{"id":53678,"date":"2022-03-03T12:59:17","date_gmt":"2022-03-03T11:59:17","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=53678"},"modified":"2022-03-03T19:56:51","modified_gmt":"2022-03-03T18:56:51","slug":"rusia-y-ucrania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/rusia-y-ucrania\/","title":{"rendered":"Rusia y Ucrania"},"content":{"rendered":"<p><strong>Rusia y Ucrania, historial de desencuentros<\/strong><\/p>\n<p>EMPAR REVERT<\/p>\n<p>LA VANGUARDIA<\/p>\n<p>Rusia y Ucrania fueron de la mano durante doscientos a\u00f1os, aunque siempre con una desigual relaci\u00f3n de fuerzas, la correspondiente a centro y periferia. Aquellos dos siglos arrancaron con la partici\u00f3n del actual territorio ucraniano entre rusos y austr\u00edacos a finales del XVIII, y vieron su final con la desintegraci\u00f3n de la URSS en los \u00faltimos d\u00edas del XX. En todo ese tiempo, los roces entre rusos y ucranianos han sido incontables, y as\u00ed seguir\u00edan.<\/p>\n<p>Sin embargo, las ra\u00edces m\u00e1s remotas son, de hecho, compartidas por rusos, ucranianos y bielorrusos. Como la capital de Ucrania, que lo fue en primer lugar de la Rus de Kiev, estado de entre los siglos IX y XIII que las tres nacionalidades reclaman como antepasado cultural. Tras la fragmentaci\u00f3n de la Rus, el suelo ucraniano llevar\u00eda sucesivamente los colores de distintas potencias, entre ellas, Lituania, Polonia, el Imperio otomano, el austroh\u00fangaro y Rusia.<\/p>\n<p>En 1654, en el Tratado de Perey\u00e1slav, Mosc\u00fa prometi\u00f3 a los ucranianos (el centro del pa\u00eds actual) una serie de libertades que no se materializaron. El acuerdo condujo a una guerra entre Rusia y Polonia (de la que los ucranianos se hab\u00edan emancipado) que acab\u00f3 dando a los primeros tambi\u00e9n el este de Ucrania. Qued\u00f3 una peque\u00f1a parte aut\u00f3noma en manos de cosacos bajo paraguas ruso, situada en el centro norte, hasta que Catalina la Grande decidi\u00f3 eliminarla a finales del siglo XVIII.<\/p>\n<p>La rusificaci\u00f3n<\/p>\n<p>Con el auge de los nacionalismos en la Europa del siglo XIX, Mosc\u00fa se lanz\u00f3 a rusificar sus dominios ucranianos a costa de la cultura local. La importancia de las armadas en todo el continente tambi\u00e9n se impuso en la corte rusa, que hizo del mar Negro y Crimea (poblada por Catalina la Grande con ucranianos y rusos a finales del siglo anterior) uno de sus principales teatros de operaciones navales. Esta pen\u00ednsula se convirti\u00f3, adem\u00e1s, por su costa y su clima benigno, en resort de la aristocracia rusa.<\/p>\n<p>La guerra de Crimea a mediados de aquel siglo (1853-56) fue un desastre para el Imperio ruso. Con ella, San Petersburgo pretend\u00eda ganar una salida al Mediterr\u00e1neo a trav\u00e9s de los estrechos del B\u00f3sforo y los Dardanelos, entonces pertenecientes a un Imperio otomano ya en claro declive. Francia y Gran Breta\u00f1a se aliaron con los turcos para evitar el avance ruso en un mar cuyo dominio consideraban propio. La ca\u00edda de la ciudad crimea de Sebastopol tras un sitio de casi un a\u00f1o forz\u00f3 la capitulaci\u00f3n del zar Alejandro II, pero aquella larga resistencia contra las potencias occidentales se erigi\u00f3 en un s\u00edmbolo para los rusos.<\/p>\n<p>En paralelo a los desvelos rusos en el mar Negro, tambi\u00e9n los ucranianos, a trav\u00e9s de sus \u00e9lites intelectuales, empezaron a cultivar su propio movimiento nacionalista. A finales del siglo XIX ya exist\u00edan partidos pol\u00edticos de corte nacionalista y socialista. Desencadenada la Primera Guerra Mundial, los ucranianos se vieron luchando en bandos opuestos, junto a los imperios de los que formaban parte: unos con los austroh\u00fangaros y otros con los rusos.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de territorios<\/p>\n<p>El fin de ambas potencias imperiales condujo, entre 1917 y 1920, a la aparici\u00f3n de varios estados ucranianos, que colisionaron en una guerra civil. La rep\u00fablica ucraniana que emergi\u00f3 finalmente ser\u00eda un miembro fundador de la Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialistas Sovi\u00e9ticas. Pero por el camino se dej\u00f3 una buena parte de sus l\u00edmites hist\u00f3ricos: una zona occidental pas\u00f3 a formar parte de Polonia, otra peque\u00f1a zona septentrional pas\u00f3 a Bielorrusia, y otras franjas en el este quedaron en poder de la rep\u00fablica sovi\u00e9tica rusa.<\/p>\n<p>El empe\u00f1o de Stalin en los a\u00f1os treinta por industrializar la URSS a la carrera represent\u00f3 para Ucrania una colectivizaci\u00f3n agr\u00edcola forzada. El incumplimiento de unas cuotas de producci\u00f3n totalmente irreales en las granjas colectivas se castig\u00f3 con la privaci\u00f3n de grano. Murieron de hambre en la rep\u00fablica ucraniana 10 millones de personas.<\/p>\n<p>Tras la invasi\u00f3n de Polonia en 1939, la Alemania nazi y la URSS se repartieron aquel pa\u00eds. Las antiguas zonas ucranianas quedaron en la esfera de Kiev. Era la primera vez en la historia que Ucrania quedaba unida como naci\u00f3n. Pero, tras el ataque alem\u00e1n a la URSS dos a\u00f1os despu\u00e9s, se produjeron extra\u00f1as parejas de baile.<\/p>\n<p>Hubo ucranianos de la desaparecida Polonia que se aliaron con los alemanes contra Mosc\u00fa, desatando de paso acciones de castigo contra sus antiguos connacionales. Entre los ucranianos de la URSS, que tanto hab\u00edan sufrido, se dio la bienvenida a los germanos, pero el feroz trato de estos cambi\u00f3 las tornas. En conjunto, entre cinco y ocho millones de ucranianos perder\u00edan la vida en la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Pocos meses antes del fin de la conflagraci\u00f3n, se reun\u00edan en esta ciudad de Crimea (en ese momento, parte de la rep\u00fablica sovi\u00e9tica rusa) los representantes de las potencias aliadas para repartirse sus futuras \u00e1reas de influencia. La vecina Ucrania estaba destrozada. Todav\u00eda se contar\u00edan decenas de miles de v\u00edctimas a causa de una hambruna algo posterior, adem\u00e1s de las masivas deportaciones a Siberia que Stalin orden\u00f3 como represalia.<\/p>\n<p>\u00bfNos llevamos bien?<\/p>\n<p>El sucesor de Stalin, Nikita Jruschov, familiarizado con Ucrania, abord\u00f3 una aproximaci\u00f3n entre Mosc\u00fa y Kiev en los a\u00f1os cincuenta. La cesi\u00f3n de Crimea a los ucranianos fue uno de los gestos m\u00e1s claros de esa voluntad de acercamiento. Pero lo relevante para el nivel de vida de la poblaci\u00f3n fue la inversi\u00f3n realizada para reindustrializar Ucrania.<\/p>\n<p>La rep\u00fablica se convirti\u00f3 en un \u00e1rea puntera en la industria armament\u00edstica y en alta tecnolog\u00eda. El desastre nuclear de Chern\u00f3bil en 1986, que en Ucrania afect\u00f3 a una zona habitada por m\u00e1s de dos millones de personas, fue la cruz de aquel progreso.<\/p>\n<p>Disuelta la URSS en 1991, la nueva rep\u00fablica independiente de Ucrania se ali\u00f3 con Rusia y Bielorrusia en la CEI, la Comunidad de Estados Independientes, que lleg\u00f3 a reunir a once de las quince exrep\u00fablicas sovi\u00e9ticas y en cuyo seno se negociar\u00edan acuerdos de cooperaci\u00f3n en el plano pol\u00edtico, econ\u00f3mico o de defensa (Kiev abandonar\u00eda la CEI tras la anexi\u00f3n rusa de Crimea en 2014).<\/p>\n<p>Ucrania vivi\u00f3 algunos per\u00edodos de inestabilidad, como los que llevaron en 2004 a la Revoluci\u00f3n Naranja, una serie de protestas populares contra las sospechas de corrupci\u00f3n y fraude electoral por parte del gobierno del momento.<\/p>\n<p>Pugnas por el gas<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n con su gigantesco vecino oriental y con la Uni\u00f3n Europea se convertir\u00e1 en otro de los contenciosos en el pa\u00eds, pero un detonante esencial de desencuentros fue la disputa con Rusia sobre el gas natural.<\/p>\n<p>A principios de este siglo, el 80% del gas exportado de territorio ruso a Europa pasaba por los gaseoductos ucranianos, que disfrutaban de precios especiales por servir a ese tr\u00e1fico. Tras la creencia de Mosc\u00fa de que Kiev desviaba gas para consumo propio, Rusia subi\u00f3 las tarifas a Ucrania, lo que condujo a dos crisis, en 2006 y 2009, con cortes de suministros que afectaron a varios pa\u00edses europeos.<\/p>\n<p>La Uni\u00f3n Europea se dedic\u00f3 a reforzar lazos con exrep\u00fablicas sovi\u00e9ticas, entre ellas, Ucrania. Pero, en noviembre de 2013, esta se zaf\u00f3 de un acuerdo de comercio y colaboraci\u00f3n con la UE que deb\u00eda firmarse d\u00edas despu\u00e9s. Un mes m\u00e1s tarde, Putin, que no ocult\u00f3 su inter\u00e9s en que Ucrania se sumara a su uni\u00f3n aduanera con Kazajist\u00e1n y Bielorrusia, ofrec\u00eda a Kiev cr\u00e9dito y una rebaja en el precio del gas.<\/p>\n<p>A ra\u00edz de todo ello, en la parte occidental del pa\u00eds estallaban las protestas a favor del acercamiento a Europa, mientras en el este de Ucrania, altamente industrializado, demogr\u00e1ficamente denso y con un alto porcentaje de poblaci\u00f3n de ascendencia rusa (en Crimea, un 58%; un 39% en Lugansk; y un 38% en Donetsk), otros se manifestaban a favor de Mosc\u00fa.<\/p>\n<p>La guerra del Donb\u00e1s<\/p>\n<p>Con la tentativa de emancipaci\u00f3n de la rusoparlante Crimea, de la que Rusia tom\u00f3 el control de manera fulminante en 2014, qued\u00f3 al descubierto la gravedad de la crisis no ya entre ucranianos, sino tambi\u00e9n entre Rusia y Occidente. En las regiones orientales de Donetsk y Lugansk, varias milicias prorrusas iniciaron ataques que colocaron la zona en situaci\u00f3n de pr\u00e1ctica guerra civil.<\/p>\n<p>El acuerdo Minsk II, firmado en febrero de 2015 entre Rusia y Ucrania con el empell\u00f3n de Alemania y Francia, trajo consigo un equilibrio cuya debilidad fue reconocida por todos. Su objetivo de forzar un alto el fuego en el Donb\u00e1s iba a tener resultados precarios.<\/p>\n<p>Desde marzo de 2021, Rusia ha estado alimentando una crisis con Ucrania a cuenta de una potencial adhesi\u00f3n de esta a la OTAN, inadmisible para Mosc\u00fa, y de la supuesta defensa de los ciudadanos de origen ruso de las autoproclamadas Rep\u00fablica Popular de Donetsk y Rep\u00fablica Popular de Lugansk, que Putin reconoci\u00f3 oficialmente hace unos d\u00edas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La nueva geopol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p>Manuel Castells<\/p>\n<p>LA VANGUARDIA<\/p>\n<p>Las hostilidades en Ucrania revelan la nueva geopol\u00edtica. Se juega entre tres superpotencias. La clave es la relevancia de las \u00e1reas conflictivas para cada una de ellas.<\/p>\n<p>Rusia, impulsada por el nacionalismo de Putin, quiere volver a contar en el orden mundial a pesar de su fr\u00e1gil base econ\u00f3mica. A tal fin ha incrementado su potencial militar con una inversi\u00f3n tecnol\u00f3gica considerable en avi\u00f3nica, misil\u00edstica y ciberguerra. Porque la capacidad militar sigue siendo lo que m\u00e1s respeto impone. En ese sentido, China tiene actualmente las fuerzas armadas m\u00e1s numerosas y su modernizada flota puede controlar el Pac\u00edfico, vital para la econom\u00eda mundial.<\/p>\n<p>La gran interrogante es si China puede competir con Estados Unidos en tecnolog\u00edas decisivas. En particular en inteligencia artificial, que es ya el n\u00facleo esencial de la guerra del siglo XXI, operada por sat\u00e9lites, misiles y enjambres de drones. Estados Unidos e Israel son los mayores productores de drones militares. China ha dise\u00f1ado un plan de rearme que prev\u00e9 la paridad tecnol\u00f3gica con Estados Unidos en el 2049. Pero en avi\u00f3nica, disponen ya de bombarderos invisibles tanto Rusia (con el Su-57) como China (con su J-20), que superan al F-35 estadounidense en v\u00edas de renovaci\u00f3n para el 2027. En el futuro, el B-21 de Estados Unidos ser\u00e1 el avi\u00f3n m\u00e1s avanzado del mundo, pero no hay fecha para su despliegue. Es decir, que la tendencia es hacia una paridad relativa en tecnolog\u00eda militar y en capacidad de intervenci\u00f3n entre las tres potencias. Afortunadamente han descartado la confrontaci\u00f3n nuclear generalizada. Sin embargo, mantienen las fuerzas estrat\u00e9gicas nucleares como pol\u00edtica de disuasi\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, la alianza t\u00e1ctica de Rusia y China para compensar su inferioridad actual con Estados Unidos inclina la balanza en su favor si de verdad estuviesen aliadas. Ya se est\u00e1n apoyando rec\u00edprocamente en Ucrania y en Taiw\u00e1n. Adem\u00e1s, en una \u00e1rea de conflicto limitada a Ucrania, Rusia tiene una superioridad aplastante en fuerzas convencionales, junto con la capacidad suficiente para rechazar una ofensiva a\u00e9rea. De hecho, el temor de Rusia se centra en las consecuencias econ\u00f3micas y diplom\u00e1ticas de su distanciamiento con Europa. Para lo que se ha preparado.<\/p>\n<p>\u00bfY Europa? Parece claro que la Uni\u00f3n Europea decidi\u00f3 hace tiempo no ser una potencia militar y centrar su influencia en capacidad econ\u00f3mica, en tecnolog\u00edas avanzadas de amplia gama y en la defensa de los valores en que se reconoce la mayor\u00eda de la gente. La servidumbre de esta noble pol\u00edtica es que tiene que seguir viviendo bajo el paraguas nuclear, log\u00edstico y tecnol\u00f3gico de Estados Unidos. Por eso, si por razones propias de Putin y Biden se ampl\u00eda la guerra, Europa aplicar\u00e1 duras sanciones a Rusia y sufriremos graves consecuencias. Pero no nos quedara otra. De ah\u00ed que el esfuerzo de Macron y de Zelenski para negociar un acuerdo de seguridad es la mejor opci\u00f3n en un mundo en que el trilateralismo geopol\u00edtico hace peligrar, m\u00e1s que la guerra fr\u00eda bipolar, el bien m\u00e1s preciado: la paz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La Rusia de Putin no tiene fronteras<\/strong><\/p>\n<p>XAVIER MAS DE XAX\u00c0S<\/p>\n<p>LA VANGUARDIA<\/p>\n<p>Vlad\u00edmir Putin, presidente de Rusia, cree que el futuro de su pa\u00eds est\u00e1 en su pasado, en la grandeza de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y del imperio. Recuperar este tiempo, que arranca en 1721, es vital para \u00e9l. Ambiciona que su pa\u00eds vuelva a ser reconocido como una gran potencia y la historia le ha demostrado que, para ello, necesita controlar mucho territorio.<\/p>\n<p>Rusia siempre ha sufrido una profunda inseguridad geogr\u00e1fica. No tiene barreras naturales que frenen a los invasores. S\u00f3lo la amplitud del territorio la ha protegido de sus adversarios. Las estepas se tragaron a Napole\u00f3n y Hitler camino de Mosc\u00fa, y estas dos victorias sostienen la nostalgia de un pasado que Putin intenta que sea presente y futuro.<\/p>\n<p>Cuando Rusia ha perdido territorio, como al final de la Primera Guerra Mundial con la derrota del imperio (1917) y a consecuencia del colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (1991), ha sufrido convulsiones sociales y pol\u00edticas que le han hecho perder el estatus de gran potencia.<\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica dej\u00f3 fuera de Rusia a 25 millones de rusos y Putin considera que esta fue \u201cla principal cat\u00e1strofe geopol\u00edtica del siglo XX\u201d.<\/p>\n<p>Desde que lleg\u00f3 al poder, sobre todo, desde que recuper\u00f3 la presidencia en el 2012, ha expandido la influencia de Rusia, no solo por la esfera de la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, sino m\u00e1s all\u00e1, utilizando, por ejemplo, a mercenarios en \u00c1frica y aprovechando la vacuna Sputnik contra la covid para ganar nuevos amigos en lugares tan alejados como Argentina y Filipinas.<\/p>\n<p>El mundo ruso, sin embargo, es el que m\u00e1s le interesa. Es un espacio que se rige por un principio \u00e9tnico, cultural e hist\u00f3rico. Rusia lo reconoce desde 1991. Cualquier ruso que viva en un territorio de la desaparecida Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica tiene derecho a la nacionalidad rusa.<\/p>\n<p>Durante a\u00f1os, el Kremlin ha utilizado esta estrategia para injerir en los asuntos de sus vecinos. Le ha servido para financiar medios de comunicaci\u00f3n, organizaciones culturales y grupos separatistas en estos pa\u00edses, como saben muy bien Ucrania y las rep\u00fablicas b\u00e1lticas.<\/p>\n<p>En Ucrania, por ejemplo, no hubo ning\u00fan problema de convivencia entre las comunidades de lengua rusa y ucraniana hasta que Mosc\u00fa perdi\u00f3 el control pol\u00edtico sobre el gobierno de Kiev. El Kremlin foment\u00f3 entonces la confrontaci\u00f3n interna para desestabilizar el pa\u00eds.<\/p>\n<p>El principal activo de esta estrategia, destinada a \u201cproteger a los compatriotas rusos\u201d en la periferia de Rusia, es que se otorga la ciudadan\u00eda rusa a todo el que la solicite. Con ella va un pasaporte, una pensi\u00f3n y otras prestaciones sociales.<\/p>\n<p>Desde hace unos a\u00f1os, esta pasaportizaci\u00f3n se ha intensificado. En Ucrania, Moldavia, Bielorrusia y Kazajist\u00e1n, por ejemplo, ya no es necesario renunciar a la ciudadan\u00eda para optar a la rusa. Se pueden tener las dos. Medio mill\u00f3n de ucranianos en el Donbass ocupado han obtenido as\u00ed el pasaporte ruso.<\/p>\n<p>Estos rusos adoptados son los peones de la expansi\u00f3n territorial del Kremlin. Hasta ahora, Putin s\u00f3lo ha ocupado territorios de amplia mayor\u00eda rusa: Abjasia y Osetia del Sur en Georgia (2008) y Crimea y el Donbass en Ucrania (2014). En Crimea, por ejemplo, el 95% de la poblaci\u00f3n es rusa y en el Donbass lo es el 80%.<\/p>\n<p>La rusificaci\u00f3n de Crimea responde a la b\u00fasqueda de una salida al mar Negro en los primeros a\u00f1os del imperio, mientras que la del Donbass la impuso Stalin, que elimin\u00f3 a siete millones de ucranianos y los sustituy\u00f3 en gran parte por rusos para controlar las minas de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Putin no hace nada m\u00e1s que seguir los pasos de sus antecesores. En su punto de mira est\u00e1 Moldavia, donde la regi\u00f3n separatista de Transnistria pidi\u00f3 en el 2014 su integraci\u00f3n en Rusia.<\/p>\n<p>Esta integraci\u00f3n ya es irreversible en Bielorrusia. La fusi\u00f3n del ej\u00e9rcito, la pol\u00edtica\u2009y las finanzas no tiene vuelta atr\u00e1s. El presidente Lukashenko resisti\u00f3 la revuelta democr\u00e1tica del 2020 gracias al apoyo de Putin y desde entonces le debe la vida. La misma dependencia tiene el l\u00edder kazajo Tok\u00e1yev, que el pasado enero necesit\u00f3 a las fuerzas de seguridad rusas para aplastar otro movimiento prodemocr\u00e1tico.<\/p>\n<p>La seguridad y la econom\u00eda de las rep\u00fablicas centroasi\u00e1ticas dependen del Kremlin. Es Mosc\u00fa quien supervisa y, en \u00faltima instancia, decide. Nadie se mueve sin su permiso. No quiere que surjan revueltas ni derivas prooccidentales como las de Kirguist\u00e1n en el 2005 Georgia en 2008 y Ucrania en 2013.<\/p>\n<p>Putin sabe que no necesita un triunfo claro y definitivo en estos territorios para lograr sus objetivos. Georgia y Ucrania, por ejemplo, no entrar\u00e1n en la OTAN porque no puede garantizarles que les devolver\u00e1 los territorios que Rusia ha segregado. A riesgo de perderlos definitivamente, se mantienen fuera de la Alianza, y el Kremlin conserva as\u00ed una ventaja estrat\u00e9gica sobre la OTAN.<\/p>\n<p>Putin est\u00e1 preparado para una larga confrontaci\u00f3n con Occidente. Olvidadas para siempre parecen ahora la Carta de Par\u00eds y la Alianza por la Paz, dos iniciativas de los a\u00f1os noventa encaminadas a hacer de Europa una casa com\u00fan, desde el Atl\u00e1ntico a los Urales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El suplicio de Ucrania cambiar\u00e1 Europa para siempre<\/strong><\/p>\n<p>Timothy Garton Ash<\/p>\n<p>ARA<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 siempre cometemos el mismo error? Oh, es una simple trifulca en los Balcanes, decimos, y entonces un asesinato en Sarajevo hace estallar la Primera Guerra Mundial. Oh, la amenaza de Adolf Hitler en Checoslovaquia es \u201cuna ri\u00f1a en un pa\u00eds lejano, entre personas de las que no sabemos nada\u201d, y entonces nos encontramos con la Segunda Guerra Mundial. Oh, la violaci\u00f3n de I\u00f3sif Stalin de una distante Polonia despu\u00e9s de 1945 no es cosa nuestra, y pronto tenemos la Guerra Fr\u00eda. Ahora lo hemos vuelto a hacer, nos hemos despertado demasiado tarde con todo lo que supuso la toma de Crimea por parte de Vlad\u00edmir Putin en 2014. Y as\u00ed, el jueves 24 de febrero de 2022, una fecha que ir\u00e1 directa a los libros de historia, estamos aqu\u00ed, resistiendo, vestidos \u00fanicamente con los recortes de nuestras ilusiones perdidas.<\/p>\n<p>En momentos como \u00e9stos necesitamos coraje y resoluci\u00f3n, pero tambi\u00e9n sabidur\u00eda. Esto tambi\u00e9n implica el cuidado en el uso de las palabras. No es la Tercera Guerra Mundial. Ya es, sin embargo, algo m\u00e1s serio que la invasi\u00f3n sovi\u00e9tica de Hungr\u00eda de 1956 y la de Checoslovaquia de 1968. Las cinco guerras en la antigua Yugoslavia en la d\u00e9cada de 1990 fueron terribles, pero los mayores peligros a nivel internacional que se derivaron no eran de esa escala. Hubo resistentes valientes en Budapest en 1956, pero en Ucrania hoy tenemos un Estado completamente independiente y soberano con un gran ej\u00e9rcito y un pueblo que se declara decidido a resistir. Si no resisten, a escala, se tratar\u00e1 de una ocupaci\u00f3n. Si lo hacen, podr\u00eda ser la mayor guerra en Europa desde 1945.<\/p>\n<p>En su contra se despliega la fuerza abrumadora de una de las potencias militares m\u00e1s fuertes del mundo, con unas fuerzas convencionales bien entrenadas y equipadas, y unas 6.000 armas nucleares. Rusia es ahora el mayor Estado paria del gran mundo. Est\u00e1 comandado por un presidente que, a juzgar por las diatribas hist\u00e9ricas de esta semana, ha salido del terreno del c\u00e1lculo racional, como tarde o temprano suelen hacer los dictadores aislados. Para ser claros: cuando, en su declaraci\u00f3n de guerra del jueves por la ma\u00f1ana, amenaz\u00f3 a todo el mundo \u201cque intente interponerse en nuestro camino\u201d con \u201cconsecuencias que no ha encontrado nunca en su historia\u201d, nos estaba amenazando con una guerra nuclear.<\/p>\n<p>Ya tendremos tiempo de reflexionar sobre todos nuestros errores del pasado. Si, a partir de 2014, nos hubi\u00e9semos tomado en serio ayudar a construir la capacidad de Ucrania para defenderse, hubi\u00e9ramos reducido la dependencia energ\u00e9tica europea de Rusia, purgado los lagos de aguas residuales de dinero sucio ruso enjuagados en &#8216;Londongrad&#8217; e impuesto m\u00e1s sanciones al r\u00e9gimen de Putin, quiz\u00e1s estar\u00edamos en mejor lugar. Pero debemos empezar por d\u00f3nde estamos ahora.<\/p>\n<p>En la niebla temprana de una guerra que acaba de empezar, veo cuatro cosas que nosotros en Europa y en el resto de Occidente debemos hacer. Primero, debemos asegurar la defensa de cada cent\u00edmetro del territorio de la OTAN, especialmente en las fronteras orientales con Rusia, Bielorrusia y Ucrania, contra todo tipo de posibles ataques, incluidos los ciberataques y los h\u00edbridos. Durante 70 a\u00f1os, la seguridad de los pa\u00edses de Europa Occidental, Gran Breta\u00f1a incluida, ha dependedo en \u00faltima instancia de la credibilidad de la promesa del \u201cuno para todos y todos para uno\u201d del art\u00edculo 5 del tratado de la OTAN. Tanto si nos gusta como si no, la seguridad de larga duraci\u00f3n de Londres est\u00e1 indisolublemente entrelazada con la de la ciudad estonia de Narva, la de Berl\u00edn con la de Bialystok, en Polonia, la de Roma con la de Cluj-Napoca, en Rumania.<\/p>\n<p>En segundo lugar, debemos ofrecer todo el apoyo posible a los ucranianos, sin superar el umbral que llevar\u00eda a Occidente a una guerra directa con Rusia. Los ucranianos que decidan quedarse y resistir estar\u00e1n luchando, con medios militares pero tambi\u00e9n civiles, por defender la libertad de su pa\u00eds, con todo el derecho y la conciencia posibles para hacerlo, as\u00ed como har\u00edamos nosotros con nuestros pa\u00edses. Inevitablemente, el alcance limitado de nuestra respuesta llevar\u00e1 a muchos a la decepci\u00f3n m\u00e1s amarga. Los e-mails de los amigos ucranianos hablan, por ejemplo, de Occidente imponiendo una &#8216;zona libre de aviones&#8217;, negando el espacio a\u00e9reo ucraniano a los aviones rusos. La OTAN no har\u00e1 eso. Como los checos en 1938, como los polacos en 1945, como los h\u00fangaros en 1956, los ucranianos dir\u00e1n: \u201cVosotros, nuestros compa\u00f1eros europeos, nos hab\u00e9is abandonado\u201d.<\/p>\n<p>Pero todav\u00eda hay cosas que podemos hacer. No s\u00f3lo podemos seguir proveyendo armas, comunicaciones y otro equipamiento a los que est\u00e1n totalmente y de forma leg\u00edtima resistiendo una fuerza armada con la fuerza armada. Podemos ayudar a quienes utilizar\u00e1n las t\u00e9cnicas bien probadas de resistencia civil contra una ocupaci\u00f3n rusa y cualquier intento de imponer un gobierno t\u00edtere. Tambi\u00e9n debemos estar preparados para asistir a todos los ucranianos que huir\u00e1n hacia el oeste.<\/p>\n<p>En tercer lugar, las sanciones que impongamos a Rusia deber\u00edan ir m\u00e1s all\u00e1 de lo preparado. Adem\u00e1s de medidas econ\u00f3micas integrales, tendr\u00e1 que haber expulsiones de rusos conectados de alg\u00fan modo con el r\u00e9gimen de Putin. Putin, con su fondo de reserva de m\u00e1s de 6.000 millones de d\u00f3lares, y su mano en el grifo del gas europeo, se ha preparado para ello, por lo que las sanciones tardar\u00e1n en tener un efecto total.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, tendr\u00e1n que ser los mismos rusos los que se vuelvan y digan: \u201cBasta. No en nuestro nombre\u201d. Muchos de ellos, incluido el premio Nobel Dmitri Mur\u00e1tov, ya han expresado su horror ante esta guerra. Lea el emocionante relato de la activista ucraniana Natalia Gumenyuk de una periodista rusa llorando en el tel\u00e9fono con ella mientras los tanques rusos interven\u00edan. Este horror no har\u00e1 m\u00e1s que crecer cuando los cad\u00e1veres de j\u00f3venes rusos vuelvan en bolsas de pl\u00e1stico, y a medida que el impacto econ\u00f3mico y la reputaci\u00f3n se haga evidente en Rusia. Los rusos ser\u00e1n las primeras y las \u00faltimas v\u00edctimas de Vladimir Putin.<\/p>\n<p>Todo esto me lleva a un punto final, pero vital: debemos estar preparados para una larga lucha. Har\u00e1n falta a\u00f1os, probablemente d\u00e9cadas, para que se desarrollen todas las consecuencias de este 24 de febrero de 2022. En el corto plazo, las perspectivas para Ucrania son desesperadamente desoladoras. Pero ahora pienso en el t\u00edtulo maravilloso de un libro sobre la revoluci\u00f3n h\u00fangara de 1956: &#8216;Victoria de una derrota&#8217;. Casi todo el mundo en Occidente se ha despertado ahora con que Ucrania es un pa\u00eds europeo que est\u00e1 siendo atacado y desmembrado por un dictador. Kiev hoy es una ciudad llena de periodistas de todo el mundo. Esta experiencia marcar\u00e1 para siempre su opini\u00f3n sobre Ucrania. Hab\u00edamos olvidado, en los a\u00f1os de nuestras ilusiones post Guerra Fr\u00eda, que as\u00ed es como las naciones se escriben en el mapa mental de Europa. Con sangre, sudor y l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las lecciones geopol\u00edticas de la crisis de Ucrania<\/strong><\/p>\n<p>Manouk BORZAKIAN (Lausana), Gilles FUMEY (Universidad de la Sorbona\/CNRS). Renaud DUTERME (Arlon, B\u00e9lgica), Nashidil ROUIAI (Universidad de Burdeos).<\/p>\n<p>MEDIAPART<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.mediapart.fr\/geographies-en-mouvement\/blog\/230222\/les-lecons-geopolitiques-de-la-crise-ukrainienne?utm_source=20220224&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=QUOTIDIENNE&amp;utm_content=&amp;utm_term=&amp;xtor=EREC-83-%5bQUOTIDIENNE%5d-20220224&amp;M_BT=1968859172184\">https:\/\/blogs.mediapart.fr\/geographies-en-mouvement\/blog\/230222\/les-lecons-geopolitiques-de-la-crise-ukrainienne?utm_source=20220224&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=QUOTIDIENNE&amp;utm_content=&amp;utm_term=&amp;xtor=EREC-83-[QUOTIDIENNE]-20220224&amp;M_BT=1968859172184<\/a><\/p>\n<p>Estas son las grandes preguntas al comienzo del a\u00f1o. \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 jugando Rusia? \u00bfPor qu\u00e9 acumula miles de hombres en su frontera con Ucrania? En caso de invasi\u00f3n, \u00bfcu\u00e1les ser\u00edan las consecuencias para el resto del continente europeo? Peque\u00f1os rodeos geopol\u00edticos para entender la situaci\u00f3n. (Renaud Duterm\u00e9)<\/p>\n<p>Si las tensiones entre Ucrania y las autoridades rusas no son nuevas, tenemos que remontarnos al final de la Guerra Fr\u00eda para entender la situaci\u00f3n actual entre ambos pa\u00edses. El derrumbe del poder sovi\u00e9tico, el desmembramiento de la URSS, la humillaci\u00f3n ante el gigante estadounidense, tantas culebras que a Rusia a\u00fan le cuesta tragar. La relajaci\u00f3n de la d\u00e9cada de 1990 dio lugar ciertamente a un acercamiento entre las dos potencias, pero sobre todo sobre la base de una terapia de choque orquestada por el FMI (y por lo tanto por los Estados Unidos) que condujo a una privatizaci\u00f3n masiva (entiendan liquidaci\u00f3n) de secciones enteras de la Econom\u00eda rusa en beneficio de oligarcas y potencias extranjeras [1]. Tambi\u00e9n fundamental: la promesa hecha a Gorbachov por Estados Unidos y Alemaniade de una no ampliaci\u00f3n de la OTAN hacia las fronteras de Rusia.<\/p>\n<p>El despertar del imperialismo ruso<\/p>\n<p>Esta promesa se romper\u00e1 menos de una d\u00e9cada despu\u00e9s con la adhesi\u00f3n de Hungr\u00eda, Polonia y la Rep\u00fablica Checa a la alianza militar. Posteriormente, la intenci\u00f3n de Estados Unidos de instalar escudos antimisiles en Europa del Este o el apoyo de potencias occidentales a varias revoluciones en antiguas rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas (la revoluci\u00f3n rosa en Georgia en 2003 y sobre todo la revoluci\u00f3n naranja en Ucrania al a\u00f1o siguiente) exacerbar\u00eda la sensibilidad rusa (entonces encabezada por Vladimir Putin) y sobre todo le proporcionar\u00eda un pretexto para a su vez inmiscuirse en los asuntos internos de sus vecinos.<\/p>\n<p>El cl\u00edmax de estas injerencias ser\u00e1 el reconocimiento de la secesi\u00f3n de dos regiones separatistas en Georgia en 2008. Y por supuesto, en 2014, la anexi\u00f3n de Crimea (pen\u00ednsula situada al sur de Ucrania y punto estrat\u00e9gico para Rusia porque favorece acceso al Mar Negro y, por tanto, al comercio mar\u00edtimo mundial) y apoyo (aunque no oficialmente reconocido) a los separatistas en Donbass, la regi\u00f3n fronteriza entre los dos pa\u00edses. La situaci\u00f3n actual es, por tanto, s\u00f3lo el \u00faltimo episodio de una serie de casi treinta a\u00f1os de lucha entre Rusia y Estados Unidos por la expansi\u00f3n de sus respectivas esferas de influencia.<\/p>\n<p>\u00bfUna nueva guerra fr\u00eda?<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, \u00bfhabr\u00edamos vuelto a la \u00e9poca de la Guerra Fr\u00eda? Esta visi\u00f3n de las cosas, &#8216;a priori&#8217; relevante, olvida sin embargo que las diferencias ideol\u00f3gicas, fundamentales durante la guerra fr\u00eda, ya no existen, por as\u00ed decirlo. Peor a\u00fan, el hecho de que Rusia se haya incorporado con entusiasmo al capitalismo globalizado y desregulado la lleva a las contradicciones inherentes a este sistema, a saber, la necesidad de encontrar nuevas salidas y acceso a nuevos recursos fuera del territorio nacional. Sin embargo, esta expansi\u00f3n obviamente solo puede hacerse en detrimento de otras potencias enredadas en el mismo dilema. El ge\u00f3grafo David Harvey lo resume as\u00ed: \u00abtodos los territorios ocupados por el capitalismo producir\u00e1n excedentes de capital y buscar\u00e1n una soluci\u00f3n espacial. Esto inevitablemente resultar\u00e1 en rivalidades geopol\u00edticas por la influencia o el control de otros\u00a0 territorios\u00bb.<\/p>\n<p>En definitiva, lo que estamos presenciando es solo un nuevo enfrentamiento entre dos imperialismos con, del lado de Rusia, las mismas pr\u00e1cticas y malas artes que practica Estados Unidos desde hace m\u00e1s de un siglo:<\/p>\n<p>&#8211; Injerencia en los asuntos internos de otros pa\u00edses. Adem\u00e1s de Ucrania y Georgia, el apoyo de Rusia a Bashar al-Assad trae inevitablemente a la mente las numerosas dictaduras apoyadas o incluso puestas en marcha por Estados Unidos en las \u00faltimas d\u00e9cadas (Ir\u00e1n, Chile, Brasil, Nicaragua, Hait\u00ed, el ex Zaire, Irak, etc) [3].<\/p>\n<p>&#8211; Apoyo a las fuerzas secesionistas destinadas a desestabilizar pa\u00edses y crear estados \u00abamigos\u00bb. Aqu\u00ed nuevamente, la pol\u00edtica del Kremlin tiene un aire de &#8216;d\u00e9j\u00e0 vu&#8217;, por ejemplo en Panam\u00e1, regi\u00f3n amputada de Colombia en 1903 con el apoyo de Estados Unidos para mantener el control del canal del mismo nombre. O en los Balcanes, con el apoyo a la independencia de Kosovo en 2008, pero violando el derecho internacional.<\/p>\n<p>&#8211; Uso de milicias no oficiales. Son innumerables los casos en los que la CIA arrastr\u00f3 (asesinatos de l\u00edderes, organizaci\u00f3n de golpes de Estado, espionaje, corrupci\u00f3n, guerras civiles) en nombre de los intereses estadounidenses [4]. Parecer\u00eda que la milicia de Wagner (5) no tiene nada que envidiar. Esta compa\u00f1\u00eda militar privada rusa, extraoficialmente a sueldo del Kremlin, est\u00e1 activa en la mayor\u00eda de los campos de operaciones en los que Rusia juega un papel. Desde Siria hasta Mal\u00ed, pasando por la Rep\u00fablica Centroafricana y Libia, Wagner est\u00e1 en el centro de los acuerdos de seguridad destinados en \u00faltima instancia a defender los intereses rusos en los pa\u00edses en cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>La m\u00e1quina de propaganda en movimiento<\/p>\n<p>Obviamente, una pol\u00edtica imperialista nunca se justifica como tal y debe ir acompa\u00f1ada de una campa\u00f1a de comunicaci\u00f3n que encubra los intereses reales bajo motivos m\u00e1s loables. \u201cLa primera v\u00edctima de una guerra es siempre la verdad\u201d, dec\u00eda Rudyard Kipling. Y en nuestro caso, ambos bandos se involucran en una intensa propaganda en l\u00ednea con los famosos &#8216;Principios elementales de la propaganda de guerra&#8217; de la historiadora belga Anne Morelli (6). Empezando por el rechazo de la responsabilidad de la otra parte. De hecho, tanto los rusos como los estadounidenses se culpan mutuamente, ninguno de los dos quiere la guerra pero corre el riesgo de ser forzado por la otra parte. Un cl\u00e1sico.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n lo hace personificar el mal, lo cual es evidente en la imagen malvada de Vladimir Putin que se transmite en Occidente. S\u00f3lo este \u00faltimo encarna la amenaza rusa. Impl\u00edcitamente, un pa\u00eds de m\u00e1s de 140 millones de personas con sus complejas realidades sociales y contradicciones internas se reduce a la voluntad y la personalidad de un solo hombre.<\/p>\n<p>En cada campo, los motivos de la conflagraci\u00f3n son, por supuesto, humanitarios. Por un lado, la defensa de la integridad del territorio ucraniano. Por otro, las persecuciones de las que ser\u00edan v\u00edctimas los separatistas prorrusos.<\/p>\n<p>Y por supuesto, el omnipresente manique\u00edsmo impidiendo cualquier matiz: la necesidad de tomar partido por un lado o por el otro. Como escribe Anne Morelli: \u201cDurante cualquier guerra, cualquiera que quiera ser prudente, escuche los argumentos de los dos bandos antes de formarse un punto de vista o cuestione la informaci\u00f3n oficial, es inmediatamente considerado c\u00f3mplice del enemigo\u201d. Una vieja historia&#8230;<\/p>\n<p>En resumen, lo que estamos presenciando no parece en modo alguno in\u00e9dito y m\u00e1s bien constituye un caso de libro de texto de otro enfrentamiento m\u00e1s entre potencias imperiales (o al menos consider\u00e1ndose a s\u00ed mismas como tales). El hecho es que la situaci\u00f3n es preocupante porque, en caso de guerra, son las poblaciones civiles las que pagar\u00e1n el precio m\u00e1s alto. Y los traficantes de armas (Estados Unidos y Rusia a la cabeza) (7) quienes obtendr\u00e1n las mayores ganancias. En cuanto a Europa, su papel parece irrisorio en este asunto, sin duda por la fuerte dependencia de muchos de sus miembros con respecto al petr\u00f3leo y el gas rusos.<\/p>\n<p>&#8212;<\/p>\n<p>Para seguirnos en Facebook: https:\/\/www.facebook.com\/geographiesenmouvement\/<\/p>\n<p>[1] Joseph Stiglitz, La gran desilusi\u00f3n, Par\u00eds, Fayard, 2002.<\/p>\n<p>[2] David Harvey, Geograf\u00eda y Capital. Hacia un materialismo hist\u00f3rico-geogr\u00e1fico, Par\u00eds, Syllepse, 2010, p. 231.<\/p>\n<p>[3] El trabajo de Noam Chomsky resume muy bien los objetivos de la pol\u00edtica exterior de Estados Unidos.<\/p>\n<p>[4] Mark Zepezauer, Los trucos sucios de la CIA, Par\u00eds, L&#8217;Esprit Frappeur, 2002.<\/p>\n<p>[5] https:\/\/www.lemonde.fr\/afrique\/article\/2021\/12\/14\/exactions-et-predations-la-methode-de-la-milice-wagner-en-afrique_6105992_3212.html<\/p>\n<p>(6) Anne Morelli, Principios elementales de la propaganda de guerra, Bruselas, Ad\u00e9n, 2010.<\/p>\n<p>(7) https:\/\/grip.org\/https-grip-org-depenses-militaires-armes-compendium-2021\/<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Reflexiones sobre la guerra de Ucrania<\/strong><\/p>\n<p>MEDIAPART<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.mediapart.fr\/le-scribe\/blog\/250222\/reflexion-sur-la-guerre-dukraine?utm_source=20220226&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=QUOTIDIENNE&amp;utm_content=&amp;utm_term=&amp;xtor=EREC-83-%5bQUOTIDIENNE%5d-20220226&amp;M_BT=1968859172184\">https:\/\/blogs.mediapart.fr\/le-scribe\/blog\/250222\/reflexion-sur-la-guerre-dukraine?utm_source=20220226&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=QUOTIDIENNE&amp;utm_content=&amp;utm_term=&amp;xtor=EREC-83-[QUOTIDIENNE]-20220226&amp;M_BT=1968859172184<\/a><\/p>\n<p>Con el estallido de la guerra en Ucrania, surgen preguntas. Tratemos de tener una visi\u00f3n amplia del evento.<\/p>\n<p>\u00bfPuede el ej\u00e9rcito ruso tener \u00e9xito en su conquista de Ucrania? \u00bfY qu\u00e9 har\u00e1 con ella?<\/p>\n<p>Primero la geograf\u00eda.<\/p>\n<p>Ucrania no es Georgia, ni Chechenia y menos Siria.<\/p>\n<p>Ucrania es un pa\u00eds de unos 600.000 km\u00b2, comparable a Francia en su superficie. Tiene algo menos de 50.000.000 de habitantes.<\/p>\n<p>Ocupar un territorio tan vasto y m\u00e1s a\u00fan administrarlo no es f\u00e1cil. Vimos durante la guerra de Georgia que si Rusia pudo tomar posici\u00f3n en una parte del territorio de Georgia reconocido internacionalmente es porque se apoya en entidades separatistas que tienen una administraci\u00f3n y una poblaci\u00f3n m\u00e1s o menos favorables a la presencia rusa.<\/p>\n<p>Es muy diferente de Ucrania.<\/p>\n<p>Aunque una parte del Donbass sea favorable a la presencia rusa, el resto del pa\u00eds tiene un fuerte apego patri\u00f3tico que invalida la tesis del \u201cfalso pa\u00eds\u201d creado artificialmente. Incluso entre los ucranianos de habla rusa existe este sentimiento.<\/p>\n<p>Esto no quiere decir que los ucranianos no tengan un sentimiento de cercan\u00eda y amistad con el pueblo ruso, sin embargo parece claro que la mayor\u00eda de ellos quiere su independencia y para algunos esta independencia pasa por una conexi\u00f3n con el campo occidental, de donde procede la voluntad de integrarse en la OTAN y la UE a largo plazo.<\/p>\n<p>La guerra, en lugar de acercar los ucranianos a Rusia, por el contrario, crear\u00e1 una brecha pol\u00edtica permanente. Una mujer de la regi\u00f3n de Mariupol entrevistada por &#8216;Le Monde&#8217; habla de una \u00abpu\u00f1alada por la espalda\u00bb de los \u00abhermanos rusos\u00bb. Esta f\u00f3rmula es significativa en mi opini\u00f3n del sentimiento que muchos ucranianos se mantendr\u00e1n alejados de la invasi\u00f3n rusa, sea cual sea el resultado.<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n rusa, atiborrada de falsa propaganda sobre la \u00abnazificaci\u00f3n\u00bb de Ucrania, la ilegitimidad del gobierno de Kiev y la supuesta expectativa de liberaci\u00f3n de los ucranianos despertar\u00e1 estupefacta (para los que lo creen).<\/p>\n<p>La resistencia del ej\u00e9rcito ucraniano y la huida de la poblaci\u00f3n son la demostraci\u00f3n de que los ucranianos no esperaban liberaci\u00f3n alguna. Los soldados rusos ser\u00e1n los primeros en darse cuenta de esto.<\/p>\n<p>Cabe se\u00f1alar que la poblaci\u00f3n rusa est\u00e1 acostumbrada a no creer en la propaganda, las encuestas que muestran el apoyo de la poblaci\u00f3n rusa a su gobierno deben tomarse con cautela.<\/p>\n<p>La proximidad cultural entre estos dos pueblos eslavos orientales es m\u00e1s una limitaci\u00f3n para el ej\u00e9rcito ruso que una ventaja en este contexto. El ej\u00e9rcito no puede comportarse tan brutalmente como lo ha hecho en otros lugares (no justifico ni apruebo ninguna brutalidad sobre ning\u00fan pueblo, simplemente estoy analizando). Las precauciones que obviamente toman los rusos para evitar bajas civiles lo han limitado en su invasi\u00f3n (se deploran las bajas civiles de los bombardeos, el ej\u00e9rcito ruso no logra evitarlas, como ning\u00fan ej\u00e9rcito).<\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito ruso siempre parece evitar entrar en masa en las ciudades, tanto porque militarmente es peligroso como porque es el seguro de bajas civiles muy importantes, lo que es pol\u00edticamente peligroso para el Kremlin.<\/p>\n<p>El otro punto sobre las condiciones de la invasi\u00f3n es la resistencia del ej\u00e9rcito ucraniano. Ciertamente es menos numeroso y peor equipado que el ej\u00e9rcito ruso y perdi\u00f3 desde las primeras horas el dominio del cielo y del mar pero sigue siendo numeroso y tiene una s\u00f3lida tradici\u00f3n militar. Adem\u00e1s, lucha, su moral no se ve afectada y no deserta, su patriotismo parece entero.<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n civil ucraniana tiene una retirada hacia la UE. Polonia y Ruman\u00eda se est\u00e1n organizando para acoger a los refugiados y se benefician del apoyo de Europa Occidental en este sentido. Esto permite a los combatientes ucranianos seguir luchando sin el peso de cientos de miles de refugiados y liberar a Ucrania del cuidado de los desplazados internos. Aunque en esta etapa es muy pronto para saber si esto ser\u00e1 efectivo por completo.<\/p>\n<p>\u00bfPuede Ucrania ser ocupada permanentemente?<\/p>\n<p>Esto parece dif\u00edcil, ya que la poblaci\u00f3n ucraniana rechaza el vasallaje o incluso la anexi\u00f3n por parte de Rusia. Estos \u00faltimos podr\u00edan encontrarse en una situaci\u00f3n al estilo sirio. Siria ocup\u00f3 militarmente L\u00edbano durante varios a\u00f1os y acab\u00f3 repatriando a sus tropas bajo la presi\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica libanesa.<\/p>\n<p>Si el Kremlin realmente aspira a un cambio de gobierno y lo consigue, \u00bfcu\u00e1nto durar\u00e1? Sin fuerza militar para ejercer presi\u00f3n, los gobiernos eventualmente caer\u00e1n como ya lo han hecho. Este parece ser el principal objetivo que persigue el Kremlin, ya que la presi\u00f3n sobre Kiev es significativa en el momento de escribir estas l\u00edneas (A esto se suma el llamamiento de V. Putin al derrocamiento del presidente de Ucrania por el ej\u00e9rcito de Ucrania).<\/p>\n<p>\u00bfHabr\u00e1 anexi\u00f3n de parte del territorio ucraniano?<\/p>\n<p>Esto parece posible en vista de los movimientos de las tropas rusas. Evitan la confrontaci\u00f3n en el frente de Donbass y se concentran en el norte y el sur del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Al atacar Kiev, el Kremlin busca derrocar al gobierno ucraniano, pero los otros movimientos muestran un deseo de controlar la margen izquierda del Dnieper, el r\u00edo que divide a Ucrania en dos, y quiz\u00e1s tambi\u00e9n controlar Odessa m\u00e1s all\u00e1 del Dnieper y as\u00ed hacer el cruce entre Donbass, Crimea y Transnistria. Esto liberar\u00eda a Crimea y Donbass de su dependencia del resto de Ucrania para el suministro de agua dulce y electricidad.<\/p>\n<p>Nuevamente, considerando que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n quiere la independencia como naci\u00f3n ucraniana, es una operaci\u00f3n complicada. El ejemplo de Crimea no me parece reproducible. Es cierto que se critic\u00f3 con raz\u00f3n la celebraci\u00f3n del refer\u00e9ndum sobre la adhesi\u00f3n a la Federaci\u00f3n Rusa, que se llev\u00f3 a cabo en condiciones que no se ajustaban a la ley, pero incluso si ese hubiera sido el caso, uno puede imaginar que el resultado no hubiera sido sido muy diferente.<\/p>\n<p>Cabe se\u00f1alar que el apego de Donbass y Crimea no solo se debe a un sentimiento de pertenencia al pueblo ruso sino tambi\u00e9n a los lazos econ\u00f3micos con Rusia que exist\u00edan antes de 2014.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n es diferente para el resto de Ucrania. Repito, incluso entre aquellos que est\u00e1n apegados a la relaci\u00f3n con el pueblo ruso, existe el sentimiento de ser ucraniano y los discursos sobre la larga y corta historia del pa\u00eds sirven para explicar que Ucrania no es m\u00e1s que una construcci\u00f3n artificial no cambian nada. Cada naci\u00f3n es un producto de la historia humana, Ucrania no es una excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el control o la anexi\u00f3n de la margen izquierda del Dni\u00e9per hace que el resto de Ucrania dependa de Rusia para su agua potable y electricidad y algunas de las mejores tierras de trigo del mundo. Esto la coloca en una situaci\u00f3n insostenible e inaceptable para su independencia.<\/p>\n<p>La ocupaci\u00f3n podr\u00eda tener un coste humano terrible para el ej\u00e9rcito ruso y el pueblo ucraniano si una guerra de guerrillas junto con la resistencia del ej\u00e9rcito ucraniano empeorara la situaci\u00f3n militar. Adem\u00e1s, una guerra es costosa e incluso si Rusia tiene reservas financieras, no son infinitas.<\/p>\n<p>En cuanto a la geopol\u00edtica de Rusia.<\/p>\n<p>Durante varios a\u00f1os, Rusia ha visto en sus \u00abexteriores cercanos\u00bb revoluciones que han derrocado gobiernos aliados a ella. Estas han sido llamadas las revoluciones de los colores.<\/p>\n<p>Siempre podemos pasar por alto el hecho de que estas revoluciones habr\u00edan sido orquestadas o al menos apoyadas desde el extranjero (los Estados Unidos y sus aliados son tradicionalmente objeto de este tipo de acusaci\u00f3n) ninguna revoluci\u00f3n puede durar mucho si no cuenta con el apoyo popular.<\/p>\n<p>Sin embargo, solo se puede se\u00f1alar que la aspiraci\u00f3n a la libertad, la prosperidad y la dignidad frente a los reg\u00edmenes autoritarios y corruptos y el manejo de la escasez fueron las fuerzas impulsoras de estas revoluciones.<\/p>\n<p>Georgia fue el escenario de una de estas revoluciones, m\u00e1s o menos victoriosa, Ucrania tambi\u00e9n y Bielorrusia vieron sofocado un intento de revoluci\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Este punto es importante porque, en mi opini\u00f3n, esto \u00faltimo fue para el Kremlin una alerta al menos tan importante como la revoluci\u00f3n ucraniana de 2014.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida del \u00faltimo aliado de Rusia en Europa habr\u00eda sido una terrible afrenta.<\/p>\n<p>Rusia ha visto expandirse a la OTAN en su flanco occidental desde la d\u00e9cada de 1990 y la ha aceptado de facto durante a\u00f1os, entendiendo que las antiguas rep\u00fablicas populares y los pa\u00edses b\u00e1lticos no pod\u00edan ser parte permanente de su esfera de influencia tras la ca\u00edda de la URSS.<\/p>\n<p>La alerta fue m\u00e1s grave cuando los pa\u00edses del \u00abexterior cercano\u00bb buscaron acercarse a la OTAN y a la UE, entendida por Mosc\u00fa como la integraci\u00f3n definitiva en Occidente y por tanto en la esfera de influencia estadounidense. Esto es particularmente alarmante desde su punto de vista en el caso de Ucrania y Bielorrusia.<\/p>\n<p>Pa\u00edses eslavos, entre los m\u00e1s poblados e industrializados de la antigua URSS e importantes potencias agr\u00edcolas, su integraci\u00f3n en los sistemas militares y econ\u00f3micos de Europa Occidental es impensable para Rusia.<\/p>\n<p>A esta observaci\u00f3n geopol\u00edtica se suma la mentalidad de \u201cfortaleza sitiada\u201d que ha sido el s\u00edndrome psicogeopol\u00edtico del Estado ruso durante varios siglos y en particular desde la guerra civil de 1917-1922. No s\u00f3lo los rusos lucharon entre s\u00ed, sino que el pa\u00eds vio intervenir en sus fronteras a los ej\u00e9rcitos de las principales potencias de la \u00e9poca (aunque de forma limitada al final, pero los coet\u00e1neos de estos hechos no pudieron saberlo).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay que pensar en las humillaciones de los a\u00f1os 90, cuando Rusia se empobreci\u00f3 muy r\u00e1pidamente, generando un caos terrible en un pa\u00eds que era el segundo del mundo en el ranking mundial de potencias. La humillaci\u00f3n no se debe s\u00f3lo a una p\u00e9rdida del imperio sino a un debilitamiento interno al que Vladimir Putin respondi\u00f3 a su manera.<\/p>\n<p>Sobre la autonom\u00eda estrat\u00e9gica de Rusia.<\/p>\n<p>Para salir de su dependencia econ\u00f3mica, Rusia ha apostado por sus recursos naturales ricos en hidrocarburos y minerales. Es cierto que se ha encerrado en un modelo de econom\u00eda extractiva (al margen de las industrias b\u00e9lica y nuclear) pero esto le ha permitido salir de deudas e incluso acumular reservas financieras muy importantes, estimadas en unos dos a\u00f1os y medio de su presupuesto federal.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, se benefici\u00f3 del despegue masivo de China que durante la d\u00e9cada del 2000 aceler\u00f3 mucho su per\u00edodo de cuarenta a\u00f1os gloriosos. La alianza econ\u00f3mica estrat\u00e9gica con China se ha visto reforzada recientemente con la apertura de un gasoducto entre Siberia y el norte de China y la firma de un contrato a gran escala para la venta de gas (la \u00abFuerza de Siberia\u00bb).<\/p>\n<p>No podemos decir si hoy China podr\u00e1 reemplazar a los clientes europeos de Rusia, pero al menos afloja el dominio econ\u00f3mico que durante mucho tiempo hizo de Europa una especie de monopsonio relativo de Rusia. De hecho, el comercio de Rusia con Europa representa aproximadamente la mitad de su comercio exterior. Y los oleoductos y gasoductos que se encuentran frente a Europa no pueden desviarse de su destino para enviar gas y petr\u00f3leo a China o a cualquier otro lugar.<\/p>\n<p>En cuanto a las finanzas, China tiene algunas de las reservas m\u00e1s grandes del mundo y seguramente podr\u00e1 satisfacer en parte las necesidades rusas. Es m\u00e1s complicado en cuanto a los bienes tecnol\u00f3gicos, aunque China produce muchos de estos bienes, no produce todo tipo de bienes tecnol\u00f3gicos, ella misma depende de Europa, Am\u00e9rica del Norte y de las democracias asi\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Las sanciones anunciadas debilitar\u00e1n, por tanto, la econom\u00eda rusa, pero tiene una forma de evitarlas y una reserva para hacerles frente, al menos en parte y por un tiempo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se debe tener en cuenta que esta situaci\u00f3n har\u00e1 que Rusia sea a\u00fan m\u00e1s dependiente de China que antes. Esto plantea un problema geopol\u00edtico importante para Rusia y, por extensi\u00f3n, para sus adversarios.<\/p>\n<p>Respecto a Europa.<\/p>\n<p>Si Vladimir Putin plane\u00f3 dividir y debilitar a Europa y la OTAN, me parece que fracas\u00f3.<\/p>\n<p>Europa se encuentra en su crisis geopol\u00edtica m\u00e1s grave desde la Guerra Fr\u00eda y m\u00e1s o menos est\u00e1 unida en este desaf\u00edo. Decide las sanciones de forma conjunta y ning\u00fan pa\u00eds incumple (incluso contando diferencias sobre la importancia o el ritmo de las sanciones). Adem\u00e1s, si los partidos pol\u00edticos plantean la necesidad de un acercamiento con el Kremlin o incluso una reversi\u00f3n de la alianza al ver a su pa\u00eds alejarse de la alianza atl\u00e1ntica por una hipot\u00e9tica alianza con Rusia, esta posici\u00f3n quedar\u00e1 silenciada permanentemente por la invasi\u00f3n de Ucrania.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los l\u00edderes europeos y las propias naciones volver\u00e1n a enfrentarse a las debilidades estrat\u00e9gicas del continente, tanto en t\u00e9rminos de suministro de materias primas, recursos energ\u00e9ticos y capacidad de producci\u00f3n industrial, como en t\u00e9rminos militares.<\/p>\n<p>Tampoco debemos caer en el catastrofismo o la autodesvalorizaci\u00f3n, Europa tiene importantes capacidades en este \u00e1mbito pero depende demasiado del exterior en sectores estrat\u00e9gicos (no es la \u00fanica, estamos en una era de fuerte interdependencia entre continentes).<\/p>\n<p>La propia OTAN est\u00e1 redescubriendo su vocaci\u00f3n primordial como organizaci\u00f3n militar del continente europeo.<\/p>\n<p>Es lamentable que esta organizaci\u00f3n pase por la aceptaci\u00f3n de una hegemon\u00eda fuera del continente, en este caso Estados Unidos, pero es la \u00fanica organizaci\u00f3n militar colectiva, eficaz y funcional conocida en el continente. (Es quiz\u00e1s porque la hegemon\u00eda est\u00e1 fuera del continente por lo que esto funciona, evita elegir una potencia l\u00edder entre los continentales).<\/p>\n<p>Los europeos tendr\u00e1n que plantearse la cuesti\u00f3n de su seguridad en todas las \u00e1reas estrat\u00e9gicas. La era de la globalizaci\u00f3n feliz durante la cual Europa era una isla de libertad y prosperidad en seguridad y paz parece haber terminado. Deben encontrarse soluciones para aliviar las limitaciones, particularmente en t\u00e9rminos de energ\u00eda y bienes estrat\u00e9gicos.<\/p>\n<p>Se est\u00e1n sintiendo importantes consecuencias econ\u00f3micas en todo el mundo.<\/p>\n<p>Rusia, como Ucrania, es un gran exportador de productos agr\u00edcolas, como trigo y aceite. El recorte de las exportaciones afecta a los precios y genera inflaci\u00f3n pero, m\u00e1s grave a\u00fan, amenaza a ciertos clientes de estos pa\u00edses que son importadores netos de bienes agr\u00edcolas.<\/p>\n<p>Si los pa\u00edses del sur del Mediterr\u00e1neo, como Egipto, ven c\u00f3mo se agota su suministro de alimentos, existe el riesgo de disturbios por alimentos e inestabilidad pol\u00edtica, cuyos resultados y consecuencias no se pueden conocer.<\/p>\n<p>Ucrania es, por supuesto, la primera v\u00edctima de esta situaci\u00f3n en m\u00e1s de un sentido, no solo econ\u00f3mico sino tambi\u00e9n econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Rusia es la segunda golpeada, seguida de Europa y despu\u00e9s de que toda la cuenca mediterr\u00e1nea de rebote.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, la situaci\u00f3n sigue siendo impredecible y no sabemos c\u00f3mo terminar\u00e1 el asunto, pero surgir\u00e1n graves consecuencias, sobre todo para los beligerantes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rusia y Ucrania, historial de desencuentros EMPAR REVERT LA VANGUARDIA Rusia y Ucrania fueron de la mano durante doscientos a\u00f1os, aunque siempre con una desigual relaci\u00f3n de fuerzas, la correspondiente a centro y periferia. 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