{"id":62889,"date":"2024-11-20T11:17:23","date_gmt":"2024-11-20T10:17:23","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=62889"},"modified":"2024-11-20T11:17:23","modified_gmt":"2024-11-20T10:17:23","slug":"el-camino-hacia-la-independencia-1-donde-estamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-camino-hacia-la-independencia-1-donde-estamos\/","title":{"rendered":"El camino hacia la independencia (1) | D\u00f3nde estamos"},"content":{"rendered":"<p>Con los recortes del Estatut de 2006 y la sentencia del TC de 2010, se puso punto final a la interpretaci\u00f3n catalana de la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola de 1978, que part\u00eda de un crecimiento progresivo de la autonom\u00eda pol\u00edtica. En esta situaci\u00f3n y con la consolidaci\u00f3n de la crisis sist\u00e9mica iniciada en 2008, una parte significativa del movimiento catalanista opt\u00f3 por dar un salto adelante y luchar, por v\u00edas democr\u00e1ticas, por la independencia nacional.<\/p>\n<p>El proceso de acumulaci\u00f3n de fuerzas (2006-2014) fue tan r\u00e1pido como imprevisto. La aceleraci\u00f3n producida a partir de 2012 y de la fundaci\u00f3n de la ANC, cogi\u00f3 a todos por sorpresa. El independentismo se convirti\u00f3 en el motor \u2013al menos aparente\u2013 de todos los cambios que el pa\u00eds necesitaba. La ANC se convirti\u00f3 en el aglutinante que hac\u00eda falta, las instituciones catalanas respondieron adecuadamente y los partidos pol\u00edticos se vieron empujados a seguir una din\u00e1mica que les arrastraba o aniquilaba.<\/p>\n<p>Tras la consulta del 9-N (2014), el president de la Generalitat y la ANC hab\u00edan previsto unas elecciones plebiscitarias inmediatas, pero la negativa de ERC las pospuso hasta el 27-S (2015) acept\u00e1ndolas m\u00e1s por el miedo a perderlo todo que por convencimiento. Junts pel S\u00ed tom\u00f3 forma de coalici\u00f3n de partidos y no de candidatura c\u00edvica como la ANC hab\u00eda propuesto. En esos m\u00e1s de 10 meses, los aparatos del Estado reaccionaron, medi\u00e1tica y judicialmente, ante lo que ya consideraban como la primera gran amenaza para la supervivencia del mon\u00e1rquico r\u00e9gimen del 78 y del propio Estado espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n de Junts pel S\u00ed y los cambios en la direcci\u00f3n de la ANC comportaron que los partidos pol\u00edticos encabezaran el Proceso. Pese a la divisi\u00f3n interna en Junts pel S\u00ed, se entr\u00f3 en una pr\u00f3rroga que culmin\u00f3 con la celebraci\u00f3n del refer\u00e9ndum del 1-O (2017). Los d\u00edas antes empez\u00f3 a evidenciarse que el \u00fanico objetivo de la direcci\u00f3n pol\u00edtica del Proceso era ganar la batalla de celebrar el refer\u00e9ndum. Pero con tan poco convencimiento de que nada hab\u00eda preparado para despu\u00e9s. Nada de nada. Un movimiento con una m\u00ednima conciencia de la trascendencia de lo que est\u00e1bamos haciendo habr\u00eda tenido que tomar la decisi\u00f3n de que ninguno de esos l\u00edderes pod\u00eda seguir al frente del Proceso, una conclusi\u00f3n confirmada por la estrategia err\u00f3nea seguida en el juicio contra los presos pol\u00edticos. Poa ser generosos, que lo necesitamos, podr\u00edamos valorar el recorrido posterior de quienes se mantienen en activo, pero deber\u00edamos saber hacerlo con criterios de rentabilidad pol\u00edtica y no s\u00f3lo emocionales.<\/p>\n<p>Hemos llegado hasta aqu\u00ed, b\u00e1sicamente, por nuestros propios errores. La situaci\u00f3n pol\u00edtica actual es comparable, en muchos aspectos, con la que se produjo a partir de 2006, pero con el agravante de la p\u00e9rdida de nivel pol\u00edtico, intelectual y profesional de la mayor\u00eda de miembros del Govern, empezando por el mismo president, que no tiene punto de comparaci\u00f3n con el president Maragall. El parecido tambi\u00e9n es evidente si nos fijamos en el nivel de abstenci\u00f3n del electorado (en torno al 45% en las elecciones, pero que hab\u00eda superado el 50% en el refer\u00e9ndum del Estatut) y en la actitud del independentismo social: entonces la PDD encendi\u00f3 la mecha del \u201cderecho a decidir\u201d y, hoy, la ANC inicia una etapa de refundaci\u00f3n que deber\u00e1 contar las nuevas organizaciones sectoriales surgidas en los \u00faltimos a\u00f1os, que han sabido leer perfectamente el escenario pol\u00edtico actual.<\/p>\n<p>Junts y ERC encaran el futuro con sendos congresos que, al menos hasta ahora, tienen objetivos muy distintos. No parece que Esquerra se plantee cambios estrat\u00e9gicos respecto a la l\u00ednea gradualista que segu\u00eda hace 15 o 20 a\u00f1os atr\u00e1s \u2013interrumpida por el proceso de independencia impulsado por la ANC\u2013 y quiere limitar su congreso a las disputas para rehacer el liderazgo interno del partido, aunque esta limitaci\u00f3n puede quedar desbordada recuperando su din\u00e1mica hist\u00f3rica de sorpresas protagonizadas por la rebeli\u00f3n de las bases.<\/p>\n<p>En cuanto a Junts, el planteamiento inicial de su congreso es realmente ambicioso \u2013estructurar un proyecto de pa\u00eds que sirva para cohesionar una organizaci\u00f3n pol\u00edtica que, al mismo tiempo, mantenga la imagen de conglomerado formado por tendencias pol\u00edticas diversas, liberales, socialdem\u00f3cratas, radicales de izquierda, ecologistas\u2026\u2013 para intentar liderar la estrategia independentista. El momento parece oportuno, si su objetivo principal es desbancar a Esquerra, pero parece un camino err\u00f3neo porque vuelve a caer en la batalla por la hegemon\u00eda pol\u00edtica dentro de un movimiento que ser\u00e1 plural o no ser\u00e1. La ambici\u00f3n del proyecto, el poco tiempo disponible para hacer un debate de la complejidad que se plantea y el dif\u00edcil encaje de un l\u00edder cada vez m\u00e1s potente \u2013internamente al menos\u2013 en una estructura necesariamente org\u00e1nica y participativa abren demasiados interrogantes sobre las posibilidades de \u00e9xito de este congreso.<\/p>\n<p>El proceso de renovaci\u00f3n estrat\u00e9gica de la CUP parece otra cosa, aunque comparable con un proceso congresual, aunque con diferencias importantes, tanto por la duraci\u00f3n como por las formas del debate. El movimiento independentista necesita contar con una fuerza que cubra el flanco de la izquierda antisistema pero consecuente con el planteamiento de que, en nuestro contexto y hoy, s\u00f3lo con la liberaci\u00f3n nacional habr\u00e1 la posibilidad de la liberaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>La nueva fuerza independentista surgida en el panorama pol\u00edtico catal\u00e1n, Alian\u00e7a Catalana, ha surgido por las graves carencias del sistema y la inacci\u00f3n del resto de formaciones pol\u00edticas a la hora de plantear en serio toda la problem\u00e1tica respecto a la inmigraci\u00f3n, encarando las consecuencias que genera en los sistemas econ\u00f3mico, cultural, ling\u00fc\u00edstico y de los servicios p\u00fablicos. Su perfil puede inscribirse en el de las fuerzas nacionalpopulistas nacidas en la UE durante las \u00faltimas d\u00e9cadas. Con Alian\u00e7a Catalana se acaba de cubrir todo el abanico ideol\u00f3gico que podemos encontrar en la mayor\u00eda de los estados europeos y el movimiento independentista har\u00e1 muy bien en no caer en la estrategia simple del cord\u00f3n sanitario. La existencia de ese amplio abanico ideol\u00f3gico nos convierte en un pa\u00eds normal de la UE y negar la realidad no ayuda a cambiarla.<\/p>\n<p>Cada vez es mayor el clamor que reclama cambios y nuevos liderazgos, a menudo con postulados simplistas que ponen en el mismo saco a todos los liderazgos de la primera etapa del Proceso. Ni parece justo ni probablemente es lo que m\u00e1s convenga al movimiento independentista, porque para encender fuego nuevo podemos acabar perdiendo todo lo positivo que han hecho algunos de los l\u00edderes todav\u00eda activos. Sin embargo, la posible decisi\u00f3n del president Puigdemont de pasar a presidir Junts puede derivar en la p\u00e9rdida del papel simb\u00f3lico que todav\u00eda tiene hoy como president de la Rep\u00fablica en el exilio, como presidente del movimiento del 1-O. La parte positiva de todo ello puede que el movimiento deje de buscar\/esperar el liderazgo salvador y se centre en construir un proyecto nuevamente estimulante y cre\u00edble, que permita recuperar la fuerza de la gente, el verdadero motor del Proceso.<\/p>\n<p>Para reanudar el camino, debemos saber extraer las principales lecciones de la primera etapa del Proceso de independencia. En los pr\u00f3ximos tres art\u00edculos, entraremos en m\u00e1s detalle en el c\u00f3mo debemos hacerlo en adelante, aplicando las lecciones de la primera etapa, en qui\u00e9nes son los principales actores de la nueva etapa y en el cu\u00e1ndo podremos instaurar la Rep\u00fablica catalana y mantenerla plenamente activa en su propio territorio.<\/p>\n<p>El camino hacia la independencia (2) | C\u00f3mo<\/p>\n<p>Pere Pug\u00e8s<\/p>\n<p>El proceso de independencia cogi\u00f3 fuerza a partir de la Conferencia Nacional por el Estado Propio (30\/04\/2011), con la propuesta de creaci\u00f3n de la ANC y la presentaci\u00f3n de la hoja de ruta, de pa\u00eds, que la Asamblea adopt\u00f3 como propio en su asamblea fundacional (10\/03\/2012). La verdadera clave de b\u00f3veda fue la adscripci\u00f3n exclusivamente a t\u00edtulo personal y no como plataforma unitaria de organizaciones \u2013pol\u00edticas y sociales\u2013, f\u00f3rmula adoptada en su d\u00eda por la Assemblea de Catalunya (1971-1977). Ahora, como hace 53 a\u00f1os, las libertades democr\u00e1ticas vuelven a estar en peligro, reclamamos de nuevo la amnist\u00eda y ha quedado demostrado que la autonom\u00eda no es un paso que lleve necesariamente al ejercicio del derecho de autodeterminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Trece a\u00f1os despu\u00e9s de la Conferencia Nacional por el Estado Propio, el movimiento independentista ha quedado sin hoja de ruta y la divisi\u00f3n y el enfrentamiento tribal vuelve a ser el principal escollo para avanzar. A pesar de las muchas lecciones recibidas en estos a\u00f1os, no parece que hayamos sacado los aprendizajes pertinentes. A modo de titulares, quiz\u00e1s podemos estar de acuerdo en que las principales lecciones son:<\/p>\n<p>1. La sociedad civil organizada ha sido y es la principal fuerza del movimiento independentista.<\/p>\n<p>2. Ni los partidos ni las instituciones auton\u00f3micas pueden estar al frente del proceso.<\/p>\n<p>3. Los estados actuales, y la Uni\u00f3n Europea especialmente, mantendr\u00e1n su posici\u00f3n formal de apoyo al Estado espa\u00f1ol -haga lo que haga con relaci\u00f3n al conflicto catal\u00e1n- mientras no vean peligrar sus intereses o afecte a su estabilidad interna. Sin debilitar la posici\u00f3n del Estado, ser\u00e1 dif\u00edcil conseguir una correlaci\u00f3n de fuerzas suficientemente favorable.<\/p>\n<p>4. Apelar fundamentalmente a la conciencia nacional moviliz\u00f3 a favor de la independencia, principalmente, a la ciudadan\u00eda que se siente exclusivamente catalana o m\u00e1s catalana que espa\u00f1ola, y la parte de ciudadan\u00eda que se siente s\u00f3lo espa\u00f1ola o m\u00e1s espa\u00f1ola que catalana, bien instrumentalizada, se moviliz\u00f3 a la contra. La poblaci\u00f3n inmigrada en los \u00faltimos a\u00f1os, generalmente, qued\u00f3 fuera de la confrontaci\u00f3n.<\/p>\n<p>5. El \u00f3rgano de direcci\u00f3n\/coordinaci\u00f3n del movimiento debe ser diferenciado de las direcciones de los principales actores.<\/p>\n<p>6. La herramienta principal es la movilizaci\u00f3n, pero las multitudinarias movilizaciones reivindicativas y festivas no han sido suficientes.<\/p>\n<p>7. No podemos instaurar la Rep\u00fablica, y mantenerla, si primero no hemos creado las condiciones adecuadas para ello.<\/p>\n<p>8. Necesitamos una mayor\u00eda pol\u00edtica suficiente, pero primero debemos conseguir una mayor\u00eda social s\u00f3lida.<\/p>\n<p>9. Ten\u00edamos una hoja de ruta, pero no un proyecto de pa\u00eds, ni un proyecto de Estado. Sin este proyecto, no existir\u00e1 la capacidad de movilizaci\u00f3n necesaria.<\/p>\n<p>10. Sin un proyecto y una estrategia compartida por todos los actores del movimiento, nunca tendremos la fuerza necesaria para conseguir el objetivo.<\/p>\n<p>Estas lecciones deber\u00edan llevarnos a acordar las principales l\u00edneas de actuaci\u00f3n del movimiento independentista a partir de ahora. Con la pretensi\u00f3n de iniciar un debate sereno y sin m\u00e1s apriorismos que el de no caer en los mismos errores, hago estas primeras aportaciones:<\/p>\n<p>1. Debemos construir un proyecto de pa\u00eds, con un Estado propio en forma de rep\u00fablica, dibujando un pa\u00eds donde valga la pena de vivir, un pa\u00eds para todos, y debemos hacerlo a partir de nuestra realidad y posibilidades.<\/p>\n<p>2. Este proyecto debe ser una obra colectiva, de mayores y j\u00f3venes, de catalanes de origen y catalanes de adopci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. La creaci\u00f3n de este proyecto debe ser la principal herramienta para generar una clara mayor\u00eda social favorable a su ejecuci\u00f3n y para conseguir el apoyo real de las fuerzas realmente democr\u00e1ticas de las dem\u00e1s naciones sometidas por el Estado espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>4. Este proyecto debe ejecutarse de forma gradual, empleando todos los medios disponibles, empezando por un cambio profundo del marco mental de todos nosotros, por una democratizaci\u00f3n radical de todas las instituciones y por la regeneraci\u00f3n de la administraci\u00f3n municipal y auton\u00f3mica, pero con el pleno convencimiento de que s\u00f3lo podremos completarlo con la instauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica catalana.<\/p>\n<p>5. En la medida en que el Estado espa\u00f1ol impida la implementaci\u00f3n de este proyecto, los independentistas que se han convertido en esc\u00e9pticos, desenga\u00f1ados o directamente enga\u00f1ados volver\u00e1n a incorporarse al movimiento independentista como \u00fanica v\u00eda para llegar al pa\u00eds que necesitamos y queremos. El resto de la ciudadan\u00eda debe poder constatar el maltrato secular que, favorables o contrarios a la independencia, recibimos por parte del Estado espa\u00f1ol, para llegar a la conclusi\u00f3n de que s\u00f3lo con un Estado propio podr\u00e1n mejorar las condiciones de vida de todos nosotros.<\/p>\n<p>6. Las movilizaciones se convertir\u00e1n, de nuevo, en la principal herramienta del movimiento, pero deben ser el resultado de una corriente de fondo que vuelva a mostrar que la independencia es el \u00fanico camino para poder construir el pa\u00eds que queremos y necesitamos. Por tanto, deben ser programadas para crecer gradualmente y deben tomar formas muy diversas, propositivas o reactivas seg\u00fan convenga en cada momento, desde las multitudinarias y puntuales que protagonizaron la primera etapa del Proceso hasta las permanentes, las sectoriales o las especiales que muestren la madurez del movimiento y su capacidad de autoorganizaci\u00f3n, respuesta y defensa.<\/p>\n<p>7. En la medida en que crezca el movimiento independentista, la mayor\u00eda social ir\u00e1 adquiriendo la conciencia suficiente para convertirse en la mayor\u00eda pol\u00edtica necesaria para instaurar y mantener la Rep\u00fablica catalana.<\/p>\n<p>8. Esta mayor\u00eda pol\u00edtica debe expresarse, de forma clara e inequ\u00edvoca, en las urnas, ya sea mediante un refer\u00e9ndum acordado con el Estado espa\u00f1ol o mediante unas elecciones plebiscitarias si, como toda la historia pasada y reciente parece demostrar, no es posible la celebraci\u00f3n del refer\u00e9ndum.<\/p>\n<p>9. Estas elecciones pueden estar en el marco auton\u00f3mico, espa\u00f1ol o europeo. Para que la lectura de los resultados sea inequ\u00edvoca, s\u00f3lo tiene que haber una candidatura independentista y su programa debe reducirse a un \u00fanico punto: la instauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica catalana y el inicio del proceso constituyente si se consigue la mayor\u00eda absoluta de votos y diputados. Debe contar con el apoyo expl\u00edcito de todos los partidos independentistas y la vida de esta candidatura debe acabar con la convocatoria de las primeras elecciones republicanas.<\/p>\n<p>10. En los pr\u00f3ximos a\u00f1os, con gobiernos socialistas en Barcelona y Madrid, servir\u00e1n para comprobar la falta de voluntad real y de capacidad para cumplir con los compromisos contra\u00eddos y marcan el per\u00edodo de tiempo necesario para fortalecer y madurar el movimiento independentista, dot\u00e1ndolo de una estructura que lo haga dif\u00edcilmente destructible y de una direcci\u00f3n, diferenciada de las direcciones p\u00fablicas de partidos y entidades, aceptada por todos los actores del movimiento.<\/p>\n<p>No partimos de cero, hay mucho trabajo hecho que es necesario recuperar y actualizar, pero sobre todo partimos de la constataci\u00f3n de que m\u00e1s de 2,3 millones de votantes (9-N y 1-O) y m\u00e1s de 2 millones en las elecciones de 2017 (en torno al 50% de los votantes en las elecciones con mayor participaci\u00f3n de los \u00faltimos 40 a\u00f1os en Catalu\u00f1a) han tomado partido por la independencia, y durante la primera etapa, pero todav\u00eda ahora, en las encuestas del CEO m\u00e1s del 50% votar\u00edan favorablemente en un refer\u00e9ndum acordado sobre la independencia.<\/p>\n<p>En la primera etapa, se ha constatado que la gente es la principal y casi la \u00fanica fuerza del movimiento. Por tanto, cualquier proyecto que quiera ser cre\u00edble debe fundamentarse en esta fuerza canalizada a trav\u00e9s de un movimiento pol\u00edtico de estructura l\u00edquida, flexible, \u00e1gil, capaz de hacer frente a las diferentes formas de represi\u00f3n que ejerce el Estado espa\u00f1ol, que se incrementar\u00e1 en la medida en que el movimiento avance. En consecuencia, es la gente quien debe tener el m\u00e1ximo poder de decisi\u00f3n. El resto de actores, siendo necesarios, deben estar subordinados a esta fuerza, especialmente en los momentos decisivos.<\/p>\n<p>El primer paso para iniciar esta segunda etapa del proceso de independencia debe ser construir una estrategia com\u00fan de todo el movimiento, un reparto de papeles adecuado a las posibilidades de cada uno de los principales actores y escoger una direcci\u00f3n capaz de trabajar en un escenario ya complejo de por s\u00ed y que se ir\u00e1 complicando a medida que el movimiento independentista vuelva a escribir el gui\u00f3n y marcar el ritmo de la POL\u00cdTICA catalana, as\u00ed en may\u00fasculas.<\/p>\n<p>_______________<\/p>\n<p>Pere Pug\u00e8s i Dorca es coimpulsor de la 1\u00aa y 2\u00aa Conferencia Nacional por el Estado propio y cofundador de la ANC.<\/p>\n<p>El camino hacia la independencia (3): Quien<\/p>\n<p>Pere Pug\u00e8s<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de los dos art\u00edculos anteriores -el primero trataba de analizar d\u00f3nde estamos y el segundo, c\u00f3mo debemos hacerlo a partir de ahora- en \u00e9ste entraremos en cu\u00e1les son los principales actores del movimiento independentista, en esta segunda etapa que debemos recorrer, y cu\u00e1les ser\u00edan sus papeles principales. Para tener las cosas bien claras, hay una premisa que no podemos olvidar: \u00e9ste es un proyecto colectivo y no puede ser de otra forma, porque los n\u00fameros no enga\u00f1an. Ya somos m\u00e1s de 8 millones de habitantes, con un censo electoral de poco m\u00e1s de 5,75 millones que puede incrementarse, a corto plazo, en cerca de un mill\u00f3n m\u00e1s de personas, a medida que se vaya dando la nacionalidad espa\u00f1ola a las personas llegadas de todo el mundo (lo que depende del Estado espa\u00f1ol) y que, en lugar de suponer una amenaza, debemos saber convertirlo en una oportunidad.<\/p>\n<p>Ya tenemos el primer gran reto sobre la mesa: o sabemos incorporar al movimiento independentista al menos la mitad de estos nuevos votantes en las pr\u00f3ximas elecciones o nos convertiremos -quiz\u00e1 definitivamente- en una minor\u00eda nacional dentro de nuestro pa\u00eds. Y esto ya no ser\u00e1 cuesti\u00f3n de sentimientos ni de conciencia nacional de origen, esto ser\u00e1 cuesti\u00f3n de futuro, proyecto de futuro con capacidad integradora. Por eso en el art\u00edculo anterior dec\u00eda: \u201cDebemos construir un proyecto de pa\u00eds, con un Estado propio en forma de rep\u00fablica, dibujando un pa\u00eds donde valga la pena de vivir, un pa\u00eds para todos, y debemos hacerlo a partir de nuestra realidad y posibilidades\u201d.<\/p>\n<p>Los principales actores de la primera etapa fueron la sociedad civil organizada, los partidos pol\u00edticos y las instituciones. Despu\u00e9s de octubre de 2017 y con la ausencia de liderazgo posterior, la primera tentaci\u00f3n es cambiar de actores, pero, si no hay papel, ning\u00fan actor salvar\u00eda una obra que ni existir\u00eda. Esto se traduce en una cuesti\u00f3n tambi\u00e9n b\u00e1sica: necesitamos el gui\u00f3n de la obra que queremos emprender. Necesitamos una nueva hoja de ruta. Pero ya vimos que tambi\u00e9n necesitamos algo m\u00e1s: que todos los actores se sientan c\u00f3modos en el papel que les corresponda. Por tanto, antes de cambiar de actores, encaremos el segundo gran reto y sepamos aprovechar el trabajo hecho, que ha sido mucho y bastante bueno, y seamos capaces de plantear una nueva hoja de ruta teniendo en cuenta las estrategias que siguen estos actores realizando las correcciones necesarias para asegurar la complementariedad y evitar las duplicidades.<\/p>\n<p>Repasemos el papel de cada actor viendo las posibilidades de encajarlo en una estrategia compartida. El principal actor de la primera etapa fue, sin duda, la ANC. Fue la entidad catalizadora de toda la energ\u00eda acumulada desde 2006 hasta 2012 y la que supo definir el gui\u00f3n y marcar el ritmo. Hoy, la ANC afronta esta nueva etapa debatiendo sobre lo que debe ser la nueva hoja de ruta del movimiento independentista a partir de ahora. Su car\u00e1cter transversal y su ADN la sit\u00faan como la \u00fanica organizaci\u00f3n del movimiento con suficiente &#8216;auctoritas&#8217; para proponer una hoja de ruta general, que implique a todos los actores. Una hoja de ruta que deber\u00eda poner el \u00e9nfasis en dos grandes ejes de actuaci\u00f3n: trabajar para construir, desde la base, el proyecto de pa\u00eds del que habl\u00e1bamos antes y ganar m\u00fasculo para que las movilizaciones populares vuelvan a ser el condicionante del Proceso y su imagen m\u00e1s potente. Sin embargo, esta hoja de ruta debe partir de la constataci\u00f3n de que en la sociedad civil existen, afortunadamente, otras organizaciones que, por sus caracter\u00edsticas, est\u00e1n mejor preparadas que la ANC para afrontar determinados proyectos imprescindibles para crear las condiciones adecuadas para instaurar la Rep\u00fablica catalana. L\u00f3gicamente, adem\u00e1s, ser\u00eda necesaria una adaptaci\u00f3n de sus estatutos a las necesidades actuales del movimiento.<\/p>\n<p>El segundo gran grupo de actores es el de los partidos pol\u00edticos. Hoy, tenemos un abanico ideol\u00f3gico mejor definido que cuando empezamos el proceso de independencia, si bien el espacio central sigue siendo el escenario de los principales enfrentamientos entre los dos partidos que se lo disputan, Junts y ERC. Ser\u00eda deseable que sus congresos, previstos a corto plazo, sirvieran para delimitar sus espacios ideol\u00f3gicos, pero todo indica que deberemos saber trabajar en un escenario de confrontaci\u00f3n entre ellos. Si entramos en sus planteamientos estrat\u00e9gicos, nos daremos cuenta de que plantean estrategias complementarias en relaci\u00f3n con el gobierno espa\u00f1ol, si bien las formas son muy diferentes. Unos, de modo querido y cada vez con mayor sentido de estado (propio), han optado por la confrontaci\u00f3n democr\u00e1tica abierta, que lleva al acuerdo favorable a los intereses del movimiento independentista. Los dem\u00e1s han optado por una alianza estrat\u00e9gica de las fuerzas de izquierda de todo el Estado para conseguir la celebraci\u00f3n de un refer\u00e9ndum de autodeterminaci\u00f3n y\/o la instauraci\u00f3n de un Estado federal que ampl\u00ede y consolide las cotas de autogobierno. La primera consecuencia de ambas estrategias es el debilitamiento del Estado, por la v\u00eda de potenciar la divisi\u00f3n y enfrentamiento entre los pilares del r\u00e9gimen del 78.<\/p>\n<p>El centro de la discordia radica en la lucha por la hegemon\u00eda pol\u00edtica en Catalu\u00f1a y en un objetivo com\u00fan, recuperar el gobierno de la Generalitat, que se convierte en motivo de confrontaci\u00f3n por la incapacidad de establecer acuerdos de coalici\u00f3n previa o posterior a las elecciones. El otro gran objetivo de los partidos independentistas debe ser recuperar la mayor\u00eda en el Parlament y, como consecuencia, formar un gobierno independentista cuyo objetivo principal sea aplicar pol\u00edticas que aseguren el bienestar de toda la ciudadan\u00eda. Aunque parezca una salida por la tangente, la soluci\u00f3n puede pasar por lo que tambi\u00e9n se propon\u00eda en el art\u00edculo anterior sobre la constituci\u00f3n de una lista de unidad c\u00edvica que tenga el apoyo de todos los partidos independentistas. Pero es necesario dar tiempo al tiempo y crear las condiciones -desde la sociedad civil- para poder hacerlo imprescindible e inevitable.<\/p>\n<p>El tercer grupo de actores son las instituciones. Generalitat y ayuntamientos realizaron un trabajo extraordinario durante la primera etapa del Proceso. Y este trabajo queda, ya est\u00e1 hecho y no hace falta volver a hacerlo. La estrategia de \u201cla ley a la ley\u201d lleg\u00f3 hasta d\u00f3nde pod\u00eda llegar e, incluso, un poco m\u00e1s all\u00e1. Ahora ya ha quedado claro que la Generalitat, en el marco constitucional espa\u00f1ol, da para lo que da en el camino hacia la independencia, pero esto no quiere decir que el independentismo pueda renunciar a su mayor\u00eda y formar gobierno. Ocurre m\u00e1s o menos lo mismo con la AMI. Ya est\u00e1 ah\u00ed y sabemos que volver\u00e1 a estar cuando sea necesario.<\/p>\n<p>En el grupo de las instituciones y en la etapa de transici\u00f3n entre la primera y segunda etapa del proceso de independencia, ha surgido una nueva instituci\u00f3n: el Consejo de la Rep\u00fablica. Tal y como ha ido todo, la existencia de una instituci\u00f3n republicana fuera del Estado espa\u00f1ol es fundamental. Sus funciones parec\u00edan claras: la representaci\u00f3n internacional de la nueva rep\u00fablica proclamada y la construcci\u00f3n de la estructura institucional y del marco legal b\u00e1sico de la nueva rep\u00fablica, para asegurar que no fuera necesario aplicar -ni siquiera temporalmente- el marco legal del Estado espa\u00f1ol, y as\u00ed cortar de ra\u00edz el mantenimiento de sus vicios. Si bien estos objetivos ya eran los iniciales del Consejo de la Rep\u00fablica, de cuyos escasos recursos humanos, t\u00e9cnicos y econ\u00f3micos se dispon\u00eda, la acumulaci\u00f3n de responsabilidades que tuvieron que asumir los pol\u00edticos exiliados en B\u00e9lgica y las rivalidades llevadas al l\u00edmite entre ERC y Junts, as\u00ed como la incapacidad de llegar a acuerdos estables de colaboraci\u00f3n entre la ANC y el Consell, han generado una situaci\u00f3n en la que se puede decir que la mejor soluci\u00f3n implica replantear a fondo la estructura de la instituci\u00f3n republicana en el exterior, con el objetivo de incorporar todas las fuerzas pol\u00edticas y sociales del movimiento que trabajen en los dos \u00e1mbitos asignados hasta ahora al Consejo de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Con una estrategia compartida y un reparto de los papeles adecuado a las necesidades del movimiento y a las posibilidades y capacidades de cada uno de los actores, la segunda etapa del proceso de independencia tiene todas las probabilidades de \u00e9xito, pero tengamos presente que el tiempo puede jugar en su contra si no resolvemos satisfactoriamente el primer gran reto planteado al principio de este art\u00edculo. Por eso, en el pr\u00f3ximo art\u00edculo, hablaremos del &#8216;cu\u00e1ndo&#8217;.<\/p>\n<p>__________________________<\/p>\n<p>Pere Pug\u00e8s i Dorca es coimpulsor de la Conferencia Nacional por el Estado propio y cofundador de la ANC<\/p>\n<p>El camino hacia la independencia (4): Cu\u00e1ndo<\/p>\n<p>Pere Pug\u00e8s<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ndo tendremos un Estado independiente en forma de Rep\u00fablica? Muy sencillo: cuando se den las condiciones adecuadas para instaurarlo y mantenerlo.<\/p>\n<p>El tema es, pues, saber cu\u00e1les son estas condiciones y c\u00f3mo y cu\u00e1ndo estaremos en disposici\u00f3n de instaurar la Rep\u00fablica de forma efectiva en territorio propio y de mantenerla a lo largo del tiempo. En los art\u00edculos anteriores hemos tratado de la situaci\u00f3n de partida, del c\u00f3mo y de qui\u00e9n. Entremos, por tanto, en las condiciones necesarias y cu\u00e1ndo se pueden dar.<\/p>\n<p>Hay dos condiciones b\u00e1sicas, generalizables a todas las naciones que quieren convertirse en independientes de forma democr\u00e1tica: que est\u00e9 de acuerdo la mayor\u00eda de la ciudadan\u00eda y lo exprese democr\u00e1ticamente de forma inequ\u00edvoca y que el nuevo Estado sea reconocido por la comunidad internacional. La mejor forma ser\u00eda por medio de un refer\u00e9ndum acordado entre el Estado matriz y los representantes democr\u00e1ticos de la naci\u00f3n que quiere separarse de ellos y que este refer\u00e9ndum fuera avalado y supervisado por los organismos internacionales donde todos los estados est\u00e1n representantes. En nuestro caso, la Uni\u00f3n Europea o la ONU podr\u00edan realizar esta funci\u00f3n. Ser\u00eda la v\u00eda directa para cumplir ambas condiciones a la vez.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s de 300 a\u00f1os despu\u00e9s de la guerra que nos anexion\u00f3 a Castilla por la fuerza de las armas y tras el trato recibido por el Estado espa\u00f1ol, heredero de aquella Castilla que ampli\u00f3 sus dominios a sangre y fuego, es mejor que nos planteemos otras v\u00edas alternativas y\/o complementarias para disponer de un Estado propio. Con los antecedentes recientes del 1-O y el discurso del rey espa\u00f1ol dos d\u00edas despu\u00e9s, no s\u00f3lo debemos plantearnos otras opciones \u2013unas elecciones plebiscitarias parecen la alternativa mejor\u2013, sino que deber\u00edamos plantearnos c\u00f3mo defenderemos el hipot\u00e9tico triunfo en un refer\u00e9ndum acordado o en unas elecciones plebiscitarias.<\/p>\n<p>Vayamos desgranando los pasos que hay que dar para llegar a la independencia. Ya sabemos el final del camino, pero \u00bfc\u00f3mo asegurar que la mayor\u00eda de los votantes catalanes apoyar\u00e1n la instauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica catalana, por una v\u00eda u otra? En primer lugar, hablamos del soporte m\u00ednimo a conseguir. Es necesaria una mayor\u00eda absoluta, como en cualquier decisi\u00f3n que se tome democr\u00e1ticamente. Dada la importancia de la decisi\u00f3n, dif\u00edcilmente reversible como lo demuestra que ning\u00fan pa\u00eds que ha logrado independizarse ha vuelto a incorporarse a la metr\u00f3poli -que yo sepa-, quiz\u00e1s podr\u00edamos tomar el caso de Montenegro como ejemplo: all\u00ed se exigi\u00f3 una participaci\u00f3n que superase el 50% del censo y una mayor\u00eda del 55% m\u00e1s uno. Quiz\u00e1s parecer\u00eda m\u00e1s razonable invertir los t\u00e9rminos y hablar de una participaci\u00f3n superior al 55% y una mayor\u00eda del 50% m\u00e1s uno. No parece que el nivel de participaci\u00f3n sea un gran escollo en la Catalu\u00f1a actual, ni para un refer\u00e9ndum acordado ni para el escenario de unas elecciones plebiscitarias.<\/p>\n<p>Aunque las encuestas serias siguen dici\u00e9ndonos que, en el caso de un refer\u00e9ndum acordado, el &#8216;s\u00ed&#8217; a la independencia ser\u00eda mayoritario, ya sabemos que este escenario es pr\u00e1cticamente imposible que se produzca y, si alg\u00fan d\u00eda el Estado espa\u00f1ol le contempla, ser\u00e1 para que sus encuestas les digan que el &#8216;no&#8217; ganar\u00eda claramente. Contemplemos, pues, que debemos hacer para convertir en plebiscitarias unas futuras elecciones, preferentemente catalanas, pero sin descartar que puedan ser unas espa\u00f1olas o europeas, porque nadie nos asegura que, ante el riesgo, el Estado espa\u00f1ol no decida suspender la autonom\u00eda catalana antes de dejar que se celebren unas elecciones que puedan leerse en clave plebiscitaria.<\/p>\n<p>No nos enga\u00f1emos m\u00e1s convenci\u00e9ndonos de que, tal y como estamos e incluso tal y como \u00edbamos durante la primera etapa del Proceso, podr\u00edamos convertir unas elecciones en plebiscitarias y ganarlas f\u00e1cilmente. Y no es s\u00f3lo por la falta de entendimiento entre los partidos independentistas, sino tambi\u00e9n porque la evoluci\u00f3n del comportamiento electoral desde 2010 hasta 2017 nos demuestra que, hablando de votos, la distancia entre el bloque independentista y el unionista se ha ido reduciendo a medida que aumenta la participaci\u00f3n, hasta el punto de que el conglomerado ICV\/Comunes\/Podemos\/Sumar se convierte en el peque\u00f1o peso que inclina la balanza hacia uno u otro lado.<\/p>\n<p>La fotograf\u00eda m\u00e1s v\u00e1lida la tenemos del resultado de las elecciones del 21-D de 2017, con una participaci\u00f3n de poco m\u00e1s del 79% (s\u00f3lo superada por un punto en las elecciones espa\u00f1olas de 1982). El bloque independentista tuvo 2,08 millones de votos, el bloque unionista 1,90 y los herederos de ICV tuvieron 0,32 millones. Las elecciones posteriores ya no ofrecen datos fiables porque la participaci\u00f3n ha bajado m\u00e1s de 25 puntos y afecta de forma desigual a ambos bloques, especialmente al independentista. Si a esto le a\u00f1adimos que el \u00edndice actual del censo electoral sobre el total de poblaci\u00f3n (71,67%) es el m\u00e1s bajo de toda la serie (1980-2024), cuando la media es del 75,96% y el m\u00e1s alto es del 86,11% (1995), podemos prever que la incorporaci\u00f3n en el censo puede aportar entre 0,35 y 1,2 millones de personas, la mayor\u00eda provenientes de las oleadas migratorias m\u00e1s recientes.<\/p>\n<p>En un panorama as\u00ed, el primer y gran reto es construir una mayor\u00eda social favorable a la independencia. Y esto requiere un &#8216;c\u00f3mo&#8217; muy diferente al de la primera etapa (v\u00e9ase el segundo art\u00edculo de esta serie), pero sin caer en el error que esto quiera decir cambiarlo todo. Toca realizar una intervenci\u00f3n quir\u00fargica que ayude a extirpar los errores -algunos liderazgos incluidos-, analizar las verdaderas causas y poner los ant\u00eddotos adecuados. Requiere un trabajo que no olvide en ning\u00fan momento dos objetivos diferentes, pero totalmente complementarios: demostrar a las personas que durante la primera etapa dieron el paso de votar opciones independentistas que el objetivo no s\u00f3lo es necesario sino que es posible y demostrar a los nuevos catalanes que el paso de dejar su tierra en busca de un futuro mejor s\u00f3lo ser\u00e1 posible en un nuevo Estado.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de la mayor\u00eda social favorable a la independencia pasa, inexorablemente, por explicar sin tapujos el pa\u00eds que tenemos y por qu\u00e9 estamos como estamos en todos los campos (vivienda, salud, ense\u00f1anza, servicios sociales, Cercan\u00edas, sueldos, paro, precariedad laboral\u2026), el pa\u00eds que necesitamos (sector a sector) y c\u00f3mo podemos hacerlo posible (las razones pol\u00edticas y econ\u00f3micas son el desatascador principal). Saber provocar la reacci\u00f3n l\u00f3gica a estas informaciones y saber canalizarlas y convertirlas en movilizaciones y en acciones constructivas ser\u00e1 la clave para construir esta mayor\u00eda social, pero planificar cuidadosamente la forma y el momento para convertir esta mayor\u00eda social en mayor\u00eda pol\u00edtica ser\u00e1 la clave de b\u00f3veda de la segunda etapa del proceso de independencia.<\/p>\n<p>Es ah\u00ed cuando entran en juego las elecciones en clave plebiscitaria. Unas elecciones que se ganar\u00e1n si se abre un proceso participativo para construir una candidatura de unidad civil y pol\u00edtica, de abajo a arriba, que convierte esta mayor\u00eda social en una mayor\u00eda pol\u00edtica que se exprese en las urnas.<\/p>\n<p>C\u00f3mo construir esta candidatura hace necesario acabar la serie con un quinto art\u00edculo. Un quinto art\u00edculo que apuntar\u00e1 los principales elementos que se tendr\u00e1n que considerar en la fase del desenlace, despu\u00e9s de instaurar la Rep\u00fablica catalana, en el proceso constituyente y, una vez aprobadas las constituciones catalanas, el proceso a seguir para el reconocimiento internacional del nuevo Estado.<\/p>\n<p>Como dec\u00eda al principio, la independencia llegar\u00e1 cuando hayamos creado las condiciones adecuadas para instaurar la Rep\u00fablica y mantenerla. El momento no llegar\u00e1 nunca si no lo provocamos y sabemos c\u00f3mo actuar, con las m\u00ednimas improvisaciones necesarias.<\/p>\n<p>______________<\/p>\n<p>Pere Pug\u00e8s i Dorca es coimpulsor de la Conferencia Nacional por el Estado propio y cofundador de la ANC<\/p>\n<p>El camino hacia la independencia (y 5): El embate definitivo<\/p>\n<p>Pere Pug\u00e8s<\/p>\n<p>Este art\u00edculo cierra la serie comenzada con el art\u00edculo &#8216;D\u00f3nde estamos&#8217; y seguida por los que llevaban el t\u00edtulo de &#8216;C\u00f3mo&#8217;, &#8216;Qui\u00e9n&#8217; y &#8216;Cu\u00e1ndo&#8217;. En cinco semanas he intentado dibujar el camino hacia la independencia en una segunda etapa en la que muchos indicadores nos dicen que estamos empezando.<\/p>\n<p>Una segunda etapa que debe centrarse en construir una mayor\u00eda social que se d\u00e9 cuenta de que, sin un Estado propio, las posibilidades de progreso social, pol\u00edtico, cultural y econ\u00f3mico se reducen al m\u00ednimo. Por tanto \u2013aprovechando un momento determinado\u2013 esta mayor\u00eda social debe convertirse en mayor\u00eda pol\u00edtica y decidir su futuro, el de sus hijos y nietos, en definitiva el futuro del pa\u00eds. Y este momento debe provocarse y, por tanto, prepararse.<\/p>\n<p>Estamos en una etapa convulsa donde el proceso de independencia no es una causa sino una consecuencia, como reacci\u00f3n a una situaci\u00f3n global que est\u00e1 cambiando, negativamente, las condiciones de vida de pr\u00e1cticamente toda la poblaci\u00f3n catalana, sea cual sea su origen nacional.<\/p>\n<p>Si form\u00e1ramos parte de un Estado que aplicara los principios democr\u00e1ticos de los que se jacta, podr\u00edamos creer que acabar\u00edamos celebrando un refer\u00e9ndum de autodeterminaci\u00f3n como han autorizado otros pa\u00edses realmente democr\u00e1ticos (Canad\u00e1, Reino Unido, Francia\u2026), pero tenemos suficientes muestras -hist\u00f3ricas y recientes- que esto parece inviable por completo. Pese al aparente debilitamiento del independentismo, el voto favorable en un refer\u00e9ndum acordado tiene una ventaja sustancial en las encuestas, las que se publican y las que no. Si el trato que recibimos de este Estado fuera otro, podr\u00edamos poner paciencia e ir insistiendo, pero los indicadores sobre el bienestar de la mayor parte de la ciudadan\u00eda catalana y sobre el futuro de los principales elementos que conforman nuestro pa\u00eds (lengua, cultura, econom\u00eda\u2026) hacen que tengamos prisa, mucha prisa, por tener nuestro Estado propio.<\/p>\n<p>Por tanto, s\u00f3lo tenemos una v\u00eda, necesariamente democr\u00e1tica, para demostrar que queremos tener nuestro propio Estado: una mayor\u00eda pol\u00edtica, expresada en las urnas. Las lecciones aprendidas en la primera etapa y, sobre todo, las aprendidas en este largo y tortuoso per\u00edodo que va de octubre de 2017 hasta ahora, nos ense\u00f1an que ser\u00e1 tan importante convertir unas elecciones en plebiscitarias como preparar la defensa de la nueva legalidad en el caso de ganarlas y, en consecuencia, instaurar la Rep\u00fablica catalana. Pero esto \u00faltimo debe hacerse sin meter ruido, con toda la discreci\u00f3n necesaria para poder ser efectivo. Por tanto, nos centraremos en las elecciones plebiscitarias.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les? Las que tengan una lectura inequ\u00edvoca. Por tanto, descartamos las municipales. Con la diversidad de opciones independentistas, el precedente de 1931 no nos sirve. Parece evidente que las elecciones catalanas ser\u00edan el marco ideal (y hay que trabajar en este horizonte) pero, no podemos descartar las espa\u00f1olas (ser\u00eda la suma de los resultados de las cuatro circunscripciones catalanas) ni las europeas (a pesar de la circunscripci\u00f3n \u00fanica de todo el Estado) espa\u00f1ol, los resultados se conocen por provincias y, al mismo tiempo, permitir\u00edan conocer el apoyo en el resto del Estado, especialmente en el Pa\u00eds Valenciano y las Islas). Centr\u00e1ndonos en las catalanas el horizonte de 2027 puede ser un plazo razonable, con el fin de la legislatura espa\u00f1ola actual y un gobierno socialista en Catalu\u00f1a que podr\u00eda quedarse sin los apoyos necesarios para mantenerse. En cualquier caso, ser\u00eda relativamente f\u00e1cil trasladar las propuestas a cualquiera de las otras dos opciones en el caso, m\u00e1s que probable, de que se interviniera nuevamente la autonom\u00eda catalana para evitar unas elecciones si las encuestas anunciaran la posibilidad de una mayor\u00eda absoluta independentista.<\/p>\n<p>Ahora, el principal problema proviene m\u00e1s del interior del movimiento independentista que de las circunstancias externas. No hace falta insistir en las luchas fratricidas entre partidos, pero \u00e9ste es el principal escollo, ya que para asegurar una lectura inequ\u00edvoca de los resultados s\u00f3lo tiene que haber una candidatura independentista que, en su programa, plantee la lectura plebiscitaria de las elecciones y proponga un \u00fanico punto: la inmediata instauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica catalana si esta candidatura recibe el apoyo de la mayor\u00eda absoluta de votantes. Y cuidado de no cometer el mismo error que en 2015: los votos en contra ser\u00e1n los de los partidos que se opongan a la independencia y los que no se definan, deben ser contabilizados como abstenci\u00f3n (en clave plebiscitaria).<\/p>\n<p>Para conseguir una lista que sea reconocida por todo el mundo como su lista, ser\u00e1 necesario contentar a todas las partes, fundamentalmente votantes y partidos. La mayor\u00eda de votantes, cr\u00edticos con los partidos, estar\u00e1n encantados con unas elecciones primarias para elegir los candidatos, y si estas elecciones se hacen por circunscripciones peque\u00f1as, de proximidad, definidas por un n\u00famero similar de votantes (por ejemplo, regionales, comarcales o municipales -en Barcelona, \u200b\u200bde distrito), y los candidatos se comprometen a abrir una oficina electoral en el territorio que representen y, adem\u00e1s, pueden ser revocados en el caso de incumplimiento de sus compromisos electorales, seguro que ning\u00fan voto independentista se quedar\u00e1 en casa.<\/p>\n<p>\u00bfY los partidos? Los partidos podr\u00edan presentar sus candidatos en cada circunscripci\u00f3n, compitiendo con independientes. Podr\u00edan formar una coalici\u00f3n para dar cobertura legal y medi\u00e1tica (el reparto del tiempo en los medios p\u00fablicos es importante) a esta candidatura y podr\u00edan nombrar los candidatos de reserva, por si no se logra el objetivo y se entra en una legislatura normal. En este caso, los electos escogidos podr\u00edan (\u00bfdeber\u00edan?) presentar su renuncia al esca\u00f1o. Y una parte nada menor: al ser una coalici\u00f3n, los partidos se repartir\u00e1n las asignaciones econ\u00f3micas seg\u00fan los resultados obtenidos. Parece una operaci\u00f3n de ganancia-ganancia que deber\u00eda profundizarse. Tenemos tiempo para ello, porque esto s\u00f3lo debe formar parte de uno de los proyectos para conseguir las condiciones adecuadas para instaurar la Rep\u00fablica. (No estar\u00eda mal tramitar una ILP en esta l\u00ednea para ver si el Parlament de Catalunya est\u00e1 pleno de patriotas que quieren la mejor ley electoral para su pa\u00eds). Sea as\u00ed, o no, nada impide confeccionar una candidatura siguiendo este planteamiento y despu\u00e9s adaptar la composici\u00f3n definitiva de la lista a la impuesta, anacr\u00f3nica y nefasta estructura provincial.<\/p>\n<p>El Parlamento surgido de unas elecciones plebiscitarias deber\u00eda constituirse en Asamblea Nacional provisional, con car\u00e1cter constituyente, y tener como primer objetivo la confecci\u00f3n de un proyecto de Constituciones Catalanas que se someta a refer\u00e9ndum, para pasar posteriormente a la disoluci\u00f3n de la asamblea constituyente y convocar las primeras elecciones de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Si el proyecto constitucional est\u00e1 preparado y debatido por la poblaci\u00f3n en el per\u00edodo previo a la instauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica, el proceso constituyente puede ser relativamente r\u00e1pido, -\u00bfde 8 a 12 meses?\u2013 y tener construida la definitiva estructura institucional de la Rep\u00fablica pocos meses despu\u00e9s. Si el pa\u00eds ha sabido defender la nueva legalidad y todo funciona con cierta normalidad durante el proceso constituyente, habr\u00e1 llegado el momento de pedir y recibir los primeros reconocimientos internacionales e instar al gobierno espa\u00f1ol a negociar el reparto de activos y pasivos. Pero no nos precipitamos. Vayamos paso a paso y avancemos con solidez, mostrando y demostrando que hemos aprendido las lecciones de la primera etapa.<\/p>\n<p>Queda mucho camino por recorrer y hay que reanudar la ruta. Los procesos congresuales de los partidos, la celebraci\u00f3n, de la 2\u00aa Conferencia nacional por el Estado propio el pr\u00f3ximo 10 de noviembre (www.mxi.cat) y la celebraci\u00f3n de la Asamblea General Extraordinaria de la ANC, el pr\u00f3ximo mes de enero, para aprobar su nueva hoja de ruta deben servir para reagrupar fuerzas y acordar una estrategia compartida.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 dif\u00edcil, cometeremos errores, pero lo conseguiremos porque como dec\u00eda el subt\u00edtulo del libro &#8216;Moments estelars de Catalunya&#8217; (Joan Bosch, La Campana), \u00abLo consiguieron porque no sab\u00edan que era imposible\u00bb.<\/p>\n<p>________________________<\/p>\n<p>Pere Pug\u00e8s i Dorca es co-impulsor de la Conferencia Nacional por el Estado propio y co-fundador de la ANC<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con los recortes del Estatut de 2006 y la sentencia del TC de 2010, se puso punto final a la interpretaci\u00f3n catalana de la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola de 1978, que part\u00eda de un crecimiento progresivo de la autonom\u00eda pol\u00edtica. 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