{"id":51518,"date":"2021-08-24T12:41:56","date_gmt":"2021-08-24T11:41:56","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=51518"},"modified":"2021-08-24T12:41:56","modified_gmt":"2021-08-24T11:41:56","slug":"la-europa-olvidada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-europa-olvidada\/","title":{"rendered":"La Europa olvidada"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-51519\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/LAEUROPAOLVIDADA.jpg\" alt=\"\" width=\"536\" height=\"452\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/LAEUROPAOLVIDADA.jpg 536w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/LAEUROPAOLVIDADA-300x253.jpg 300w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/LAEUROPAOLVIDADA-498x420.jpg 498w\" sizes=\"auto, (max-width: 536px) 100vw, 536px\" \/><\/p>\n<p>https:\/\/www.eltemps.cat\/imatges\/images\/web%201940%20Exiugoslavia.jpg<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace treinta a\u00f1os se inici\u00f3 la descomposici\u00f3n del Estado plurinacional socialista de Yugoslavia. Actualmente, los pa\u00edses que le sucedieron a\u00fan no tienen estabilidad, y en la regi\u00f3n cada vez m\u00e1s imperan los nacionalistas. \u00bfSe est\u00e1n alejando de Europa estas j\u00f3venes democracias? Buscamos las pistas del asunto en una regi\u00f3n desgarrada.<\/p>\n<p>Vista desde muy arriba Serbia es un para\u00edso. En un paraje id\u00edlico en la confluencia del Danubio con el Sava est\u00e1 la capital, Belgrado. Frondosa y ondulada, la \u0160umadija, la hist\u00f3rica regi\u00f3n central. La ma\u00f1ana que hablamos con Aleksandar Vucic, sin embargo, el presidente no tiene ojos para el pa\u00eds que tiene a sus pies. En el helic\u00f3ptero el mandatario serbio va aprendiendo palabras en alem\u00e1n. Acaba de abrir la p\u00e1gina que contiene expresiones sobre necesidades sanitarias: \u00abNema peshkira\u00bb ( &#8216;No hay pa\u00f1uelos&#8217;). Prometi\u00f3 a Angela Merkel, dice Vucic, \u00abque aprender\u00eda a hablar su lengua mientras ella todav\u00eda fuera canciller\u00bb.<\/p>\n<p>Vucic ha hecho una transformaci\u00f3n. Si antes hab\u00eda sido un temido agitador nacionalista, ahora este serbio de 51 a\u00f1os es aliado del Partido Popular Europeo y se le considera un ancla de estabilidad en la regi\u00f3n en crisis del oeste de los Balcanes. Asimismo, gobierna su pa\u00eds de una manera cada vez m\u00e1s autoritaria. Esto solo ya pone de relieve la cantidad de esperanzas depositadas en esta \u00e1rea tan central como olvidada de Europa. Flanqueado por comandantes del grupo antiterrorista Cobra y por dos asesores, el presidente se dirige en helic\u00f3ptero a unos compromisos que tiene en el sureste. Por la ventana lateral, a m\u00e1s de mil metros debajo de nosotros, se reconoce el asfalto de la vieja Autoput: la carretera de 1.188 kil\u00f3metros desde la frontera austr\u00edaca hasta la griega que atraviesa toda la ex-Yugoslavia. La \u00abcarretera de la Fraternidad y la Unidad\u00bb -bautizada as\u00ed por Tito, l\u00edder partisano y fundador de Yugoslavia- era la columna vertebral y el s\u00edmbolo del desaparecido estado multi\u00e9tnico.<\/p>\n<p>El 25 de junio de 1991, con la secesi\u00f3n de Eslovenia y Croacia comenz\u00f3 la descomposici\u00f3n del Estado socialista de los eslavos del sur. \u00abYugoslavia era uno de los pa\u00edses m\u00e1s bellos de Europa\u00bb, dice Vucic, con su habitual apasionamiento, \u00abpero los serbios estaban descontentos con la situaci\u00f3n de sus paisanos de las rep\u00fablicas lim\u00edtrofes. Los croatas y los eslovenos estaban descontentos por otros motivos. Probablemente ten\u00eda que pasar lo que pas\u00f3\u00bb. Treinta a\u00f1os despu\u00e9s (y tras unas guerras sangrientas que dejaron 130.000 muertos), de Yugoslavia -pa\u00eds no alineado-, han surgido dos pa\u00edses de la UE y cuatro pa\u00edses m\u00e1s que esperan entrar. Actualmente, sin embargo, no tienen perspectivas de llegar a ser miembros de la misma. Adem\u00e1s, hay que a\u00f1adir el caso particular de Kosovo, la exprovincia serbia que a\u00fan no tiene el reconocimiento de cinco estados de la UE.<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde, si no aqu\u00ed, en el territorio de Yugoslavia, se deber\u00eda ver si Europa ha aprendido la lecci\u00f3n de la historia del siglo XX? En 1914 Sarajevo fue el escenario del inicio de la Primera Guerra Mundial. El fin del siglo la marc\u00f3 la masacre de Srebrenica en 1995. Para garantizar la paz en esta regi\u00f3n, se deber\u00edan eliminar las causas que desencadenaron las guerras del pasado. Pero, \u00bfqui\u00e9n cree que esto es posible ahora que parece que el proyecto de paz central de Europa, la Uni\u00f3n Europea, ha quedado atascado a medias? A continuaci\u00f3n, queremos aportar respuestas recorriendo los escenarios de una serie de reportajes realizados hace tres d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ESLOVENIA<\/p>\n<p>Lojze Peterle no es un pol\u00edtico balc\u00e1nico t\u00edpico. Lo pone de manifiesto, de entrada, que durante a\u00f1os presidi\u00f3 la Asociaci\u00f3n Eslovena de Apicultores. A este cristianodem\u00f3crata le gusta sacar la arm\u00f3nica (la Little Lady) del bolsillo de la americana y ponerse a tocar, como hizo en 2019 cuando era diputado en el Parlamento Europeo, en Bruselas, la Oda a la alegr\u00eda, de Beethoven, el himno de la Europa unida. Pero Peterle tambi\u00e9n sabe hacer otras cosas. \u00c9l fue el hombre que en 1991 llev\u00f3 a Eslovenia hacia la independencia encabezando el gobierno. En nuestro encuentro en Ljubljana hace treinta a\u00f1os ten\u00eda sobre el escritorio el libro de Otto Habsburgo &#8216;Zur\u00fcck zur Mitte&#8217; (&#8216;Regreso al centro&#8217;) y nos habl\u00f3 del deseo de conducir a su pa\u00eds r\u00e1pidamente en direcci\u00f3n a la UE. Hoy todav\u00eda sonr\u00ede orgulloso cuando le ense\u00f1amos un v\u00eddeo de entonces: Peterle en directo por la tele, por la tele, mientras tras \u00e9l se ven im\u00e1genes de los tanques del Ej\u00e9rcito Popular Yugoslavo avanzando por Eslovenia.<\/p>\n<p>En este v\u00eddeo de junio de 1991, junto a Peterle aparece un tipo delgado y uniformado de talante decidido. Es Janez Jan\u0161a, entonces ministro de Defensa, aunque ahora principal actor del escenario pol\u00edtico esloveno. Por tercera vez desde 2004, Jan\u0161a vuelve a presidir el gobierno. Su actitud autoritaria y las diatribas que dedica por Twitter a personas que piensan diferente le han valido el mote de \u00abmariscal Twito\u00bb, en alusi\u00f3n al jefe de Estado yugoslavo Josip Broz Tito, un hombre consciente de su poder. Hasta 1991 Eslovenia fue considerada un alumno ejemplar. Con tan s\u00f3lo el 8% de la poblaci\u00f3n, produc\u00eda una cuarta parte de las exportaciones yugoslavas. Esta rep\u00fablica de dos millones de habitantes, en buena medida homog\u00e9nea desde un punto de vista \u00e9tnico, situada entre los Alpes, la costa adri\u00e1tica y la llanura h\u00fangara, sobrevivi\u00f3 a la guerra de diez d\u00edas de 1991 contra el Ej\u00e9rcito Popular yugoslavo con pocas v\u00edctimas. En 2004, Eslovenia entr\u00f3 en la UE, y en 2007, en la eurozona. La semana pasada, Jan\u0161a asumi\u00f3, en nombre de su pa\u00eds, la presidencia de turno de la UE, por segunda vez desde el 2008.<\/p>\n<p>\u00abPara m\u00ed es una verg\u00fcenza que un fan\u00e1tico y un racista pueda ejercer la presidencia de la UE\u00bb, dice Boris A. Novak, vicepresidente del PEN Internacional y cr\u00edtico de Jan\u0161a. Un pa\u00eds peque\u00f1o como Eslovenia, dice Novak, corre el peligro de alejarse cada vez m\u00e1s de la UE y de acercarse a aut\u00f3cratas como el h\u00fangaro Viktor Orb\u00e1ny el serbio Aleksandar Vucic. El primer ministro Janez Jan\u0161a -un hombre con m\u00faltiples caras: primero fue un joven comunista ferviente; luego un opositor al r\u00e9gimen, y ahora un populista de derechas- aglutina en su persona las contradicciones de todo el pa\u00eds. Las trincheras hist\u00f3ricas entre partisanos y fascistas, entre comunistas y clericales, siguen resonando en la actualidad. Jan\u0161a critica el poder de las viejas estructuras de izquierdas y de siniestros maquinadores a la sombra, mientras que la oposici\u00f3n ve el pa\u00eds en camino de la autocracia.<\/p>\n<p>Sin embargo, las cifras dicen que Eslovenia ha pasado bien la pandemia y las crisis anteriores. El paro es bajo y el PIB per c\u00e1pita es m\u00e1s alto que el de la Rep\u00fablica Checa o Portugal. El pa\u00eds podr\u00eda representar una historia de \u00e9xito postyugoslavo si no fuera por la campa\u00f1a de Jan\u0161a contra la UE y por la presi\u00f3n creciente sobre la sociedad civil, los medios libres y la oposici\u00f3n, profundamente dividida. \u00bfSe dan cuenta los seguidores del jefe de gobierno que lo que se logr\u00f3 con la guerra de la independencia de 1991 est\u00e1 en peligro? Si se lo preguntamos al este de Eslovenia, una zona pobre y parcialmente poblada por h\u00fangaros, nos damos cuenta de que los agricultores de esta regi\u00f3n est\u00e1n contentos, porque gracias a Jan\u0161a disponen de tractores nuevos obtenidos con subvenciones procedentes de la Hungr\u00eda de Viktor Orb\u00e1n. Si lo preguntamos en el noroeste, en la poblaci\u00f3n balnearia de Bled, se entiende que muchas personas mayores a\u00f1oren un liderazgo firme.<\/p>\n<p>Janez Fajfar, por ejemplo, alcalde de Bled y antiguo gerente del hotel de la lujosa mansi\u00f3n de Tito lado del mar, explica: \u00abYo crec\u00ed en un per\u00edodo en que a los yugoslavos nos iban las cosas mejor cada a\u00f1o; pero era evidente: en cuanto el Stari -el viejo, Tito- no estuvo, las cosas fueron hacia abajo\u00bb. Finalmente, Eslovenia consigui\u00f3 ponerse al lado de los ganadores: \u00abNos mantuvimos alejados de las matanzas como las de Croacia o Bosnia y ahora formamos parte de Europa\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CROACIA<\/p>\n<p>Desde el comienzo de la crisis de los refugiados, una cerca de hierro y alambre de espinos separan Eslovenia y Croacia en Obre\u017eje, en la frontera exterior del espacio Schengen y de la UE. Hace la funci\u00f3n de punto de control el hostal Kalin, ahora fuera de servicio: situado junto a la valla, dispone de salidas por ambos lados de la frontera. En el lado croata llama la atenci\u00f3n la placa conmemorativa de un partisano asesinato en el campo de concentraci\u00f3n de Jasenovac. El recuerdo de Jasenovac, el \u00abAuschwitz los Balcanes\u00bb, es una de las manchas poco explicadas de la historia contempor\u00e1nea de Croacia. En su Estado sat\u00e9lite tolerado por Hitler, los esbirros de los fascistas Usta\u0161e asesinaron cerca de 100.000 personas, sobre todo serbios, jud\u00edos y gitanos. Hend\u00edan cr\u00e1neos, empalaban beb\u00e9s y cortaban genitales. Jasenovac fue la versi\u00f3n balc\u00e1nica de la locura del exterminio.<\/p>\n<p>El historiador Ivo Goldstein reconstruy\u00f3 sus atrocidades en un libro de 992 p\u00e1ginas. \u00abJasenovac continu\u00f3 vivo en la memoria y aliment\u00f3 las guerras de los a\u00f1os noventa\u00bb, dice Goldstein en un encuentro en la Biblioteca Nacional de Zagreb. \u00abActualmente, es un reflejo de c\u00f3mo Croacia gestiona su historia\u00bb. Desde la entrada de Croacia en la UE, en 2013, la cosa va a la baja, dice Goldstein. \u00abSe est\u00e1 formando una revoluci\u00f3n conservadora, los revisionistas avanzan e incluso los j\u00f3venes se vuelven m\u00e1s nacionalistas y m\u00e1s herm\u00e9ticos\u00bb. En el sector conservador se impone la versi\u00f3n que el fascismo croata y el socialismo yugoslavo representaron una especie de equilibrio del terror. \u00abPero esto, evidentemente, es una tonter\u00eda\u00bb, dice Goldstein.<\/p>\n<p>Croacia, llamada \u00abcroissant\u00bb por la forma de cuernos que toma su territorio, fue absorbida por la UE a pesar de haber serias dudas por ambos lados. En el refer\u00e9ndum del 2012, s\u00f3lo un 29% de los croatas con derecho de voto optaron por la adhesi\u00f3n a la UE. Ahora la desilusi\u00f3n a\u00fan est\u00e1 m\u00e1s extendida. \u00abLa esperanza de que, tras ser aceptados en la familia europea, inmediatamente fluye leche y miel se ha desvanecido\u00bb, dice un pol\u00edtico occidental en Zagreb. \u00abSobre todo en la derecha crece el sentimiento anti-UE y tambi\u00e9n el chovinismo, el orgullo del pasado. Aparte del per\u00edodo Usta\u0161e, los croatas nunca hab\u00edan tenido un Estado propio\u00bb.<\/p>\n<p>La crisis econ\u00f3mica, la de los refugiados y la del coronavirus han agravado los problemas del pa\u00eds. Aparte de las magn\u00edficas playas del Adri\u00e1tico, tambi\u00e9n forman parte de Croacia franjas de tierra casi desiertas al este de Eslavonia o de Baranya, ruinas industriales en los alrededores de Zagreb y unas tristes estad\u00edsticas: en cuatro a\u00f1os, el primer ministro, Andrej Plenkovic, del partido cristianodem\u00f3crata HDZ, ha cesado a nueve ministros por acusaciones de corrupci\u00f3n. El a\u00f1o pasado la producci\u00f3n econ\u00f3mica cay\u00f3 un 9%. La emigraci\u00f3n masiva agrava la falta de mano de obra especializada y la crisis de los sistemas sociales. \u00abLa UE subestima el peligro de que en Croacia, como Hungr\u00eda, Polonia o Eslovenia, vayan avanzando las fuerzas antidemocr\u00e1ticas\u00bb, dice la activista por los derechos humanos Vesna Ter\u0161elic, galardonada con el Premio Nobel Alternativo. \u00abCroacia a\u00fan no ha afrontado seriamente su pasado, ni los hechos de la Segunda Guerra Mundial ni las guerras de Croacia y Bosnia\u00bb.<\/p>\n<p>En agosto de 2020, un exgeneral acusado de cometer cr\u00edmenes de guerra en Bosnia y refugiado en Croacia fue condecorado con una medalla por el presidente Zoran Milanovic, populista de izquierdas. Los que saben las atrocidades que sufrieron los croatas a principios de los noventa en su pa\u00eds y en la regi\u00f3n lim\u00edtrofe de Herzegovina y las atrocidades que ellos cometieron en los campos de batalla de Krajina, en Vukovar o Mostar, tienen la sospecha de que la vecindad pac\u00edfica no es uno de los objetivos prioritarios del \u00faltimo Estado que ha entrado en la UE. El historiador Ivo Goldstein, atacado en ambientes nacionalistas, no se muestra ilusionado en su libro m\u00e1s reciente. Afirma que en Croacia y los pa\u00edses vecinos la descomposici\u00f3n de Yugoslavia condujo -aparte de muertos y expulsiones- a una \u00abdevastaci\u00f3n pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social\u00bb de la que a\u00fan no se vislumbra el final.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>BOSNIA Y HERZEGOVINA<\/p>\n<p>Dejando atr\u00e1s la Flor de Piedra, el monumento que hay donde estuvo el campo de exterminio de Jasenovac, el viaje contin\u00faa hacia Bosnia: en cierto modo, vamos desde el edificio principal de la UE hasta la sala de espera. La promesa de la cumbre de la UE de 2003, celebrada en Tesal\u00f3nica, fue: \u00abEl futuro de los pa\u00edses de los Balcanes est\u00e1 en el seno de la Uni\u00f3n Europea\u00bb. Hasta ahora, la promesa s\u00f3lo se ha cumplido para Eslovenia y Croacia. Todos los dem\u00e1s pa\u00edses est\u00e1n, a pesar de los sermones de Bruselas, bastante lejos de entrar en la UE. Y el que est\u00e1 m\u00e1s lejos es Bosnia-Herzegovina.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 consecuencias tiene esto para la vida cotidiana? Pues que, por ejemplo, Croacia recibir\u00e1 22.000 millones de euros en ayudas de reconstrucci\u00f3n de la UE, Mientras que a Bosnia la despachar\u00e1n con varias vacunas. La propuesta de dejar participar a los pa\u00edses balc\u00e1nicos de fuera de la UE como m\u00ednimo en el multimillonario fondo de cohesi\u00f3n sin concederles derecho de voto apenas tiene defensores. La UE ya tiene bastante trabajo con ella misma. La paralizaci\u00f3n del proceso de ampliaci\u00f3n facilita la emigraci\u00f3n de personas formadas y potencia el \u00e9xito de la propaganda populista entre los que se quedan: material explosivo a las puertas de la UE. Si queremos ir de Croacia a Bosnia-Herzegovina, debemos pasar por la Rep\u00fablica Srpska, la mitad del pa\u00eds, que desde el final de la guerra est\u00e1 poblada mayoritariamente por serbios. Bosnia en conjunto es, desde del acuerdo de paz de Dayton de 1995, una rep\u00fablica hiperburocratizada y con un funcionamiento mediocre, en el que los que se enfrentaron enla guerra -serbios, croatas y bosnios musulmanes- tienen poco contacto los unos con los otros.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de tres a\u00f1os y medio de guerra de independencia, iniciada en 1992, en Bosnia hab\u00edan muerto 100.000 personas y millones de ciudadanos hab\u00edan sido expulsados. Hoy d\u00eda, a\u00fan es enorme la desconfianza mutua y las cosas no dichas, el recuerdo de las matanzas de los a\u00f1os noventa en ciudades como Prijedor, donde los primeros criminales de guerra serbios devueltos de la Haya ya hace tiempo que llenan nuevamente los caf\u00e9s. Mevludin Oric sobrevivi\u00f3 a la masacre de Srebrenica en julio de 1995, cuando milicias serbias asesinaron al menos 8.000 hombres y muchachos musulmanes. Hoy d\u00eda, todav\u00eda hay 1.700 cad\u00e1veres que han sido localizados. Oric se dej\u00f3 caer al suelo durante un tiroteo masivo cerca de Orahovac fingiendo que la hab\u00edan tocado. Esper\u00f3 en medio de los cad\u00e1veres hasta que se hizo oscuro y luego huy\u00f3 por los bosques.<\/p>\n<p>Encontr\u00e9 a este padre de familia delgaducho poco despu\u00e9s de su fuga, en julio de 1995, tras unos rollos de alambre de espinos en un almac\u00e9n del aeropuerto de Tuzla. Ahora, 26 a\u00f1os despu\u00e9s, Oric vive no muy lejos de Sarajevo. Lleva tatuado en el brazo el s\u00edmbolo de la 28\u00aa divisi\u00f3n del ej\u00e9rcito bosnio, que encabez\u00f3 la marcha de la muerte saliendo de Srebrenica. Ahora este musulm\u00e1n ve un cementerio ortodoxo desde el jard\u00edn de casa. Su nuevo pueblo natal antes estaba poblado por serbios. Oric, que en julio de 1995 perdi\u00f3 el padre, un hermano, tres cu\u00f1ados y un sobrino, ve la nueva realidad bosnia con realismo. Dice: \u00abMis cuatro hijos deben relacionarse tranquilamente con los serbios, pero les he dicho: no olvid\u00e9is que no dejar\u00e1n nunca de odiarnos\u00bb.<\/p>\n<p>El 8 de junio, cuando en la Haya el comandante en jefe del ej\u00e9rcito serbobosnio, Ratko Mladic, fue declarado culpable de genocidio en \u00faltima instancia, en el este de Bosnia se colgaron pancartas que dec\u00edan: \u00abEres el h\u00e9roe de la Rep\u00fablica Srpska\u00bb. \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda detener a los incansables segregadores y a los que incitan a la guerra en este pa\u00eds? \u00bfY qu\u00e9 ser\u00e1 de Sarajevo, la Jerusal\u00e9n de los Balcanes, el lugar que marca el destino de Europa, escenario del atentado de 1914 y de un cerco de 1.425 d\u00edas a manos de las tropas serbias a partir de abril de 1992?<\/p>\n<p>En el sal\u00f3n de fumadores del hotel Europe, no muy lejos del lugar donde fue asesinado el sucesor al trono de Austria, Francisco Fernando, encontramos a Haris Silajdzic. Son las ocho de la tarde y, para romper el ayuno durante el Ramad\u00e1n, el hombre pide un plato de arroz. Silajdzic, un musulm\u00e1n cosmopolita de 75 a\u00f1os que habla fluidamente ingl\u00e9s y \u00e1rabe, fue miembro de la presidencia estatal y sobre todo presidente del gobierno durante el sitio. En nuestro primer encuentro, aquel g\u00e9lido noviembre de 1993, Silajdzic estaba medio congelado y medio furioso en el palacio presidencial, mientras afuera explotaban granadas y ca\u00edan disparos. \u00abQue sobrevivamos depende muy poco de nosotros los bosnios\u00bb, dijo Silajdzic entonces y a\u00f1adi\u00f3, cuando poco despu\u00e9s se fue la luz en el palacio: \u00abSe ha extinguido nuestra civilizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Aunque ahora no tiene palabras \u00abpara describir aquella mezcla de primitivismo y fascismo\u00bb que se apoder\u00f3 de su pa\u00eds en los a\u00f1os noventa, dice Silajdzic hoy. \u00c9l insiste en la tesis de que en la Bosnia multi\u00e9tnica y tradicionalmente liberal la violencia ha estado siempre introducida desde fuera: \u00abEste pa\u00eds encarna en s\u00ed mismo lo que le gustar\u00eda ser a Europa: pluralista. Pero este legado est\u00e1 en peligro y lo debemos salvar\u00bb. Y eso es lo que les falta a muchas personas en esta rep\u00fablica tan fr\u00e1gil: reconocer su parte de fracaso. El poderoso l\u00edder del partido que aglutina la poblaci\u00f3n croata, por ejemplo, insiste abiertamente en escindirse de la federaci\u00f3n que forman con los bosn\u00edacos como un paso previo para el acercamiento con Zagreb, la patria croata. Milorad Dodik, por su parte, -que hace a\u00f1os que gobierna con mano de hierro el \u00e1rea serbia de la rep\u00fablica- exige incluso la abolici\u00f3n del Estado conjunto, del cual \u00e9l es copresidente como miembro de una presidencia repartida en tres figuras: \u00abLa crisis pol\u00edtica del pa\u00eds no desaparecer\u00e1 mientras no desaparezca Bosnia\u00bb.<\/p>\n<p>El Premio Nobel Ivo Andric dijo en su novela &#8216;Gospodica&#8217; (&#8216;La se\u00f1orita&#8217;): \u00abLos miembros de las tres confesiones principales se odian desde el nacimiento hasta la muerte, con un odio irracional y profundo\u00bb. En el puente sobre el Drina, erigido sobre once arcos de piedra en Vi\u0161egrad, al que Andric dedic\u00f3 su obra m\u00e1s famosa, este diagn\u00f3stico se ha confirmado repetidamente de manera tr\u00e1gica, por \u00faltima vez en la guerra de los a\u00f1os noventa. Los restos mortales de cientos de musulmanes que fueron asesinados por los serbios y lanzados al r\u00edo se encontraron en 2010 unos cuantos kil\u00f3metros r\u00edo abajo. Tambi\u00e9n estaban los huesos del im\u00e1n de la mezquita imperial. \u00abNo me voy a meter en la boca ninguna gota de este agua, v\u00e9ase las historias de los cad\u00e1veres en el agua\u00bb, escribi\u00f3 en tono de burla el futuro Premio Nobel Peter Handke sobre las atrocidades de Vi\u0161egrad -desde su punto de vista presuntas atrocidades- despu\u00e9s de tomar un ba\u00f1o en el Drina en 1996. a finales de mayo de 2021, cuando Handke volvi\u00f3 a Vi\u0161egrad para recibir un premio, los \u00faltimos miles de bosn\u00edacos supervivientes que hay en la ciudad no asistieron a la farsa.<\/p>\n<p>Lo que el poeta austr\u00edaco no vio en mayo -porque no tuvo suficiente tiempo- son las ruinas de dos casas que se conservan en la ciudad en la que m\u00e1s de cien civiles fueron quemados vivos. Y escondido en medio del bosque borde el rumor del torrente, el hotel Vilina Vlas, en cuya terraza unos clientes escuchan atentamente m\u00fasica suave de los tiempos de Yugoslavia mientras toman un caf\u00e9 o un whisky. En Vilina Vlas, seg\u00fan investigaciones de la ONU, cientos de mujeres fueron violadas. Despu\u00e9s, algunas se suicidaron y otras fueron asesinadas. Actualmente, el hotel pertenece al \u00e1rea serbia de la federaci\u00f3n, tiene una piscina de 200 metros cuadrados y recibe una buena afluencia de turistas. All\u00ed aceptan vales por valor de cincuenta euros: los da el gobierno para fomentar el turismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SERBIA<\/p>\n<p>Al este del Drina se entra a Serbia. En el pa\u00eds que Aleksandar Vucic gobierna con mano dura, el hombre que en su juventud se afili\u00f3 al partido del agitador Vojslav \u0160e\u0161elj, que luego fue ministro de Informaci\u00f3n con Slobodan Milosevic y que en 2007 prometi\u00f3 que para el criminal de guerra Ratko Mladic en Serbia siempre habr\u00eda \u00abun refugio seguro\u00bb. A Vucic le gusta m\u00e1s responder a las acusaciones sobre su pasado con contraacusacions y con cifras de la actualidad. Dice: \u00abNosotros los serbios aprendimos la lecci\u00f3n de las decenas de miles de muertos que hubo en las diversas guerras y de la econom\u00eda totalmente devastada que dejaron las bombas de la OTAN. Nuestros \u00faltimos cinco a\u00f1os han sido buenos y las reformas han sido un \u00e9xito: recorte de las pensiones y nueva legislaci\u00f3n laboral. Tenemos 72.000 trabajadores en empresas alemanas y dos veces y media m\u00e1s de inversiones directas extranjeras que Croacia\u00bb.<\/p>\n<p>El precio para conseguir esto es considerable, sentencia la organizaci\u00f3n Freedom House. Con Vucic, Serbia ha pasado de ser una democracia a un r\u00e9gimen h\u00edbrido, en el que las instituciones p\u00fablicas cada vez m\u00e1s est\u00e1n infiltradas y secuestradas. \u00abVucic tiene dos caras\u00bb, dice la pol\u00edtica opositora Marinika Tepic: \u00abA veces hace ver que es el humilde servidor de sus socios extranjeros, pero luego vuelve el hombre furioso que utiliza a los adversarios pol\u00edticos como un saco de boxeo\u00bb. Para los periodistas la situaci\u00f3n es \u00abpeor que en tiempos de Slobodan Milosevic: ya nadie se atreve a hablar abiertamente\u00bb, dice Milorad Ivanovic, jefe de redacci\u00f3n del prestigioso portal BIRN. \u00abVucic es un perfecto y mal\u00e9volo narcisista\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, el cuasiaut\u00f3crata de Belgrado se sabe vender como la columna que sostiene la estabilidad pol\u00edtica de los Balcanes. Rodeadas de estados de la UE, seis rep\u00fablicas -cinco de exyugoslavas y Albania- intentan encontrar su lugar en la estructura de los bloques de poder. La ca\u00edda de la reputaci\u00f3n de la UE en este regi\u00f3n central de Europa anima a inversores y maquinadores chinos, turcos, rusos y \u00e1rabes a abrirse a camino en ella. \u00abSi la UE pierde peso, otros ganan\u00bb, alerta el sueco Carl Bildt, conocedor de los Balcanes. Los art\u00edculos an\u00f3nimos que circulan por Bruselas sobre posibles modificaciones de fronteras en los Balcanes son \u00abextremadamente peligrosos y pueden provocar guerras\u00bb, avisa el enviado especial de la UE para el di\u00e1logo entre Serbia y Kosovo, Miroslav Lajcak.<\/p>\n<p>La UE, sus miedos, sus intereses econ\u00f3micos encubiertos moralmente y sus medias promesas: pr\u00e1cticamente nadie conoce todo esto tan bien como Vucic, casi nadie toca tan virtuosamente las m\u00e1s diversas teclas. El presidente serbio elogia la \u00abamistad firme\u00bb con el Estado chino, pide cr\u00e9ditos multimillonarios a Pek\u00edn y alaba la vinculaci\u00f3n con el pueblo hermano ruso ortodoxo. Y al mismo tiempo no se cansa de expresar que entrar en la UE es el objetivo de Serbia: \u00abEn Bruselas est\u00e1n preocupados por nuestros contactos con China, pero nosotros vamos avanzando hacia la UE\u00bb, dice Vucic sin hacer ninguna mueca.<\/p>\n<p>Serbia limita con el mercado de la UE, de casi 500 millones de consumidores, pero ante los inversores renuncia a los estrictos est\u00e1ndares de Bruselas. Los puentes, las autopistas y las l\u00edneas de tren se llevan a cabo gracias a cr\u00e9ditos multimillonarios y mano de obra china. El no de China a reconocer Kosovo en el Consejo de Seguridad de la ONU es vendido p\u00fablicamente por Vucic como una prueba m\u00e1s de la amistad de los comunistas de Pek\u00edn con el pueblo serbio. Algunos elementos hacen pensar que el jefe de Estado estar\u00eda dispuesto a sacrificar la manzana de la discordia que es Kosovo siempre que hubiera la contrapartida adecuada: un intercambio de territorios o una fecha para la entrada de Serbia en la UE. Pero eso el presidente no lo quiere admitir. Tanto en conversaciones en la piscina de la residencia del gobierno Bokeljka o al mediod\u00eda ante un plato de \u0107evap\u010di\u0107i en las afueras de Ni\u0161, Vucic sigue siendo Vucic: es tacticista, murmura y cuesta verle las intenciones. \u00abDe eso no puedo hablar\u00bb, dice. \u00abS\u00f3lo le digo una cosa: no necesitamos m\u00e1s guerras\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>KOSOVO<\/p>\n<p>El peligro que conlleva aunque s\u00f3lo sea hablar de corregir fronteras se pone de manifiesto en los territorios poblados por albaneses. \u00abAqu\u00ed ya ha habido tendencias favorables a reactivar nuestro ej\u00e9rcito rebelde\u00bb, dice Shqiprim Arifi, alcalde durante a\u00f1os del basti\u00f3n alban\u00e9s de Presevo, a\u00fan en territorio serbio. \u00c9l defend\u00eda escindir los municipios albaneses de Serbia y unirlos a Albania, pero ya no: \u00abUna Gran Albania s\u00f3lo podr\u00e1 existir dentro de la UE\u00bb.<\/p>\n<p>La fuerza, a\u00fan ahora, del sentimiento a favor de tener un Estado com\u00fan para los albaneses, ahora repartidos en muchos pa\u00edses, se hace patente, entre otras cosas, en las numerosas banderas con la doble \u00e1guila negra sobre fondo rojo que se pueden ver en el territorio que hab\u00eda sido Yugoslavia: en Serbia, Macedonia del Norte y Kosovo. A unos cuantos kil\u00f3metros de Presevo, en medio de un bosque de \u00e1rboles caducifolios, hay dos contenedores. En el primero un serbio controla los pasaportes, aunque aqu\u00ed desde el punto de vista serbio no pasa ninguna frontera estatal. En la barraca de lata trasera, una albanesa \u00e9tnica controla los documentos de los que quieren entrar en Kosovo. La secesi\u00f3n de la provincia, declarada unilateralmente en 2008, fue una reacci\u00f3n, con gran apoyo de EEUU y partes de la UE, en los a\u00f1os de represi\u00f3n de la poblaci\u00f3n albanesa por parte del r\u00e9gimen de Belgrado.<\/p>\n<p>En el norte de la ciudad, serbio e infiltrado de radicales, la periodista Tatjana Lazarevic lamenta \u00abnoticias preocupantes de ambos lados del r\u00edo, relatos extremadamente nacionalistas\u00bb, sobre todo desde que en la capital, Pristina, ejerce el poder una nueva clase dirigente kosovar, representada por el primer ministro Albin Kurti y la presidenta Vjosa Osmani. Osmani, nacida en el sur de la ciudad, lo ve de una manera completamente diferente. Esta jurista de 39 a\u00f1os habla claro en el palacio presidencial de Pristina: \u00abSerbia no dice nada de los cr\u00edmenes cometidos por el r\u00e9gimen de Milosevic\u00bb, dice Osmani. \u00abYo, para lo que pas\u00f3 en Kosovo, utilizo conscientemente el t\u00e9rmino genocidio, que denomina la intenci\u00f3n de un pa\u00eds de exterminar a una naci\u00f3n entera\u00bb. Su hom\u00f3logo de Belgrado, seg\u00fan Osmani, deber\u00eda seguir el ejemplo de lo que hizo Willy Brandt en lo que hab\u00eda sido el gueto de Varsovia: \u00abArrodillarse: esto es exactamente lo que esperamos de Serbia\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MACEDONIA<\/p>\n<p>Mientras las fronteras estatales van perdiendo importancia para los albaneses, se consolidan las l\u00edneas divisorias internas, tambi\u00e9n en Macedonia del Norte, en el extremo sur de la ex-Yugoslavia. Desde que se acab\u00f3 la guerra aqu\u00ed, en 2001, la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n -eslava- vive incluso en la capital, Skopje, aislada mayoritariamente los albaneses, que en toda la rep\u00fablica conforman una cuarta parte de los dos millones de habitantes. Cada uno se encierra en su barrio con su relato de la historia.<\/p>\n<p>En las zonas elevadas, en los pueblos monta\u00f1osos que hay junto a la frontera con Kosovo, donde durante la guerra se atrincheraron los rebeldes del U\u00c7K los albaneses est\u00e1n en familia desde siempre. Ali Ahmeti -que tiempo atr\u00e1s fue uno de los l\u00edderes de los rebeldes que iba a caballo y era una figura rodeada de misterio, y hoy preside el influyente Partido de los Albaneses- se muestra m\u00e1s pac\u00edfico que nunca cuando lo reencontramos despu\u00e9s de muchos a\u00f1os. Habla de la esperanza de recibir una oferta de la UE, del deber de la reconciliaci\u00f3n entre etnias y de la convivencia pac\u00edfica.<\/p>\n<p>\u00abCuando era un l\u00edder estudiantil en las protestas de 1981, un a\u00f1o despu\u00e9s de la muerte de Tito\u00bb, dice Ahmeti, ya pronostic\u00f3 que un d\u00eda el final de Yugoslavia ser\u00eda sellado por los tanques del propio ej\u00e9rcito popular: \u00abY eso es lo que pas\u00f3 despu\u00e9s con las guerras\u00bb. A los pies de la cordillera del \u0160ar, donde vive actualmente Ahmeti, treinta a\u00f1os despu\u00e9s pocas cosas recuerdan a Yugoslavia, a la utop\u00eda socialista de la fraternidad y la unidad. S\u00f3lo hay una excepci\u00f3n a la regla: el pico m\u00e1s alto del macizo. A esta monta\u00f1a le mantuvieron su antiguo nombre: Titov VRV, el monte de Tito.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n al catal\u00e1n de Arnau Figueras. Del catal\u00e1n al espa\u00f1ol, Nabarralde<\/p>\n<p>Publicado el 16 de agosto de 2021<\/p>\n<p>N\u00fam. 1940<\/p>\n<p>EL TEMPS<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>https:\/\/www.eltemps.cat\/imatges\/images\/web%201940%20Exiugoslavia.jpg &nbsp; Hace treinta a\u00f1os se inici\u00f3 la descomposici\u00f3n del Estado plurinacional socialista de Yugoslavia. Actualmente, los pa\u00edses que le sucedieron a\u00fan no tienen estabilidad, y en la regi\u00f3n cada vez m\u00e1s imperan los nacionalistas. \u00bfSe est\u00e1n alejando de Europa estas j\u00f3venes democracias? Buscamos las pistas del asunto en una regi\u00f3n desgarrada. 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