{"id":63685,"date":"2025-02-12T16:32:18","date_gmt":"2025-02-12T15:32:18","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=63685"},"modified":"2025-02-12T16:32:18","modified_gmt":"2025-02-12T15:32:18","slug":"los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/","title":{"rendered":"Los dos planes para asesinar a Trotski"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A finales de los a\u00f1os treinta, el servicio secreto sovi\u00e9tico recibi\u00f3 la orden de eliminar a Trotski. El mayor enemigo de Stalin fue objeto de dos atentados. El segundo tendr\u00eda \u00e9xito<\/p>\n<p>En 1939, cuando se inicia la trama del asesinato del revolucionario Lev Davidovich Bronstein, m\u00e1s conocido como Le\u00f3n Trotski, este ten\u00eda 61 a\u00f1os y viv\u00eda recluido en M\u00e9xico, amenazado de muerte por la larga mano de los servicios secretos de Stalin. Poco quedaba ya del Trotski forjador del Ej\u00e9rcito Rojo y l\u00edder de la insurrecci\u00f3n bolchevique que asaltara el palacio de Invierno en 1917.<\/p>\n<p>En el exilio, apenas conservaba una sombra del poder de anta\u00f1o, aunque su prestigio y gu\u00eda continuaban siendo indiscutibles para los seguidores de su doctrina repartidos por todo el mundo. El recelo entre Trotski y Stalin ven\u00eda de lejos, de los primeros tiempos del triunfo bolchevique, y se acentu\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os de la vida de Lenin.<\/p>\n<p>Cuando este muri\u00f3 en 1924, Stalin fue haci\u00e9ndose con la maquinaria del poder y acorralando pol\u00edticamente a Trotski. Le expuls\u00f3 del Partido Comunista y le oblig\u00f3 a abandonar la URSS para salvar la vida. La antipat\u00eda entre los dos hombres termin\u00f3 enconando un conflicto personal y pol\u00edtico que ya no dej\u00f3 margen a ning\u00fan tipo de compromiso.<\/p>\n<p>Se teje la conspiraci\u00f3n<\/p>\n<p>A finales de los a\u00f1os treinta, los servicios del NKVD (Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos, precursor del KGB), dirigidos por Laurenti Beria, recibieron \u00f3rdenes de centrarse en la eliminaci\u00f3n de los dirigentes trotskistas, incluido, naturalmente, el propio Trotski.<\/p>\n<p>Este lleg\u00f3 a M\u00e9xico en 1937 gracias al asilo pol\u00edtico que le concedi\u00f3 el presidente L\u00e1zaro C\u00e1rdenas. Antes hab\u00eda estado refugiado en Turqu\u00eda, Francia y Noruega, pa\u00edses que lo consideraron un hu\u00e9sped muy problem\u00e1tico e hicieron lo posible por alejarle.<\/p>\n<p>Los planes para acabar con Trotski, que continuaba fantaseando con que millones de revolucionarios le siguieran para \u201ctomar por asalto el cielo y la tierra\u201d, recibieron un nuevo impulso en marzo de 1939, con el nombramiento de Pavel Sudoplatov como jefe de operaciones especiales de la Inteligencia Exterior sovi\u00e9tica. En presencia de Beria, el nuevo responsable de la eliminaci\u00f3n de los \u201cenemigos del pueblo\u201d recibi\u00f3 \u00f3rdenes directas de Stalin.<\/p>\n<p>Su misi\u00f3n prioritaria ser\u00eda enviar una fuerza secreta a M\u00e9xico para asesinar a Trotski. La operaci\u00f3n llevar\u00eda el nombre clave de UTKA. Sudoplatov no perdi\u00f3 el tiempo. Organiz\u00f3 una fuerza especial de comunistas mexicanos y espa\u00f1oles colaboradores del NKVD durante la Guerra Civil espa\u00f1ola, que puso bajo la supervisi\u00f3n de Nahum (Le\u00f3nidas) Alexandrovich Eitingon.<\/p>\n<p>Eitingon era un personaje con gran experiencia en la eliminaci\u00f3n de trotskistas y anarquistas en Espa\u00f1a, que hab\u00eda tomado parte en la contienda bajo el falso nombre de \u201cgeneral Kotov\u201d. Mientras estuvo en la pen\u00ednsula, se convirti\u00f3 en amante de la comunista barcelonesa Caridad Mercader del R\u00edo, que reclut\u00f3 para el NKVD, y a trav\u00e9s de ella capt\u00f3 a su hijo, Ram\u00f3n Mercader.<\/p>\n<p>La fuerza especial de Sudoplatov estaba compuesta por tres grupos. En el primero estaban Caridad y Ram\u00f3n. El segundo lo encabezaba el pintor mexicano David Alfaro Siqueiros, que ten\u00eda como segundo a uno de sus disc\u00edpulos, Antonio Pujol. El tercer grupo lo mandaba el agente sovi\u00e9tico Iosif Romualdovich Grigulevich, de origen jud\u00edo lituano y activo liquidador de opositores en Espa\u00f1a, que tom\u00f3 parte directa en el asesinato del dirigente trotskista catal\u00e1n Andreu Nin, y contaba con la ayuda de la comunista mexicana Laura Araujo Aguilar, su futura esposa.<\/p>\n<p>Los tres grupos actuaban de forma independiente y no se conoc\u00edan entre s\u00ed. El costo de la operaci\u00f3n se calcul\u00f3 en medio mill\u00f3n de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Un primer intento<\/p>\n<p>La primera tentativa de eliminaci\u00f3n la llev\u00f3 a cabo el grupo dirigido por Siqueiros. Asalt\u00f3 a tiros la villa de Coyoac\u00e1n \u2013en las afueras de Ciudad M\u00e9xico y propiedad del artista mexicano Diego Rivera\u2013 en la que resid\u00eda Trotski con su mujer. El revolucionario se encontraba bajo estrecha vigilancia del NKVD desde que llegara a M\u00e9xico. Su residencia era una fortaleza defendida por rejas, cables electrificados, alarmas autom\u00e1ticas y una guardia permanente de polic\u00edas y voluntarios trotskistas.<\/p>\n<p>Elemento fundamental para llevar a cabo este plan fue la captaci\u00f3n, en abril de 1940, de un joven norteamericano, Robert Sheldon Harte, que desempe\u00f1aba tareas de vigilante de la villa. Su cometido era abrir el port\u00f3n de entrada a la residencia desde dentro cuando el grupo atacante iniciara el asalto en plena noche.<\/p>\n<p>Eitingon no tom\u00f3 parte en esa acci\u00f3n. Seg\u00fan los archivos del KGB, el aut\u00e9ntico jefe del asalto en la sombra fue Grigulevich, que, adem\u00e1s de controlar la operaci\u00f3n, deb\u00eda asegurar la entrada de los asaltantes de Siqueiros a la villa.<\/p>\n<p>El grupo contaba con un plano del lugar obtenido furtivamente por una de las mejores agentes de la Inteligencia sovi\u00e9tica, la espa\u00f1ola Mar\u00eda de la Sierra, que tambi\u00e9n hab\u00eda participado en la Guerra Civil y cuyo verdadero nombre era \u00c1frica de las Heras. Hab\u00eda trabajado como secretaria de Trotski en Noruega y luego le sigui\u00f3 a M\u00e9xico, pero hubo que trasladarla repentinamente a Mosc\u00fa porque la deserci\u00f3n de Alexander Orlov, que hab\u00eda sido jefe del NKVD en Espa\u00f1a y la conoc\u00eda, pod\u00eda descubrir el complot.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de su llegada a EE.UU., Orlov hab\u00eda escrito a Trotski advirti\u00e9ndole que hab\u00eda un plan en marcha para asesinarlo y aconsej\u00e1ndole que no se fiara de nadie que fuera a visitarlo desde Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>En principio todo sali\u00f3 seg\u00fan lo previsto. En la noche del 23 de mayo, Siqueiros y un grupo de unos veinte hombres armados, disfrazados con uniformes de la polic\u00eda y el Ej\u00e9rcito, llegaron hacia las tres y media de la madrugada a la villa de Coyoac\u00e1n.<\/p>\n<p>Grigulevich habl\u00f3 con Sheldon, que ignoraba c\u00f3mo se iba producir el ataque y entreabri\u00f3 la puerta. A partir de ah\u00ed, todo se desarrolla como en una pel\u00edcula de g\u00e1nsteres. Los pistoleros invaden la residencia. En su avance arrojan una bomba incendiaria en el cuarto del nieto de Trotski y barren con sus disparos el resto de las habitaciones. En una de ellas est\u00e1n Trotski y su mujer, que salvan la vida al esconderse bajo la cama. La polic\u00eda mexicana cuenta 73 impactos de bala en las paredes y el techo del dormitorio. El asalto fracasa y el grupo atacante se dispersa.<\/p>\n<p>El fallo estuvo \u2013dir\u00eda mucho tiempo despu\u00e9s Sudoplatov\u2013 en que el grupo de asaltantes no estaba formado por asesinos profesionales con experiencia. Todos ellos eran campesinos y mineros, con un adiestramiento elemental.<\/p>\n<p>El fiasco del ataque de Siqueiros impacienta a Stalin, que ordena a Beria pasar al plan alternativo. En \u00e9l iba a desempe\u00f1ar el papel de ejecutor Ram\u00f3n Mercader, a quien se consideraba preparado para la misi\u00f3n por su entrenamiento como guerrillero en Espa\u00f1a. Eitingon y Caridad se reunieron con Ram\u00f3n para estudiar el plan.<\/p>\n<p>Decidieron que el atentado ser\u00eda silencioso, ya que solo as\u00ed podr\u00eda escapar. Eso implicaba que Trotski deb\u00eda ser apu\u00f1alado, degollado o golpeado con alg\u00fan objeto. Nada de armas de fuego. Tambi\u00e9n decidieron que, en caso de ser capturado, la motivaci\u00f3n del asesinato ten\u00eda que disfrazarse de venganza personal de Mercader, por cuestiones financieras o bien por motivos pasionales, vinculados a su relaci\u00f3n amorosa con la norteamericana Silvia Agelov, amiga y colaboradora de Trotski. Deb\u00eda alegar tambi\u00e9n que el exiliado dirigente le presionaba para que se uniera a un grupo terrorista internacional que proyectaba asesinar a Stalin.<\/p>\n<p>El joven verdugo Jaime Ram\u00f3n Mercader del R\u00edo Hern\u00e1ndez, el hombre designado por Mosc\u00fa para eliminar a Trotski, hab\u00eda nacido en Barcelona en 1913. Su padre, Pau Mercader, era un ferviente cat\u00f3lico. Su madre, Caridad del R\u00edo, nacida en Santiago de Cuba, proced\u00eda de una familia aristocr\u00e1tica de la isla. Tras una vida azarosa, ingres\u00f3 en el Partido Comunista y adopt\u00f3 el apellido Mercader. Agente secreta del Kremlin y amante de Eitingon desde 1936, termin\u00f3 reclutando para el NKVD a su propio hijo.<\/p>\n<p>Ram\u00f3n ten\u00eda memoria casi fotogr\u00e1fica y demostr\u00f3 pronto sus cualidades. Seg\u00fan el historiador Christopher Andrew y el antiguo esp\u00eda sovi\u00e9tico Oleg Gordievski, era \u201cmuy inteligente, hablaba varios idiomas, un atleta entrenado y un h\u00e1bil disimulador con notable autodominio\u201d. Comunista fan\u00e1tico, Mercader era un agente audaz y bien dirigido.<\/p>\n<p>Mercader emple\u00f3 sus dotes donjuanescas en Par\u00eds para seducir a Silvia Agelov y conseguir as\u00ed acercarse a su v\u00edctima. La oportunidad de tener acceso directo a Trotski le lleg\u00f3 cuando Silvia empez\u00f3 a trabajar como secretaria para el revolucionario en M\u00e9xico a principios de 1940.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, para Ram\u00f3n Mercader todo hab\u00eda empezado en agosto del a\u00f1o anterior, cuando sali\u00f3 de Francia con su madre en barco rumbo a Nueva York. All\u00ed se reunieron con Eitingon, cuya empresa de exportaci\u00f3n-importaci\u00f3n sirvi\u00f3 de tapadera a Ram\u00f3n.<\/p>\n<p>En Nueva York se encontraba tambi\u00e9n por entonces Silvia Agelov, con quien Mercader estableci\u00f3 una s\u00f3lida relaci\u00f3n. Este se hac\u00eda pasar en los c\u00edrculos trotskistas por un exc\u00e9ntrico y rico empresario, un personaje sin afiliaci\u00f3n pol\u00edtica, pero simpatizante con la \u201ccausa\u201d.<\/p>\n<p>Cuando Silvia se traslad\u00f3 a M\u00e9xico, Ram\u00f3n la sigui\u00f3. Provisto de un falso pasaporte canadiense a nombre de Frank Jacson, efectuaba frecuentes viajes a EE UU para recibir instrucciones y dinero de Eitingon.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, Mercader no mostr\u00f3 ning\u00fan inter\u00e9s especial por aproximarse a Trotski. Actu\u00f3 con la tranquilidad del predador que tiene asegurada su presa. Cada d\u00eda llevaba a Silvia en coche hasta la villa de Coyoac\u00e1n y volv\u00eda a recogerla despu\u00e9s del trabajo. Poco a poco, el entorno familiar y los guardias que vigilaban la residencia de Trotski le fueron conociendo. En marzo de 1940 consigui\u00f3 entrar en la casa por primera vez.<\/p>\n<p>Solo cinco d\u00edas despu\u00e9s del fallido asalto de Siqueiros se conocieron personalmente Trotski y su asesino. Silvia le facilit\u00f3 la entrada a la residencia. Mercader se mostr\u00f3 muy amable y regal\u00f3 un planeador de juguete al nieto del revolucionario exiliado.<\/p>\n<p>A lo largo de los tres meses siguientes, Ram\u00f3n hizo diez visitas. Llevaba siempre peque\u00f1os regalos para Natasha, la esposa de Trotski, y nunca se quedaba mucho tiempo. En ese per\u00edodo solo vio al dirigente comunista dos o tres veces, y realiz\u00f3 un par de viajes a Nueva York para contactar con el \u201cresidente\u201d del NKVD y poner a punto los preparativos de la ejecuci\u00f3n prevista.<\/p>\n<p>El 20 de agosto Mercader dio el paso definitivo. Provisto de una piqueta de alpinista que ocultaba bajo la gabardina, se present\u00f3 en la villa y consigui\u00f3 ser recibido a solas por Trotski en su estudio, con el pretexto de que le corrigiera un art\u00edculo que hab\u00eda escrito.<\/p>\n<p>Sentado ante la mesa de su despacho, Trotski lo estaba leyendo cuando Mercader le golpe\u00f3 con el pico en la parte posterior de la cabeza. La herramienta penetr\u00f3 profundamente en el cr\u00e1neo, pero la v\u00edctima se movi\u00f3 un poco en el momento del golpe, lo que evit\u00f3 que muriera al instante.<\/p>\n<p>Cuando forcejeaba con el asesino, Trotski le mordi\u00f3 la mano derecha y solt\u00f3 un alarido de dolor. El grito, terrible y penetrante, persigui\u00f3 a Mercader el resto de su vida. Lo dej\u00f3 tan anonadado que no fue capaz de rematar el crimen con el pu\u00f1al cosido al forro de la gabardina y la peque\u00f1a pistola que llevaba consigo. Trotski solo sobrevivi\u00f3 unas horas entre espasmos y dolores.<\/p>\n<p>Mercader hab\u00eda cumplido con su papel de sicario, pero cometi\u00f3 serios fallos. Aunque logr\u00f3 el objetivo fundamental de matar a Trotski, no consigui\u00f3 ejecutar el atentado con sigilo, como estaba previsto. No pudo escapar con la ayuda de su madre y Eitingon, que lo esperaban cerca de la villa en un coche. El NKVD hab\u00eda ganado, pero \u00e9l hab\u00eda perdido y lo pag\u00f3.<\/p>\n<p>La detenci\u00f3n del asesino<\/p>\n<p>El grito de Trotski alarm\u00f3 a su esposa y a varios vigilantes, que se precipitaron en la habitaci\u00f3n. Uno de los guardianes dej\u00f3 fuera de combate a Mercader de un culatazo, y el resto le siguieron golpeando. Le habr\u00edan matado all\u00ed mismo de no ser porque el propio Trotski, ya moribundo, pidi\u00f3 que lo dejaran vivo para que pudiera confesar qui\u00e9n le hab\u00eda enviado. Pronto empezaron a llegar coches de la polic\u00eda y ambulancias. Eitingon y Caridad comprendieron que algo hab\u00eda salido mal y abandonaron el lugar.<\/p>\n<p>Tanto Trotski como su verdugo fueron trasladados al Puesto de Socorro de Cruz Verde, en el centro de la capital, pero los intentos de salvar la vida del \u201cenemigo n\u00famero uno\u201d de Stalin resultaron in\u00fatiles. Trotski muri\u00f3 poco despu\u00e9s, en la tarde del 21 de agosto.<\/p>\n<p>En otra habitaci\u00f3n cercana, custodiado por la polic\u00eda y tendido en un camastro, Mercader, con la cabeza vendada por los golpes recibidos, se fue recuperando de sus heridas. Silvia Agelov, al conocer la identidad del amante y entender que la hab\u00eda utilizado, intent\u00f3 suicidarse.<\/p>\n<p>Eitingon y Caridad se escondieron seis meses en Cuba y despu\u00e9s viajaron a Nueva York. Provistos de falsos documentos llegaron a San Francisco, y desde all\u00ed embarcaron a China. En mayo de 1941 regresaron a Mosc\u00fa en el ferrocarril Transiberiano.<\/p>\n<p>A Caridad le dio la bienvenida Beria, fue recibida por Stalin en el Kremlin y le otorgaron la Orden de Lenin. Pero a los pocos a\u00f1os Eitingon la abandon\u00f3, y tard\u00f3 mucho tiempo en obtener permiso para abandonar la URSS. Al final le permitieron marchar a Cuba en 1959, y durante un tiempo trabaj\u00f3 en la embajada cubana en Par\u00eds. Acab\u00f3 sus d\u00edas oscuramente en la capital francesa en 1975, a los 82 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ram\u00f3n Mercader era tenaz y hab\u00eda sido bien entrenado. A pesar de los duros interrogatorios a que fue sometido en la prisi\u00f3n mexicana de Lecumberri, nunca revel\u00f3 su verdadera identidad. Se hizo pasar por Jacques Mornard, de nacionalidad belga.<\/p>\n<p>Condenado en 1943 a veinte a\u00f1os de c\u00e1rcel, siempre repiti\u00f3 a sus interrogadores la versi\u00f3n de que era Mornard y hab\u00eda cometido el asesinato por motivaciones personales. Durante todos sus a\u00f1os recluido mantuvo su fe estalinista por encima de los cambios que se estaban produciendo en el Kremlin, y rechaz\u00f3 la libertad condicional a cambio de admitir la pertenencia al servicio secreto sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p>La identidad de Mercader solo sali\u00f3 a la luz oficiosamente a principios de los a\u00f1os cincuenta, cuando la polic\u00eda mexicana se puso en contacto con la espa\u00f1ola y esta confirm\u00f3 que las huellas dactilares del detenido en M\u00e9xico correspond\u00edan al hijo de Caridad Mercader. Sudoplatov, sin embargo, afirma que a Mercader solo se le identific\u00f3 cuando un pariente de Ram\u00f3n desert\u00f3 de la URSS y pas\u00f3 a Occidente.<\/p>\n<p>Este familiar, funcionario del Partido Comunista Espa\u00f1ol, sab\u00eda qui\u00e9n era el asesino de Trotski porque se lo hab\u00eda revelado Caridad en Tashkent, ciudad en la que ella estuvo viviendo entre 1941 y 1943. Durante su estancia en prisi\u00f3n, Stalin le concedi\u00f3 en secreto a Mercader la medalla de H\u00e9roe de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En 1960 sali\u00f3 de la c\u00e1rcel y se reuni\u00f3 con su madre en Cuba. Luego viaj\u00f3 a Mosc\u00fa, donde fue proclamado H\u00e9roe de la URSS.<\/p>\n<p>All\u00ed tom\u00f3 el nombre de Ram\u00f3n L\u00f3pez y recibi\u00f3 una pensi\u00f3n alta, equivalente a la de general, y un amplio apartamento. La esposa de Mercader, Raquel\u00eda, con la que se hab\u00eda casado estando en la c\u00e1rcel, trabaj\u00f3 de locutora en Radio Mosc\u00fa, y el matrimonio adopt\u00f3 a un ni\u00f1o y una ni\u00f1a, hijos de un agente comunista espa\u00f1ol refugiado de la Guerra Civil que regres\u00f3 a Espa\u00f1a y fue capturado.<\/p>\n<p>A mediados de los a\u00f1os setenta, Ram\u00f3n sali\u00f3 de Mosc\u00fa y se instal\u00f3 en La Habana, donde Fidel Castro le acogi\u00f3 bien. Trabaj\u00f3 como asesor del Ministerio del Interior hasta su muerte, en 1978, de un c\u00e1ncer de huesos. Al final de su vida, Mercader era una figura del pasado que tra\u00eda malos recuerdos. Incluso sus propios correligionarios le fueron dejando solo, pero nunca se arrepinti\u00f3 de su papel ejecutor y consider\u00f3 un \u201cprivilegio\u201d haber trabajado a las \u00f3rdenes de Eitingon.<\/p>\n<p>Su viuda traslad\u00f3 sus restos incinerados a Mosc\u00fa y los deposit\u00f3 en el cementerio moscovita de Kuntzevo, en una tumba en la que figuraba el nombre de Ram\u00f3n Iv\u00e1novich L\u00f3pez. Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde se coloc\u00f3 sobre el sepulcro una l\u00e1pida de m\u00e1rmol. En ella aparece el nombre de Ram\u00f3n Mercader en espa\u00f1ol y en ruso.<\/p>\n<p>Este art\u00edculo se public\u00f3 en el n\u00famero 503 de la revista Historia y Vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; A finales de los a\u00f1os treinta, el servicio secreto sovi\u00e9tico recibi\u00f3 la orden de eliminar a Trotski. El mayor enemigo de Stalin fue objeto de dos atentados. El segundo tendr\u00eda \u00e9xito En 1939, cuando se inicia la trama del asesinato del revolucionario Lev Davidovich Bronstein, m\u00e1s conocido como Le\u00f3n Trotski, este ten\u00eda 61 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":58353,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-63685","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-munduanbarna"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Los dos planes para asesinar a Trotski - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Los dos planes para asesinar a Trotski - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"&nbsp; &nbsp; A finales de los a\u00f1os treinta, el servicio secreto sovi\u00e9tico recibi\u00f3 la orden de eliminar a Trotski. El mayor enemigo de Stalin fue objeto de dos atentados. El segundo tendr\u00eda \u00e9xito En 1939, cuando se inicia la trama del asesinato del revolucionario Lev Davidovich Bronstein, m\u00e1s conocido como Le\u00f3n Trotski, este ten\u00eda 61 [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-02-12T15:32:18+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/PR_La_Vanguardia_Logo_Diseno_Ricardo_Rousselot_Grupo_Erre.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1600\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"870\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"La vanguardia\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"13 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0\"},\"headline\":\"Los dos planes para asesinar a Trotski\",\"datePublished\":\"2025-02-12T15:32:18+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\\\/\"},\"wordCount\":2911,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/05\\\/PR_La_Vanguardia_Logo_Diseno_Ricardo_Rousselot_Grupo_Erre.jpg\",\"articleSection\":[\"Munduan Barna\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\\\/\",\"name\":\"Los dos planes para asesinar a Trotski - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/05\\\/PR_La_Vanguardia_Logo_Diseno_Ricardo_Rousselot_Grupo_Erre.jpg\",\"datePublished\":\"2025-02-12T15:32:18+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/05\\\/PR_La_Vanguardia_Logo_Diseno_Ricardo_Rousselot_Grupo_Erre.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/05\\\/PR_La_Vanguardia_Logo_Diseno_Ricardo_Rousselot_Grupo_Erre.jpg\",\"width\":1600,\"height\":870},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Los dos planes para asesinar a Trotski\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/miren\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Los dos planes para asesinar a Trotski - Nabarralde","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Los dos planes para asesinar a Trotski - Nabarralde","og_description":"&nbsp; &nbsp; A finales de los a\u00f1os treinta, el servicio secreto sovi\u00e9tico recibi\u00f3 la orden de eliminar a Trotski. El mayor enemigo de Stalin fue objeto de dos atentados. El segundo tendr\u00eda \u00e9xito En 1939, cuando se inicia la trama del asesinato del revolucionario Lev Davidovich Bronstein, m\u00e1s conocido como Le\u00f3n Trotski, este ten\u00eda 61 [&hellip;]","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2025-02-12T15:32:18+00:00","og_image":[{"width":1600,"height":870,"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/PR_La_Vanguardia_Logo_Diseno_Ricardo_Rousselot_Grupo_Erre.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"La vanguardia","Tiempo de lectura":"13 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0"},"headline":"Los dos planes para asesinar a Trotski","datePublished":"2025-02-12T15:32:18+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/"},"wordCount":2911,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/PR_La_Vanguardia_Logo_Diseno_Ricardo_Rousselot_Grupo_Erre.jpg","articleSection":["Munduan Barna"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/","name":"Los dos planes para asesinar a Trotski - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/PR_La_Vanguardia_Logo_Diseno_Ricardo_Rousselot_Grupo_Erre.jpg","datePublished":"2025-02-12T15:32:18+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/#primaryimage","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/PR_La_Vanguardia_Logo_Diseno_Ricardo_Rousselot_Grupo_Erre.jpg","contentUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/PR_La_Vanguardia_Logo_Diseno_Ricardo_Rousselot_Grupo_Erre.jpg","width":1600,"height":870},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-dos-planes-para-asesinar-a-trotski\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Los dos planes para asesinar a Trotski"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/miren\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63685","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63685"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63685\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63686,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63685\/revisions\/63686"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58353"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63685"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63685"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63685"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}