{"id":54505,"date":"2022-06-14T11:29:48","date_gmt":"2022-06-14T10:29:48","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=54505"},"modified":"2022-06-14T11:29:48","modified_gmt":"2022-06-14T10:29:48","slug":"subestimar-el-factor-moral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/subestimar-el-factor-moral\/","title":{"rendered":"Subestimar el factor moral"},"content":{"rendered":"<p>Cuando Rusia invadi\u00f3 Ucrania, el pasado 24 de febrero, todo el mundo cre\u00eda que el pa\u00eds sucumbir\u00eda en un par de semanas. En el interior de los tanques destruidos en las vistas de Kiiv se encontraron uniformes para el desfile triunfal. De eso hace ya tres meses. Entre tanto, los rusos han sido repelidos de la capital, aunque controlan el sudeste del pa\u00eds y avanzan en el Donbass. El resultado de la guerra es incierto, pero cada d\u00eda que pasa aleja a Rusia de la victoria y ahora es Putin quien propone reanudar las negociaciones con Kiiv. Aunque Rusia retenga a Crimea y anexione una parte del Donbass, los ucranianos habr\u00e1n salvado algo m\u00e1s valioso que la integridad territorial: la soberan\u00eda. Esto no lo entienden quienes con sospechosa equidistancia presionan para abortar las sanciones y detener la entrega de armas a los ucranianos. Hay algo inmoral en un pacifismo que sacrifica la existencia de un pueblo a un ideal pasajero.<\/p>\n<p>En Catalu\u00f1a, quienes todav\u00eda defienden la no injerencia har\u00edan bien en recordar el pacto de no intervenci\u00f3n en la guerra civil espa\u00f1ola. De ese acuerdo sali\u00f3 la Segunda Guerra Mundial, la divisi\u00f3n del continente en bloques antag\u00f3nicos y la entronizaci\u00f3n de Espa\u00f1a como vig\u00eda de Occidente. Los catalanes todav\u00eda pagamos sus consecuencias.<\/p>\n<p>El embargo de armas a la rep\u00fablica espa\u00f1ola la decidieron los sensatos. Tan ileg\u00edtimos eran el golpe de estado como la revoluci\u00f3n que prendi\u00f3 yesca, y por lo pronto eran asuntos internos. En t\u00e9rminos de estado, no hab\u00eda ninguna raz\u00f3n para apear a una rep\u00fablica que se tambaleaba de crisis en crisis sin conseguir anclarse en una voluntad propiamente nacional. Sin embargo, hab\u00eda una situaci\u00f3n internacional a tener en cuenta, pero ni la intervenci\u00f3n de las potencias fascistas consigui\u00f3 que las democracias levantaran el embargo. Los hombres razonables de veintisiete pa\u00edses (veinticuatro excluyendo a Alemania, Italia y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica), los Stanley Baldwin, los Leon Blum, los Franklin D. Roosevelt y la Liga de las Naciones en conjunto abandonaron la rep\u00fablica a una suerte infalible. Alemania ganaba tiempo para rearmarse y un Estado clientelar en la puerta del Mediterr\u00e1neo. Poco falt\u00f3 para que la alianza entre deudor y acreedor resultara letal para los brit\u00e1nicos. Hitler habr\u00eda tenido bastante con apretar a Franco en el pulso de Hendaya para tomar Gibraltar y apretar el nudo que estrangulaba a Inglaterra.<\/p>\n<p>En verano de 1940 los juiciosos de aquella isla cre\u00edan imposible ganar la guerra a los alemanes. La prudencia aconsejaba buscar la paz a cualquier precio. Pero la pol\u00edtica de apaciguamiento no hizo sino alentar a Hitler. Una vez ocupada Francia, la decisi\u00f3n m\u00e1s hablada era someterse a salvaguardar una apariencia de gobierno. La Francia Libre de De Gaulle era un arrebato de alborotados. En 1967 no parec\u00eda sensato que Israel reaccionara militarmente al bloqueo de los estrechos de Tiran, puesto que la coalici\u00f3n de Egipto, Siria y Jordania era notoriamente superior en fuerzas terrestres y en aviaci\u00f3n. Y eso mismo puede decirse del ej\u00e9rcito de Ho Chi Minh, enfrentado durante muchos a\u00f1os a la mayor potencia militar del planeta.<\/p>\n<p>Si los hombres razonables tuvieran siempre la \u00faltima palabra, la historia ser\u00eda diferente. Pero los sensatos suelen perder de vista un factor primordial: la importancia de la moral para los pa\u00edses, tanto en la guerra como en la paz. Este factor no suele entrar en el c\u00f3mputo de los polit\u00f3logos, pero es la fuente del carisma de las grandes figuras pol\u00edticas. Cuando Churchill pidi\u00f3 sangre, sudor y l\u00e1grimas, no propon\u00eda programa laminero alguno, pero los brit\u00e1nicos asumieron su necesidad y conservaron su libertad. El &#8216;premier&#8217; no hablaba al cerebro sino al coraz\u00f3n y las tripas. Como lo hizo cuarenta a\u00f1os m\u00e1s tarde la inflexible e inconmovible Margaret Thatcher apelando a la capacidad de sacrificio de los brit\u00e1nicos para estrangular la inflaci\u00f3n y relanzar la competitividad industrial de Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n<p>La popularidad de un estadista tan torpe como Ronald Reagan no se comprende si no se tiene en cuenta la mortificaci\u00f3n de los americanos por Vietnam, la dimisi\u00f3n de Nixon y la humillaci\u00f3n por la toma de rehenes en Ir\u00e1n. Sin duda, la imagen dom\u00e9stica de Reagan se benefici\u00f3 de la pol\u00edtica econ\u00f3mica de Paul Volcker, pero su principal activo fue restablecer la moral de victoria, aunque fuera con invasiones de cabaret como la de la isla de Grenada. Cuando Jos\u00e9 Mar\u00eda Aznar quiso imitarle invadiendo el islote de Perejil s\u00f3lo consigui\u00f3 convertirse en la caricatura de una caricatura.<\/p>\n<p>Lo que Reagan capt\u00f3 a tientas, en Catalu\u00f1a s\u00f3lo lo ha entendido Jordi Pujol, en particular el Pujol del boicot a La Vanguardia. Los pol\u00edticos de ahora no tienen ni idea de la importancia de la moral nacional. Humillados entre el palo de los tribunales y la zanahoria del cargo, arrastran la pol\u00edtica por el pedregal de la indignidad. El independentismo ret\u00f3rico desmoraliza, m\u00e1s cuanto m\u00e1s la palabra \u00abindependencia\u00bb satura su discurso. Desde el 27 de octubre de 2017, cada decisi\u00f3n y cada indecisi\u00f3n de los partidos que \u00abhacen la rep\u00fablica\u00bb derrumba el estado de \u00e1nimo de los catalanes. Y no s\u00f3lo por la carencia de moral de victoria, sino porque han renunciado a las victorias que les compromet\u00edan.<\/p>\n<p>As\u00ed como en los embalses la sequ\u00eda descubre objetos que el agua ocultaba, el baj\u00f3n de la moral revela los instintos primarios de las colectividades. Cuando la desmoralizaci\u00f3n se convierte en resentimiento, se adue\u00f1a de los corazones y en lugar de inspirar luchas solidarias convierte la frustraci\u00f3n en hostilidad contra el disidente. Sin embargo, el vac\u00edo ambiental tambi\u00e9n puede crear las condiciones para la emergencia de un pol\u00edtico capaz de reavivar la moral de un pa\u00eds desilusionado. Carisma es la capacidad de insuflar confianza en la gente a fin de que pueda confiar en s\u00ed misma. Carisma es convencerla, como Churchill el 18 de junio de 1940, de que hay una hora suprema en la que las naciones deciden su destino. \u00c9ste y no otro es el sello del genio pol\u00edtico.<\/p>\n<p>En Catalu\u00f1a, desde el Primero de Octubre, se echa de menos un discurso de tal gravedad. En cambio, abunda la palabrer\u00eda para fijar la hora m\u00e1s baja de la naci\u00f3n. En medio del griter\u00edo, sin embargo, el silencio circunspecto es un valor estimable. Hay alg\u00fan antecedente. El 27 de octubre de 2017, Carles Puigdemont, el personaje m\u00e1s carism\u00e1tico de los \u00faltimos a\u00f1os, renunci\u00f3 a emitir el discurso fundacional de la abortada rep\u00fablica. Esa renuncia permite vislumbrar la mala conciencia de un hombre sincero. De ese silencio, todav\u00eda podr\u00eda salir una esperanza; el tiempo lo dir\u00e1.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, restaurar el \u00e1nimo de un pa\u00eds vejado pide m\u00e1s que sinceridad. Pide la fe de un Churchill, de un Zelenski, de un Ho Chi Minh y, \u00bfpor qu\u00e9 no?, de un histri\u00f3n como Reagan en el esp\u00edritu de sacrificio. S\u00f3lo as\u00ed es posible decantar un equilibrio de fuerzas adverso e imponerse a un estado de \u00e1nimo contrario. El des\u00e1nimo es la principal arma del enemigo, objeto y compendio de todas las dem\u00e1s armas. Para combatirlo hay que estar convencidos de que la existencia de la naci\u00f3n es el alfa y el omega de la vida civil, esto es, de la ciudadan\u00eda digna. Quien sea capaz de encarnar esta convicci\u00f3n podr\u00e1 remover las brasas del Primero de Octubre y reavivar su llama, pues de materia no falta y una larga sequ\u00eda de indignidad y de irresoluci\u00f3n la han vuelto inflamable.<\/p>\n<p>VILAWEB<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Rusia invadi\u00f3 Ucrania, el pasado 24 de febrero, todo el mundo cre\u00eda que el pa\u00eds sucumbir\u00eda en un par de semanas. En el interior de los tanques destruidos en las vistas de Kiiv se encontraron uniformes para el desfile triunfal. De eso hace ya tres meses. Entre tanto, los rusos han sido repelidos de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":38840,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[106],"tags":[],"class_list":["post-54505","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-catalunya"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Subestimar el factor moral - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Subestimar el factor moral - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cuando Rusia invadi\u00f3 Ucrania, el pasado 24 de febrero, todo el mundo cre\u00eda que el pa\u00eds sucumbir\u00eda en un par de semanas. En el interior de los tanques destruidos en las vistas de Kiiv se encontraron uniformes para el desfile triunfal. De eso hace ya tres meses. Entre tanto, los rusos han sido repelidos de [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2022-06-14T10:29:48+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"536\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"452\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Joan Ramon Resina\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/subestimar-el-factor-moral\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/subestimar-el-factor-moral\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0\"},\"headline\":\"Subestimar el factor moral\",\"datePublished\":\"2022-06-14T10:29:48+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/subestimar-el-factor-moral\\\/\"},\"wordCount\":1335,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/subestimar-el-factor-moral\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/03\\\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg\",\"articleSection\":[\"Catalunya\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/subestimar-el-factor-moral\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/subestimar-el-factor-moral\\\/\",\"name\":\"Subestimar el factor moral - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/subestimar-el-factor-moral\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/subestimar-el-factor-moral\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/03\\\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg\",\"datePublished\":\"2022-06-14T10:29:48+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/subestimar-el-factor-moral\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/subestimar-el-factor-moral\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/subestimar-el-factor-moral\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/03\\\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/03\\\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg\",\"width\":536,\"height\":452},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/subestimar-el-factor-moral\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Subestimar el factor moral\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/miren\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Subestimar el factor moral - Nabarralde","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Subestimar el factor moral - Nabarralde","og_description":"Cuando Rusia invadi\u00f3 Ucrania, el pasado 24 de febrero, todo el mundo cre\u00eda que el pa\u00eds sucumbir\u00eda en un par de semanas. En el interior de los tanques destruidos en las vistas de Kiiv se encontraron uniformes para el desfile triunfal. De eso hace ya tres meses. Entre tanto, los rusos han sido repelidos de [&hellip;]","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2022-06-14T10:29:48+00:00","og_image":[{"width":536,"height":452,"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Joan Ramon Resina","Tiempo de lectura":"7 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0"},"headline":"Subestimar el factor moral","datePublished":"2022-06-14T10:29:48+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/"},"wordCount":1335,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg","articleSection":["Catalunya"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/","name":"Subestimar el factor moral - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg","datePublished":"2022-06-14T10:29:48+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/#primaryimage","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg","contentUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg","width":536,"height":452},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/subestimar-el-factor-moral\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Subestimar el factor moral"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/a0f064c4a38aaef1b58b785c1d4579f0","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d15af820acecdf93dd9ef2186326ae16943d999ac2e9ee425420f5b54544c99?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/miren\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54505","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54505"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54505\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54506,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54505\/revisions\/54506"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38840"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}