{"id":54385,"date":"2022-05-26T17:38:18","date_gmt":"2022-05-26T16:38:18","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=54385"},"modified":"2022-05-26T17:38:18","modified_gmt":"2022-05-26T16:38:18","slug":"la-guerra-sino-japonesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-guerra-sino-japonesa\/","title":{"rendered":"La guerra sino-japonesa"},"content":{"rendered":"<h4><strong>Le\u00f3n Trotsky<\/strong><\/h4>\n<p>TROTSY Y LA GUERRA SINO-JAPONESA<\/p>\n<p><i>Nota de MST-RD.org: La segunda guerra entre el imperialismo japon\u00e9s y China se inici\u00f3 en 1937 y se extendi\u00f3 hasta 1945, finalizando con la derrota de Jap\u00f3n a manos del bando aliado de la II Guerra Mundial. Se calcula que dej\u00f3 alrededor de veinte millones de v\u00edctimas chinas. Inicialmente, China cont\u00f3 con el env\u00edo de armamento de la URSS y Alemania, as\u00ed como asesores militares nazis, pero en 1938 los nazis cesaron sus env\u00edos de armas al acercar posiciones con el imperialismo japon\u00e9s, y la URSS redujo su apoyo a China luego del pacto estalinista-nazi de 1939. Hacia 1941 aument\u00f3 el apoyo econ\u00f3mico del imperialismo estadounidense a China y luego del ataque a los yanquis en Pearl Harbor en diciembre de ese a\u00f1o por parte de Jap\u00f3n, la guerra sino-japonesa pas\u00f3 a formar parte de la guerra mundial entre los aliados y el Eje fascista.<\/i><\/p>\n<p><i>Polemizando con sectores de izquierda que se negaban a apoyar a China ante la agresi\u00f3n imperialista japonesa, Trotsky aplic\u00f3 el m\u00e9todo marxista de apoyar al pa\u00eds colonial o semicolonial en su resistencia a la potencia imperialista y colonizadora, desechando los argumentos equivocados de quienes ve\u00edan en esa posici\u00f3n un apoyo al gobierno capitalista chino encabezado por el reaccionario de Chiang Kai-shek o una forma de hacerle el juego a imperialismos competidores de Jap\u00f3n, una potencia imperialista m\u00e1s d\u00e9bil que las europeas o que EEUU. En el siglo XXI, el socialismo marxista ha aplicado el mismo criterio al apoyar la resistencia del pueblo de Irak ante la invasi\u00f3n imperialista por parte de EEUU, sin apoyar pol\u00edticamente a la dictadura de Hussein, y m\u00e1s recientemente apoyando la resistencia ucraniana ante la invasi\u00f3n imperialista rusa sin apoyar a Zelensky.<\/i><\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<h4><i>La guerra sino-japonesa<\/i><\/h4>\n<p><i>Carta al Secretariado Internacional, 27 de octubre de 1937<\/i><\/p>\n<p>Estimados camaradas,<\/p>\n<p>Voy a responder brevemente a vuestra resoluci\u00f3n sobre Jap\u00f3n y China con mucho retraso. Este retraso se explica por el hecho que he supuesto que mis anteriores cartas sobre esta cuesti\u00f3n eran suficientes. Ahora veo que no lo eran. Algunos camaradas, inspirados por consideraciones ultraizquierdista y que quieren mantenerse m\u00e1s o menos \u201cneutrales\u201d entre Chiang Kai-shek y el Mikado, tratan ahora de replegarse a una trinchera de segunda l\u00ednea que piensan que les ofrece vuestra resoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>No tengo nada que repetir sobre ninguna parte de vuestra resoluci\u00f3n, ni incluso sobre ninguna de sus frases. Todo lo que se dice en ella es justo, pero la proporci\u00f3n entre sus diferentes partes no me parece suficientemente realista. Tenemos una guerra. El primer interrogante es: \u00bfnuestros camaradas chinos, y todos los otros junto a ellos, deben aceptarla como su guerra o rechazarla como una guerra impuesta por la clase dirigente? Los ultraizquierdistas tratan de evitar responder a este interrogante fundamental. Comienzan denunciando a Chiang Kai-chek por sus cr\u00edmenes pasados y por venir. Es una forma completamente doctrinaria de abordar la cuesti\u00f3n, posible en Nueva York (los aehleristas) o Bruselas, pero no en China ni, sobre todo, en Shangh\u00e1i. Conocemos muy bien a Chiang Kai-shek como al verdugo de los obreros. Pero este mismo Chiang Kai-chek est\u00e1 obligado hoy en d\u00eda a dirigir una guerra que es nuestra guerra. En esta guerra, nuestros camaradas deben ser los mejores combatientes. Pol\u00edticamente, tendr\u00e1n que criticar a Chiang Kai-shek, no porque haga la guerra sino porque no la hace de forma suficientemente eficaz, sin pesados impuestos sobre la clase burguesa, sin un armamento suficiente de los obreros y campesinos, etc.<\/p>\n<p>Nuestros camaradas de los diferentes pa\u00edses ignoran pr\u00e1cticamente que la principal consigna de nuestra secci\u00f3n china en el per\u00edodo precedente era: \u201cPreparad la guerra contra Jap\u00f3n\u201d. Y ten\u00edan raz\u00f3n. Ahora, nuestros camaradas chinos tienen la enorme ventaja de haber sido los protagonistas m\u00e1s vigorosos de la guerra contra Jap\u00f3n y los preparativos militares. Deben proseguir con su actividad pol\u00edtica en el mismo plano. Creo que al respecto no podemos hacer la menor concesi\u00f3n a los ultraizquierdistas que son\u2026, s\u00ed, socialpatriotas en potencia. Siguen siendo internacionalistas pasivamente, en la medida en que est\u00e1n dispuestos a rechazar \u201ctoda guerra\u201d a fin de conservar su \u201cneutralidad\u201d vigilante. Pero cuando los acontecimientos fuercen a esos camaradas a distinguir entre guerra y guerra f\u00e1cilmente podr\u00e1n deslizarse al socialpatriotismo.<\/p>\n<p>La guerra sino-japonesa constituye un ejemplo cl\u00e1sico que nos sirve para preparar a nuestros cuadros para la guerra mundial que se avecina, igual que la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola es un preciado ejemplo para la preparaci\u00f3n de nuestros cuadros para la revoluci\u00f3n internacional. All\u00ed, los bandidos imperialistas est\u00e1n metidos en un combate aislado contra un pa\u00eds semicolonial para hacer de \u00e9l un pa\u00eds completamente colonizado. El obrero japon\u00e9s debe decir: \u201cMis explotadores me han impuesto esta guerra deshonesta.\u201d El obrero chino debe decir: \u201cLos bandidos japoneses le han impuesto a mi pueblo esta guerra defensiva. Es mi guerra. Desgraciadamente la direcci\u00f3n de esta guerra est\u00e1 en malas manos. Tenemos que vigilar severamente su direcci\u00f3n y prepararnos para ocupar su lugar.\u201d Es el \u00fanico plan real de agitaci\u00f3n y propaganda.<\/p>\n<p>He escuchado el siguiente argumento: \u201cEl ej\u00e9rcito chino es un ej\u00e9rcito burgu\u00e9s, nosotros solo podemos apoyar a un ej\u00e9rcito rojo proletario.\u201d Este argumento es una expresi\u00f3n \u201cmilitarizada\u201d de la incomprensi\u00f3n de la diferencia que hay entre un pa\u00eds colonial burgu\u00e9s (semiburgu\u00e9s, semifeudal) y un pa\u00eds de esclavistas imperialistas. En tanto que ej\u00e9rcito burgu\u00e9s, el ej\u00e9rcito chino puede evidentemente reprimir huelgas obreras y revueltas campesinas en beneficio de los poseedores. Bajo todas estas circunstancias nos opondremos a \u00e9l con todos los medios. Pero en la guerra contra Jap\u00f3n este ej\u00e9rcito defiende (no lo bastante, con poca conciencia, etc.) el inter\u00e9s nacional progresista del pueblo chino. Y, en esta medida, nosotros lo apoyamos. Identificar ej\u00e9rcito chino y ej\u00e9rcito japon\u00e9s es simplemente colocar un signo \u201cigual\u201d entre opresores y oprimidos, entre los bandidos y sus v\u00edctimas.<\/p>\n<p>He escuchado tambi\u00e9n argumentos del tipo de: \u201csosteniendo esta guerra dirigida por Chiang Kai-shek contra el imperialismo japon\u00e9s le hacemos un servicio al imperialismo brit\u00e1nico y estadounidense y podemos convertirnos en su instrumento.\u201d De nuevo el ultraizquierdismo deviene un h\u00e1ndicap para la acci\u00f3n revolucionaria. Un ejemplo: en una f\u00e1brica los guardias de la compa\u00f1\u00eda atacan a los obreros, hieren y matan a varios. Los obreros est\u00e1n indignados de tal forma que los mismos faquires sindicales se ven obligados a llamar a la huelga. Nuestro ultraizquierdista aparece en escena, con el dedo levantado por encima de su cabeza a modo de advertencia: \u201cNo haremos huelga\u201d, dice, \u201cno solamente porque los dirigentes sindicales son faquires incapaces de asegurar nuestra total emancipaci\u00f3n sino tambi\u00e9n porque, con nuestra huelga, le haremos un servicio a la firma de la competencia y as\u00ed nos convertiremos en el instrumento de otro explotador.\u201d<\/p>\n<p>En el caso de una huelga los obreros s\u00f3lo podr\u00edan acoger tales argumentos con indignaci\u00f3n, Pero si se proyecta a la escala grandiosa de una guerra esta misma actitud es infinitamente m\u00e1s criminal y digna de provocar c\u00f3lera. Est\u00e1 claro que Chiang Kai-shek no puede asegurar la liberaci\u00f3n de China; pero trata de impedir que \u00e9sta sea reducida todav\u00eda m\u00e1s al esclavismo, y ello constituye un peque\u00f1o paso hacia su ulterior liberaci\u00f3n. Participaremos en ese peque\u00f1o paso con toda nuestra energ\u00eda.<\/p>\n<p>En \u00faltima instancia, es falso que \u201cayudemos\u201d a Gran Breta\u00f1a. Un pueblo que es capaz de defenderse con las armas en la mano contra un bandido ma\u00f1ana ser\u00e1 capaz de rechazar a otro. Un partido revolucionario, que comprenda esto y que ocupe consciente y valientemente su lugar a la cabeza de un pueblo que defiende los restos de su independencia, es el \u00fanico partido capaz de movilizar a los obreros durante la guerra y, tras la guerra, de quitarle el poder a la burgues\u00eda nacional.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n en Extremo Oriente, repito, es tan cl\u00e1sicamente clara que todav\u00eda hay que preguntarse de nuevo por qu\u00e9 nuestros camaradas dirigentes belgas, en un momento cr\u00edtico en el que comienza una verdadera guerra, pueden juzgar posible poner un punto de interrogaci\u00f3n sobre mi muy simple declaraci\u00f3n a la prensa: \u201cEstamos totalmente de parte de China sin abandonar nuestro programa.\u201d1 Todo nuestro trabajo anterior sobre la cuesti\u00f3n de la guerra, empezando por 1914, ten\u00eda como objetivo preparar al menos a nuestros camaradas dirigentes a enfrentarse con los ojos abiertos a toda nueva situaci\u00f3n de guerra. Sin embargo vemos desgraciadamente que, al comienzo del conflicto m\u00e1s claro y el menos discutible, algunos de nuestros amigos belgas no tienen en absoluto otro instrumento de propaganda m\u00e1s que un signo de interrogaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En una de mis anteriores cartas2 he explicado que el car\u00e1cter de la declaraci\u00f3n mencionada m\u00e1s arriba (30 de julio de 1937) se\u00f1alando el deber de los obreros chinos de participar activamente en la guerra, estaba tambi\u00e9n dictada por la toma en consideraci\u00f3n de la situaci\u00f3n espec\u00edfica a la que se enfrentan nuestros camaradas chinos. Estaba claro que los verdugos estalinistas ligados a Chiang Kai-chek tratar\u00edan de calumniar a los bolcheviques chinos present\u00e1ndolos como \u201cagentes de Jap\u00f3n\u201d. Y ahora ya ha sucedido. Los agentes de la GPU en China han enviado al \u00f3rgano en Nueva York de la GPU, el Daily Worker, una noticia anunciando una nueva impostura, esta vez en territorio chino. El internacionalismo aut\u00e9ntico no consiste en repetir frases estereotipadas en cualquier ocasi\u00f3n, sino en reflexionar sobre las condiciones y problemas de cada una de nuestras secciones a fin de facilitarles su tarea. Teniendo en cuenta la situaci\u00f3n terriblemente dif\u00edcil a la que se enfrentan nuestros camaradas chinos, el signo de interrogaci\u00f3n inadmisible de nuestro peri\u00f3dico belga constituye un error muy grave.<\/p>\n<p>Por ello no podemos hacer la menor concesi\u00f3n sobre esta cuesti\u00f3n a los ultraizquierdistas, a los centristas, a quienes dudan y ponen peros. Es preciso llevar el combate sobre esta cuesti\u00f3n hasta el final.<\/p>\n<p><b>Textos referenciados<\/b><\/p>\n<h4><i>1<\/i><i>Jap\u00f3n y China\u00a0<\/i><\/h4>\n<p><i>(30 de julio de 1937)<\/i><\/p>\n<p>Jap\u00f3n es en el presente el eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil de la cadena capitalista. Su superestructura militar-financiera descansa sobre una base de barbarie agraria semifeudal. Las peri\u00f3dicas explosiones del ej\u00e9rcito japon\u00e9s no hacen m\u00e1s que reflejar simplemente la tensi\u00f3n insoportable de las contradicciones sociales en ese pa\u00eds. El r\u00e9gimen entero solamente se mantiene gracias a la din\u00e1mica de las conquistas militares. La decapitaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito Rojo, y la influencia desmoralizadora sobre \u00e9l de una serie de procesos fabricados, le han dejado al militarismo japon\u00e9s las manos libres para nuevas aventuras.<\/p>\n<p>Los probables \u00e9xitos militares de Jap\u00f3n sobre China solo tendr\u00e1n significado en tanto que episodios hist\u00f3ricos. La resistencia de China, estrechamente ligada con el renacimiento de esta naci\u00f3n, no dejar\u00e1 de aumentar de a\u00f1o en a\u00f1o. Las dificultades en aumento de Jap\u00f3n acabar\u00e1n en una cat\u00e1strofe militar y en la revoluci\u00f3n social.<\/p>\n<p>El gobierno chino podr\u00eda impulsar un enorme entusiasmo en las masas populares y movilizarlas para la lucha contra la intervenci\u00f3n japonesa si pusiese en marcha reformas sociales serias. La experiencia pasada no nos permite alimentar ilusiones sobre el programa social del mariscal Chiang Kai-shek. Pero si existe en un mundo una guerra justa, esa es la guerra del pueblo chino contra sus opresores. Todas las organizaciones obreras, todas las fuerzas progresistas en China, sin abandonar su programa ni su independencia pol\u00edtica, deben cumplir hasta el final con su deber en la guerra de liberaci\u00f3n, independientemente de su actitud ante el gobierno de Chiang Kai-shek.<\/p>\n<p>Las actuales escaramuzas militares pueden, como m\u00e1s de una vez ha ocurrido en el pasado, verse seguidas de un compromiso putrefacto. Pero no durar\u00e1 mucho tiempo. Jap\u00f3n est\u00e1 demasiado profundamente hundido en el continente como para retroceder. El despertar nacional de China no tolerar\u00e1 capitulaciones profundas. Por su parte, la URSS no puede mantenerse durante mucho tiempo como espectador pasivo de esta gran lucha hist\u00f3rica. Los intereses de autopreservaci\u00f3n del estado sovi\u00e9tico vencer\u00e1n a los intereses de la autopreservaci\u00f3n de la actual camarilla dirigente. La URSS tender\u00e1 la mano a China y le ayudar\u00e1 en la construcci\u00f3n y armamento del ej\u00e9rcito chino. Toda la opini\u00f3n progresista mundial estar\u00e1 de parte de China. La derrota del militarismo japon\u00e9s es inevitable y se producir\u00e1 en un pr\u00f3ximo futuro.<\/p>\n<h4><i>2<\/i><i>La secci\u00f3n belga y la guerra sino-japonesa<\/i><\/h4>\n<p><i>Carta al Secretariado Internacional, 29 de septiembre de 1937<\/i><\/p>\n<p>Estimados camaradas,<br \/>\nEn La lutte ouvri\u00e8re belga del 11 de septiembre de 1937, n\u00ba 37, he encontrado reproducida mi primera entrevista a la prensa burguesa, del 30 de julio de 1937, sobre la cuesti\u00f3n de la guerra sino-japonesa. La redacci\u00f3n a\u00f1ade a la entrevista el siguiente comentario: \u201cEsta declaraci\u00f3n solo compromete al camarada Trotsky.\u201d<\/p>\n<p>Para cualquier lector informado tal lenguaje es la expresi\u00f3n de divergencias fundamentales. Ahora bien, mi entrevista no formula m\u00e1s que dos ideas: primero, que los obreros revolucionarios chinos deben participar con la mayor energ\u00eda en la guerra contra Jap\u00f3n; segundo, que durante esta lucha militar, las organizaciones obreras deben mantenerse fieles a su programa y mantener toda su independencia organizativa.<\/p>\n<p>\u00bfA cu\u00e1l de estas dos ideas se refieren las en\u00e9rgicas reservas de la redacci\u00f3n? \u00bfCree \u00e9sta que los obreros chinos deben oponerse a la defensa nacional de un pa\u00eds colonial contra el imperialismo invasor? \u00bfO cree que, por el contrario y en nombre de la defensa nacional, deben abandonar su actividad pol\u00edtica revolucionaria a la manera de los estalinistas? Me parece que debemos exigirles a nuestros camaradas dirigentes belgas una explicaci\u00f3n completamente clara al respecto.<\/p>\n<p><i>Textos tomados de Marxists.org y Grupgerminal.org<\/i><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/mst-rd.org\/2022\/05\/19\/la-guerra-sino-japonesa\/\">La guerra sino-japonesa<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Le\u00f3n Trotsky TROTSY Y LA GUERRA SINO-JAPONESA Nota de MST-RD.org: La segunda guerra entre el imperialismo japon\u00e9s y China se inici\u00f3 en 1937 y se extendi\u00f3 hasta 1945, finalizando con la derrota de Jap\u00f3n a manos del bando aliado de la II Guerra Mundial. Se calcula que dej\u00f3 alrededor de veinte millones de v\u00edctimas chinas. 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