\u00e1s de gozar de los monumentos m\u00e1s renombrados, se puede dejar caer por los mercados de barrio, puede visitar la biblioteca p\u00fablica Garc\u00eda M\u00e1rquez (designada como Mejor del Mundo del 2023), pasear por kil\u00f3metros de playa con los pies descalzos o alquilar una bicicleta y perderse sin peligro alguno. Porqu\u00e9 la riqueza y cuidado de los espacios p\u00fablicos ha sido y es una obsesi\u00f3n que ha caracterizado el gobierno de la ciudad desde el retorno de la democracia: medio siglo de ir recosiendo plazas y calles, creando identidades y vida de barrio.<\/p>\n<p>Es lo que se conoce como el <em>Modelo Barcelona,<\/em> concebido e impulsado por el gran urbanista catal\u00e1n del \u00faltimo cuarto del siglo XX, Oriol Bohigas, un aut\u00e9ntico motor de la arquitectura y la cultura de Barcelona. Al final de su longeva vida, casi nonagenario, como colof\u00f3n a su trayectoria profesional, pol\u00edtica y c\u00edvica, presidi\u00f3 el Ateneo Barcelon\u00e9s, una instituci\u00f3n con mucha solera,\u00a0donde es altamente recomendable ir a almorzar para disfrutar de su patio y atm\u00f3sfera hist\u00f3ricos. Solo as\u00ed, con reserva para comer, es posible acceder a este recinto privilegiado del barrio g\u00f3tico exclusivo para socios. \u00bfLa comida? Sencilla, correcta.<\/p>\n<p>Pero situ\u00e9monos ahora en otro extremo de la ciudad, a la falda del Tibidabo, en el desconocido barrio de Sant Gen\u00eds dels Agudells, un recodo de mezclas humanas y constructivas, mayoritariamente edificado (hasta autoconstruido) con la llegada masiva de inmigrantes del sur de Espa\u00f1a en los a\u00f1os 60 del siglo XX. Empinado, sinuoso y laber\u00edntico, en un escondido terrapl\u00e9n asoma una antigua parroquia, fundada en el a\u00f1o 931, aunque la iglesia es posterior, del siglo XVI. Al lado de la puerta de entrada, una piedra toscamente grabada contiene la incisi\u00f3n de un pez de aspecto paleocristiano, de ah\u00ed que algunos estudiosos sit\u00faen su origen en el siglo III d.C.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es la \u00fanica iglesia de la ciudad que conserva el cementerio al lado, un rinc\u00f3n precioso y tranquilo donde, entre otros, est\u00e1 enterrado Manuel Carrasco i Formiguera, un cat\u00f3lico nacionalista catal\u00e1n ejecutado por el dictador fascista espa\u00f1ol Francisco Franco. El otro catal\u00e1n famoso ejecutado por Franco, el presidente Llu\u00eds Companys, est\u00e1 en la otra monta\u00f1a de la ciudad, Montju\u00efc: tambi\u00e9n vale la pena visitar su cementerio, en este caso inmenso, con suntuosos monumentos y panor\u00e1micas vistas al mar. Por cierto, tambi\u00e9n hay all\u00ed la tumba del urbanista Cerd\u00e0.<\/p>\n<p>La mayor parte de iglesias y palacios de la Barcelona antigua est\u00e1n hechos con piedra de las canteras de Montju\u00efc. Quiz\u00e1s algunos lectores hayan le\u00eddo la popular novela de Ildefonso Falcones <em>La iglesia del mar<\/em>, construida en la Edad Media por los menestrales de los gremios de la ciudad con la piedra de la monta\u00f1a. Desde inicios del siglo XX, el paraje se convirti\u00f3 en monta\u00f1a-jard\u00edn gracias al dise\u00f1ador franc\u00e9s Forestier, conservador de los parques de Par\u00eds, y gracias a la visi\u00f3n del entonces joven pol\u00edtico catalanista Francesc Camb\u00f3 (despu\u00e9s rival ac\u00e9rrimo de Companys), que fue quien consigui\u00f3 que se desmilitarizase la monta\u00f1a, que en gran parte no fuera urbanizable y que acogiera la Exposici\u00f3n Internacional de 1929.<\/p>\n<p>El disc\u00edpulo catal\u00e1n de Forestier, Rubi\u00f3 i Tudur\u00ed, fue uno de los responsables de transformar una antigua cantera en el actual Teatre Grec, recinto teatral al aire libre a imitaci\u00f3n de los de la Grecia cl\u00e1sica. Vale la pena visitarlo. Con un aforo para casi 2.000 personas, en verano, por las noches, acoge el festival internacional de teatro. A \u00e9l acude la clase media-alta intelectual, una minor\u00eda dirigente que, sin quererlo, ve como la brecha social, econ\u00f3mica y cultural no para de agrandarse. La pobreza es hoy mucho m\u00e1s vistosa en Barcelona que hace unas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>En otro lado de Montju\u00efc, en una de las faldas ajardinadas cercanas al puerto, se acumulan vagabundos durmiendo al abrigo de los setos. Tambi\u00e9n se los puede ver, cuando oscurece, en muchos portales del Eixample, cobijados entre cartones. Como ver\u00e1 el turista socialmente sensible, sin duda Barcelona est\u00e1 perdiendo la batalla contra la marginaci\u00f3n. La nostalgia del glamour ol\u00edmpico convive con precariedad globalizada.<\/p>\n<p>Mientras la ciudad no para de absorber m\u00e1s visitantes y habitantes, mientras sus servicios (sanidad, educaci\u00f3n, transporte\u2026) se tensionan, mientras el precio de la vivienda est\u00e1 por las nubes en comparaci\u00f3n con los salarios, el icono deportivo de la ciudad, el Futbol Club Barcelona, alias Bar\u00e7a, construye un nuevo estadio a pesar de tener las arcas vac\u00edas. A los ojos de sus socios y sus seguidores, los \u00e9xitos deportivos lo soportan todo. La Barcelona cegada, en fuga hacia adelante, tambi\u00e9n responde a una realidad end\u00e9mica. Y, sin embargo, con todas sus contradicciones a cuestas, la ciudad sigue seduciendo a propios y extra\u00f1os mientras expulsa a los vecinos sin recursos y se va quedando sin ni\u00f1os. Hoy ya hay m\u00e1s perros que chavales de 0 a 12 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La \u00faltima pol\u00e9mica socio-urban\u00edstica tiene una concreci\u00f3n f\u00edsica, transitable: los ejes verdes del Eixample. En especial la calle Consell de Cent (el nombre hace referencia al parlamento ciudadano barcelon\u00e9s de origen medieval). Los coches han sido expulsados de este eje urbano, hoy ajardinado y que se puede recorrer a pie en casi toda su extensi\u00f3n, caminando entre \u00e1rboles, parterres y terrazas donde tomar algo. Una maravilla. El tr\u00e1nsito rodado se ha trasladado a otras calles, los precios de las viviendas -y de los locales comerciales- se han disparado. All\u00ed donde la ciudad se embellece, la gentrificaci\u00f3n hace mella. \u00bfAlguien tiene la soluci\u00f3n?<\/p>\n<p>Para entender una ciudad, hay que vivirla. Como visitante, aparte de pasear y pasear, existe una f\u00f3rmula suced\u00e1neo con cuatro ingredientes m\u00ednimos: visitar su museo de historia, el jard\u00edn bot\u00e1nico (un jard\u00edn joven, en Montju\u00efc), alg\u00fan cementerio (ya hemos hablado de ellos) y alg\u00fan mercado (la Boquer\u00eda hoy es muy tur\u00edstico, hay muchos otros no tan espectaculares pero m\u00e1s genuinos). As\u00ed, con estos cuatro entornos, uno entiende el pasado y capta la relaci\u00f3n con la naturaleza, con la muerte y con la vida cotidiana.<\/p>\n<p>Vayamos, para concluir, al Museo de Historia de Barcelona, que a parte de su sede central (con el impactante subsuelo romano), tiene otros espacios en diferentes barrios. Es muy recomendable visitar las casas obreras unifamiliares del Bon Pastor y su evoluci\u00f3n a lo largo de los a\u00f1os, desde 1929 hasta hoy d\u00eda, la mayor\u00eda derribadas y suplidas por modernos pisos de protecci\u00f3n oficial. Se han conservado algunas a modo de testimonio, a trav\u00e9s de las que se aprecia c\u00f3mo viv\u00edan nuestros abuelos y padres.<\/p>\n<p>La remodelaci\u00f3n en curso de este barrio, al lado del r\u00edo Bes\u00f3s, resulta interesante para tomar el pulso al permanente cambio arquitect\u00f3nico, urban\u00edstico y sociol\u00f3gico de una urbe nacida hace m\u00e1s de 2.000 a\u00f1os, en tiempos iberos. En concreto, el primer asentamiento data del siglo III aC en el monte T\u00e0ber, muy cerca de la actual plaza Sant Jaume, epicentro pol\u00edtico actual, con las sedes, cara a cara, del gobierno catal\u00e1n y el de la ciudad. Medio ocultas entre edificios, en el peque\u00f1o promontorio T\u00e0ber se conservan cuatro columnas del antiguo templo romano dedicado al emperador Augusto. Barkeno fue el primer top\u00f3nimo, que despu\u00e9s se romanizar\u00eda como Barcino y finalmente evolucionar\u00eda a Barcelona, la contempor\u00e1nea C<em>iudad de los prodigios <\/em>del escritor Eduardo Mendoza, la Barcelona que siempre se ha debatido entre el af\u00e1n de riqueza y la utop\u00eda. Aqu\u00ed sigue, luchadora, ensimismada y, a pesar de todo, acogedora.<\/p>\n<p>* Ignasi Aragay, director adjunto del diario ARA<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cBarcelona es la mejor ciudad del mundo donde he vivido\u201d. Lo dice John Carlin ante un p\u00fablico de 400 barceloneses esc\u00e9pticos, agobiados por el \u00e9xito de su ciudad. 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