{"id":58963,"date":"2023-06-22T08:57:40","date_gmt":"2023-06-22T07:57:40","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=58963"},"modified":"2023-06-22T08:57:40","modified_gmt":"2023-06-22T07:57:40","slug":"dispararse-un-disparo-en-el-pie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dispararse-un-disparo-en-el-pie\/","title":{"rendered":"Dispararse un disparo en el pie"},"content":{"rendered":"<p>La semana pasada preguntaba a qui\u00e9n beneficia, &#8216;cui prodest&#8217;, bautizar ideol\u00f3gicamente las preferencias pol\u00edticas para ejecutarlas moralmente. Hoy intentar\u00e9 responder a la pregunta. Ante todo, salta a la vista que la imposici\u00f3n de una nomenclatura descalificadora es potestad de la clase hegem\u00f3nica, en la terminolog\u00eda del comunista italiano Antonio Gramsci. Cuando la iglesia se\u00f1oreaba, persegu\u00eda a los cr\u00edticos con la etiqueta de hereje. Que esta palabra se haya ca\u00eddo del vocabulario moderno revela la p\u00e9rdida de poder social de esta confesi\u00f3n y, en consecuencia, una escasa capacidad para crear nueva doctrina y mover divergencias teol\u00f3gicas de alguna consideraci\u00f3n. Catalu\u00f1a es compulsivamente de izquierda por reacci\u00f3n a la opresi\u00f3n espa\u00f1ola, de talante absolutista independientemente de quien ocupe las instituciones. Ni los liberales de Sagasta ni los conservadores de C\u00e1novas del Castillo, con las respectivas partidas de la porra provinciales, representaban alternancia democr\u00e1tica alguna; como tampoco la representan Feij\u00f3o y S\u00e1nchez con sus respectivas partidas de la porra medi\u00e1ticas. Cuando se gobierna un pa\u00eds en beneficio de unos pocos, no puede permitirse que la gente se rebele. Si la protesta amenaza con descarrilar el programa, se combate tild\u00e1ndola de populista, de extrema derecha o de cualquier otro t\u00edtulo infamante antes de reprimirla por los medios tradicionales. No existe ninguna manera m\u00e1s eficaz de crear conformidad que propiciar una v\u00edctima a fin de que sirva de advertencia al resto. La persecuci\u00f3n contumaz del president Puigdemont; la acusaci\u00f3n de racista levantada al president Torra; la fabricaci\u00f3n no tanto judicial como medi\u00e1tica de un asunto de \u201ccorrupci\u00f3n\u201d para inhabilitar a Laura Borr\u00e0s, no ten\u00edan otro objetivo que reconducir la voluntad pol\u00edtica de la gente. En el Portal de Mar siempre hay una cabeza colgada dentro de una jaula.<\/p>\n<p>La constituci\u00f3n espa\u00f1ola, en su art\u00edculo 20, dice proteger el derecho \u201ca expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, la escritura o cualquier otro medio de reproducci\u00f3n\u201d. Y en virtud de este derecho los poderes encarcelan a cantantes, destituyen a representantes electos y castigan con a\u00f1os de c\u00e1rcel la expresi\u00f3n pac\u00edfica del sentimiento pol\u00edtico. Consignada en el punto veinte de una constituci\u00f3n que la inmensa mayor\u00eda desconoce y una minor\u00eda vulnera rutinariamente, la libertad de expresi\u00f3n se menciona por reflejo de otras constituciones democr\u00e1ticas y no por tradici\u00f3n o convicci\u00f3n. En Estados Unidos la libertad de expresi\u00f3n (y de reuni\u00f3n) es el primer derecho del &#8216;Bill of Rights&#8217;, la piedra angular de la democracia. Por eso, cuando se dice que la democracia est\u00e1 en peligro, lo que primero peligra es la libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>La libertad de expresi\u00f3n no existe para proteger las ideas dominantes ni el consenso, que no necesitan protecci\u00f3n formal, sino para garantizar que puedan proferirse las que nos repugnan. No porque se tenga que respetar el gusto de todos o dar carta blanca al desaguisado, sino porque sin libertad de palabra no hay libertad de pensamiento. Y si el pensamiento no es libre, no es posible razonar sin trabas ni enfrentarse a los problemas con voluntad de resolverlos. Sin el derecho rotundo a la expresi\u00f3n, el individuo con un criterio distinto queda a merced de la turba y la sociedad pierde un punto de vista que podr\u00eda haber sido definidor. Cada vez que se coarta ese derecho, se suspende no s\u00f3lo para el disidente sino para todos. Y esto ocurre cuando los derechos pol\u00edticos se expropian con trapicheos de baja estofa.<\/p>\n<p>El asunto de Ripoll es interesante como s\u00edntoma. No de las hordas de extrema derecha que amenazan al mundo y que en todo caso ser\u00edan el reflujo de la complacencia y engreimiento de la clase dominante, sino de la fragilidad democr\u00e1tica de los partidos del sistema (valga el ox\u00edmoron en el caso de la CUP). Fragilidad extensiva a una sociedad olvidada del sacrificio que comport\u00f3 la consecuci\u00f3n de unos derechos, tambi\u00e9n muy fr\u00e1giles, y que confunde su ejercicio con una t\u00f3mbola en la que siempre toca.<\/p>\n<p>Puesto que en Catalu\u00f1a \u201cser de derechas\u201d no es sino una inmoralidad, como afirman los comunes al sumar sus votos a los del PP para asegurar que Barcelona permanezca en manos espa\u00f1olas, en Ripoll se ha intentado dar la vuelta a las elecciones enloqueciendo la bola de ultraderechista y fascista a la se\u00f1ora Orriols. Y cuando el pacto de todos contra ella ha fracasado por una tonter\u00eda de precedencia entre ERC y Junts, se ha apresurado a anunciar una moci\u00f3n de censura antes de que el nuevo gobierno municipal se ponga a trabajar. Con el derecho de expresi\u00f3n ocurre algo curioso. Cuando la dictadura persegu\u00eda las ideas rojo-separatistas, \u201cla izquierda\u201d defend\u00eda la libertad de expresi\u00f3n. Cuando \u00abla izquierda\u00bb se ha convertido en hegem\u00f3nica se ha olvidado r\u00e1pidamente que este derecho se concibi\u00f3 para que la opini\u00f3n de una minor\u00eda desempoderada tuviera representaci\u00f3n en la esfera p\u00fablica. Y para que las ideas tengan igualdad de oportunidad de persuasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Puesto que en democracia la clase dominante debe profesar que respeta todas las ideas, se ve abocada a proclamar que existen algunas tan violentas en s\u00ed que hay que suprimirlas de ra\u00edz. Entonces entra en escena un neologismo llamado \u201cdiscurso del odio\u201d para justificar actitudes tan antidemocr\u00e1ticas como acordonar, aislar y silenciar, y se habla de una \u201csupuesta libertad de expresi\u00f3n\u201d, restringi\u00e9ndola a las opiniones compulsadas. As\u00ed se destroza preventivamente la democracia bajo capa de impedir que pueda hacerlo otro a quien se le atribuye la intenci\u00f3n. Esto es glorioso porque se juega en el equipo de los \u00e1ngeles y no puede permitirse que gane el equipo del mal.<\/p>\n<p>El discurso del odio lo practican todos los partidos. Ciudadanos no ten\u00eda otro; el PSOE lo profesa de todo coraz\u00f3n; de los comunes y sus negociados valga el ejemplo del se\u00f1or Rabell citado la semana pasada o el hist\u00f3rico discurso de Joan Coscubiela el 7 de septiembre de 2017; ERC destila un odio casi fundacional (\u00a1viva Maci\u00e0, muera Camb\u00f3!) y ahora visceral contra los \u201cconvergentes\u201d, palabra que ya no designa una formaci\u00f3n pol\u00edtica extinta sino un peyorativo esencialista sempiterno. En \u00abJunts\u00bb gastan dicterios con sabor historicista como \u00abbotiflers\u00bb, \u00abvendidos\u00bb o \u00abcaratorcidas\u00bb. El resultado es la degradaci\u00f3n del compromiso de escuchar, reflexionar y debatir con voluntad de entenderse. El respeto por los razonamientos da paso a la pasi\u00f3n de suprimir o cancelar, como se dice ahora, y la exclusi\u00f3n mutual lleva al &#8216;show&#8217; de pactos poselectorales alocados que los partidos negocian con la intenci\u00f3n no de canalizar la voluntad expresada en las urnas, sino de bloquearla. As\u00ed es como se cierran el paso unos a otros al azar de c\u00e1lculos ego\u00edstas que a menudo se revierten de un d\u00eda para otro y de instituci\u00f3n en instituci\u00f3n, exudando una falta absoluta de principios y una enorme pobreza de convicciones.<\/p>\n<p>Este espect\u00e1culo no se ha visto s\u00f3lo en Ripoll, donde \u00abla estrategia\u00bb de los partidos perdedores se reduc\u00eda a cerrar el paso a la candidatura ganadora, una agrupaci\u00f3n local que ha conseguido enfurecer a la clase hegem\u00f3nica. El pecado de la se\u00f1ora Orriols es poner sobre la mesa un problema del que esta clase no quiere ni o\u00edr hablar. Pero el espect\u00e1culo va m\u00e1s all\u00e1 de Ripoll, con una danza de pactos concebidos no para colaborar en inter\u00e9s de lo p\u00fablico sino para expulsar a los rivales de las fuentes nutritivas del erario.<\/p>\n<p>Cui prodest? Teniendo en cuenta que la inmigraci\u00f3n es competencia exclusiva del Estado, el jaleo causado por las elecciones municipales de Ripoll deber\u00eda hacer mirar m\u00e1s all\u00e1 del dedo que se\u00f1ala un problema y avistar a qui\u00e9n beneficia la trifulca. Es curioso que la emergencia de una escasa agrupaci\u00f3n pol\u00edtica en torno a un problema de radicalizaci\u00f3n que en 2017 tuvo el epicentro en Ripoll, en lugar de atenci\u00f3n ponderada de los medios reciba m\u00e1s descalificaciones y m\u00e1s viscerales que la ola de anticatalanismo del que despleg\u00f3 la formaci\u00f3n de In\u00e9s Arrimadas como primera fuerza pol\u00edtica el mismo a\u00f1o. La dispersi\u00f3n de la voluntad pol\u00edtica en cada vez m\u00e1s partidos, plataformas y candidaturas es una p\u00e9sima noticia, y en este sentido tambi\u00e9n lo es la aparici\u00f3n de Alian\u00e7a Catalana en un espacio pol\u00edtico tan centrifugado como era la Segunda Rep\u00fablica. Cuando se aspira a conquistar y colonizar, el m\u00e9todo m\u00e1s eficaz es dividir y diversificar a la v\u00edctima. Lo han hecho todos los imperios: el espa\u00f1ol en Am\u00e9rica hispana, el brit\u00e1nico en la India, el Tercer Reich comi\u00e9ndose Europa en pedazos bajo la mirada orgullosa de Chamberlain y Daladier. En los Pa\u00edses Catalanes el franquismo estimul\u00f3 una inmigraci\u00f3n \u201cinterna\u201d en intensidad y afluencia inasimilables, arroj\u00e1ndola sobre un pa\u00eds culturalmente desarmado. En el siglo XXI el asalto al \u00faltimo reducto de integraci\u00f3n de los reci\u00e9n llegados, la inmersi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, se solapa con la conminaci\u00f3n multicultural para enemistar a los catalanes e inducirlos a culpabilizarse entre ellos de la miseria pol\u00edtica com\u00fan. En lugar de buscar los motivos de uni\u00f3n, los pol\u00edticos y los medios prefieren exacerbar la disonancia y ministrar la disensi\u00f3n. En Ripoll, el enemigo a batir por el resto de partidos llamados independentistas resulta ser el 30% de ciudadanos que piden orden y legalidad para todos, y no la clase pol\u00edtica que, como en la \u00e9poca de Alejandro Lerroux, aviva la demagogia a fin de sacar provecho del desconcierto.<\/p>\n<p>VILAWEB<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La semana pasada preguntaba a qui\u00e9n beneficia, &#8216;cui prodest&#8217;, bautizar ideol\u00f3gicamente las preferencias pol\u00edticas para ejecutarlas moralmente. 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