{"id":52884,"date":"2021-12-27T13:09:08","date_gmt":"2021-12-27T12:09:08","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=52884"},"modified":"2021-12-27T13:09:08","modified_gmt":"2021-12-27T12:09:08","slug":"el-final-solitario-de-la-aristocracia-del-cambio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-final-solitario-de-la-aristocracia-del-cambio\/","title":{"rendered":"El final solitario de la aristocracia del cambio"},"content":{"rendered":"<p>La dimisi\u00f3n de Manuel Castells es, seguramente, el efecto con retraso de un error personal, pero tambi\u00e9n un s\u00edmbolo de la decrepitud de los comunes, de su pobreza final. Con su mandato fantasmal, su silencio y su miedo a los focos y decisiones, Castells siempre ha enviado un mensaje descarado: no estaba c\u00f3modo con el cargo. Y, \u00bfpor qu\u00e9 lo acept\u00f3? La sorpresa del nombramiento y su proximidad con Ada Colau propagaron la teor\u00eda que se hab\u00eda dejado nombrar para hacer un favor a la alcaldesa de Barcelona, \u200b\u200balgo que incluso su entorno personal ha hecho circular en p\u00fablico. Pero Castells es uno de los acad\u00e9micos m\u00e1s citados del mundo, ha estado un cuarto de siglo ense\u00f1ando en la Universidad de Berkeley, y Colau ha podido lustrarse y acicalarse con su prestigio tanto como ha querido y casi desde el principio. No creo que sea suficiente con el cari\u00f1o personal para justificar los ojos de tortura que ha puesto estos dos a\u00f1os. En cambio, es mucho m\u00e1s probable que Castells accediera porque se sent\u00eda responsable de un proyecto que \u00e9l mismo hab\u00eda hinchado como el h\u00edgado de un pato y que ahora se iba al garete.<\/p>\n<p>Podemos y todos sus sat\u00e9lites fueron el juguete de una \u00e9lite intelectual que crey\u00f3 que el sistema se pod\u00eda cambiar sin ruptura, sin hacerse da\u00f1o, desde las conferencias y los manifiestos; que su lucidez era suficiente para hacer pol\u00edtica. Fue la aventura pol\u00edtica de un grupo de profesores universitarios que se aburr\u00edan en clase porque no les daba suficiente \u00e9pica, y que cuando les ha tocado gobernar se han acabado yendo porque se aburr\u00edan todav\u00eda m\u00e1s en los despachos, empezando por el mismo Pablo Iglesias, a quien tambi\u00e9n se ve mucho m\u00e1s c\u00f3modo de tertuliano que de vicepresidente. En el poso tambi\u00e9n hab\u00eda un complejo hist\u00f3rico de la izquierda acad\u00e9mica, que es la fascinaci\u00f3n por el poder, siempre insatisfecha porque la autoridad y el orden son incompatibles con el lenguaje predicador de la revoluci\u00f3n permanente. Por eso el 15-M les vino como anillo al dedo: detectaron una sed popular de transformaci\u00f3n para la cual ya no pod\u00edan esgrimir ni el comunismo ni la socialdemocracia, y la compraron con ret\u00f3rica vac\u00eda sobre la \u00e9tica, el civismo y el cambio, como si fuese el fruto de una larga f\u00f3rmula que hab\u00edan encontrado en la pizarra de clase, despu\u00e9s de meses de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El juguete de cuatro intelectuales despeinados acab\u00f3 siendo el juguete del Estado espa\u00f1ol, para el que, en ese momento, era mucho m\u00e1s prioritario frenar el proceso de cambio aut\u00e9ntico, que respond\u00eda a una l\u00f3gica hist\u00f3rica mejor definida, que s\u00ed que pod\u00eda acabar requiriendo la ruptura y que, por tanto, pod\u00eda alterar de verdad la distribuci\u00f3n del poder en la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica: el independentismo. Castells mismo admiti\u00f3 siempre el rupturismo inherente al proceso independentista, aunque nunca se declarara partidario del mismo. En 2016 afirmaba: \u00abEl independentismo es un movimiento con un arraigo social profundo, y no una confabulaci\u00f3n pol\u00edtica\u00bb. Y escribi\u00f3: \u201cUn movimiento social de este tipo no entiende de constituciones. Busca sus v\u00edas de paso hasta encontrar salidas, m\u00faltiples salidas. Como el agua\u2026 Lo imposible se hace posible\u201d. Si el Estado espa\u00f1ol ha dejado hacer a los comunes y, en cambio, ha arrasado al independentismo, es porque vio enseguida que la indignaci\u00f3n era un fen\u00f3meno reactivo y amorfo, muy f\u00e1cil de parasitar, y el proceso era la evoluci\u00f3n de algo antiguo que no se lo llevar\u00eda el viento. El cambio en Espa\u00f1a es un castillo de naipes, si tocas el eje nacional cae todo, y si no lo tocas, no cambia nada.<\/p>\n<p>Cuando la \u00faltima gota del jugo del 15-M fue sorbida por Iglesias y Podemos, la ret\u00f3rica del cambio se marchit\u00f3 por dentro y empez\u00f3 a caer a pedazos. En el momento de m\u00e1xima ruptura, Podemos eligi\u00f3 claramente su lealtad al Estado espa\u00f1ol, y as\u00ed confirm\u00f3 que la \u201cconfabulaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d que hab\u00eda por detr\u00e1s nunca deshar\u00eda sus lazos profundos con el Estado, porque combatir\u00edan siempre la independencia de Catalu\u00f1a. Por eso su arraigo territorial por todo el Estado ha acabado fracasando estrepitosamente, y por eso no s\u00f3lo se hunden en los sondeos sino que hoy, que ya no queda nada del esp\u00edritu de los indignados, Iglesias ha tenido que dejar el partido en manos de Yolanda D\u00edaz, que niega literalmente que est\u00e9 a la izquierda del PSOE y que s\u00f3lo ha recalentado el discurso de la civilidad con menos carisma y sin la \u00e9pica de las plazas.<\/p>\n<p>Ahora que se pierde toda chispa de cambio, Podemos y los comunes tratan de suplir su vac\u00edo de cuadros o bien con renombre o con socialistas. Por eso las dos apuestas de Ada Colau han sido Manuel Castells en Madrid y Jordi Mart\u00ed en Barcelona. Y por eso Joan Subirats, mentor original de la alcaldesa, ser\u00e1 quien sustituir\u00e1 a Castells. El experimento de un pu\u00f1ado de intelectuales y activistas no se basaba en ninguna raz\u00f3n, en ning\u00fan proyecto m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismos, sus libros y sus aulas. Por eso su espacio pol\u00edtico no ha aguantado el bache de 2017 hasta el punto de que ellos mismos deben ir a cubrir los agujeros de poder que Espa\u00f1a les deja, como retribuci\u00f3n por el trabajo que han hecho, aunque lo hicieran accidentalmente. Mientras que los pol\u00edticos que primero dieron alas al independentismo est\u00e1n todos retirados o represaliados, los comunes deben acudir a su embri\u00f3n fundacional para sobrevivir.<\/p>\n<p>VILAWEB<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El relato<\/p>\n<p>Manuel Castells<\/p>\n<p>LA VANGUARDIA<\/p>\n<p>Actuamos seg\u00fan percibimos el mundo. A partir de los relatos que nos llegan. Es decir, historias que cuentan experiencias seg\u00fan el autor del relato. Cualquier otro hecho es un epifen\u00f3meno transformado en material narrativo. Bien lo saben los pol\u00edticos que hacen de esa narrativa el centro de su atenci\u00f3n porque si algo no comunica no existe en el espacio p\u00fablico. La cuesti\u00f3n es que hay varios relatos en torno a una misma experiencia. Su efecto condicionante depende de la influencia de los medios por los que transita y de nuestra predisposici\u00f3n a aceptar una versi\u00f3n determinada. De ese sencillo mecanismo dependen las creencias, los comportamientos, los h\u00e1bitos de vida y el poder.<\/p>\n<p>Un ejemplo. Si nos cuentan la historia de una familia que quiere que su ni\u00f1o de cinco a\u00f1os se eduque en su lengua propia y cuando un juez obliga a hacerlo el ni\u00f1o sufre acoso social, la reacci\u00f3n de cualquier persona es de conmiseraci\u00f3n con la familia. Pero en ese relato faltan hechos esenciales que deber\u00edan formar parte de la historia. Resulta que, tras d\u00e9cadas de inmersi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica en catal\u00e1n, todav\u00eda la lengua predominante en la pr\u00e1ctica social en Catalunya es el castellano, o sea, que no parece que se haya excluido de la educaci\u00f3n de las nuevas generaciones. Tambi\u00e9n resulta que la lengua propia del pueblo catal\u00e1n, expresi\u00f3n de una cultura, fue sometida durante casi tres siglos, y sobre todo durante los cuarenta a\u00f1os del franquismo, a una represi\u00f3n pol\u00edtica que impidi\u00f3 a mi generaci\u00f3n (por ejemplo, a m\u00ed) ser capaces de escribir en catal\u00e1n.<\/p>\n<p>Las lecciones de la historia tambi\u00e9n cuentan, como en nuestra vecina Francia. En el momento de la Revoluci\u00f3n Francesa, tan solo el 13% de la poblaci\u00f3n hablaba el franc\u00e9s oficial (el de \u00cele de France). La acci\u00f3n deliberada de homogeneizaci\u00f3n cultural a trav\u00e9s de la escuela y de la comunicaci\u00f3n determin\u00f3 que las otras lenguas aut\u00f3ctonas (occitano, bret\u00f3n, alsaciano, piamont\u00e9s&#8230;) fueran reducidas a dialectos, estigmatizadas y condenadas a su casi desaparici\u00f3n. Eso hubiera sucedido con la lengua de los pa\u00edses catalanes de no haber sido por la resistencia cotidiana de familias y comunidades que no se resignaron y que articularon la reivindicaci\u00f3n de su cultura en movimientos pol\u00edticos, como en la II Rep\u00fablica y en el movimiento antifranquista, hasta conseguir su reconocimiento constitucional.<\/p>\n<p>Claro que la hibridaci\u00f3n de lenguas y culturas con otras naciones ib\u00e9ricas condujo a una sociedad multicultural y pluriling\u00fc\u00edstica, con el enriquecimiento mutuo que ello supone. Con escasas tensiones, puesto que fue un proceso gradual en que cada escuela gestion\u00f3 las diferencias culturales hasta ir acopl\u00e1ndose. Nada que ver con la experiencia de conflicto ling\u00fc\u00edstico en pa\u00edses como B\u00e9lgica o en Quebec. O en realidades m\u00e1s complejas, como India, Pakist\u00e1n, Indonesia o Sud\u00e1frica.<\/p>\n<p>De modo que si se introduce la historia y la experiencia en el relato, surge la hip\u00f3tesis de que hay una estrategia pol\u00edtica de lo que siempre fue la derecha centralista espa\u00f1ola, incapaz de respetar la Constituci\u00f3n conforme pierde poder, que no duda en utilizar a buenas familias y ni\u00f1os peque\u00f1os para restaurar su dominaci\u00f3n tradicional, erosionada por el despertar democr\u00e1tico de las naciones de la Piel de Toro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La dimisi\u00f3n de Manuel Castells es, seguramente, el efecto con retraso de un error personal, pero tambi\u00e9n un s\u00edmbolo de la decrepitud de los comunes, de su pobreza final. 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