{"id":61344,"date":"2024-02-28T19:38:19","date_gmt":"2024-02-28T18:38:19","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=61344"},"modified":"2024-02-28T19:38:19","modified_gmt":"2024-02-28T18:38:19","slug":"la-hora-de-la-verdad-es-nunca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/","title":{"rendered":"La hora de la verdad es nunca"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"880\" height=\"495\" class=\"wp-image-61345\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de.jpeg\" alt=\"Tejero irrumpe en el Congreso, el 23 de febrero de 1981.\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de.jpeg 880w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de-300x169.jpeg 300w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de-768x432.jpeg 768w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de-696x392.jpeg 696w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de-747x420.jpeg 747w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p><em>Tejero irrumpe en el Congreso, el 23 de febrero de 1981.<\/em><\/p>\n<p>Escribo este art\u00edculo con la impresi\u00f3n de que ser\u00e1 le\u00eddo con m\u00e1s inter\u00e9s por aquellos que el 23 de febrero de 1981 vivimos, y guardamos en la memoria, el golpe de estado que protagonizaron militares y guardias civiles rebeldes aterrorizando a una gran parte de la ciudadan\u00eda durante las horas en que pareci\u00f3 que iba a resultar exitoso. Carlos Fonseca fue uno de aquellos testigos. Periodista y escritor de obras de ficci\u00f3n y ensayo, autor entre otros \u00e9xitos de Las trece rosas rojas llevado al cine, nos presenta ahora su \u00faltimo libro 23 F, La farsa, Historia de una investigaci\u00f3n ama\u00f1ada\u201d (Ed. Plaza y Jan\u00e9s).<\/p>\n<p>Fonseca nunca se crey\u00f3 la versi\u00f3n de los hechos declarados como verdad de lo ocurrido, recogidos en las sentencias con las que se dio el carpetazo judicial y pol\u00edtico a la asonada militar. La versi\u00f3n oficial ten\u00eda un prop\u00f3sito no declarado: que la historia fuese lo que deb\u00eda ser y no la que realmente fue, para que nadie pusiera en duda el papel que jugaron las instituciones del momento y las personas que las representaban, en torno a las cuales se construy\u00f3 una aureola de dignidad no siempre merecida y en muchos casos injustificada. En consecuencia, despu\u00e9s de una instrucci\u00f3n predeterminada que dur\u00f3 apenas cuatro meses, se concluy\u00f3 que los treinta y dos militares y el \u00fanico civil encausados fueron los \u00fanicos responsables de un golpe que fracas\u00f3 por la intervenci\u00f3n decidida del rey Juan Carlos I y la lealtad inquebrantable del Ej\u00e9rcito a la Constituci\u00f3n. Y esa fue la verdad judicial, sin profundizar en la responsabilidad de los 288 guardias que asaltaron el Congreso; que otros 154 miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado tuvieran contactos de diversa intensidad con los alzados; as\u00ed como otros 114 civiles y militares que aparec\u00edan citados en las conversaciones telef\u00f3nicas intervenidas.<\/p>\n<p><strong>Solo 33 procesados<\/strong><\/p>\n<p>En ninguno de los 15.000 folios que engrosaban el sumario se inform\u00f3 sobre pesquisa policial alguna de investigaci\u00f3n del resto de los se\u00f1alados. El juez instructor, general togado Jos\u00e9 Mar\u00eda Garc\u00eda Escudero, con la aquiescencia del presidente de gobierno Leopoldo Calvo Sotelo y del propio rey, estuvieron de acuerdo en limitar las responsabilidades penales a los mandos m\u00e1s significados del golpe. El instructor consider\u00f3 que 33 procesados era una cifra intermedia entre la impunidad de no acusar a nadie y el delirio, as\u00ed lo llam\u00f3, de acusar a todos aquellos que realmente hab\u00edan intervenido en la intentona, incluidos los altos mandos militares que se mantuvieron a la espera hasta que el golpe finalmente fracas\u00f3. El militar es cauteloso y miedoso ante situaciones que ponen en peligro su carrera, es decir su medio de vida. Valga, por todos, el caso de Francisco Franco, militar rebelde solo dispuesto a iniciar una guerra si previamente ten\u00eda asegurada su paz econ\u00f3mica. Franco, a quien el general golpista Emilio Mola llamaba despectivamente \u201cMiss Canarias\u201d por sus titubeos en los preparativos del golpe de estado del 18 de julio de 1936, se sum\u00f3 al alzamiento una vez que el banquero Juan March, financiero de la sublevaci\u00f3n, garantiz\u00f3 para \u00e9l y a su familia un buen retiro en caso de fracaso. La otra cara de la moneda, la del fracaso de una intentona, es el precedente del general Sanjurjo, cabeza del primer golpe de estado contra la Rep\u00fablica en 1932. Interrogado por el juez militar sobre con qu\u00e9 fuerzas contaba para el empe\u00f1o, le contest\u00f3: \u201cSi hubiera triunfado, con todo el mundo, usted el primero, pero como fracas\u00e9, con nadie\u201d.<\/p>\n<p>Esa lecci\u00f3n la ten\u00edan bien aprendida los generales titubeantes a la espera de que lado ca\u00eda la moneda mientras que el golpe del 23-F se desarrollaba. Muchos sab\u00edan de los preparativos, casi todos eran partidarios de \u201cun golpe de tim\u00f3n\u201d para \u201cacabar con el terrorismo y enderezar la nave del estado escorado por las reivindicaciones auton\u00f3micas y la incapacidad de un presidente, Adolfo Su\u00e1rez\u201d, constantemente denostado por el rey. Pero todos a la chita callando. Nada m\u00e1s falso que lo que escribi\u00f3 el juez instructor para justificar el escaso n\u00famero de acusados a la vista de la magnitud de los hechos: \u201cen toda rebeli\u00f3n los hechos suelen desarrollarse a la vista de todos, y corrientemente no pueden estar m\u00e1s claros\u201d. Claro, siempre y cuando se aparte la vista de la trastienda, normalmente nueve d\u00e9cimas partes de lo que queda visible, proporci\u00f3n iceberg podr\u00edamos decir. Una gran parte de los generales dud\u00f3 en un principio. Seg\u00fan cuenta en sus memorias Alberto Oliart, ministro de Defensa posterior al golpe, solo tres de los once capitanes generales fueron leales a la Constituci\u00f3n: Quintana Lacaci (Madrid, I Regi\u00f3n Militar), Polanco Mejorada (Burgos, VI R.M.) y Delgado \u00c1lvarez (Granada, IX R.M.). El resto se mantuvo a la espera de los acontecimientos, como el mismo rey, de manera que todos, constitucionalistas, golpistas y dubitativos, cre\u00edan ser leales a la corona. Lo que, parad\u00f3jicamente, era cierto porque el propio rey, jugando con las tres barajas \u2013lo que en la historia de Espa\u00f1a llaman borbonear\u2013 no supo con qu\u00e9 carta quedarse hasta que concluy\u00f3 que el golpe hab\u00eda fracasado.<\/p>\n<p>El impulsivo y arrogante Jaime Milans del Bosch, capit\u00e1n general de Valencia (III R.M.), era un mon\u00e1rquico franquista y como el propio general Alfonso Armada, cabeza del golpe, exmiembro de la Divisi\u00f3n Azul (voluntarios pronazis desplegados contra el Ej\u00e9rcito Rojo en la II Guerra Mundial). L\u00edder indiscutido de la Divisi\u00f3n de Infanter\u00eda Motorizada \u201cMaestrazgo n\u00ba 3\u201d que cumpli\u00f3 sus \u00f3rdenes sin titubear, ocup\u00f3 Valencia con carros de combate. El golpe en Valencia se puso en marcha a las 7 de la tarde del domingo 22 de febrero coordinado por el coronel Ib\u00e1\u00f1ez Ingl\u00e9s, hombre de confianza de Milans del Bosch. Ib\u00e1\u00f1ez Ingl\u00e9s redact\u00f3 el bando militar tomando como referencia la declaraci\u00f3n del estado de guerra proclamado por el general Emilio Mola el 19 de julio de 1936 en Pamplona. En realidad no se esforz\u00f3 mucho, pues result\u00f3 una copia de aquel. Militarizaba los servicios p\u00fablicos, prohib\u00eda las huelgas siendo considerado sedici\u00f3n el abandono del puesto de trabajo, quedaban proscritas las actividades p\u00fablicas y privadas de los partidos pol\u00edticos, las reuniones de m\u00e1s de cuatro personas, establec\u00eda el toque de queda de nueve de la noche a seis de la ma\u00f1ana y somet\u00eda a la jurisdicci\u00f3n militar en juicio sumar\u00edsimo a los que se opusieran a los agentes de la autoridad o injuriaran al personal militar. La acci\u00f3n estaba sincronizada con la toma del Congreso, el gobierno en pleno y todos los diputados presentes, por una fuerza de guardias comandada por el teniente coronel Antonio Tejero Molina, quien hab\u00eda conocido de primera mano los embates de ETA cuando desempe\u00f1aba la funci\u00f3n de jefe en Gipuzkoa del instituto armado. Insubordinado persistente, fue varias veces sancionado y lleg\u00f3 a planificar la Operaci\u00f3n Galaxia (antecedente del 23-F) junto al capit\u00e1n Ricardo S\u00e1enz de Ynestrillas por la que ambos fueron condenados a penas leves.<\/p>\n<p>El asalto al Congreso pill\u00f3 \u00bfpor sorpresa? a casi todos. \u201cEx notitia victoria\u201d (Saber para vencer), era el lema del CESID (Centro Superior de Informaci\u00f3n de la Defensa, antecedente del CNI, servicios secretos espa\u00f1oles). Preguntados durante la instrucci\u00f3n de la causa dijeron, aunque los rumores estaban en todas partes, que no ten\u00edan noticia cierta del golpe. Pero algunos de sus hombres hicieron algo m\u00e1s grave que no enterarse. Al menos dos de sus agentes intervinieron directamente. El capit\u00e1n G\u00f3mez Iglesias, coordinador de las fuerzas que tomaron el Congreso, y el comandante Jos\u00e9 Luis Cortina (luego absuelto, sin que el fiscal recurriera), pieza clave en el contacto entre Armada y Tejero a quien Milans le dijo que era hombre de absoluta confianza.<\/p>\n<p>Los asaltantes llegaron al Congreso en cuatro autocares alquilados por Carmen D\u00edez Pereira, esposa de Tejero. Carmen D\u00edez declar\u00f3 que, en noviembre de 1980, en el transcurso de un acto en el Hotel Ar\u00e1nzazu de Bilbao, convenci\u00f3 a un tal Sede\u00f1o, veterano de la Divisi\u00f3n Azul, para que le ayudara a comprar autobuses baratos para una familia amiga vasca extorsionada por ETA que quer\u00eda montar en Madrid una empresa de transportes. Recon\u00f3zcanme que hay algo de menestral y dom\u00e9stico en la participaci\u00f3n de la mujer del guardia civil golpista; la \u201ccasa cuartel\u201d entendida como una sola cosa. La toma del Congreso fue en tropel y violenta. Treinta y ocho impactos de bala en el techo del hemiciclo cuya reparaci\u00f3n tuvo un coste estimado de 1.057.280 pesetas; empujones e intento de derribo agarrando por el cuello, entre ellos un oficial y el propio Tejero, al vicepresidente general Guti\u00e9rrez Mellado; enca\u00f1onando al director de la Guardia Civil general Aramburu Topete cuando trat\u00f3 de disuadir a Tejero de que depusiera su actitud; vejaci\u00f3n a los diputados con turnos de uso de los w\u00e1teres al albedr\u00edo de los atacantes. El capit\u00e1n Jes\u00fas Mu\u00f1ecas Aguilar, quien hab\u00eda servido en Gipuzkoa a las \u00f3rdenes de Tejero, se dirigi\u00f3 a los diputados secuestrados con su c\u00e9lebre y enigm\u00e1tico: \u201cVamos a esperar un momento a que venga la autoridad militar competente para disponer lo que tenga que ser y lo que el mismo diga a todos nosotros\u201d. Tras sus palabras se inici\u00f3 una espera seguida con miedo y aprensi\u00f3n por los parlamentarios, y un largo relajo para la mayor\u00eda de la fuerza ocupante. Las consumiciones de los guardias en la barra del bar del Congreso ascendieron a un importe de 200.021 pesetas, en detalle: 4 botellas de champ\u00e1n Moet Chandon, 9 botellas de Nec Plus Ultra, 6 de Codorni\u00fa, 4 de whisky Chivas, ron y vodka, brandis Fundador, Lepanto, Torres, ginebras Beefeater, Larios, MG, barras de chorizo, latas de esp\u00e1rragos, tarras de ahumados, 26 kilos de naranjas, 22 paquetes de pan de molde, tabaco por 58.400 pesetas. Incluso dejaron entre 4.000 y 5.000 pesetas de propina, como acredit\u00f3 Juan Cejudo del servicio de Intendencia del Congreso dando parte de las facturas. La alegr\u00eda del gasto y la largueza de la propina constituyen una buena prueba de la celebraci\u00f3n de antemano por parte de los asaltantes de un triunfo que daban por seguro.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en la Divisi\u00f3n Acorazada Brunete n\u00ba 1 acantonada en Madrid, tanto Guillermo Quintana Lacaci, capit\u00e1n general de la I Regi\u00f3n Militar, como el general Jos\u00e9 Juste Fern\u00e1ndez, jefe de la Divisi\u00f3n, eran ajenos a la asonada que solo conoc\u00eda el coronel Jos\u00e9 Ignacio San Mart\u00edn, principal acusado en el juicio por la fallida y ca\u00f3tica rebeli\u00f3n de la acorazada, tambi\u00e9n llamada Gran Unidad por su potencia de fuego. Con el despliegue de las tropas iniciado, Juste telefone\u00f3 a el palacio de la Zarzuela para comprobar si, como le hab\u00edan transmitido sus subordinados, el general Alfonso Armada \u2013pivote sobre el cual converg\u00edan todos los conspiradores\u2013, se encontraba all\u00ed para comandar el golpe junto al rey (al que el propio Armada calificaba de voluble y que por tanto precisaba de su asistencia presencial).<\/p>\n<p><strong>El fracaso del golpe <\/strong><\/p>\n<p>Esa conversaci\u00f3n result\u00f3 determinante para el devenir del golpe en Madrid. El general Sabino Fern\u00e1ndez Campo secretario de la Casa Real le contest\u00f3: \u201cNi est\u00e1 ni se le espera para nada\u201d. La contundencia del asistente real motiv\u00f3 que Quintana Lacaci ordenase el inmediato repliegue y acuartelamiento de las unidades movilizadas. As\u00ed y todo, el rey dio el visto bueno para que Armada se reuniera con Tejero en el Congreso para negociar una salida pol\u00edtica, siempre que no se hiciera en su nombre. La gesti\u00f3n result\u00f3 fallida por no aceptar Tejero otra autoridad que la de Milans del Bosch y menos a\u00fan el gobierno de salvaci\u00f3n nacional que Armada le propon\u00eda encabezado por el mismo y con ministros socialistas y comunistas incluidos. La falta de acuerdo entre Tejero y Armada durante su encuentro en el Congreso, entre las 24 horas del d\u00eda 23 y las 1,15 del 24, propici\u00f3 el fracaso del golpe. Precisamente a la 1,14, se emiti\u00f3 por TVE el mensaje del rey condenando el golpe y ordenando la vuelta a los cuarteles de las unidades desplegadas. Nunca sabremos con exactitud lo que Tejero y Armada hablaron, solo podemos hacernos una idea por medio de sus declaraciones judiciales con versiones diametralmente opuestas. Armada propuso un gobierno presidido por \u00e9l y con Felipe Gonz\u00e1lez, M\u00fagica Herzog y Sol\u00e9 Tura entre otros. El juez Garc\u00eda Escudero de Tejero concluy\u00f3 sobre el estado de \u00e1nimo de Tejero que \u201csu apreciaci\u00f3n es que le hab\u00edan dejado solo\u201d. Eso mismo dijo su familia: \u201c\u00a1Le han dejado tirado como una colilla! \u00a1Te han dejado otra vez solo, papa\u00edto!\u201d (conversaci\u00f3n telef\u00f3nica grabada entre Carmen Diez y Tejero); \u201cLo que quer\u00eda es cargarse las provincias vascongadas (sic) y acabar con el terrorismo. Luego se ha echado para atr\u00e1s todo el mundo\u201d (Ram\u00f3n \u2013Moncho\u2013 Tejero, a Marisa \u2013mujer de Bilbao\u2013). Ambas conversaciones grabadas fueron aportadas al sumario, al igual que todo el resto de cintas y transcripciones de las conversaciones telef\u00f3nicas, pieza separada al rollo n\u00ba 2, que el juez instructor calific\u00f3 de irrelevantes. \u00a1Incre\u00edble! La vista del juicio acab\u00f3 con la absoluci\u00f3n de 11 de los procesados y la condena de los 22 restantes. Milans y Tejero a treinta a\u00f1os con petici\u00f3n del Tribunal militar para reducir la \u201crigurosidad\u201d de la pena a 20 a\u00f1os por medio de indulto. Los generales Armada y Torres Rojas fueron condenados a 6 a\u00f1os cada uno. La benevolencia del tribunal llev\u00f3 a la fiscal\u00eda a recurrir la sentencia, y el Tribunal Supremo (jurisdicci\u00f3n civil) en sentencia de 22 de abril de 1983 elev\u00f3 las penas. Armada fue condenado a 30 a\u00f1os, Torres Rojas a doce, Ib\u00e1\u00f1ez Ingl\u00e9s a diez y as\u00ed sucesivamente doblando la pena a casi todos. Cumplieron efectivamente entre seis y doce a\u00f1os de prisi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La ley de secretos <\/strong><\/p>\n<p>Han transcurrido cuarenta y tres a\u00f1os y apenas conocemos la punta del iceberg golpista. \u00bfQu\u00e9 participaci\u00f3n real tuvieron los ocho capitanes generales que no se opusieron al golpe desde su inicio? \u00bfY los empresarios, y directores de medios de comunicaci\u00f3n grabados en las cintas incorporadas al sumario y nunca investigados? \u00bfY el rey Juan Carlos, sus conversaciones con Milans, Armada, y el resto de oficiales generales, de las cuales la Casa real dijo no tener grabaciones? La rebeli\u00f3n fue mucho m\u00e1s extensa de lo que fij\u00f3 la sentencia como verdad hist\u00f3rica. As\u00ed lo reconoci\u00f3 Joseph Luns, secretario general de la OTAN, quien el 16 de abril de 1981, apenas dos meses despu\u00e9s de ocurridos los hechos, en una conversaci\u00f3n con George Bush (padre) \u2013vicepresidente con Ronald Reagan\u2013 dijo: \u201cAhora tenemos pruebas de que el intento de golpe de Estado contra la democracia espa\u00f1ola era mucho m\u00e1s grave de lo que se pens\u00f3 en un principio\u201d. Conocemos esta declaraci\u00f3n de Luns porque parte de los informes del Departamento de Estado estadounidense han sido desclasificados. No as\u00ed la documentaci\u00f3n oficial espa\u00f1ola, a buen recaudo amparado por la franquista Ley de Secretos Oficiales de 1968 a\u00fan vigente, y la Ley de Patrimonio Hist\u00f3rico. Incluso en la Ley de Memoria Democr\u00e1tica de octubre de 2022 en cuya disposici\u00f3n final sexta se recoge el compromiso del gobierno de presentar en el plazo m\u00e1ximo de un a\u00f1o, un proyecto de ley que modifique la Ley de Secretos oficiales de tiempos de Franco, insisto. De esa manera se trata de garantizar el acceso p\u00fablico a los archivos de la Administraci\u00f3n General del Estado referidos a la Guerra Civil y a la dictadura pero quedando excluida la documentaci\u00f3n referida a la Transici\u00f3n y al golpe de Estado del 23-F. \u00c9xito para el libro de Carlos Fonseca que cuenta con detalle y rigor lo que he tratado de sintetizar con en este art\u00edculo. Fracaso para todos nosotros incapaces de torcer el brazo tanto del gobierno espa\u00f1ol actual como de los precedentes forz\u00e1ndoles a desclasificar la documentaci\u00f3n del 23-F. En Espa\u00f1a, la hora de la verdad es nunca.<\/p>\n<p>Noticias de Gipuzkoa<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Tejero irrumpe en el Congreso, el 23 de febrero de 1981. Escribo este art\u00edculo con la impresi\u00f3n de que ser\u00e1 le\u00eddo con m\u00e1s inter\u00e9s por aquellos que el 23 de febrero de 1981 vivimos, y guardamos en la memoria, el golpe de estado que protagonizaron militares y guardias civiles rebeldes aterrorizando a una gran [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":61345,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-61344","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nabarmena"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La hora de la verdad es nunca - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La hora de la verdad es nunca - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"&nbsp; Tejero irrumpe en el Congreso, el 23 de febrero de 1981. Escribo este art\u00edculo con la impresi\u00f3n de que ser\u00e1 le\u00eddo con m\u00e1s inter\u00e9s por aquellos que el 23 de febrero de 1981 vivimos, y guardamos en la memoria, el golpe de estado que protagonizaron militares y guardias civiles rebeldes aterrorizando a una gran [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2024-02-28T18:38:19+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de.jpeg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"880\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"495\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Txema Montero\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"13 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0\"},\"headline\":\"La hora de la verdad es nunca\",\"datePublished\":\"2024-02-28T18:38:19+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\\\/\"},\"wordCount\":2769,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/02\\\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de.jpeg\",\"articleSection\":[\"Nabarmena\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\\\/\",\"name\":\"La hora de la verdad es nunca - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/02\\\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de.jpeg\",\"datePublished\":\"2024-02-28T18:38:19+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/02\\\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de.jpeg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/02\\\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de.jpeg\",\"width\":880,\"height\":495,\"caption\":\"Tejero irrumpe en el Congreso, el 23 de febrero de 1981.\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La hora de la verdad es nunca\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/miren\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La hora de la verdad es nunca - Nabarralde","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La hora de la verdad es nunca - Nabarralde","og_description":"&nbsp; Tejero irrumpe en el Congreso, el 23 de febrero de 1981. Escribo este art\u00edculo con la impresi\u00f3n de que ser\u00e1 le\u00eddo con m\u00e1s inter\u00e9s por aquellos que el 23 de febrero de 1981 vivimos, y guardamos en la memoria, el golpe de estado que protagonizaron militares y guardias civiles rebeldes aterrorizando a una gran [&hellip;]","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2024-02-28T18:38:19+00:00","og_image":[{"width":880,"height":495,"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de.jpeg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Txema Montero","Tiempo de lectura":"13 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0"},"headline":"La hora de la verdad es nunca","datePublished":"2024-02-28T18:38:19+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/"},"wordCount":2769,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de.jpeg","articleSection":["Nabarmena"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/","name":"La hora de la verdad es nunca - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de.jpeg","datePublished":"2024-02-28T18:38:19+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/#primaryimage","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de.jpeg","contentUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tejero-irrumpe-en-el-congreso-el-23-de-febrero-de.jpeg","width":880,"height":495,"caption":"Tejero irrumpe en el Congreso, el 23 de febrero de 1981."},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-hora-de-la-verdad-es-nunca\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La hora de la verdad es nunca"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/miren\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61344","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61344"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61344\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61347,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61344\/revisions\/61347"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/61345"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}