{"id":64565,"date":"2025-05-20T10:27:01","date_gmt":"2025-05-20T09:27:01","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=64565"},"modified":"2025-05-20T10:27:01","modified_gmt":"2025-05-20T09:27:01","slug":"viaje-a-la-nueva-china","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/viaje-a-la-nueva-china\/","title":{"rendered":"Viaje a la nueva China"},"content":{"rendered":"<p>En plena crisis por los aranceles con Estados Unidos, Vicent Partal ha tenido la oportunidad de viajar por China del oeste, la nueva frontera econ\u00f3mica y social del pa\u00eds, una zona muy desconocida todav\u00eda para la mayor\u00eda de los europeos, pero que representa un salto adelante espectacular por la econom\u00eda de ese pa\u00eds. Hace el relato del viaje a trav\u00e9s de tres cap\u00edtulos, el primero centrado en Cheng<\/p>\n<p>Un Lamborghini para Mao (Viaje a la nueva China, I)<\/p>\n<p>VILAWEB<\/p>\n<p>La plaza Tianfu de Chengdu concentra en un solo vistazo todas las enormes contradicciones de la China actual. La preside una estatua monumental de Mao Zedong, el padre de la Rep\u00fablica Popular, que parece desafiar el paso del tiempo. Si la miras estando desde el centro de la plaza, por un momento puedes tener la sensaci\u00f3n de que han cambiado muy pocas cosas en ese pa\u00eds. El Gran Timonel, con su americana de cuello cerrado, los brazos extendidos en un gesto entre paternal y autoritario, la mirada meta en un futuro ideal que nunca lleg\u00f3, es la encarnaci\u00f3n l\u00edtica de una ideolog\u00eda que prometi\u00f3 la austeridad, la igualdad y la primac\u00eda del colectivo por encima del individuo. La estatua, de un m\u00e1rmol blanco inmaculado, est\u00e1 ubicada sobre un parterre de flores especialmente bien cuidado y se recorta contra el fondo de un edificio que ahora aloja un museo de tecnolog\u00eda. Es un edificio viejo, donde tan s\u00f3lo la presencia de un letrero luminoso en ingl\u00e9s hace visible que ya no estamos en China del siglo pasado.<\/p>\n<p>Y, por delante, como en una burla del destino, se levantan un grupo de rascacielos con la impudicia propia de estos templos modernos dedicados al dios dinero. En lo m\u00e1s alto, coron\u00e1ndolos como una joya obscena, un letrero luminoso de Tonino Lamborghini lanza su mensaje de lujo desenfrenado, de individualismo extremo, de velocidad y potencia al servicio del placer privado.<\/p>\n<p>Basta con girar el cuerpo noventa grados para pasar de la contemplaci\u00f3n del l\u00edder comunista a la del s\u00edmbolo supremo del capitalismo m\u00e1s desmedido. Es un movimiento f\u00edsico m\u00ednimo pero que equivale a un salto ideol\u00f3gico abismal. Y lo m\u00e1s sorprendente es la ausencia total de sorpresa. Los chinos pasan entre estas dos manifestaciones tan contradictorias con una naturalidad pasmosa, como si no hubiera incoherencia alguna. Quiz\u00e1s han encontrado una manera de habitar la contradicci\u00f3n que a nosotros, los occidentales, se nos escapa. O quiz\u00e1s es que el pragmatismo chino, tan antiguo como su civilizaci\u00f3n, ha aprendido a convivir con las paradojas, a adaptarse a las circunstancias cambiantes sin perder cierto sentido de continuidad.<\/p>\n<p>Chengdu, ubicada en un cruce de caminos estrat\u00e9gico en China del oeste, es una sorpresa para el viajante. La misma plaza esconde debajo de un centro comercial donde la gente de aqu\u00ed come una pizza Domino o una hamburguesa de McDonald&#8217;s, o toman el m\u00e1s sofisticado &#8216;bubble tea&#8217; taiwan\u00e9s. Hay m\u00fasica en vivo y tiendas. Apple junto a Huawei, compitiendo de forma descarada, Lego y las mil y una marcas de ropa que se encuentran en casi todas las ciudades del mundo. Un chico joven toca la guitarra y canta mientras a su alrededor se juntan j\u00f3venes vestidos de una manera que el austero secretario general ni siquiera entender\u00eda si pudiera mirarlas. Todas las subculturas del manga y el anime est\u00e1n presentes y los peinados, los complementos y la forma de moverse compiten en excentricidad ante un n\u00famero desproporcionado de polic\u00edas que se limitan a verlos pasar. De la plaza hacia arriba s\u00f3lo emerge un discreto monumento a la serpiente \u2013el s\u00edmbolo del cambio en la sociedad china. No s\u00e9 si debo interpretarlo como un mensaje o si es una simple casualidad, pero la serpiente, como el anuncio del se\u00f1or Lamborghini, puede interpretarse como un contraste formal con aquel Mao que nadie ha pensado en desplazar a un lugar m\u00e1s discreto.<\/p>\n<p>China del oeste \u2013y Chengdu y Chongqing en particular\u2013 es la nueva China. Hay quien dice, incluso, que Shanghai y Shenzhen est\u00e1n acabados, dado el impulso de estas nuevas ciudades, fruto de la voluntad planificada de desarrollar grandes polos urbanos y demogr\u00e1ficos en el interior del pa\u00eds. A m\u00ed me parece un poco exagerado todav\u00eda, pero la realidad es que son urbes que impresionan. Por todo lo que ves, pero tambi\u00e9n por la velocidad con la que se han construido.<\/p>\n<p>Al llegar a Chengdu, el metro es moderno, pero huele extra\u00f1o. A la salida un cartel avisa de que, efectivamente, esto se debe a que trabajan para ampliarlo y las obras tienen esas cosas y esas molestias. Busco los datos y tengo que frotarme los ojos. La l\u00ednea en la que viajo fue la primera de la ciudad y se inaugur\u00f3 hace s\u00f3lo quince a\u00f1os. Hoy \u2013insisto: tan s\u00f3lo quince a\u00f1os despu\u00e9s\u2013 el metro de Chengdu es el cuarto metro del mundo en n\u00famero de kil\u00f3metros. Hay quince l\u00edneas en marcha y un tranv\u00eda: entre todos cubren 633 kil\u00f3metros de v\u00eda y sirven 387 estaciones. Y no paran de construir nuevos tramos. \u00bfC\u00f3mo es posible?<\/p>\n<p>Pero no es el metro. La ciudad inaugur\u00f3, hace a\u00f1o y medio, un museo de la ciencia ficci\u00f3n dise\u00f1ado por el estudio Zaha Hadid, con toda la complejidad de curvas y espacio que son t\u00edpicas de su trabajo. Y fue construido en tan s\u00f3lo un a\u00f1o, de la primera piedra al d\u00eda de la inauguraci\u00f3n. Es una de las \u00faltimas obras arquitect\u00f3nicas en una ciudad \u2013desconocida para la mayor\u00eda de los europeos o conocida s\u00f3lo por sus osos panda\u2013 que ya ha superado los veinte millones de habitantes, que en muy pocos a\u00f1os se ha situado como el centro financiero n\u00famero treinta y cinco del mundo, que tiene oficinas y edificios de 300 de las empresas enumeradas en el Fortune500 \u2013en 2010 ten\u00eda tan s\u00f3lo doce\u2013 uno de los treinta aeropuertos m\u00e1s concurridos del mundo, la sexta estaci\u00f3n de trenes m\u00e1s grande del planeta y ya se sit\u00faa entre las veinticinco ciudades donde se realiza m\u00e1s investigaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Una de las \u00faltimas empresas en instalarse ha sido TikTok. Las nuevas oficinas centrales del grupo Douyin, propietario tanto de TikTok como de la versi\u00f3n china de la app ByteDance, est\u00e1n en el parque tecnol\u00f3gico que ha crecido en torno al Museo de Arte Contempor\u00e1neo de la ciudad. Para Douyin, Chengdu, con una enorme cantidad de poblaci\u00f3n joven que trabaja en sectores de la tecnolog\u00eda, en \u00e1mbitos universitarios y en empresas importantes, es, sobre todo, la ciudad piloto donde realiza las pruebas de sus nuevos servicios de distribuci\u00f3n y compra con su plataforma. Pero tambi\u00e9n es una ciudad llena de oportunidades y de ideas, por la presencia de un gran n\u00famero de empresas tecnol\u00f3gicas, que no deja de crecer. Y que, a su vez, hacen crecer todo tipo de servicios auxiliares.<\/p>\n<p>Y pocas pruebas m\u00e1s evidentes de esto que recorrer la arteria que los locales conocen como el \u201cbulevar\u201d y que pasa precisamente por medio del museo y la nueva sede de TikTok. Porque este bulevar en realidad son quince kil\u00f3metros ininterrumpidos de rascacielos de acero y vidrio, de grandes construcciones, de hoteles y centros comerciales que proyectan una potencia y un crecimiento que, visto por Europa, parece imposible de concebir.<\/p>\n<p>Eso s\u00ed. En mitad de la avenida hay obras y un colapso permanente de tr\u00e1fico, porque el metro \u2013recordad: ese metro que hace quince a\u00f1os no exist\u00eda y que hoy ya tiene 633 kil\u00f3metros de v\u00edas\u2013 sigue creciendo de forma acelerada. El plan de las autoridades locales es que dentro de cinco a\u00f1os, cuando cumplir\u00e1 veinte de la inauguraci\u00f3n del metro, supere en n\u00famero de kil\u00f3metros y estaciones los metros de Pek\u00edn, Shanghai y Cant\u00f3n, los \u00fanicos que a\u00fan le van por delante. Si lo consiguen, ser\u00e1 un golpe de efecto monumental que les servir\u00e1 para ratificar una teor\u00eda que cada d\u00eda se escucha m\u00e1s y afirma que China de la costa \u2013Pek\u00edn, Shanghai, Shenzhen\u2026\u2013 por incre\u00edble que parezca, ya es el pasado y que el nuevo centro del mundo va creciendo en el interior, en la ruta del oeste de la costa.<\/p>\n<p>MAPA IMAGEN: https:\/\/imatges.vilaweb.cat\/nacional\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Captura-de-pantalla-2025-04-28-a-les-11.31.02-28093356-1536&#215;940.png<\/p>\n<p>Todas las luces se encienden en Chongqing (Viaje a la nueva China, II)<\/p>\n<p>01.05.2025<\/p>\n<p>Hay atardeceres que sabes cuando los vives que perdurar\u00e1n en la memoria, y el de Chongqing es uno de ellos. Sentado en la barandilla de un barco que me lleva por las sorprendentemente escasas aguas del Yang-Ts\u00e9, mientras \u00e9ste se detiene con una maniobra lenta en la punta de la pen\u00ednsula que hay en el centro de la ciudad, me doy cuenta de contemplar un espect\u00e1culo que parece pertenecer m\u00e1s al reino de los sue\u00f1os que al de la realidad concreta.<\/p>\n<p>Los rascacielos aqu\u00ed no son entidades est\u00e1ticas, como lo ser\u00edan en la envejecida Nueva York. Aqu\u00ed, en Chongqing, las fachadas se convierten en lienzos gigantescos en los que la luz danza con una insistencia fren\u00e9tica. Hay cascadas de colores que fluyen de arriba abajo, ideogramas que se encienden y apagan, im\u00e1genes gigantescas que bailan al ritmo de una m\u00fasica que no se oye pero se intuye. Y los rascacielos ocupan todo el campo visual, entero. Lo de Chongqing es una aut\u00e9ntica desmesura luminosa que hace tambalear las certezas m\u00e1s s\u00f3lidas.<\/p>\n<p>El nuevo edificio de la \u00f3pera emerge como una manzana on\u00edrica en medio de este delirio luminoso. Sobre su piel de vidrio se proyectan im\u00e1genes hipn\u00f3ticas en esto que parece un espect\u00e1culo concebido para embriagar los sentidos, para hacer perder pie al espectador, para impresionarlo.<\/p>\n<p>Y, en medio de todo ello, la contradicci\u00f3n m\u00e1s desgarradora: las casas antiguas a ras de agua, estructuras modestas de madera y piedra que ahora alojan restaurantes llamativos y superdemandados, donde se agolpan los comensales. Estas humildes construcciones, testigos de una China que se desvanece a marchas forzadas, parecen mirar con resignaci\u00f3n estoica a sus vecinos descomunales. Nuestro barco se ha detenido delante, como si el capit\u00e1n hubiera querido ofrecernos este contraste brutal entre lo que era y lo que es esta ciudad, entre la tradici\u00f3n que se aferra tenazmente a orillas del r\u00edo y la modernidad que sube hacia un cielo que me imagino que ya no piensa en dioses antiguos.<\/p>\n<p>En este momento, Chongqing, con el barco quieto y el ruido del motor reducido a un murmullo, me parece un espect\u00e1culo irreal, m\u00e1s parecido a una alucinaci\u00f3n colectiva que a un producto de la voluntad humana. Y, sin embargo, existe. Existe con una intensidad que casi duele a los ojos. Y al alma.<\/p>\n<p>Me da verg\u00fcenza reconocerlo, pero seguro que no ser\u00e9 el \u00fanico: yo ignoraba hasta hace cuatro d\u00edas la existencia de esa megal\u00f3polis de China del oeste que ya roza los treinta millones de habitantes y se ha convertido en el lugar para los j\u00f3venes, para los inconformistas, para los chinos que no tienen ganas de vivir en la gris.<\/p>\n<p>Oficialmente, lo que hoy llamamos Chongqing se cre\u00f3 en 1997 con la intenci\u00f3n de potenciar toda la regi\u00f3n y especialmente de controlar y servir de base a la monumental presa de las Tres Gargantas, que contiene la mayor central de producci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica del mundo en t\u00e9rminos de capacidad instalada y en generaci\u00f3n anual de energ\u00eda.<\/p>\n<p>No es que Chongqing no existiera antes, pero la decisi\u00f3n de 1997 cambi\u00f3 su historia para siempre. Sumando territorios vecinos, convirti\u00e9ndola en una de las cuatro ciudades gobernadas directamente por el gobierno chino (las otras son Pek\u00edn, Shanghai y Tianjin) y catapult\u00e1ndola \u2013con Chengdu\u2013 como el centro estrat\u00e9gico de la nueva China del interior, Chongqing ha tenido un desarrollo tan r\u00e1pido que desaf\u00eda lo que los europeos podemos llegar a entender.<\/p>\n<p>O\u00ed hablar de ella, por primera vez, a Sergi Unanue, que la visit\u00f3 el a\u00f1o pasado y la describi\u00f3 en este art\u00edculo para VilaWeb como \u201cla megal\u00f3polis m\u00e1s surrealista de China\u201d. Unanue describe todas las cosas que a cualquier visitante le dejan boquiabierto: la plaza que en un lado est\u00e1 a pie de calle y en el otro en la planta veintid\u00f3s, las escaleras mec\u00e1nicas que se hunden el equivalente a 31 plantas para llegar a la estaci\u00f3n de metro m\u00e1s profunda de China, o aquella otra estaci\u00f3n situada dentro de un edificio que los trenes atraviesan por el medio, como si fuera lo m\u00e1s normal del mundo.<\/p>\n<p>Enmarcada en esta geograf\u00eda tan particular, Chongqing emerge como la alternativa que parece cautivar a la juventud china. Si las ciudades costeras representan el rostro m\u00e1s internacional y estrictamente regulado de China, esta \u201cCiudad de las Monta\u00f1as\u201d ofrece un notable contraste: un desarrollo econ\u00f3mico vertiginoso combinado con un esp\u00edritu menos homogeneizado y severo. Y con un coste de la vida muy favorable, que es pr\u00e1cticamente la mitad que en Shanghai, con apartamentos asequibles incluso cerca del centro, una realidad inimaginable en las congestionadas meg\u00e1polis orientales. Esta accesibilidad econ\u00f3mica, combinada con un mercado laboral en constante expansi\u00f3n y una enorme atracci\u00f3n por la tecnolog\u00eda y la cultura, ha creado el escenario perfecto para j\u00f3venes que huyen de la insostenible presi\u00f3n financiera y competitiva de Pek\u00edn o Shenzhen.<\/p>\n<p>Y lo que verdaderamente parece separar a Chongqing de las ciudades costeras es la atm\u00f3sfera cultural distintiva y el relativo distanciamiento del control centralizado. Durante las tensiones por la pol\u00edtica de \u201cc\u00f3vid cero\u201d, a finales del 2022, mientras Shanghai deb\u00eda soportar los confinamientos m\u00e1s severos \u2013que le hicieron un da\u00f1o irreparable\u2013 y Pek\u00edn viv\u00eda bajo una vigilancia intensificada, Chongqing mostr\u00f3 una gesti\u00f3n comparativamente m\u00e1s flexible y pragm\u00e1tica. Los chongqineses, hist\u00f3ricamente conocidos por su car\u00e1cter independiente y ligeramente desafiante, han cultivado un ambiente urbano notablemente m\u00e1s libre que el de las metr\u00f3polis costeras. Esta ciudad, geogr\u00e1ficamente alejada de los centros de poder tradicionales, ha desarrollado una escena cultural &#8216;underground&#8217;, con espacios art\u00edsticos alternativos en los que circulan ideas y expresiones culturales que ser\u00edan r\u00e1pidamente suprimidas en las ciudades bajo un escrutinio m\u00e1s fuerte. La temperatura social m\u00e1s relajada se manifiesta en una vida nocturna efervescente, absolutamente el\u00e9ctrica, y en una actitud general menos r\u00edgida hacia las convenciones sociales que tanto ahogan a los j\u00f3venes en las ciudades de primera l\u00ednea. Las mujeres j\u00f3venes feministas, particularmente, pero tambi\u00e9n grupos religiosos como cristianos y musulmanes, afirman que la atm\u00f3sfera en Chongqing es mucho m\u00e1s abierta que en el resto del pa\u00eds, una opini\u00f3n que no comparten los grupos LGBTI.<\/p>\n<p>Este contraste \u2013querido y perseguido\u2013 con las ciudades costeras tambi\u00e9n se intensifica por la posici\u00f3n estrat\u00e9gica de Chongqing en la arquitectura pol\u00edtica china actual.<\/p>\n<p>Si Pek\u00edn, Shanghai y Shenzhen funcionan como escaparates internacionales sometidos a constantes directrices centrales y a las expectativas de representar la \u201ccara perfecta\u201d de China, Chongqing goza de un cierto margen de maniobra como nudo interior clave para la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda. Este estatus especial ha permitido a las autoridades locales desarrollar pol\u00edticas econ\u00f3micas y sociales con un cierto grado de autonom\u00eda pragm\u00e1tica e incluso el paisaje urbano resultante refleja esta singularidad: rascacielos futuristas que se entrelazan con barrios tradicionales, mercados nocturnos bulliciosos donde la regulaci\u00f3n parece m\u00e1s laxa y una identidad cultural que mantiene un pie en la tradici\u00f3n y otro en la modernidad, pero sin la uniformidad impuesta en las metr\u00f3polis costeras.<\/p>\n<p>Para una generaci\u00f3n de j\u00f3venes chinos cansados \u200b\u200bde la presi\u00f3n conformista, los precios prohibitivos y el anonimato de las megal\u00f3polis tradicionales, Chongqing no representa simplemente una alternativa econ\u00f3mica, sino una promesa de existencia m\u00e1s aut\u00e9ntica y menos apremiada. Es, dicen, una nueva China, muy desconocida fuera, pero que va ganando peso y presencia en marchas forzadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La nueva China muere en Tian&#8217;anmen (Viaje a la nueva China, y III)<\/p>\n<p>02.05.2025<\/p>\n<p>Veo la inmensidad de la plaza como un mar de cemento que se extiende delante de m\u00ed. He llegado a Pek\u00edn despu\u00e9s de haber rodado por la nueva China del oeste, por Xi&#8217;an, Chengdu y Chongqing y ahora me encuentro con esa vastitud que las gu\u00edas cuentan que mide 765 metros por 282 y es la mayor del mundo. Un desierto gris que se abre como una herida en el coraz\u00f3n de Pek\u00edn.<\/p>\n<p>La plaza de Tian&#8217;anmen no es \u00fanicamente un espacio f\u00edsico, es el punto en el que el poder y el pueblo se unen en una especie de comuni\u00f3n tensa y contradictoria. Es el s\u00edmbolo de China, presente incluso en el emblema nacional del pa\u00eds. Y representa \u00abla valent\u00eda y la perseverancia del pueblo chino en la lucha por la independencia y la libertad\u00bb, seg\u00fan dicen los folletos oficiales. Pero cu\u00e1ntas cosas se esconden tras estas palabras.<\/p>\n<p>He vuelto a Tian&#8217;anmen, y a Pek\u00edn, por primera vez desde que, como periodista, viv\u00ed en esta misma plaza la revuelta de los estudiantes en 1989 y la represi\u00f3n sangrienta que la sigui\u00f3. Revoluci\u00f3n que parec\u00eda tan ex\u00f3tica como improbable y que acab\u00f3 con una matanza que no puedo olvidar, ni quiero.<\/p>\n<p>Durante el viaje me pregunt\u00e9 unas cuantas veces c\u00f3mo el r\u00e9gimen se podr\u00eda acomodar a esta nueva China que va surgiendo al oeste del pa\u00eds, aparentemente m\u00e1s libre, m\u00e1s \u201csuelta\u201d ser\u00eda un adjetivo preciso, aunque parezca lo contrario. C\u00f3mo podr\u00eda sujetar a estos j\u00f3venes que caminan desenvueltos en Chongqing, c\u00f3mo podr\u00eda refrenar la org\u00eda capitalista que se vive en Chengdu. Tengo muchas dudas de que pueda hacerlo, pero tengo que decir que Tian&#8217;anmen se me aparece ahora como el lugar donde mueren todos los sue\u00f1os. Estoy marcado por mi pasado, es verdad. Como todo el mundo. Pero no creo que sea \u00fanicamente esto.<\/p>\n<p>Tian&#8217;anmen era una plaza. Lo digo en pasado porque hoy es otra cosa. En una plaza, entras caminando por cualquier punto, las calles simplemente desembocan y aportan riadas de gente que se distribuye y se esparce enseguida por su territorio. Tian&#8217;anmen era entonces una plaza. Una plaza desbordada de humanidad, de gente, de historias y de vida. Hoy, ya no.<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen chino ha puesto un enorme inter\u00e9s en borrar la historia de la matanza del 4 de junio. Ha llegado a crear una gran muralla digital para impedir que entren las noticias que no controla, los relatos que no quiere que la gente escuche. Pero en este mundo de hoy esto es una labor colosal condenada al fracaso. Los j\u00f3venes van con la VPN incorporada en el m\u00f3vil y acceden al mismo internet que en Valencia, y tambi\u00e9n en Sidney, en Par\u00eds y \u2013de momento todav\u00eda y veremos cu\u00e1nto tiempo\u2013 en Hong Kong. Tanto es as\u00ed que la VPN, un simple programa que simula que tu m\u00f3vil est\u00e1 en otro pa\u00eds, te vienen incorporada incluso cuando compras una tarjeta SIM para circular con tu m\u00f3vil por ese pa\u00eds.<\/p>\n<p>Evidentemente, existe la cuesti\u00f3n de la enormidad de sus cifras. Con casi treinta millones de habitantes, urbes como Chengdu o Chongqing nos impresionan vivamente a nosotros. Tres veces nuestro pa\u00eds entero en una ciudad. \u00bfPero qu\u00e9 son treinta millones de personas en un pa\u00eds de m\u00e1s de 1.400 millones de habitantes? Una de las cosas que aprend\u00ed \u2013amargamente\u2013 en 1989 fue que era posible la soledad de un mill\u00f3n de personas juntas. Pek\u00edn hirvi\u00f3 en unas jornadas inolvidables e imborrables, pero el resto de China ni se enter\u00f3.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, aqu\u00ed en Pek\u00edn, en esta plaza, se palpa claramente el miedo. Se palpa el miedo concreto y directo del r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>Tian&#8217;anmen ya no es una plaza. Ahora es un espacio cerrado al que no se accede normalmente a pie, paseando. Tienes que pedir un permiso d\u00edas antes para visitarla. Y cuando llegas, debes superar unos cuantos cordones policiales antes de poder pisarla. No controles m\u00f3viles: se han puesto instalaciones permanentes que filtran a todos los que intentan acercarse a ellos. Revisi\u00f3n de la documentaci\u00f3n, revisi\u00f3n a fondo de la persona, de la ropa, de los zapatos, control de todas las bolsas y paquetes que intentan entrar. Y c\u00e1maras. Nunca he visto tantas en ninguna parte del mundo.<\/p>\n<p>Asumo que no son \u00fanicamente de videovigilancia, sino tambi\u00e9n biom\u00e9tricas. Me las he encontrado por todas partes \u2013el n\u00famero de c\u00e1maras que habr\u00e1 desplegadas por toda China debe ser, por fuerza, \u00fanico e imbatible\u2013, pero en Pek\u00edn parecen m\u00e1s ostentosas. En el nuevo aeropuerto de la ciudad, de hecho, ya no hay esos paneles que indican de qu\u00e9 puerta saldr\u00e1 tu avi\u00f3n: debes ponerte delante de una c\u00e1mara que te reconoce y te indica a d\u00f3nde vas.<\/p>\n<p>Las c\u00e1maras son una se\u00f1al de que el miedo que tiene el r\u00e9gimen de su pueblo es evidente. Un miedo que choca con el retrato de Mao que sigue presidiendo la entrada de la ciudad prohibida. Fue Mao quien dijo que el partido deb\u00eda nadar entre el pueblo como los peces nadan en el agua. Dif\u00edcil de cre\u00e9rselo, esto, hoy.<\/p>\n<p>En medio de Tian&#8217;anmen se alza todav\u00eda el monumento a los h\u00e9roes del pueblo, un enorme monolito de 38 metros de altura en torno al cual los estudiantes organizaron el movimiento en 1989. Pero hoy es, literalmente, territorio prohibido. Un parterre de flores aparecido tras las protestas aleja a la gente y soldados en una posici\u00f3n grotescamente marcial hacen guardia para evitar que nadie se atreva a volver a plantarse en ese punto en el que los estudiantes de Pek\u00edn, el primer d\u00eda de su revuelta, depositaron un gran cartel de Hu Yaobang.<\/p>\n<p>Cae la noche y se encienden luces, torres con focos descomunales, sobre la plaza. Como todos los d\u00edas, hacen un show militar para bajar la bandera de la rep\u00fablica popular. Han cortado el tr\u00e1fico en la avenida Chang&#8217;an y entonces el silencio se ha vuelto atronador. Yo lo he mirado de lejos, cerca del monumento, pensando en aquellos j\u00f3venes sacrificados y en los j\u00f3venes que he visto estos d\u00edas y que no s\u00e9 si un d\u00eda tambi\u00e9n lo ser\u00e1n. \u00bfPodr\u00e1 el r\u00e9gimen contener a la nueva China como lo hizo en 1989? No lo s\u00e9, ni creo que pueda saberlo. Pero creo que, como ha ocurrido en toda la historia de China, la respuesta est\u00e1 en esta plaza que ya ha dejado de serlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En plena crisis por los aranceles con Estados Unidos, Vicent Partal ha tenido la oportunidad de viajar por China del oeste, la nueva frontera econ\u00f3mica y social del pa\u00eds, una zona muy desconocida todav\u00eda para la mayor\u00eda de los europeos, pero que representa un salto adelante espectacular por la econom\u00eda de ese pa\u00eds. Hace el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":45599,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-64565","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-munduanbarna"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Viaje a la nueva China - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Viaje a la nueva China - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En plena crisis por los aranceles con Estados Unidos, Vicent Partal ha tenido la oportunidad de viajar por China del oeste, la nueva frontera econ\u00f3mica y social del pa\u00eds, una zona muy desconocida todav\u00eda para la mayor\u00eda de los europeos, pero que representa un salto adelante espectacular por la econom\u00eda de ese pa\u00eds. Hace el [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-05-20T09:27:01+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Vicent-Partal.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1048\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"619\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Vicent Partal\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"17 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/viaje-a-la-nueva-china\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/viaje-a-la-nueva-china\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0\"},\"headline\":\"Viaje a la nueva China\",\"datePublished\":\"2025-05-20T09:27:01+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/viaje-a-la-nueva-china\\\/\"},\"wordCount\":3966,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/viaje-a-la-nueva-china\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/02\\\/Vicent-Partal.png\",\"articleSection\":[\"Munduan Barna\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/viaje-a-la-nueva-china\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/viaje-a-la-nueva-china\\\/\",\"name\":\"Viaje a la nueva China - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/viaje-a-la-nueva-china\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/viaje-a-la-nueva-china\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/02\\\/Vicent-Partal.png\",\"datePublished\":\"2025-05-20T09:27:01+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/viaje-a-la-nueva-china\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/viaje-a-la-nueva-china\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/viaje-a-la-nueva-china\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/02\\\/Vicent-Partal.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/02\\\/Vicent-Partal.png\",\"width\":1048,\"height\":619},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/viaje-a-la-nueva-china\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Viaje a la nueva China\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/miren\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Viaje a la nueva China - Nabarralde","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Viaje a la nueva China - Nabarralde","og_description":"En plena crisis por los aranceles con Estados Unidos, Vicent Partal ha tenido la oportunidad de viajar por China del oeste, la nueva frontera econ\u00f3mica y social del pa\u00eds, una zona muy desconocida todav\u00eda para la mayor\u00eda de los europeos, pero que representa un salto adelante espectacular por la econom\u00eda de ese pa\u00eds. Hace el [&hellip;]","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2025-05-20T09:27:01+00:00","og_image":[{"width":1048,"height":619,"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Vicent-Partal.png","type":"image\/png"}],"author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Vicent Partal","Tiempo de lectura":"17 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0"},"headline":"Viaje a la nueva China","datePublished":"2025-05-20T09:27:01+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/"},"wordCount":3966,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Vicent-Partal.png","articleSection":["Munduan Barna"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/","name":"Viaje a la nueva China - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Vicent-Partal.png","datePublished":"2025-05-20T09:27:01+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/#primaryimage","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Vicent-Partal.png","contentUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Vicent-Partal.png","width":1048,"height":619},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-la-nueva-china\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Viaje a la nueva China"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/miren\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64565","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64565"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64565\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64566,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64565\/revisions\/64566"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45599"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64565"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64565"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64565"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}