{"id":64410,"date":"2025-05-13T11:58:48","date_gmt":"2025-05-13T10:58:48","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=64410"},"modified":"2025-05-13T11:58:48","modified_gmt":"2025-05-13T10:58:48","slug":"el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/","title":{"rendered":"\u201cEl neoliberalismo y nosotros que lo combatimos tanto\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Contribuci\u00f3n a una lectura pol\u00edtica de la econom\u00eda de Trump.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdbc4d16d-489e-4fc2-8f29-de282bb31fd1_1024x638.jpeg&quot; \\t &quot;_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"638\" class=\"wp-image-64411\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/word-image-64410-1.jpeg\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/word-image-64410-1.jpeg 1024w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/word-image-64410-1-300x187.jpeg 300w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/word-image-64410-1-768x479.jpeg 768w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/word-image-64410-1-696x434.jpeg 696w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/word-image-64410-1-674x420.jpeg 674w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u201cEl caballero en la encrucijada\u201d, de Viktor Vasnetsov. 1919<\/p>\n<p>Principio del formulario<\/p>\n<p>Final del formulario<\/p>\n<p>Principio del formulario<\/p>\n<p>Final del formulario<\/p>\n<p>El neoliberalismo y nosotros que lo combatimos tanto. Ven\u00edamos diciendo que era un zombie, que caminaba aun muerto, sin convencer pero llevado por la inercia y la falta de alternativas, deshaci\u00e9ndose poco a poco. Pues ayer, oficialmente, falleci\u00f3. Podr\u00edamos convenir que la comparecencia de Donald Trump ayer en La Casa Blanca, armado con su pizarra de aranceles, fue la fecha de su entierro. El neoliberalismo ha sido un sistema que a lo largo de medio siglo ha regido la pol\u00edtica y la econom\u00eda mundial, incluso moldeando la antropolog\u00eda y produciendo su propia subjetividad. Se ha caracterizado por la desregulaci\u00f3n econ\u00f3mica y financiera, las privatizaciones de los servicios p\u00fablicos, la destrucci\u00f3n del poder contractual de los trabajadores y, como consecuencia de todo esto, una masiva redistribuci\u00f3n de riqueza de abajo hacia arriba, produciendo un brutal incremento en la desigualdad global y al interior de los pa\u00edses que, al menos en Europa, rompi\u00f3 con una cierta tendencia igualitarista desde el final de la Segunda Mundial.<\/p>\n<p>El neoliberalismo deja tras de s\u00ed democracias mucho m\u00e1s d\u00e9biles que las que someti\u00f3, agrietadas por el descr\u00e9dito de unas instituciones hechas impotentes frente a los poderes olig\u00e1rquicos, y enfermas de desigualdad, desconfianza interpersonal y disoluci\u00f3n de todos los v\u00ednculos sociales no mercantiles. En ese terreno de podredumbre, miedo y destrucci\u00f3n de los horizontes igualitaristas que le precedieron (singularmente, la destrucci\u00f3n del movimiento obrero y la desaparici\u00f3n de la idea misma del socialismo), la descomposici\u00f3n del neoliberalismo no ha alimentado en general el surgimiento de fuerzas populares o democr\u00e1ticas sino, al rev\u00e9s, la de fuerzas reaccionarias y autoritarias. La extrema derecha posneoliberal ya no promete que con la libertad sin l\u00edmites de los m\u00e1s ricos habr\u00e1 prosperidad para todos, sino que asume un escenario en el que las cosas ser\u00e1n feas y cada vez m\u00e1s feas. Se ufana de hablar claro y de un cierto \u201cmalismo\u201d -contra cualquier sentimiento de empat\u00eda denunciado como ingenuo o falso- y tan s\u00f3lo promete que habr\u00e1 seguridad para quienes escojan el bando de los fuertes (l\u00e9ase: de los ricos) y gocen descargando la frustraci\u00f3n y la ansiedad sobre unos terceros, culpables de nuestras dificultades. Estos terceros siempre resultan ser m\u00e1s pobres, m\u00e1s sensibles, m\u00e1s d\u00e9biles.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Por qu\u00e9 los aranceles de Trump.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Ayer el r\u00e9gimen de Trump anunci\u00f3 la tabla de aranceles -vale decir, los impuestos- que le va a imponer a los bienes y servicios provenientes de los diferentes pa\u00edses del mundo cuando entren en EE.UU. Lo hizo plet\u00f3rico de orgullo y de resentimiento, como un emperador en declive que est\u00e1 de regreso y que va a ense\u00f1arle a las desagradecidas colonias lo que es bueno.<\/p>\n<p>Estados Unidos tiene un considerable d\u00e9ficit en su balanza de pagos, porque importa mucho m\u00e1s de lo que exporta. Esto, no obstante, ya ven\u00eda siendo as\u00ed desde hace varias d\u00e9cadas, pero EE.UU. lo compensaba atrayendo a su pa\u00eds capital financiero e inversiones, gracias a que todo el mundo quer\u00eda (y quiere) d\u00f3lares: como medio internacional de pago, como valor refugio en momentos de incertidumbre, para invertir en la bolsa americana o para comprar sus bonos del tesoro.<\/p>\n<p>Esto produce un d\u00f3lar muy fuerte, bueno para comprar barato pero malo para vender a precios competitivos. Que a su vez atrae de nuevo muchos m\u00e1s d\u00f3lares a EE.UU, un pa\u00eds que consume mucho m\u00e1s de lo que produce y que invierte mucho m\u00e1s de lo que ahorra.<\/p>\n<p>La combinaci\u00f3n virtuosa que Estados Unidos ha venido manteniendo entre su d\u00e9ficit comercial y su super\u00e1vit financiero descansaba b\u00e1sicamente en su rol imperial: la potencia inigualable de sus Fuerzas Armadas, el poder de su moneda y la confiabilidad y seguridad de su sistema pol\u00edtico y econ\u00f3mico. Estados Unidos ganaba sin duda por su papel de due\u00f1o de la pelota -se financiaba muy por encima de sus posibilidades, pod\u00eda endeudarse, pod\u00eda hacer pol\u00edtica internacional con decisiones estrictamente nacionales, cobraba sin duda una comisi\u00f3n a todos sus \u201csocios\u201d-, pero ha venido pagando tambi\u00e9n un precio por sostener la moneda imperial: dificultaba su producci\u00f3n nacional y pon\u00eda buena parte de su deuda p\u00fablica en manos extranjeras.<\/p>\n<p>En el declive del hegem\u00f3n norteamericano, han ido surgiendo otras potencias que le miran de t\u00fa a t\u00fa, si a\u00fan no en t\u00e9rminos militares, s\u00ed desde luego en t\u00e9rminos comerciales, industriales, tecnol\u00f3gicos y energ\u00e9ticos. En t\u00e9rminos culturales y pol\u00edticos, hace tiempo que EE.UU no es un modelo a seguir para cada vez m\u00e1s pa\u00edses en un mundo multipolar. Esto supone una amenaza a la seguridad nacional norteamericana, seg\u00fan la administraci\u00f3n Trump. La agresiva pol\u00edtica arancelaria ayer anunciada es tanto el reconocimiento del declive norteamericano, como la movilizaci\u00f3n de su a\u00fan enorme poder para forzar un brusco cambio de las reglas del juego que le beneficien. Por encima de los intereses cortoplacistas de los capitalistas individuales, es una apuesta dr\u00e1sticamente pol\u00edtica a doble o nada para sustituir el orden multilateral por una sucesi\u00f3n de relaciones bilaterales en la que es EE.UU quien fija las condiciones.<\/p>\n<p>Hay que notar que el estilo chulesco no es s\u00f3lo un ornamento. Naturaliza as\u00ed de paso, de la pol\u00edtica internacional a las pol\u00edticas nacionales, un elemento que siempre ha sido clave en los fascismos: la normalizaci\u00f3n de la brutalidad y de la injusticia manifiesta, que humilla a quien se enfrenta y envilece a quien mira, que promueve la adhesi\u00f3n por el goce de la sumisi\u00f3n a un amo que, por ser poderoso, tiene raz\u00f3n.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Qu\u00e9 objetivos persiguen los aranceles.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La agresiva pol\u00edtica arancelaria de Trump, m\u00e1s all\u00e1 de las caracter\u00edsticas patol\u00f3gicas del personaje y del contexto de crisis capitalista prolongada en el que se producen, tiene al menos cuatro objetivos definidos:<\/p>\n<ul>\n<li>En primer lugar, tal y como se ha declarado expl\u00edcitamente, revertir la deslocalizaci\u00f3n industrial y atraer empresas y producci\u00f3n a Estados Unidos.<\/li>\n<li>En segundo lugar, la pol\u00edtica arancelaria pretende que los pa\u00edses que viven bajo el paraguas de la armada imperial y del d\u00f3lar paguen m\u00e1s por esa protecci\u00f3n y esos servicios. Se tratar\u00eda de restablecer o endurecer plan condici\u00f3n de vasallaje a trav\u00e9s de tres v\u00edas:\n<ul>\n<li>i) que los \u201csocios\u201d de EE.UU compren masivamente armamento a su industria b\u00e9lica. La administraci\u00f3n Trump, adem\u00e1s, quiere poder concentrarse en un programa imperialista cl\u00e1sico en el continente americano: Groenlandia, Canad\u00e1 y Latinoam\u00e9rica, para fortalecerse frente a China.<\/li>\n<li>ii) para librarse de los onerosos aranceles y tener mejor acceso al inmenso mercado norteamericano, los socios deber\u00e1n ofrecer ventajas y desregulaciones a las empresas norteamericanas que inviertan en sus pa\u00edses.<\/li>\n<li>iii) Los socios que quieran seguir si\u00e9ndolo deber\u00e1n contribuir a una devaluaci\u00f3n artificial del d\u00f3lar para que EE.UU exporte con m\u00e1s facilidades, por ejemplo apreciando sus propias monedas. En el extremo, la administraci\u00f3n Trump acaricia la idea de obligarles a asumir un default forzoso de deuda norteamericana, presion\u00e1ndoles hasta que acepten cambiar sus Bonos del tesoro por bonos perpetuos a muy baja o nula rentabilidad.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>El Gobierno federal tiene un considerable agujero fiscal, que agravar\u00e1 mucho m\u00e1s con las anunciadas bajadas de impuestos a los multimillonarios a los que descaradamente representa su gobierno olig\u00e1rquico. Con el l\u00edmite de endeudamiento p\u00fablico fijado por el congreso, la administraci\u00f3n de Trump se puede enfrentar pronto a un problema de recursos para atender a las necesidades presupuestarias b\u00e1sicas. Espera por tanto comprar tiempo con los primeros ingresos provenientes de los aranceles, por m\u00e1s que esto sea pan para hoy y hambre para ma\u00f1ana.<\/li>\n<li>En \u00faltimo lugar pero de capital importancia, el r\u00e9gimen de Trump no ha llegado para gobernar cuatro a\u00f1os y desarrollar algunas reformas. Ha llegado para borrar todo rastro igualitario de su cultura pol\u00edtica e instituciones, y para convertir su pa\u00eds en una rep\u00fablica olig\u00e1rquica en la que el poder del dinero (y de los hombres blancos) no encuentren el menor l\u00edmite o contrapoder democr\u00e1tico, subsumidas tambi\u00e9n las instituciones liberales y la contienda electoral en el poder desmesurado de los oligarcas tecnol\u00f3gicos. Ese proyecto no se puede desarrollar sin agudas tensiones y luchas sociales. La pol\u00edtica exterior, que siempre es, en buena medida, pol\u00edtica dom\u00e9stica, est\u00e1 dise\u00f1ada en este caso para apretar las filas detr\u00e1s del \u201ccomandante en jefe\u201d frente al enemigo externo -es ideol\u00f3gicamente muy relevante c\u00f3mo \u201clo europeo\u201d despierta un profundo resentimiento antiintelectual y antiizquierdista entre amplios sectores populares norteamericanos, que deja a los dem\u00f3cratas siempre al filo de no pertenecer a la \u201cAm\u00e9rica real\u201d, hegemonizada por los sectores m\u00e1s ultras que han asaltado el partido republicano. Esta maniobra, adem\u00e1s de hacer una guerra ideol\u00f3gica global a la que se suben los quintacolumnistas de Trump en Europa, exonera a los multimillonarios por su irresponsabilidad fiscal y empuja a que sean los socios internacionales lo que paguen lo que los m\u00e1s ricos se ahorran en impuestos.<\/li>\n<\/ul>\n<ol>\n<li><strong>Qu\u00e9 cabe esperar.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>En un primer momento, las pol\u00edticas arancelarias van a tener un primer impacto en t\u00e9rminos de inflaci\u00f3n, que pagar\u00e1n en primer lugar los hogares norteamericanos. Las criminales pol\u00edticas migratorias y la pol\u00edtica fiscal de perdonarles impuestos a los m\u00e1s ricos s\u00f3lo incrementar\u00e1n esta tendencia inflacionaria. La Casa Blanca parece descontar ese da\u00f1o -que descargan sobre las clases subalternas- y confiar por una parte en seguir teniendo bajos precios de la energ\u00eda merced a su estrategia depredadora, pol\u00edticamente imperialista y clim\u00e1ticamente suicida; y por otra en presionar a la Reserva Federal para que no aumente los tipos de inter\u00e9s o los baje, manteniendo as\u00ed un d\u00f3lar d\u00e9bil que ayude a las exportaciones. Est\u00e1 por ver, en todo caso, la reacci\u00f3n de los diferentes pa\u00edses y bloques, cu\u00e1nto haya de choque y cu\u00e1nto de negociaci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del desempe\u00f1o de la estrategia que vimos anunciada ayer, vienen tiempos de desorden extremo. Y de disputa. Es muy dudoso que esta ofensiva pueda lograr todos sus objetivos, pero es indudable que no habr\u00e1 regreso al orden anterior.<\/p>\n<p>El modelo neoliberal fue una contrarrevoluci\u00f3n conservadora que multiplic\u00f3 el poder de clase de los m\u00e1s ricos. Eso no significa que el regreso del proteccionismo y su actuar m\u00e1s desnudamente pol\u00edtico tenga necesariamente un car\u00e1cter social diferente. Depender\u00e1, en cada caso, del poder que tengan los diferentes grupos sociales al interior de su Estado. Esto es, de la capacidad para ponerlo al servicio de una transici\u00f3n ecol\u00f3gica justa que redistribuya la riqueza, ponga l\u00edmites a los privilegiados y asegure as\u00ed la posibilidad de la democracia y la vida tranquila para las mayor\u00edas sociales cuyo futuro no puede depender de sus herencias o apellidos.<\/p>\n<p>La conmoci\u00f3n mundial nos indica que no estamos s\u00f3lo ante una manifestaci\u00f3n de la crisis de la supremac\u00eda USA, ni siquiera tan s\u00f3lo de la concatenaci\u00f3n de crisis capitalistas. El caos que vemos y palpamos, la absoluta imposibilidad para predecir qu\u00e9 vendr\u00e1 despu\u00e9s, la falta de referencias y la sensaci\u00f3n de derrumbe, son propias de los momentos crepusculares en los que no hay futuro a la vista. Trump es, en el fondo, la versi\u00f3n extrema de una decisi\u00f3n pol\u00edtica: una buena parte de las oligarqu\u00edas no cree tener ya que hacerse cargo de la sostenibilidad social ni medioambiental de su mando. Quienes nos han tra\u00eddo hasta aqu\u00ed enarbolan el \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d como un grito de guerra, cuando en realidad es una rendici\u00f3n ante la cat\u00e1strofe. Ya lo han hecho en otros momentos de la historia, con desastrosas consecuencias. Hoy, sin embargo, tenemos menos tiempo. En medio de los clarines de guerra, hay que construir la gran coalici\u00f3n de quienes queremos que el planeta y el g\u00e9nero humano sigan siendo posibles. Puede que seamos muchos m\u00e1s.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/substack.com\/inbox\/post\/160614881?utm_campaign=post&amp;utm_medium=web&amp;triedRedirect=true\">https:\/\/substack.com\/inbox\/post\/160614881?utm_campaign=post&amp;utm_medium=web&amp;triedRedirect=true<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contribuci\u00f3n a una lectura pol\u00edtica de la econom\u00eda de Trump. \u201cEl caballero en la encrucijada\u201d, de Viktor Vasnetsov. 1919 Principio del formulario Final del formulario Principio del formulario Final del formulario El neoliberalismo y nosotros que lo combatimos tanto. Ven\u00edamos diciendo que era un zombie, que caminaba aun muerto, sin convencer pero llevado por la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-64410","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-munduanbarna"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u201cEl neoliberalismo y nosotros que lo combatimos tanto\u201d - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u201cEl neoliberalismo y nosotros que lo combatimos tanto\u201d - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Contribuci\u00f3n a una lectura pol\u00edtica de la econom\u00eda de Trump. \u201cEl caballero en la encrucijada\u201d, de Viktor Vasnetsov. 1919 Principio del formulario Final del formulario Principio del formulario Final del formulario El neoliberalismo y nosotros que lo combatimos tanto. Ven\u00edamos diciendo que era un zombie, que caminaba aun muerto, sin convencer pero llevado por la [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-05-13T10:58:48+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/word-image-64410-1.jpeg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1024\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"638\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Curb\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"10 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0\"},\"headline\":\"\u201cEl neoliberalismo y nosotros que lo combatimos tanto\u201d\",\"datePublished\":\"2025-05-13T10:58:48+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\\\/\"},\"wordCount\":2154,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/05\\\/word-image-64410-1.jpeg\",\"articleSection\":[\"Munduan Barna\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\\\/\",\"name\":\"\u201cEl neoliberalismo y nosotros que lo combatimos tanto\u201d - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/05\\\/word-image-64410-1.jpeg\",\"datePublished\":\"2025-05-13T10:58:48+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/05\\\/word-image-64410-1.jpeg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/05\\\/word-image-64410-1.jpeg\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u201cEl neoliberalismo y nosotros que lo combatimos tanto\u201d\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/miren\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\u201cEl neoliberalismo y nosotros que lo combatimos tanto\u201d - Nabarralde","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"\u201cEl neoliberalismo y nosotros que lo combatimos tanto\u201d - Nabarralde","og_description":"Contribuci\u00f3n a una lectura pol\u00edtica de la econom\u00eda de Trump. \u201cEl caballero en la encrucijada\u201d, de Viktor Vasnetsov. 1919 Principio del formulario Final del formulario Principio del formulario Final del formulario El neoliberalismo y nosotros que lo combatimos tanto. Ven\u00edamos diciendo que era un zombie, que caminaba aun muerto, sin convencer pero llevado por la [&hellip;]","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2025-05-13T10:58:48+00:00","og_image":[{"width":1024,"height":638,"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/word-image-64410-1.jpeg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Curb","Tiempo de lectura":"10 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0"},"headline":"\u201cEl neoliberalismo y nosotros que lo combatimos tanto\u201d","datePublished":"2025-05-13T10:58:48+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/"},"wordCount":2154,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/word-image-64410-1.jpeg","articleSection":["Munduan Barna"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/","name":"\u201cEl neoliberalismo y nosotros que lo combatimos tanto\u201d - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/word-image-64410-1.jpeg","datePublished":"2025-05-13T10:58:48+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/#primaryimage","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/word-image-64410-1.jpeg","contentUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/word-image-64410-1.jpeg"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-neoliberalismo-y-nosotros-que-lo-combatimos-tanto\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u201cEl neoliberalismo y nosotros que lo combatimos tanto\u201d"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/miren\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64410","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64410"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64410\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64413,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64410\/revisions\/64413"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}