{"id":48736,"date":"2020-11-18T18:15:51","date_gmt":"2020-11-18T17:15:51","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=48736"},"modified":"2020-11-18T18:15:51","modified_gmt":"2020-11-18T17:15:51","slug":"las-torturas-de-la-operacion-garzon-de-hace-25-anos-contadas-en-primera-persona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/las-torturas-de-la-operacion-garzon-de-hace-25-anos-contadas-en-primera-persona\/","title":{"rendered":"Las torturas de la operaci\u00f3n Garz\u00f3n, de hace 25 a\u00f1os, contadas en primera persona"},"content":{"rendered":"<p>Ofrecemos los relatos en primera persona que hicieron algunos de los detenidos de la operaci\u00f3n Garz\u00f3n en 1992<br \/>\nVILAWEB<\/p>\n<p>El 29 de junio de 1992 comenz\u00f3 la llamada &#8216;operaci\u00f3n Garz\u00f3n&#8217; contra personas relacionadas con el movimiento independentista, por presunta pertenencia a Terra Lliure. Ese d\u00eda se hicieron las primeras siete detenciones, por orden de Baltasar Garz\u00f3n, que en aquel momento era juez de la Audiencia espa\u00f1ola. La operaci\u00f3n, que se acab\u00f3 con una cuarentena de detenidos, se preparaba desde hac\u00eda dos a\u00f1os y pretend\u00eda desactivar el movimiento durante los Juegos Ol\u00edmpicos que se hicieron aquel verano en Barcelona.<\/p>\n<p>Se hicieron detenciones en varios lugares de Catalu\u00f1a y el Pa\u00eds Valenciano. Se registraron las sedes del Movimiento de Defensa de la Tierra (MDT) en Barcelona y del semanario el Temps, en Valencia. Treinta personas fueron detenidas antes del comienzo de los Juegos y las ocho restantes despu\u00e9s de la clausura. Afectaron a miembros activos de la organizaci\u00f3n armada, pero tambi\u00e9n periodistas del diario el Punt y el Temps, militantes de organizaciones pol\u00edticas como el MDT, los Comit\u00e9s de Solidaridad con los Patriotas Catalanes, EDsquerra Republicana, el Partido Comunista de Catalu\u00f1a y el grupo ecologista Alternativa Verde.<\/p>\n<p>Torturas<\/p>\n<p>El juez Baltasar Garz\u00f3n aprob\u00f3 la incomunicaci\u00f3n de veinticinco de los detenidos, diecisiete de los cuales denunciaron haber sido v\u00edctimas de torturas. Garz\u00f3n les menospreci\u00f3 y dio validez a las declaraciones hechas bajo tortura.<\/p>\n<p>Con esta operaci\u00f3n, Garz\u00f3n vulner\u00f3 los derechos humanos, tal como sentenci\u00f3 (1) el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos de Estrasburgo doce a\u00f1os despu\u00e9s, cuando conden\u00f3 al Estado espa\u00f1ol por haber violado el art\u00edculo n\u00famero 2 de la Convenci\u00f3n contra la Tortura por el hecho de haberse negado a investigar las denuncias por malos tratos, a pesar de las evidencias existentes.<\/p>\n<p>Las torturas, en primera persona<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n les ofrecemos los testimonios directos de los detenidos que denunciaron torturas. Son textos recogidos por la Asociaci\u00f3n Memoria Contra la Tortura (2).<\/p>\n<p>Marcel Dalmau i Brunet<\/p>\n<p>\u00abLas amenazas, torturas y vejaciones de todo tipo me las produjeron en la &#8216;Direcci\u00f3n General de la Guardia Civil&#8217; de Madrid. En el cuartel de Girona, a pesar del clima de intimidaci\u00f3n que reinaba, me trataron con una cierta correcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entr\u00e9 en la &#8216;Direcci\u00f3n General&#8217; el domingo d\u00eda 5 de julio en la madrugada. Me sacaron para llevarme al hospital la madrugada siguiente. Las sesiones de tortura a que me sometieron consistieron b\u00e1sicamente a hacerme estar horas y horas de rodillas sobre el suelo donde hab\u00eda una especie de astillas que se me clavaban en la carne. A ra\u00edz de esto se me arranca la piel de las rodillas. Me colocaron las manos en la espalda y una bolsa de pl\u00e1stico en la cabeza que uno o dos torturadores me iban apretando alrededor del cuello produci\u00e9ndome una angustiosa asfixia. Mientras tanto, otros torturadores, de cinco a ocho, me golpeaban fuertemente por todo el cuerpo (en la cabeza, el vientre, los test\u00edculos&#8230;). Eran patadas, pu\u00f1etazos y tambi\u00e9n golpes con objetos, con un libro. Es decir, mientras me ahogaban con la bolsa de pl\u00e1stico recib\u00eda una verdadera lluvia de golpes y de gritos. Entre los gritos hab\u00eda constantes insultos contra Catalu\u00f1a y las catalanas y catalanes de un contenido racista y machista. Durante la tortura la cabeza me quedaba anegada de sudor. A veces me echaban humo a la bolsa antes de apretarla, tambi\u00e9n quemaban con un cigarrillo el extremo interior de la bolsa para que aspirara el humo del pl\u00e1stico quemado. Esta tortura me la infligieron repetidamente a lo largo de sesiones interminables.<\/p>\n<p>El mismo terror que provoca escuchar a unos agentes que gozan asfixi\u00e1ndote y golpe\u00e1ndote forma parte de esta tortura. Tambi\u00e9n me obligaron a ponerme en los test\u00edculos un hilo el\u00e9ctrico que ten\u00eda tres terminaciones. Estuvieron una largu\u00edsima rato intimid\u00e1ndome y dici\u00e9ndome tonter\u00edas de contenido s\u00e1dico alrededor de temas sexuales. Durante esta tortura las vejaciones de todo tipo y el terror fueron interminables, permitanme que me ahorre de describirlas con m\u00e1s detalle porque al recordarlo se me reproducen los efectos de esta experiencia terrible.<\/p>\n<p>Entre sesi\u00f3n y sesi\u00f3n, cuando paraban para descansar, me encerraban en una celda. Estos intervalos no pasaban nunca de los veinte minutos.<\/p>\n<p>Tras la \u00faltima sesi\u00f3n de tortura antes de que intentara suicidarme me dijeron que la Carme, mi compa\u00f1era, tambi\u00e9n estaba detenida y que la llevaban hacia Madrid, y que podr\u00eda escuchar sus gritos en &#8216;sonido est\u00e9reo&#8217; cuando la torturaran tal como hab\u00edan hecho conmigo. Si bien yo ya hac\u00eda horas que estaba destrozado, eso me dej\u00f3 absolutamente abatido. Con todo lo que me hab\u00edan hecho y me hac\u00edan yo no ten\u00eda ninguna duda sobre la veracidad de sus intenciones.<\/p>\n<p>Al cabo de un rato de estar en la celda, debido al estado en que me encontraba y con una perspectiva inmediata a\u00fan m\u00e1s horrible y monstruosa, me vi empujado al suicidio. Nunca en mi vida hab\u00eda pensado en suicidarme, pero aqu\u00ed se me present\u00f3 como una necesidad (no pod\u00eda) y como una respuesta a tanta crueldad y vejaci\u00f3n. Como no ten\u00eda nada con que suicidarme me tir\u00e9 corriendo de cabeza contra la pared. Qued\u00e9 inm\u00f3vil en el suelo, con la cabeza que me daba vueltas. Me encontraba semi-inconsciente. Seguidamente entraron un pu\u00f1ado de guardias civiles muy asustados. Uno de ellos me larg\u00f3 una serie de patadas, sus colegas le detuvieron. Yo no me pod\u00eda mover. Estaban muy nerviosos, no sab\u00edan qu\u00e9 hacer. Yo perd\u00ed el conocimiento. Me llevaron a un hospital. Los agentes que all\u00ed me custodiaban se portaron con correcci\u00f3n. Yo estaba muy desorientado. Pensaba en Carme, pero ninguno de los vigilantes sab\u00eda o no quer\u00eda decirme nada sobre ella. En el hospital tuve una visita rel\u00e1mpago de un individuo que profiri\u00f3 amenazas contra m\u00ed y mi familia si osaba hablar de las torturas, record\u00e1ndome incluso que yo ya sab\u00eda &#8216;qu\u00e9&#8217; ten\u00eda que declarar. Y que si no dec\u00eda lo que ellos quer\u00edan que dijera, todo lo que hab\u00eda pasado no ser\u00eda nada comparado con lo que me pasar\u00eda a m\u00ed, a Carme y a mi familia.<\/p>\n<p>Bien entrado el atardecer se presentaron media docena de guardias civiles en la habitaci\u00f3n del hospital, donde ya hab\u00eda dos con una m\u00e1quina de escribir y un abogado de oficio que pr\u00e1cticamente ni me hizo caso. Me tomaron declaraci\u00f3n desde la cama, y al d\u00eda siguiente por la ma\u00f1ana, cuando todav\u00eda me sent\u00eda aturdido y mareado y ten\u00eda serias dificultades para desplazarme, me llevaron a declarar a la Audiencia Nacional. Durante el trayecto pregunt\u00e9 por Carme pero nadie me dio ninguna explicaci\u00f3n. Pensaba lo peor. Relacion\u00e9 su suerte con las amenazas que hab\u00eda recibido en el hospital.<\/p>\n<p>Ya para terminar, y debido a las amenazas recibidas de forma repetida e insistente por parte de funcionarios del Estado espa\u00f1ol, responsabilizo el ministro espa\u00f1ol del Interior y a la &#8216;Direcci\u00f3n General de la Guardia Civil&#8217; de cualquier da\u00f1o o agresi\u00f3n que reciba mi mujer, cualquier miembro de mi familia o yo mismo\u00bb.<\/p>\n<p>Xavier Ros<\/p>\n<p>\u00abMiembros de la Guardia Civil me cogieron el d\u00eda 7 de julio hacia las 8 y media la noche saliendo de casa. Me llevaron a Girona. Durante el trayecto me golpearon la cara y la nuca mientras me hac\u00edan preguntas. En Girona, en el cuartel me hicieron desnudar, me pusieron de cara a la pared y me dieron golpes. Me hicieron caer y en tierra siguieron golpe\u00e1ndome. Al d\u00eda siguiente, muy temprano, empiezan a insultarme, me ponen en una celda, me cubren con una manta para evitar que los golpes dejen se\u00f1ales, me hacen arrodillar y me golpean en la cabeza, en la nuca, al espalda, en el est\u00f3mago y las piernas mucho m\u00e1s intensamente que el d\u00eda anterior. Me preguntan por un &#8216;zulo&#8217;. Para detener la lluvia de golpes les digo que les voy a llevar a un sitio del monte. Excavan unas cuantas horas y no aparece nada. Me amenazan de muerte con una pistola. Volvemos a Girona y se pasan el viaje golpe\u00e1ndome. El mismo d\u00eda me llevan a Madrid, llegamos de madrugada. Despu\u00e9s del desayuno me ponen en una celda de cara a la pared. Sesi\u00f3n de preguntas y pu\u00f1etazos durante toda la ma\u00f1ana. Por la tarde me pusieron una bolsa de pl\u00e1stico en la cabeza dos veces para provocarme la asfixia. Me golpearon repetidamente con una especie de porra de pl\u00e1stico en la espalda, cabeza y nuca.<\/p>\n<p>Me hicieron estar unas cuantas horas tieso en la celda, debido al cansancio me dorm\u00ed y como castigo por haberme dormido me golpearon con una porra en la espalda durante un buen rato.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, se repiten todas las torturas antes mencionadas. Me hacen hacer flexiones y me amenazan con aplicarme la &#8216;m\u00e1quina&#8217;. Todo ello con gritos e insultos personales y contra Catalu\u00f1a, y con amenazas contra mi familia.<\/p>\n<p>Durante el interrogatorio me dec\u00edan lo que ten\u00eda que declarar. Me hac\u00edan aprender de memoria la respuesta que ellos hab\u00edan elegido y me la hac\u00edan repetir varias veces. Me dec\u00edan que si no respond\u00eda lo que ellos me dec\u00edan, me ir\u00edan torturando.<\/p>\n<p>En la Audiencia Nacional, antes de declarar ante el juez se me permiti\u00f3 hablar con el abogado. El abogado me dijo que firmara todo lo que la Guardia Civil me hab\u00eda hecho decir mediante las torturas. Me asegur\u00f3 que el juez le hab\u00eda dicho que firmando aquella declaraci\u00f3n me dejar\u00eda en libertad bajo fianza, como as\u00ed fue.<\/p>\n<p>Xavier Ros, 29 de julio de 1992\u00bb<\/p>\n<p>Xavier Puigdemont<\/p>\n<p>\u00abMe cogieron hacia las seis de la tarde del d\u00eda 7 de julio en mi puesto de trabajo. Me llevaron al cuartel de Girona. Me insultaron y me dieron unas cuantas collejas, pero nada grave.<\/p>\n<p>Me llevaron a Madrid. Llegamos a la madrugada. Durante los interrogatorios me taparon los ojos con una especie de cinta de pl\u00e1stico. Me hac\u00edan poner tieso de cara a la pared y me hac\u00edan preguntas mientras me iban golpeando por todo el cuerpo.<\/p>\n<p>Me amenazaron con la aplicaci\u00f3n de electrodos. A esta tortura le llamaban la m\u00e1quina. Yo les dije que padec\u00eda asma, pero ellos se rieron. Me dijeron que el forense les hab\u00eda dicho que yo pod\u00eda resistir 3600 W y que, si no lo soportaba, la culpa no era suya, sino del m\u00e9dico forense por no asesorarles lo bastante bien. Sus comentarios eran de un gran cinismo s\u00e1dico. Yo estaba atemorizado. Me pusieron una clase de objetos en las manos, como unas varillas. No puedo precisarlo mejor porque continuaba con los ojos tapados. Mientras yo ten\u00eda en las manos aquellos objetos ellos discut\u00edan sobre si bajar o no bajar la palanca. Yo estaba aterrorizado. Me quer\u00edan dar a entender que discut\u00edan sobre la posibilidad de electrocutarme.<\/p>\n<p>Me amenazaron con hacerme la ba\u00f1era. Ya me llevaban a hacerme la tortura pero de repente apareci\u00f3 el agente &#8216;bueno&#8217; y se lo impidi\u00f3. Me hicieron escuchar las voces de mis compa\u00f1eros detenidos.<\/p>\n<p>Me pusieron dos veces la bolsa de pl\u00e1stico en la cabeza. La segunda vez apretaron muy fuerte mientras me iban golpeando de forma ininterrumpida por todo el cuerpo.<\/p>\n<p>Durante los d\u00edas que dur\u00f3 la detenci\u00f3n no com\u00ed ni dorm\u00ed. Adelgac\u00e9 siete kilos. Nunca en mi vida hab\u00eda sentido tanto terror. Durante la declaraci\u00f3n firm\u00e9 todo lo que ellos me dijeron ante el miedo de que se repitieran las torturas. Me dijeron que como yo ten\u00eda un historial limpio no deb\u00eda preocuparme, que, si firmaba, podr\u00eda salir.<\/p>\n<p>Xavier Puigdemont, Girona, 29 de julio de 1992\u00bb<\/p>\n<p>Xavier Alemany<\/p>\n<p>\u00abMe cogieron en l&#8217;Estartit a las 5 de la tarde del d\u00eda 7 de julio. Me llevaron al cuartel de la Guardia Civil de l&#8217;Estartit. Unos agentes me golpearon mientras me preguntaban por un escondite de armamento. Me pusieron una especie de pasamonta\u00f1as que me tapaba los ojos. Al cabo de un rato me llevaron a Girona. Durante el viaje me amenazaron con parar el coche y &#8216;escarmentarme&#8217;. En Girona, en el cuartel, no me agredieron f\u00edsicamente.<\/p>\n<p>En Madrid, a la madrugada, poco despu\u00e9s de llegar, ped\u00ed poder ir al retrete, me condujeron y una vez dentro no me dejaron orinar. Me hicieron hacer flexiones durante mucho rato en medio de los excrementos y los orines. Por la ma\u00f1ana fue el primer interrogatorio, me dec\u00edan que reconociera todo lo que ellos iban diciendo. Yo me negaba porque era mentira. Ellos me iban golpeando en la espalda, en la cabeza, en la nuca y en las piernas. La sesi\u00f3n dur\u00f3 toda la ma\u00f1ana. Me amenazaron con ponerme corrientes el\u00e9ctricas. Por la tarde, me pusieron una bolsa de pl\u00e1stico en la cabeza dos veces. Me echaban humo de cigarrillo dentro de la bolsa para aumentar la sensaci\u00f3n de asfixia. La primera vez que me pusieron la bolsa estuve a punto de perder el conocimiento.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente me golpearon con un objeto que parec\u00eda una gu\u00eda de tel\u00e9fonos enrollada, en forma de tubo. Me hicieron arrodillar y me colocaron los dedos de los pies de forma que no pudiera apoyar el peso del cuerpo en el pie, sino que todo cayera en las rodillas. Mientras estaba de rodillas me golpearon mucho rato por todo el cuerpo. Los insultos, las amenazas, las coacciones se repitieron una y otra vez.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente firm\u00e9 la declaraci\u00f3n. La Guardia Civil me oblig\u00f3 a repetir lo que ellos hab\u00edan decidido que dijera bajo amenaza de nuevas torturas.<\/p>\n<p>Xavier Alemany, Girona, 29 de julio de 1992\u00bb<\/p>\n<p>Eduard L\u00f3pez<\/p>\n<p>\u00abMe detuvieron el lunes d\u00eda 6 de julio -aproximadamente a las once y media de la noche- y trasladado con los ojos tapados a un cuartel de la Guardia Civil del que en ning\u00fan momento llegar\u00e9 a conocer ni siquiera la ubicaci\u00f3n. Al momento de la detenci\u00f3n, realizada en el portal de casa cuando baj\u00e9 reclamado por el interfono para ver una supuesta &#8216;amiga de Vic&#8217;, me echan una chaqueta por la cabeza, me meten en un coche y no se me revelan los motivos de mi arresto -me dicen &#8216;Sabes a qu\u00e9 venimos, \u00bfverdad?&#8217;-. S\u00f3lo cuando llego a la sala de interrogatorios, se me informa de que estoy detenido por mi supuesta relaci\u00f3n con Terra Lliure y se me leen los derechos. Firmo un documento en este sentido.<\/p>\n<p>En la primera noche de interrogatorios voy recibiendo los primeros golpes de mano en la nuca y alguna espor\u00e1dica patada. Me hacen estar constantemente de pie, con los ojos vendados y de cara a la pared. Hasta la llegada de la ma\u00f1ana -lo identifico por los primeros p\u00e1jaros- no se me permite sentarme.<\/p>\n<p>Empiezo a escuchar el ruido de guardias que se incorporan al trabajo. Los interrogatorios se endurecen. Aumentan los golpes. Identifico una persona como m\u00e1ximo responsable de mi interrogatorio. Cuando quiere, habla en catal\u00e1n -con un fuerte acento castellano aunque me proh\u00edbe la utilizaci\u00f3n de este idioma.-&#8216;Aqu\u00ed hay gente que no lo entiende&#8217;-. \u00c9l mismo se encarga de darme pu\u00f1etazos en los ri\u00f1ones y de incitarme a &#8216;confesar&#8217; cuando me empiezan a aplicar lo que ellos califican de &#8216;m\u00e1quina de pensar&#8217; -una bolsa de pl\u00e1stico colocada en la cabeza que impide respirar y acaba por provocar ahogo.<\/p>\n<p>Me amenazan con hacer &#8216;la ba\u00f1era&#8217; y de meter mi cabeza en una taza de inodoro. Durante mi estancia en Barcelona no me permiten dormir ni me dan nada para comer. Espor\u00e1dicamente -&#8216;si me porto bi\u00e9n&#8217;- me dejan beber alg\u00fan vaso de agua. Me llevan al ba\u00f1o dos veces: la primera la ma\u00f1ana del martes y la segunda por la tarde, poco antes de ser trasladado a Madrid.<\/p>\n<p>El traslado a Madrid se efect\u00faa con un furg\u00f3n. Durante todo el viaje voy esposado y con los ojos tapados. Me parece, -no lo podr\u00eda asegurar que somos tres los detenidos que somos trasladados. El furg\u00f3n toma una gran velocidad e incluso tengo miedo de que se pueda producir un accidente.<\/p>\n<p>Llegamos a Madrid. Me dejan en una celda sin luz y con un camastro con dos mantas. Escucho gritos aterradores procedentes del piso de arriba. Enseguida me llevan a interrogar. Comienza un verdadero calvario. Me aplican una bolsa de pl\u00e1stico en la cabeza y, al ahogarme, me la arranco con cierta violencia. Enfurecidos me esposan las manos detr\u00e1s y me la siguen aplicando. Me hacen poner de rodillas -uno de ellos se me sienta encima- con m\u00e1s bolsas en la cabeza y con una continua lluvia de golpes en la cabeza. Me dan patadas y pu\u00f1etazos. Lucho y consigo incorporarme m\u00ednimamente varias veces. Me amenazan con aplicarme electricidad si no &#8216;colaboro&#8217; y al mismo tiempo uno de ellos recorre mis brazos con la punta de los dedos. Ignoro durante cu\u00e1nto tiempo se prolonga la sesi\u00f3n. Identifico al guardia que sabe hablar catal\u00e1n como la persona que lleva la voz cantante. Es \u00e9l quien da la orden de que me dejen sentarme en una silla y me pregunta si quiero un vaso de agua. Cuando me bajan de nuevo a la celda me hacen estar de pie de cara a la pared. Tengo mucho sue\u00f1o y me parece desfallecer. De vez en cuando los guardias abren la rejilla de la puerta de la celda para comprobar que no haya ca\u00eddo en la tentaci\u00f3n de tumbarme en el camastro.<\/p>\n<p>El resto de interrogatorios -efectuados por el que habla catal\u00e1n acompa\u00f1ado de un chico m\u00e1s joven- ser\u00e1n un constante &#8216;repaso de cara al examen&#8217; a partir de las falsedades que me hacen decir en este primer interrogatorio. Me intimidan con el ruido producido por bolsas de pl\u00e1stico y contin\u00faa, aunque no con un ritmo tan intenso, la lluvia de golpes en la cabeza.<\/p>\n<p>Al cabo de unas horas del primer interrogatorio me hacen pasar a una habitaci\u00f3n donde una mujer se me identifica con un carnet del Colegio de Forenses de Madrid. Previamente me han retirado la venda de los ojos. Me pregunta si me medico, si tengo enfermedades contagiosas, etc. Me hace una revisi\u00f3n y comprueba que tengo una herida en la rodilla. Toma nota de ello, pero, aunque le niego que mi detenci\u00f3n haya sido violenta, no me pregunta c\u00f3mo se ha producido la herida. Al preguntarme cu\u00e1l es el trato que estoy recibiendo de la Guardia Civil me encojo de hombros y la miro a los ojos. Ella baja los suyos. Como despedida me recomienda que, a pesar del mal trago, no deje de comer. Seg\u00fan ella, me conviene.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s llega la &#8216;cena&#8217;. Es la primera cosa que puedo comer desde el inicio de la detenci\u00f3n. A partir de entonces la cuesti\u00f3n culinaria se ir\u00e1 normalizando.<\/p>\n<p>El jueves por la ma\u00f1ana, un guardia entra en la celda y me hace firmar un papel del juez seg\u00fan el cual se me prorroga el aislamiento durante 48 horas m\u00e1s.<\/p>\n<p>Mis interrogadores me advierten que pronto me har\u00e1n subir a hablar con &#8216;unos amigos suyos&#8217;. Parece que se refieren a mi futura declaraci\u00f3n policial. En el \u00faltimo interrogatorio ya no asiste el que sabe hablar catal\u00e1n. Me lo hace el que parece m\u00e1s joven.<\/p>\n<p>La madrugada del jueves al viernes me hacen subir a declarar. Toman un camino distinto del que conduce a la habitaci\u00f3n donde suelen interrogarme. Encuentro un escribiente, un guardia de paisano que me hace las preguntas y, sentada a mi izquierda una mujer que no dice nada. Cuando pregunto qui\u00e9n es, el guardia me ense\u00f1a un carn\u00e9 que la identifica como abogada del Colegio de Madrid.<\/p>\n<p>Me dicen si quiero declarar. No s\u00e9 qu\u00e9 hacer y tengo miedo. Respondo que s\u00ed. Mientras declaro se sienten gemidos procedentes de una habitaci\u00f3n cercana. La abogada no dice ni p\u00edo. El que me pregunta se levanta y abre la puerta del pasillo, dice que hace mucho calor y que quiere que corra el aire&#8230; Al cabo de un rato le reclaman fuera, desaparece y cuando retorna me formula una nueva pregunta. Termino para declarar sustancialmente lo que mis dos &#8216;instructores&#8217; me exig\u00edan.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente me llevan a la Audiencia. Hacia el mediod\u00eda paso al despacho del juez. Me hace las preguntas a partir de mi declaraci\u00f3n policial. Niego la parte m\u00e1s patentemente falsa y, aunque quisiera matizar un poco alg\u00fan otro aspecto de mi declaraci\u00f3n, no quiero pasar por mentiroso y &#8216;vivales&#8217; ante el juez. Me da mucho respeto. Denuncio las torturas a las que he sido sometido y toma nota. Previamente, cuando estaba en la celda de la Audiencia, un forense ha tomado nota de mi herida en la rodilla y le he explicado su origen.<\/p>\n<p>Barcelona, 13 de julio de 1992\u00bb<\/p>\n<p>Vicent Conca<\/p>\n<p>\u00abMe llamo Vicent Conca i Ferr\u00e0s, soy militante del MDT desde hace a\u00f1os. El pasado 1 de julio de 1992 fui detenido hacia las 8 de la tarde en la sede del MDT de Barcelona. Me detuvo la Guardia Civil, la que me traslad\u00f3 a una de sus comandancias de Barcelona o cercan\u00edas. No puedo saber cu\u00e1l era porque ten\u00eda los ojos tapados o vendados. Al d\u00eda siguiente me condujeron en coche hacia Madrid, pero tampoco s\u00e9 exactamente a qu\u00e9 lugar. En este lugar permanecimos hasta nuestra declaraci\u00f3n ante el juez de la Audiencia Nacional.<\/p>\n<p>Durante todo el periodo de detenci\u00f3n, casi cuatro d\u00edas, estuve incomunicado y no tuve ninguna posibilidad de contactar con un familiar o abogado. Esto permiti\u00f3 que la Guardia Civil actuara con toda impunidad y me sometiera a todo tipo de torturas, amenazas, presiones y humillaciones.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n detallar\u00e9 estos hechos para que todo el mundo se haga cargo:<\/p>\n<p>Fui interrogado constantemente durante casi tres d\u00edas. En estos interrogatorios no pude ver qui\u00e9n me torturaba porque siempre ten\u00eda los ojos tapados con una venda o con mis manos. Durante estas sesiones pude o\u00edr los gritos de mis compa\u00f1eros, que estaban siendo torturados en habitaciones contiguas.<\/p>\n<p>Los golpes efectuados con las manos afectaron a mi cabeza, el cuello y la espalda (la parte superior). Estos golpes fueron constantes durante los interrogatorios y s\u00f3lo se acabaron cuando declar\u00e9 ante la Guardia Civil. Los agentes que me golpeaban pod\u00edan ser uno o, como sol\u00eda suceder, tres o cuatro a la vez.<\/p>\n<p>Durante un d\u00eda (el primero de mi detenci\u00f3n) no dorm\u00ed ni com\u00ed. Otra noche, la tercera, me despertaban continuamente y me obligaban a ponerme de pie o hacer flexiones. La segunda noche dorm\u00ed pocas horas, aunque no me rompieron el sue\u00f1o. S\u00f3lo la cuarta noche, la del s\u00e1bado al domingo, me dejaron tranquilo, ya que hab\u00eda declarado lo que ellos quer\u00edan.<\/p>\n<p>En los intervalos que hab\u00eda entre un interrogatorio y otro, me forzaban a estar de pie y, a veces, a hacer flexiones. Todo ello imped\u00eda que durante el d\u00eda pudiera descansar.<\/p>\n<p>Se me aplic\u00f3 numerosas veces el m\u00e9todo de la bolsa para provocarme la asfixia. Las bolsas, seguramente de basura, cubr\u00edan mi cabeza y la parte superior de mi cuerpo; s\u00f3lo en alguna ocasi\u00f3n hicieron uso de una bolsa que cubr\u00eda pr\u00e1cticamente todo mi cuerpo. Este sistema de tortura iba acompa\u00f1ado de golpes en el cuello, en la cabeza y tambi\u00e9n, aunque menos, de golpes en el est\u00f3mago.<\/p>\n<p>En tres ocasiones me sumergieron todo la cabeza en agua para ahogarme. No pude ver d\u00f3nde estaba el agua porque me tapaban los ojos. Este m\u00e9todo era llamado por ellos como &#8216;la ba\u00f1era&#8217;.<\/p>\n<p>Me pusieron un rev\u00f3lver varias veces (en la cabeza y la boca) amenaz\u00e1ndome incluso con matarme si no respond\u00eda lo que ellos quer\u00edan. Igualmente me amenazaron con llevarme a una monte y matarme. Asegurando que esto ya hab\u00eda pasado muchas veces y nadie se enteraba.<\/p>\n<p>Otros tipos de amenazas fueron la de torturar y agredir sexualmente a mi compa\u00f1era, de quien afirmaban que tambi\u00e9n estaba detenida; la de torturar a\u00fan m\u00e1s a mis compa\u00f1eros detenidos; y la de hacerme tragar agua mediante un tubo hasta ahogarme.<\/p>\n<p>Antes de la declaraci\u00f3n ante la Guardia Civil realizada el s\u00e1bado d\u00eda 4 por la tarde, me advierten que si no respond\u00eda lo que ellos me hab\u00edan dicho o no firmaba la declaraci\u00f3n, volver\u00edan a torturarme y repetir\u00edan el proceso tantas veces como fuera necesario. Quiero mencionar el hecho de que el abogado de oficio ante el que declar\u00e9 ese d\u00eda y con el que no pude hablar afirm\u00f3 dos o tres veces que yo ten\u00eda mala cara. Sin embargo quiero resaltar la relativa indiferencia de los dos abogados de oficio que me asistieron, uno en la declaraci\u00f3n y el otro en la identificaci\u00f3n de fotos.<\/p>\n<p>El domingo por la ma\u00f1ana, un guardia civil nos dijo desde el pasillo de las celdas que, si denunci\u00e1bamos torturas, ya nos encontrar\u00edamos alg\u00fan d\u00eda en la calle y nos podr\u00eda ocurrir alg\u00fan accidente.<\/p>\n<p>Los insultos (marcadamente machistas, en muchos casos) contra mi persona, mi compa\u00f1era, mi ideolog\u00eda, el pueblo catal\u00e1n y sus s\u00edmbolos fueron constantes durante todo el per\u00edodo de mi detenci\u00f3n. Por otra parte, se me forz\u00f3 a gritar consignas como &#8216;Viva Espa\u00f1a&#8217;, &#8216;Viva la Guardia Civil&#8217; o a contar en voz alta hasta cien en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Para terminar esta enumeraci\u00f3n. Me interesa resaltar el inter\u00e9s que mostr\u00f3 la Guardia Civil por detener y, sobre todo, a torturar a Carles Castellanos. Las alusiones que hac\u00edan al mismo los agentes eran constantes y reiterativas.<\/p>\n<p>Quiero insistir en que las torturas f\u00edsicas cesaron pr\u00e1cticamente una vez hice la declaraci\u00f3n policial, el s\u00e1bado d\u00eda 4 por la tarde, es decir, una vez hab\u00edan conseguido una declaraci\u00f3n autoinculpatoria. A partir de este momento los malos tratos quedaron reducidos a amenazas, insultos y vejaciones.<\/p>\n<p>Por todo ello, la declaraci\u00f3n que hice ante la Guardia Civil no tiene ninguna validez y s\u00f3lo me ratifico en la que efectu\u00e9 en la Audiencia Nacional. Un Estado que necesita sistem\u00e1ticamente la tortura para eliminar lo que considera sus enemigos pol\u00edticos no puede ser considerado democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Alcal\u00e1-Meco 14 de julio de 1992\u00bb<\/p>\n<p>Jaume Oliveras<\/p>\n<p>\u00abFui detenido por dos personas, una de ellas apunt\u00e1ndome con una pistola, a las seis y media de la tarde del mi\u00e9rcoles d\u00eda 1 de julio de 1992 cuando sal\u00eda del local de la Ronda de Sant Pere; me hicieron subir a un coche identific\u00e1ndose posteriormente como miembros de la Guardia Civil y dici\u00e9ndome que estaba bajo la ley antiterrorista por ser acusado de pertenecer a Terra Lliure.<\/p>\n<p>Durante el trayecto hasta el cuartel de la Guardia Civil fui recibiendo continuos golpes en la cabeza; debiendo mantener los ojos cerrados y la cabeza entre las rodillas, con las manos esposadas. Estuve largo rato en una habitaci\u00f3n; enseguida expuse mis problemas respiratorios porque sufro de asma.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me llevaron a otra habitaci\u00f3n donde ya comenzaron los interrogatorios. Me llevaron los dos sprays que necesito para el asma; pero previamente not\u00e9 que se dedicaron a vaciarlos por el ruido que escuchaba. Siempre con una capucha y un trozo de bolsa de basura con cello en los ojos y las manos esposadas. En Barcelona me amenazaron con hacerme la ba\u00f1era varias veces.<\/p>\n<p>En la madrugada me subieron en un coche y me trasladaron a Madrid, pasando el trayecto esposado y la cabeza y los ojos tapados. Creo que, aproximadamente, hacia mediod\u00eda llegu\u00e9 al cuartel de Madrid y all\u00ed pas\u00e9 la noche del jueves, viernes y s\u00e1bado.<\/p>\n<p>En Madrid, los maltratos y amenazas fueron continuados. Nada m\u00e1s llegar ya comenzaron los numerosos interrogatorios y de vez en cuando me encerraban en una celda. Hasta el s\u00e1bado por la madrugada no me dejaron estirarme un rato un poco largo y estuve casi siempre de pie y con los ojos tapados. Continuamente era trasladado de la celda a diferentes habitaciones donde era interrogado.<\/p>\n<p>Aparte de este cansancio y presi\u00f3n psicol\u00f3gica recib\u00ed golpes en la cabeza, en la nuca, el hombro y la espalda de una forma continuada. A pesar de que cuando estaba en celda y lo ped\u00eda, me daban los medicamentos para el asma; de nada me sirvi\u00f3 porque me hicieron la &#8216;bolsa&#8217; unas cuantas veces. Meti\u00e9ndome una o dos bolsas a la vez y dej\u00e1ndome sin respiraci\u00f3n y en alguna de las ocasiones introduci\u00e9ndome humo del tabaco por dentro.<\/p>\n<p>Estuvieron a punto en bastantes ocasiones de hacerme la ba\u00f1era, llegando s\u00f3lo a echarme agua por encima. Una noche tambi\u00e9n fui amenazado con los electrodos, pase\u00e1ndomelos por la cara y mostr\u00e1ndome una silla con ruedas donde me hab\u00edan de atar con una bolsa en la cabeza para empezar a darme golpes. Psicol\u00f3gicamente qued\u00e9 destrozado, sinti\u00e9ndome como un vegetal. Me amenazaron que si no dec\u00eda lo que ellos quer\u00edan no les costar\u00eda nada tirarme al puerto de El Masnou para ahogarme. Tambi\u00e9n amenazaron e insultaron a mi compa\u00f1era, amenaz\u00e1ndome con su detenci\u00f3n y queri\u00e9ndola implicar.<\/p>\n<p>Manifestaron su especial inter\u00e9s en torturar a Carles Castellanos; haci\u00e9ndome repetir que yo era su mano derecha. Las dos declaraciones policiales que tuve que hacer y firmar fueron una aut\u00e9ntica farsa. Antes de hacerlas me las hac\u00edan ensayar cuatro o cinco veces y si no lo hac\u00eda bien como ellos quer\u00edan, me volver\u00edan a bajar para interrogarme.<\/p>\n<p>La primera declaraci\u00f3n fue el s\u00e1bado por la tarde y antes de hacerla ya me comunicaron que ten\u00eda una pr\u00f3rroga de 24 horas de incomunicaci\u00f3n; por lo tanto ten\u00eda que volver abajo a la celda. El domingo por la ma\u00f1ana hice la segunda declaraci\u00f3n, teniendo que volver a la celda antes de ser trasladado a la Audiencia. Algunas de las respuestas en la declaraci\u00f3n policial ya eran contestadas por el mismo interrogador; los abogados de oficio mostraron un total desinter\u00e9s por el caso, y por las declaraciones que me oblig\u00f3 a firmar la Guardia Civil. Finalmente, una vez en la Audiencia, manifest\u00e9 a la forense que hab\u00eda recibido estos malos tratos y amenazas.<\/p>\n<p>Alcal\u00e1-Meco, 14 de julio de 1992\u00bb<\/p>\n<p>Ramon L\u00f3pez<\/p>\n<p>\u00abMe llamo Ram\u00f3n L\u00f3pez i Iglesias y soy militante independentista desde hace a\u00f1os. A continuaci\u00f3n describir\u00e9 mi paso por los s\u00f3tanos de la comandancia de la Guardia Civil, en Barcelona y Madrid, a partir de mi detenci\u00f3n en Barcelona hasta la declaraci\u00f3n ante el juez de la Audiencia Nacional de Madrid, con la intenci\u00f3n de que sirva para dar a conocer a la opini\u00f3n p\u00fablica en general la pr\u00e1ctica de torturas por parte de las fuerzas de seguridad del Estado y para que se hagan las investigaciones oportunas, si llegara el caso.<\/p>\n<p>Mi detenci\u00f3n se produjo el mi\u00e9rcoles 1 de julio de 1992 hacia las siete y media de la tarde. En aquellos momentos estaba junto con otros compa\u00f1eros y compa\u00f1eras, en el interior de la sede que el MDT tiene en Barcelona, en la calle Sant Pere m\u00e9s Baix. Entraron en el local un grupo de miembros de la Guardia Civil vestidos de paisano acompa\u00f1ados de un juez y una secretaria y se dispon\u00edan a registrar el local, al tiempo que ped\u00edan la documentaci\u00f3n a todos y todas las personas que est\u00e1bamos dentro.<\/p>\n<p>En el momento de identificarme me cogi\u00f3 del brazo hasta la puerta de salida donde otra persona me comunic\u00f3 mi detenci\u00f3n, mientras otra me pon\u00eda las esposas, y tres o cuatro m\u00e1s me condujeron, hacia abajo, al interior de un coche. Me hab\u00edan aplicado la ley antiterrorista, por tanto quedaba incomunicado y sin derecho a un abogado durante cuatro d\u00edas.<\/p>\n<p>Fue a partir de ese momento cuando comenzaron los malos tratos. Durante todo el trayecto hasta la comandancia de la Guardia Civil en Barcelona (Plana Mayor, 2| secci\u00f3n, 4| regi\u00f3n), una vez me hab\u00edan cubierto la cabeza con una bolsa de pl\u00e1stico, no dejaban de darme golpes en la cara, en la cabeza y en el est\u00f3mago, al mismo tiempo me profer\u00edan amenazas e insultos contra mi persona y familia.<\/p>\n<p>Los interrogatorios en Barcelona duraron toda la noche. Consist\u00edan fundamentalmente en fuertes golpes en la cabeza, en la cara, en el est\u00f3mago y los genitales. Me hicieron el m\u00e9todo de tortura llamado &#8216;la bolsa&#8217;, que consiste en cubrir la cabeza hasta la altura del cuello con una bolsa de pl\u00e1stico de basura de color negro, y apretando fuerte produce al poco tiempo la sensaci\u00f3n angustiosa de asfixia.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que me hac\u00edan &#8216;la bolsa&#8217;, me daban golpes en la cabeza con un libro grueso y\/o una gu\u00eda telef\u00f3nica, lo que en un primer momento me produc\u00eda una sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida de conocimiento moment\u00e1nea permaneciendo arrodillado en el suelo. Adem\u00e1s, las amenazas e insultos eran constantes. Una de las amenazas consisti\u00f3 en decirme que me tirar\u00edan por un barranco tras matarme, al tiempo que tocaban el pecho con un objeto met\u00e1lico que podr\u00eda simular o ser una pistola.<\/p>\n<p>Todo ello, resumido, es lo que me hicieron hasta la ma\u00f1ana del 2 de julio antes de hacer el viaje en coche hasta la comandancia de la Guardia Civil de Madrid.<\/p>\n<p>Durante todo el viaje llev\u00e9 los ojos vendados y no me dieron nada de comer, al igual que toda la noche anterior. Una vez en Madrid, y desde el mismo momento de llegar, los interrogatorios no dejaron de producirse, s\u00f3lo con el intervalo de tiempo que hab\u00eda entre el interrogatorio de alguno de mis compa\u00f1eros y el m\u00edo, aunque muchas veces hac\u00edan hasta tres a la vez. En todo este tiempo, desde la llegada del d\u00eda 2 de julio hasta la declaraci\u00f3n en la Audiencia Nacional, el d\u00eda 5 de julio, las torturas, las amenazas y la humillaci\u00f3n a mi persona fueron constantes. La celda, situada en los s\u00f3tanos del edificio, era totalmente oscura y el hedor hac\u00eda el aire irrespirable, m\u00e1s tarde, en el momento de abrir la puerta y antes de taparme los ojos, vi restos de excrementos humanos a un lado de la celda.<\/p>\n<p>Los m\u00e9todos de tortura eran tanto de tipo f\u00edsico como psicol\u00f3gico. Adem\u00e1s de los golpes por todo el cuerpo, pero sobre todo en la cabeza y la aplicaci\u00f3n de &#8216;la bolsa&#8217; en todos los interrogatorios, las amenazas eran tanto de tipo sexual contra mi compa\u00f1era, contra mi familia e insultos contra los catalanes. Amenazas de muerte contra mi persona y la aplicaci\u00f3n de otros m\u00e9todos de tortura, incluso ense\u00f1\u00e1ndome, no visualmente sino por contacto, lo que ellos llamaban &#8216;la ba\u00f1era&#8217;, que consist\u00eda en introducirse la cabeza dentro del agua hasta provocar la sensaci\u00f3n de ahogo y asfixia, y la aplicaci\u00f3n de lo que ellos llamaban la &#8216;m\u00e1quina de hablar&#8217;, que no era otra cosa que descargas el\u00e9ctricas mediante la aplicaci\u00f3n de unos electrodos, unas pinzas en los genitales u otra parte del cuerpo.<\/p>\n<p>Durante todo el tiempo, llevaba una venda en los ojos, la oscuridad era un factor de gran tensi\u00f3n, no sab\u00eda d\u00f3nde estaba, no ve\u00eda a nadie ni tampoco de d\u00f3nde ven\u00edan los golpes. En los interrogatorios estaban los que m\u00e1s hablaban y hac\u00edan preguntas y los que pegaban y\/o torturaban, pero hab\u00eda momentos en que todos se pon\u00edan a darme golpes ya gritar fuerte, amenaz\u00e1ndome y insult\u00e1ndome.<\/p>\n<p>En una de las sesiones, me ten\u00edan arrodillado en el suelo y esposado a la espalda y con la bolsa bien presionada en la cabeza, mientras otros pisaban mis pies y no paraban de darme golpes en la cabeza y en la cara. En ese momento, cuando se me hac\u00eda imposible de resistir m\u00e1s tiempo, me vino una especie de ataque de nervios, tras el cual qued\u00e9 tumbado en el suelo cogido por los pies y el hombro mientras un agente dejaba caer el peso del pie sobre mi cara.<\/p>\n<p>En otras ocasiones dejaban que escuchara c\u00f3mo torturaban a los otros compa\u00f1eros, escuchando gritos y golpes, y me preguntaban si entre estos reconoc\u00eda los gritos de mi compa\u00f1era que la estaban torturando y que depend\u00eda de m\u00ed que pararan de hacerlo, esto lo acompa\u00f1aban del detalle de todo tipo de agresiones sexuales que le estaban haciendo.<\/p>\n<p>Durante todo el tiempo de mi detenci\u00f3n no me pude sentar ni cambiarme de ropa, y s\u00f3lo a partir del tercer d\u00eda me dieron comida.<\/p>\n<p>En otras ocasiones me obligaron a gritar consignas como &#8216;Viva la Guardia Civil&#8217; y otras por el estilo y contra el pueblo catal\u00e1n.<\/p>\n<p>El s\u00e1bado d\u00eda 4 de julio, antes de subir a declarar ante la Guardia Civil, me amenazaron dici\u00e9ndome que si no declaraba lo que ellos quer\u00edan, anular\u00edan la declaraci\u00f3n y me volver\u00edan a torturar hasta que declarara tal como ellos quer\u00edan. El domingo d\u00eda 5, el mismo d\u00eda de la declaraci\u00f3n en la Audiencia Nacional, antes de salir de la comandancia de la Guardia Civil, recib\u00ed otra amenaza, si no me ratificaba de mi declaraci\u00f3n y si declaraba torturas y malos tratos ante el juez, ir\u00edan a detener a mi compa\u00f1era incluso incluy\u00e9ndola en el sumario. Esta amenaza la volvieron a repetir en los s\u00f3tanos de la Audiencia Nacional, antes de ponerme en manos de la Polic\u00eda.<\/p>\n<p>Toda esta declaraci\u00f3n es un resumen de todo lo que he tenido que pasar y sufrir durante mi detenci\u00f3n. Seguro que me dejo detalles que mi memoria no quiere volver a recordar, pero puedo asegurar que en ning\u00fan momento he querido dramatizar en nada mi declaraci\u00f3n, m\u00e1s bien al contrario, ya que es dif\u00edcil de expresar en palabras los sentimientos, el dolor, la crueldad, la degradaci\u00f3n y el sufrimiento.<\/p>\n<p>Cualquier Estado o gobierno autodenominado democr\u00e1tico y de derecho que necesite y utilice la tortura como pr\u00e1ctica sistem\u00e1tica y como instrumento pol\u00edtico, es un Estado corrupto y podrido. Un Estado sin ninguna legitimaci\u00f3n \u00e9tica ni legal de tipo alguno.<\/p>\n<p>Ramon L\u00f3pez i Iglesias<\/p>\n<p>Alcal\u00e1-Meco, 15 de julio de 1992\u00bb<\/p>\n<p>Josep Poveda<\/p>\n<p>\u00abDurante los d\u00edas que estuve en manos de la Guardia Civil (en la comandancia de Barcelona primero, y en la de Madrid posteriormente), desde el momento de mi detenci\u00f3n a las ocho de la tarde del d\u00eda 6 de julio y hasta el mediod\u00eda del d\u00eda 8 de julio que pas\u00e9 en la Audiencia Nacional, fui objeto de torturas y malos tratos que denuncio tal como hice en su momento. A continuaci\u00f3n paso detallarlos:<\/p>\n<p>Desde el momento de la detenci\u00f3n en mi domicilio me obligaron a no ver la luz del d\u00eda y a mantener los ojos cerrados mediante unas vendas atadas con cinta adhesiva y tambi\u00e9n con una capucha.<\/p>\n<p>Constantemente recib\u00ed pu\u00f1etazos por toda la cara y cuerpo con el lomo de unas &#8216;gu\u00edas telef\u00f3nicas&#8217; y con barras de hierro envueltas en peri\u00f3dicos. Estos malos tratos pr\u00e1cticamente no me dejaron se\u00f1al a excepci\u00f3n de la nariz, el antebrazo y el cuello.<\/p>\n<p>Durante la noche del lunes al martes me obligaron a permanecer despierto y recib\u00ed continuamente, a lo largo de todo el martes, amenazas de torturas que -seg\u00fan ellos- me aplicar\u00edan a continuaci\u00f3n, tanto s\u00ed como no (la &#8216;ba\u00f1era&#8217;, la &#8216;m\u00e1quina&#8217;&#8230;). El traslado, el martes por la tarde, hacia Madrid fue en una furgoneta y con la obligatoriedad de mantenerse inm\u00f3vil durante todo el trayecto, bajo la amenaza de dejarme inconsciente.<\/p>\n<p>En Madrid, en los calabozos de la Guardia Civil, fui objeto de la aplicaci\u00f3n de la llamada &#8216;bolsa&#8217; que me aplicaron varias veces durante toda aquella larga noche del martes al mi\u00e9rcoles. El intento de ahogarme con aquella bolsa fue constante, tambi\u00e9n la obligatoriedad de permanecer de pie toda la noche fue otro de los malos tratos que recib\u00ed.<\/p>\n<p>Psicol\u00f3gicamente tambi\u00e9n puedo explicar que recib\u00ed amenazas sobre torturas de que podr\u00edan ser objeto los amigos all\u00ed presentes, compa\u00f1eros y familiares&#8230; si no declaraba exactamente lo que ellos quer\u00edan que dijera.<\/p>\n<p>Al llegar aqu\u00ed, haciendo un punto y aparte, me veo con la obligaci\u00f3n de hacer menci\u00f3n sobre el inter\u00e9s, casi obsesivo, por parte de la Guardia Civil con la persona de Carles Castellanos i Lloren\u00e7 con el fin de aplicarle todo tipo de malos tratos y torturas y de tenerlo all\u00ed presente. Es en este sentido por lo que hago menci\u00f3n de este hecho, alertando a la opini\u00f3n p\u00fablica en general del odio sistem\u00e1tico que llega a fabricarse la Guardia Civil contra todo movimiento o persona relacionada con la lucha por las libertades.<\/p>\n<p>Alcal\u00e1-Meco 14 de julio de 1992\u00bb<\/p>\n<p>Esteve Comellas<\/p>\n<p>\u00abMi detenci\u00f3n se produjo en mi domicilio, con lo que parec\u00eda una orden de detenci\u00f3n (no me la dejaron leer) y la presencia de un secretario del juzgado de Manresa. Me leyeron mis derechos, que inclu\u00edan la presencia de un abogado para hacer cualquier tipo de declaraci\u00f3n, lo que ped\u00ed y se me neg\u00f3 aduciendo que a la vez me aplicaban una legislaci\u00f3n especial y que no pod\u00eda ser. A continuaci\u00f3n empezaron a revolver el piso comenzando por la habitaci\u00f3n donde dorm\u00eda, donde estaba mi compa\u00f1era. Me conminaban a que, si ten\u00eda algo en el piso, lo dijera, con amenazas hacia ella e insultos. Empezaron a vaciar armarios de cualquier manera y me soltaron un par de pu\u00f1etazos e hacieron preguntas sobre personas y lugares desconocidos.<\/p>\n<p>Ante la presencia de mi esposa, con clara afectaci\u00f3n nerviosa por lo que suced\u00eda, y ante preguntas sobre qu\u00e9 pasaba me bajaron a la calle donde me esposaron y con una cazadora vaquera me envolvieron la cabeza incluso introduci\u00e9ndome en un coche, en la parte de atr\u00e1s tumbado en el suelo y acostado y apret\u00e1ndome el cuello a continuaci\u00f3n, siempre con la cabeza baja. Poco rato dur\u00f3 el trayecto hasta la Guardia Civil de Manresa donde me condujeron a una sala donde hab\u00eda tres o cuatro personas que a continuaci\u00f3n, continuando haci\u00e9ndome preguntas sobre personas y lugares, me descargaban golpes en la cabeza y me aplicaban una bolsa de pl\u00e1stico con intermitencia, dificultando la respiraci\u00f3n, y todo ello acompa\u00f1ado de pu\u00f1etazos en el vientre.<\/p>\n<p>Al decir que hab\u00eda visto una mujer la noche anterior dando vueltas por mi barrio que cre\u00eda que era guardia civil, \u00e9sta, que estaba all\u00ed me dio una patada en los test\u00edculos. Me insultaron a ra\u00edz de este hecho. Me aplicaron en repetidas ocasiones la bolsa en la cabeza y continuaban los golpes dici\u00e9ndome que lo sab\u00edan todo y que adem\u00e1s, se cargar\u00edan a mi compa\u00f1era. Esto me afect\u00f3 mucho y se dieron cuenta de que a partir de ese momento fue la amenaza constante y me soltaban frases de que ella lo explicaba todo y que otras personas tambi\u00e9n la implicaban. Esto llev\u00f3 como una hora, despu\u00e9s y siempre con la cabeza gacha o tapada por la chaqueta vaquera, me introdujeron en una celda a oscuras desde la que escuchaba c\u00f3mo diferentes guardias civiles me espiaban por una rejilla y me iban insultando con palabras de &#8216;hijo puta&#8217;, &#8216;terrorista&#8217;, &#8216;matarlo teneis que hacer&#8217;. Al poco me abrieron la celda y con la cabeza cubierta y despu\u00e9s de pasar por unos pasillos me introdujeron en un coche con la cabeza baja tocando casi al suelo. Durante un trayecto desconocido que llev\u00f3 como una hora continuaron las preguntas, insultos y amenazas a partir de mi compa\u00f1era, con golpes en el hombro y en la cabeza.<\/p>\n<p>No s\u00e9 donde me llevaron, pero recuerdo bajar del coche y continuando con la cabeza tapada con la vaquera llegu\u00e9 a unos aseos (bueno, un lavabo y un WC) donde me hicieron sentar amenaz\u00e1ndome que no girara la cabeza (cuando les parec\u00eda que lo hac\u00eda hab\u00eda alguien que me golpeaba en la cabeza). Empezaron a repetirme nombres y fechas extra\u00f1as, de que ten\u00eda en unos disquetes en casa, donde ten\u00eda listas de gente, etc. Como no sab\u00eda de qu\u00e9 iba, me aplicaron la bolsa en la cabeza tres o cuatro veces dici\u00e9ndome que recordara, y advirti\u00e9ndome que me sumerger\u00edan en el WC, que ten\u00edan a mi compa\u00f1era presa y que lo pasar\u00eda mal y la acusar\u00edan de una serie de actos que desconoc\u00eda.<\/p>\n<p>De vez en cuando, durante unos diez minutos, me dejaban solo hasta que volv\u00eda a venir la &#8216;voz&#8217;, digo &#8216;voz&#8217; porque hab\u00eda una muy dura y otra suave que hac\u00eda recomendaciones. No pod\u00eda inventarme cosas, les dec\u00eda, y ellos me facilitaban datos, lugares y personas que iba yo memorizando y repitiendo.<\/p>\n<p>La presi\u00f3n fuerte, una vez cesaron los golpes y ahogos con la bolsa, era la situaci\u00f3n de mi compa\u00f1era que no sab\u00eda de su estado m\u00e1s que por su boca y con respuestas dispares cuando me preguntaban nuevas cuestiones desconocidas. Seg\u00fan recuerdo era lunes pero no s\u00e9 las horas ni si era de d\u00eda o de noche. Me hicieron repetir una declaraci\u00f3n con nuevas incorporaciones de personas y hechos como 10 o 15 veces.<\/p>\n<p>Me trasladaron hacia la tarde-noche a un cuarto con diverso material y de vez en cuando aparec\u00eda el que me preguntaba sobre hechos y personas. Me dec\u00eda que era un &#8216;pringao&#8217; y que todo el mundo (dec\u00eda 16 o 17 personas) que lo hab\u00eda dicho todo. Hacia la noche en otra sala, siempre de cara a la pared y repitiendo una declaraci\u00f3n que ya sab\u00eda de memoria.<\/p>\n<p>Por la noche, en un coche turismo, esposado y con la cabeza gacha, emprendimos viaje que dur\u00f3 hasta que fue de d\u00eda, entend\u00ed que a Madrid. All\u00ed fui introducido nada m\u00e1s salir del coche (siempre con la cabeza cubierta) a una celda de un metro y medio de ancho por tres de largo sin bombilla.<\/p>\n<p>Con intervalos, en principio de 2 horas, me abr\u00edan la celda y de espaldas a la pared me dec\u00edan que me pusiera un antifaz que me daban para taparme los ojos y me conduc\u00edan a una sala donde se sentaban en un rinc\u00f3n y empezaban de nuevo las preguntas. Luego, a la tercera o cuarta vez, hac\u00edan que yo solo explicara los hechos, corrigi\u00e9ndome ellos cuando me equivocaba. A veces eran altas horas de la madrugada, y siempre al final era repetir lo mismo. Pasan los d\u00edas, lo que compruebo por las comidas, hasta que ante un abogado de oficio declaro lo que hab\u00eda aprendido de memoria.<\/p>\n<p>Respecto a mi compa\u00f1era, Teresa Mas, en Barcelona unas horas antes de ser introducido en el coche que le ten\u00eda que llevar a Madrid, me la dejaron ver y decirle unas palabras, dici\u00e9ndome a continuaci\u00f3n que si no recordaba m\u00e1s cosas se la llevar\u00edan tambi\u00e9n. Esto me afecta mucho. En Madrid, me amenazaron que me portara bien a la hora de la declaraci\u00f3n y que, si lo hac\u00eda, la dejar\u00edan libre, para obligarme me dejaron volver a verla a trav\u00e9s de una reja sin poder intercambiar palabra alguna. Al momento de declarar al instructor, me hizo saber que ella estaba libre, sin que yo me lo creyera.<\/p>\n<p>Recuerdo los cinco d\u00edas como un sufrimiento y ruptura psicol\u00f3gicos por lo que le estaban haciendo a ella. Lo sab\u00edan aprovechar para que recitara lo que ellos quer\u00edan.\u00bb<\/p>\n<p>Joan Rocamora<\/p>\n<p>\u00abMe detuvieron, el d\u00eda 28 a las 11.30 horas aproximadamente, de manera violenta un grupo de individuos (sobre la docena) desconocidos y, por lo que puedo recordar, de paisano. Se me echaron encima cuando yo circulaba en moto, r\u00e1pidamente y evitando la curiosidad de los peatones me colocaron las esposas y un saco de ropa en la cabeza. Posteriormente me llevaron al coche, donde empez\u00f3 la oscuridad casi absoluta hasta despu\u00e9s de cinco d\u00edas.<\/p>\n<p>Primero intentaron asfixiarme con el saco y me amenazaban con lanzarme al Llobregat. Pararon el\/los coches y me llevaron a una especie de descampado no lejos de la ciudad (por mi orientaci\u00f3n), all\u00ed ya empezaron los golpes, amenazas de muerte -&#8216;\u00bfNo te acuerdas de lo que le pas\u00f3 a Mikel Zabalza?&#8217;, y de violaci\u00f3n de mi compa\u00f1era. M\u00e1s tarde hicieron ver que me arrojaban a un precipicio dej\u00e1ndome arriba y en sus manos, y me colocaron en la nuca una (supongo) pistola. Todo ello en medio de golpes, amenazas y asfixia.<\/p>\n<p>Viendo que no ced\u00eda a sus requerimientos me llevaron a otro lugar, siempre con la cabeza agachada y la bolsa. All\u00ed, en una especie de c\u00e1mara-celda me cambiaron la bolsa de ropa por una de pl\u00e1stico. All\u00ed empez\u00f3 lo que ellos dec\u00edan el interrogatorio &#8216;en serio&#8217; y donde yo empec\u00e9 a notar el cambio de golpes y amenazas a lo que era tortura pura.<\/p>\n<p>Los m\u00e9todos que me aplicaron fueron los de la bolsa de pl\u00e1stico en la cabeza (arrodillado o derecho), la &#8216;ba\u00f1era&#8217; dentro de un WC que no me provoc\u00f3 la asfixia total, pero les inform\u00e9 de mi enfermedad, asma, entonces cedieron a darme el medicamento, para posteriormente continuar con la sesi\u00f3n de torturas. Me simularon que me aplicaban los electrodos. Me dieron golpes e hicieron presi\u00f3n con las manos en los test\u00edculos y otras partes del cuerpo como la nuca y los t\u00edmpanos. Golpes en todo el cuerpo con una gu\u00eda de tel\u00e9fonos y pu\u00f1etazos y patadas no tan sutiles por todas las partes del cuerpo. Todo ello en un contexto de tortura psicol\u00f3gica, de amenazas a seres queridos, amenazas de sodomizaci\u00f3n, el juego de simular declaraciones y falsas declaraciones en las que te quieren involucrar.<\/p>\n<p>Con el pesar de o\u00edr los gritos de dolor y llantos, tanto femeninos como masculinos. Todo ello durante aproximadamente las 24 horas que pas\u00e9 en Barcelona. Despu\u00e9s en Madrid prosiguieron con menor intensidad e inter\u00e9s pues ya hab\u00eda dado la &#8216;informaci\u00f3n&#8217; y declaraciones que ellos pretend\u00edan.<\/p>\n<p>Alcal\u00e1-Meco\u00bb<\/p>\n<p>Ferran Ruiz<\/p>\n<p>\u00abFui detenido a las 8 del d\u00eda 29 de junio en casa por unas 10 personas que se identificaron como guardias civiles, iban de paisano, me esposaron y registraron la casa hasta las 8 y media de la ma\u00f1ana, que fue la hora que despertaron los vecinos que deb\u00edan servir de testigos.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s me hicieron vestir y me volvieron a esposar con las manos en la espalda y muy fuerte, con la cazadora tap\u00e1ndome la cabeza. De esta forma me introdujeron en un coche, tumbado en el suelo, boca en tierra, la rodilla izquierda contra el pecho entre los asientos delanteros y los traseros, donde se encontraba uno de los agentes que durante el lento trayecto de Vic a Barcelona (entre las vueltas que daban para disponer de m\u00e1s tiempo para torturarme) me pusieron una bolsa, de las que se usan para la basura, en la cabeza. Mientras me golpeaban haci\u00e9ndome preguntas (con el coche en marcha) y el copiloto me apuntaba a pie con la pistola y me apretaba la correa de los pantalones hasta tal punto que \u00e9sta se rompi\u00f3. Del rebote el agente me golpe\u00f3 en los test\u00edculos, el h\u00edgado y en la espalda repetidas veces, y en una de las veces peg\u00f3 sobre las esposas para que estas me hicieran m\u00e1s da\u00f1o. Yo me estaba ahogando, y ellos me pegaban en la cabeza y me apretaban la bolsa, yo me mor\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>Llegamos a Barcelona y me quitaron la bolsa y me vendaron los ojos, tuvieron que sacarme del interior del veh\u00edculo entre dos agentes porque ten\u00eda las piernas entumecidas y dolidas de los golpes (que no se hab\u00edan acabado).<\/p>\n<p>Me introdujeron en una sala donde me sentaron esposado y me dejaron respirar un rato, y luego volvieron con las preguntas y la bolsa en la cabeza. Me golpeaban con una gu\u00eda de tel\u00e9fonos en el cr\u00e1neo (que todav\u00eda me hace bastante mal), recib\u00eda golpes de todas clases y en todas partes por parte de, yo dir\u00eda que eran una docena de &#8216;personas&#8217;, que al mismo tiempo me insultaban y me dec\u00edan que qu\u00e9 hac\u00eda yo con esta gente, que yo no era catal\u00e1n, que yo era franc\u00e9s, que los dem\u00e1s lo hab\u00edan dicho todo, abrieron una puerta para que oyera los gritos que sal\u00edan, me volvieron a golpear con la gu\u00eda, a ponerme la bolsa, a preguntar de nuevo, y una vez y otra.<\/p>\n<p>Me pusieron las esposas delante (por la noche) y me dieron un bocadillo que era asqueroso, despu\u00e9s me metieron en un coche particular, sin darme la cazadora ni las mil pelas que llevaba encima, hacia Madrid, pero esta vez sentado. La conducci\u00f3n tuvo alg\u00fan incidente; se revent\u00f3 un neum\u00e1tico del lado derecho de atr\u00e1s, yo pensaba que me har\u00edan algo gordo, pero no fue as\u00ed, hicieron muchas paradas, estuve con el alma en vilo durante todo el trayecto.<\/p>\n<p>Llegando a Madrid pude yacer una media hora y luego me hicieron poner de pie de cara a la pared de la celda durante muchas horas, sin moverme ni apoyarme hasta que vinieran a buscarme para hacer m\u00e1s interrogatorios los mismos agentes que me hab\u00edan detenido en Vic. Me volvieron a torturar con la bolsa y a darme golpes con los libros (la gu\u00eda) mientras yo estaba de pie de cara a la pared a punto de caer con tantas preguntas y sin comida (lo hac\u00edamos una vez al d\u00eda, y era un bocadillo peque\u00f1o).<\/p>\n<p>Ellos ten\u00edan un gui\u00f3n y te lo hac\u00edan aprender a golpes para que lo repitiera la declaraci\u00f3n, las horas que dorm\u00ed fueron pocas, y antes de declarar ante el abogado de oficio (para m\u00ed, era bofia) me hacer subir y bajar unas escaleras de caracol muchas veces con la cara tapada y un agente que me torc\u00eda los brazos apunt\u00e1ndome la nuca con la pistola.<\/p>\n<p>Con todo esto y la amenaza de prorrogarme los d\u00edas en la DGGC, puedes decir incluso que has matado a Napole\u00f3n.<\/p>\n<p>Los d\u00edas que estuve secuestrado en la DGGC escuch\u00e9 c\u00f3mo torturaban a Must\u00e9 cuando llevaban el cubo con el agua y los electrodos, le dijeron que se desnudara y se quitara las gafas, luego escuch\u00e9 que le pon\u00edan los pies dentro, y por la forma de gritar que ten\u00eda Josep lo reconoc\u00ed. Ellos no paraban de preguntarle, hasta que les o\u00ed gritar a ellos (a la bofia) porque Jos\u00e9 hab\u00eda perdido el conocimiento, esto pas\u00f3 varias veces la misma noche. \u00a1Le hab\u00edan aplicado electrodos!<\/p>\n<p>Ferran Ruiz Martos, Alcal\u00e1-Meco\u00bb<\/p>\n<p>David Mart\u00ednez<\/p>\n<p>\u00abEran m\u00e1s o menos las tres de la madrugada, cuando me dirig\u00eda hacia mi casa con el coche de mi hermano, de repente me sale un coche, un Golf, en direcci\u00f3n contraria, frena de golpe y veo bajar 5 individuos. Todos van con pistolas en las manos y apunt\u00e1ndome, salen a\u00fan m\u00e1s individuos por detr\u00e1s de m\u00ed, abren la puerta y me tiran a tierra de un empuj\u00f3n, apretaron fuerte mi cabeza con la nariz contra el asfalto, me esposaron las manos por detr\u00e1s muy fuerte.<\/p>\n<p>Me taparon la cabeza con la americana que llevaba, no pararon de darme golpes en la nuca y pu\u00f1etazos en los ri\u00f1ones. Me hicieron subir en un coche, tumbado en el suelo trasero con seis pies encima pisando muy fuerte. Todo esto fue cosa de 2 minutos. Desde el primer momento me dijeron de todo: &#8216;Vamos, hijo de puta, que se te va a caer el pelo, cabr\u00f3n, a ti y a tus putos Pa\u00edses Catalanes, cerdo independentista, separatista&#8217;.<\/p>\n<p>El trayecto fue corto, durante el cual pod\u00eda escuchar c\u00f3mo dec\u00edan: &#8216;Vamos al lago ese que hay, vamos a refrescarle la memoria, que le va a hacer falta&#8217;. Me llevaron a una especie de celda muy peque\u00f1a, yo de cara a la pared y dos personas me iban golpeando por todos los lados hasta que entr\u00f3 un tercero y los otros dos se fueron, \u00e9ste vi que llevaba una carpeta en la mano y me dijo &#8216;Empieza a cantar&#8217;, yo le pregunt\u00e9, \u00bfqui\u00e9nes sois?, y a continuaci\u00f3n me da un golpe en la nuca y grita: &#8216;\u00a1venga, monos!&#8217;. Me cargan en otro coche, detr\u00e1s sentado, con un individuo a cada lado. Uno empieza a decir: &#8216;Venga, cu\u00e9ntamelo todo, que alguien ya ha cantada t\u00fa n\u00famero&#8217;, y yo le digo que no s\u00e9 de qu\u00e9 me habla y vuelvo a preguntar que qui\u00e9n son, mientras tanto el otro me golpea continuamente en la cabeza durante todo el viaje hasta que paran el coche.<\/p>\n<p>Me hacen bajar, me ponen un antifaz en los ojos y me llevan hasta una habitaci\u00f3n, me ponen de cara a la pared y me quitan el antifaz. En la pared hay un escudo de la Guardia Civil, ellos me preguntan si me gusta, yo contesto que no, sin pensarlo, me sali\u00f3 del coraz\u00f3n. Inmediatamente comienza un brutal interrogatorio, hay mucha gente detr\u00e1s de m\u00ed clav\u00e1ndome pu\u00f1etazos en los ri\u00f1ones y en la cabeza. Hacen muchas preguntas todos a la vez y gritando mucho, no pod\u00eda contestar, de repente uno de ellos me hace girar y otro me dice que por qu\u00e9 me vuelvo y me da un rodillazo en los test\u00edculos. Caigo al suelo doblago por el dolor, me dicen que me levante, yo no puedo y lo hacen ellos, me quitan la camisa dici\u00e9ndome: &#8216;\u00a1Ahora s\u00ed vas a cantar, asesino de ni\u00f1os!&#8217; y me aplican electrodos en la espalda. La primera descarga es relativamente floja en comparaci\u00f3n a la segunda, que me hace caer al suelo medio mareado; me roc\u00edan la cara y la cabeza con agua y me hacen sentarmee en una esquina de cara a la pared. Entonces empiezan a decirme que a mi madre la han tenido que ingresar en el hospital con un ataque al coraz\u00f3n y que mi hermano ha tenido un ataque de nervios.<\/p>\n<p>Me preguntan si tengo novia, yo les digo que no, ellos dicen: &#8216;\u00bfent\u00f3nces con quien follas? \u00bfCon el Angel Colom? \u00bfNo lo sabes? Es maric\u00f3n, ya te mandaremos unas fotos a la carcel en la que sale \u00e9l y su amiguito&#8217;. De vez en cuando me miraban la cabeza, supongo que para ver si ten\u00eda alg\u00fan bulto. Me dicen que lo cante todo, que todo el mundo que pasa por aqu\u00ed lo hace tarde o temprano y abren una puerta para que escuche los gritos de agon\u00eda de otro detenido. Me vuelven a poner el antifaz en los ojos y seguidamente una pistola en la nariz que puedo ver por debajo del antifaz y dicen: &#8216;Ya esta bien, \u00bfo cantas o te dejamos escapar y luego te disparamos?&#8217;. Despu\u00e9s de un rato largo me hacen firmar un papel en el que por primera vez me informan que estoy detenido por la Guardia Civil en Barcelona y de todos mis derechos como tal.<\/p>\n<p>Comienza otro interrogatorio, yo digo que tengo derecho a no contestar, se ponen a re\u00edr y me apalean, me ponen una bolsa en la cabeza y la aprietan hasta ahogarme, esto tres o cuatro veces. Despu\u00e9s me cuentan todo lo que me preguntar\u00e1n ante el abogado de oficio y lo que deber\u00e9 contestar, unas siete u ocho veces hasta que me lo aprendo de memoria.<\/p>\n<p>Ya hab\u00edan pasado muchas y muchas horas cuando me dicen que vamos a Madrid. Me cargan en un coche y durante todo el viaje no dejan de zurrarme. Una vez en Madrid, descanso un rato largo en una celda de un metro y medio por tres. Sin darme cuenta ya estamos otra vez, una bolsa en la cabeza y el mismo procedimiento que en Barcelona; por las voces me parece que los agentes son los mismos, record\u00e1ndome que si no hac\u00eda la declaraci\u00f3n ante el abogado que tantas veces hab\u00edamos ensayado volver\u00eda a probar la bolsa y quiz\u00e1s de otros procedimientos. Para ahorrarme todo esto hago la declaraci\u00f3n exacta. Me vuelven a llevar a la celda y de nuevo de cara a la pared, por la ventanilla de la puerta controlan que no me estire en una especie de cama que hay. M\u00e1s tarde entra un agente en la celda y se calienta clav\u00e1ndome pu\u00f1etazos en los ri\u00f1ones, en la cabeza y en los test\u00edculos mientras me insulta diciendo: &#8216;\u00a1Haces peste a catal\u00e1n, a ver si te duchas, guarro!&#8217;. No hubo d\u00eda que no me cayera una vez u otra.<\/p>\n<p>Cada d\u00eda que estuve en Madrid me llevaban ante una forense que me preguntaba si me hab\u00edan maltratado y yo le contest\u00e9 que por seguridad m\u00eda no contestar\u00eda esa pregunta hasta que no estuviera en la Audiencia, y as\u00ed lo hice.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de cinco d\u00edas sin poder comer ni dormir como es debido y a base de torturas me llevaron ante el Ilmo. Sr. juez Baltasar Garz\u00f3n, donde declar\u00e9 torturas y negu\u00e9 todo lo que la Guardia Civil dec\u00eda de m\u00ed. Horas m\u00e1s tarde Carabanchel parec\u00eda un para\u00edso para m\u00ed. All\u00ed disfrut\u00e9 de la mejor ducha de mi vida\u00bb.<\/p>\n<p>Josep Must\u00e9<\/p>\n<p>\u00abA las dos de la madrugada, m\u00e1s o menos, a la altura de Olot, me hicieron parar la furgoneta tres coches. El primero era de la Guardia Civil y los otros dos camuflados. Salieron de ellos una docena de hombres armados, apunt\u00e1ndome y oblig\u00e1ndome a bajar de la furgoneta con empujones y sin decirme que me deten\u00edan. Me subieron a un coche tumbado en el suelo y habi\u00e9ndome tapado los ojos con una venda, que ya no me la quitaron m\u00e1s hasta la Audiencia Nacional, al cabo de cinco d\u00edas. Mientras me hac\u00edan preguntas, me amenazaban de muerte y me dec\u00edan que me tirar\u00edan el lago de Banyoles o me pegar\u00edan un tiro en la cabeza en una monta\u00f1a que ellos conoc\u00edan.<\/p>\n<p>Durante el recorrido hasta la comandancia de Barcelona me cambiaron de coche tres veces, arrastr\u00e1ndome por el suelo porque iba esposado y no me dejaban levantarme. Mientras me hac\u00edan preguntas me pon\u00edan una bolsa de pl\u00e1stico en la cabeza cuando a ellos les parec\u00eda hasta casi ahogarme.<\/p>\n<p>Al llegar a la comandancia empezaron a darme golpes por todas las partes del cuerpo, especialmente en los test\u00edculos, ri\u00f1ones y en la cabeza, con las manos, los pies y con unos libros muy pesados. Mientras me iban haciendo preguntas, de vez en cuando me pon\u00edan la bolsa de pl\u00e1stico en la cabeza hasta casi ahogarme, y me amenazaban a mi y sobre todo a mi compa\u00f1era. Me hicieron creer que tambi\u00e9n la hab\u00edan detenida, y me dec\u00edan que la violar\u00edan y la tirar\u00edan junto conmigo por un terrapl\u00e9n, as\u00ed parecer\u00eda que hab\u00eda sido un accidente.<\/p>\n<p>Cuando se acababa el interrogatorio me encerraban en una celda de cinco pasos de largo por uno y medio de ancho, hasta que me quer\u00edan volver a interrogar. En una ocasi\u00f3n me amenazaron con descargas el\u00e9ctricas y me hac\u00edan pasar un hilo por las piernas mojadas antes, pero s\u00f3lo era para intimidarme. Hacia la noche me dijeron que har\u00edan un viaje largo y que all\u00ed s\u00ed que lo pasar\u00eda mal si no les ayudaba con las declaraciones. El traslado fue con un coche, esposado y atado detr\u00e1s. No me dejaron ir al ba\u00f1o ni en Barcelona ni en todo el viaje, lo que hizo que me tuviera que mear sobre mi mientras los guardias civiles se re\u00edan y se mofaban de m\u00ed.<\/p>\n<p>Al llegar a Madrid todo fue igual que en Barcelona, es decir, golpes en la cabeza con un libro pesado, golpes en todas las partes del cuerpo y la bolsa de pl\u00e1stico en la cabeza mientras me interrogaban. Luego me llevaron a una celda y all\u00ed recib\u00ed el primer bocadillo despu\u00e9s de casi dos d\u00edas sin comer nada. El bocadillo era muy picante y malo y casi no lo prob\u00e9.<\/p>\n<p>Esto fue as\u00ed todo el martes y todo el mi\u00e9rcoles, haci\u00e9ndome ir a declarar cada madrugada ante un se\u00f1or que me dec\u00edan que era abogado pero que no se identificaba nunca, s\u00f3lo a la hora de firmar lo declarado. En estas declaraciones eran los \u00fanicos momentos en que me quitaban la venda. Antes de ir, sin embargo, ya me amenazaban si no dec\u00eda lo que ellos quer\u00edan que dijera. No me quedaba m\u00e1s remedio si no quer\u00eda ser salvajemente golpeado otra vez.<\/p>\n<p>El jueves, junto con el d\u00eda que pas\u00e9 en Barcelona, fueron los dos d\u00edas que &#8216;recib\u00ed&#8217; m\u00e1s y m\u00e1s fuerte. El jueves llegu\u00e9, tanto por las presiones f\u00edsicas como ps\u00edquicas, a un extremo que explot\u00e9 y al negarme a contestar lo que ellos quer\u00edan me insultaron y me dijeron que el valiente lo hiciera en otro lugar, que ya se me &#8216;bajar\u00edan los humos&#8217;. Me ataron a unas barras, me pareci\u00f3 porque iba con los ojos tapados, y me quitaron la camisa, me mojaron el pecho y los brazos y me hicieron unas descargas el\u00e9ctricas en el codo. Despu\u00e9s qued\u00e9 como aturdido y me sentaron en una silla mientras me preguntaban lo mismo que antes. Al negarme me volvieron a mojar y a atar y me volvieron a hacer descargas el\u00e9ctricas.<\/p>\n<p>Hay que decir que desde el primer momento de mi detenci\u00f3n me preguntaban por personas concretas del independentismo combativo como Carles Castellanos, Jaume Oliveres, Ramon L\u00f3pez, Toni Lecha, etc. Desde el primer momento vi que lo que quer\u00edan era cargarse el movimiento independentista. Hay que decir que denunci\u00e9 estas torturas en la Audiencia Nacional, tanto al m\u00e9dico forense como al juez. El m\u00e9dico forense me visit\u00f3 cada d\u00eda, pero yo callaba por miedo a que fuera un guardia civil m\u00e1s.<\/p>\n<p>Pep Must\u00e9, Alcal\u00e1-Meco\u00bb<\/p>\n<p>Jordi Bardina<\/p>\n<p>\u00abMe detuvieron a las 7 de la ma\u00f1ana en mi casa miembros de la Guardia Civil; inmediatamente me esposaron muy fuerte y me llevaron a la comandancia de Manresa. Durante el viaje me pusieron una bolsa de pl\u00e1stico en la cabeza y me empezaron a golpear dici\u00e9ndome que de m\u00ed depend\u00eda que todo fuera bien o mal. En aquellos momentos no sab\u00eda ni de qu\u00e9 se me acusaba.<\/p>\n<p>Una vez llegado a la comandancia de Manresa (siempre con la bolsa en la cabeza) los golpes continuaron constantemente, sobre todo en la nuca y pu\u00f1etazos en la cabeza; todo ello combinado con insultos hacia m\u00ed y mi compa\u00f1era (&#8216;Perro catal\u00e1n nos vamos a joder a la puta de tu novia&#8217;); poco despu\u00e9s me hicieron subir a un coche (siempre con la bolsa en la cabeza, que la van estrechando cuando les parece), con la cabeza baja y casi tocando el suelo, y me trasladaron, seg\u00fan supe horas despu\u00e9s, a Barcelona.<\/p>\n<p>En Barcelona, fue sin lugar a dudas donde sufr\u00ed las torturas m\u00e1s brutales. Interrogatorios constantes y siempre al menos por parte de tres o cuatro personas que me preguntaban todos a la vez y gritando. Siempre con la bolsa en la cabeza que iban estrechando hasta que no pod\u00eda m\u00e1s; una vez me pusieron la cabeza en un barre\u00f1o lleno de agua, hasta el l\u00edmite del ahogamiento, mientras se re\u00edan y iban diciendo que recordara a Mikel Zabalza. Los golpes eran constantes, sobre todo en la cabeza, en el pecho y en el est\u00f3mago; con los golpes me parten el labio y me vuelven a pegar diciendo que me lo he hecho yo. En los momentos que me dejan descansar me hacen sentarme en un rinc\u00f3n de cara a la pared; a menudo me golpean diciendo que me he vuelto; un poco de descanso y entonces de nuevo el proceso: golpes, insultos, amenazas de muerte&#8230;<\/p>\n<p>Me llegan a decir que el disgusto que ha tenido mi madre al saber que su hijo era un &#8216;terrorista asesino de ni\u00f1os&#8217;; hab\u00eda sufrido una crisis nerviosa y estaba muy grave, internada en un hospital. Me preguntan por mi compa\u00f1era; yo digo que no tengo y vuelven a pegarme y dicen que tambi\u00e9n la han detenido y que &#8216;nos la estamos follando todos&#8217;. Perd\u00ed la noci\u00f3n del tiempo, recuerdo que me dejaron en una sala muy peque\u00f1a, siempre de cara a la pared; entonces me dijeron que estaba en Barcelona y que me trasladaban a Madrid, donde ser\u00eda peor.<\/p>\n<p>Me hicieron subir a un coche con las manos esposadas por debajo de las piernas. Era ya noche cerrada. Una vez en Madrid me llevaron a una celda sin luz que ten\u00eda 1&#8217;5 metros por 3 de largo; estaba muy sucia y daba un hedor insoportable.<\/p>\n<p>De vez en cuando me sacaban de la celda y me volv\u00edan a poner la bolsa; los interrogatorios comienzaban de nuevo, ahora a pesar de que gritaban mucho y me hac\u00edan repetir constantemente lo que ellos dec\u00edan, tan s\u00f3lo hay golpes espor\u00e1dicos y estaba ratos muy largos sin la bolsa en la cabeza.<\/p>\n<p>No tengo ni idea de cuantas horas o d\u00edas pasaron, pero de repente me llevaron a declarar ante un instructor; me dijeron que la chica que se encontraba all\u00ed presente era abogada, aunque en ning\u00fan momento se acredit\u00f3 ni pude hablar con ella. All\u00ed mismo declar\u00e9 malos tratos y todo lo que gan\u00e9 fue una paliza cuando volv\u00ed a la celda, pu\u00f1etazos, patadas&#8230; mientras me dec\u00edan que ahora s\u00ed sabr\u00eda lo que eran torturas.<\/p>\n<p>Me cogieron y me llevaron a un coche; los golpes fueron constantes, me apretaron la bolsa y me dijeron que me llevaban al retiro a remojarme, &#8216;Vamos a ver si eres tan valiente y vuelves a declarar torturas, hijo de puta&#8217; me dec\u00edan; finalmente me dejaron en otra celda, ahora con una potente luz que no apagaron en ning\u00fan momento.<\/p>\n<p>Finalmente, despu\u00e9s de cinco d\u00edas sin casi haber dormido, destrozado tanto f\u00edsica como moralmente, y tan s\u00f3lo con ganas de poder descansar, declar\u00e9 ante el Ilustr\u00edsimo Sr. Magistrado Baltasar Garz\u00f3n.<\/p>\n<p>Jordi Bardina, prisi\u00f3n de Alcal\u00e1-Meco\u00bb<\/p>\n<p>Eduard Pomar<\/p>\n<p>\u00abEl lunes d\u00eda 6 de julio. A las 9 de la noche, salgo de casa para ir a cenar; cuando estoy en la calle se me acercan tres hombres que se identifican como agentes de la Guardia Civil. Van de paisano. Me dicen que estoy detenido, registran mi coche y me llevan al cuartel que la Guardia Civil tiene en Mirasol (Sant Cugat). Les pido hacer una llamada por tel\u00e9fono para avisar a mi familia y me responden que me encuentro incomunicado y que se me acusa de colaboraci\u00f3n con Terra Lliure. Me ponen las esposas y me llevan en coche hasta Manresa; antes de llegar, sin embargo, me tapan la cara con la americana que llevo puesta.<\/p>\n<p>Una vez dentro del cuartel de Manresa, me encierran en una celda que no mide m\u00e1s de 2 metros de largo por 1 de ancho; el colch\u00f3n que hay est\u00e1 quemado y la manta muy sucia. No pasa mucho tiempo cuando me hacen salir. Me tapan la cabeza y me llevan a un despacho donde se encuentra un m\u00e9dico; me hace algunas preguntas sobre las enfermedades que he sufrido y una peque\u00f1a revisi\u00f3n m\u00e9dica; despu\u00e9s me vuelven a llevar a la celda donde paso la noche. Al d\u00eda siguiente, hacia las 8 de la ma\u00f1ana, me hacen salir de la celda y me llevan a ver al m\u00e9dico. Puedo ir al ba\u00f1o y luego me traen un caf\u00e9 con leche y una pasta para el desayuno (no hab\u00eda tomado nada desde mediod\u00eda del lunes). Cuando he terminado me ponen las esposas y me tapan la cabeza con la americana.<\/p>\n<p>Me acompa\u00f1an fuera del edificio y me hacen subir a un coche. M\u00e1s tarde suben tres personas que por las voces identifico como las que me detuvieron y llevaron a Manresa. Cuando estamos lejos del cuartel me quitan la americana de la cabeza y me dicen que me porte bien y ellos se portar\u00e1n bien conmigo. Tengo un brazo esposado a la puerta del coche. Por los comentarios que hacen los guardias civiles me entero que me llevan a Madrid. En una de las paradas que hacen para poner gasolina puedo ver que en otro coche llevan tambi\u00e9n detenido a Ramon Piqu\u00e9. Ninguno de los dos coches lleva distintivos de la Guardia Civil. Son las 3 de la tarde del martes cuando llegamos a Madrid. Cuando nos acercamos a la Direcci\u00f3n General de la Guardia Civil me tapan de nuevo la cabeza. Una vez dentro me llevan en una celda y gritando me dicen que empiece a hacer flexiones. Al cabo de un rato me hacen parar y me dicen que me quede de pie sin moverme mirando a la pared. (La celda es mayor que la de Manresa y se encuentra en mejores condiciones, el colch\u00f3n y la manta parecen nuevos y el suelo est\u00e1 bastante limpio).<\/p>\n<p>Al cabo de una hora aproximadamente entran 2 hombres en la celda; uno de ellos me pone una bolsa de pl\u00e1stico negra en la cabeza y me coge con la mano por la nuca apretando con fuerza. Me llevan a una habitaci\u00f3n y me empujan contra la pared; uno de los dos hombres se sit\u00faa a mi lado; el otro, m\u00e1s lejos, me dice que ya debo saber por qu\u00e9 me han tra\u00eddo aqu\u00ed y que empiece a hablar; entonces el que est\u00e1 a mi lado empieza a darme golpes en la espalda con el brazo extendido para &#8216;refrescarme la memoria&#8217;, seg\u00fan dice; por la fuerza, parece una persona corpulenta; tambi\u00e9n me da patadas en el pecho y en la parte trasera de las piernas. Los golpes son constantes y cuando pierdo la posici\u00f3n me grita que me ponga derecho.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s comienzan a apretarme el cintur\u00f3n que tengo en la cabeza y siento una fuerte sensaci\u00f3n de asfixia. La respiraci\u00f3n se hace entrecortada y el coraz\u00f3n late aceleradamente; cuando ya creo que estoy a punto de ahogarme me abren un poco la bolsa para que pueda respirar, pero la vuelven a cerrar a continuaci\u00f3n. Esta operaci\u00f3n la repiten varias veces durante el interrogatorio, que intercalan con golpes indiscriminados por todo el cuerpo. La sensaci\u00f3n de miedo y de impotencia no se puede explicar con palabras y no es comparable a lo que hubiera podido sentir anteriormente. Finalmente termina este primer interrogatorio cuya duraci\u00f3n no puedo precisar con exactitud pero que podr\u00eda ser de cerca de una hora.<\/p>\n<p>Me devuelven a la celda. Al cabo de un rato me hacen salir de nuevo y me llevan a una habitaci\u00f3n; antes de entrar, sin embargo, me dicen que abra los ojos y que coja una postura relajada. S\u00f3lo entro yo en la habitaci\u00f3n. Dentro una mujer me dice que es la m\u00e9dica forense (me ense\u00f1a una credencial); me pregunta que c\u00f3mo me encuentro y que si me han interrogado; yo le digo que s\u00ed; entonces me pregunta c\u00f3mo ha sido el interrogatorio; yo le cuento todo lo que me han hecho y ella lo apunta en un papel. Me dice que intente &#8216;animarme&#8217; y que procure comer si me dan de cenar. Cuando salgo, los agentes que me llevan quieren saber qu\u00e9 le he dicho a la m\u00e9dico.<\/p>\n<p>Cuando estoy en la celda me llevan &#8216;la cena&#8217;. Estoy mareado y tengo dolor de cabeza; esto hace que me cueste comer. Cuando acabo de cenar me hacen poner tieso con los brazos junto al cuerpo y sin que me pueda mover. En esta posici\u00f3n me encuentro en el fondo de la celda a la espera de que en cualquier momento me vengan a buscar para volver a interrogar, cuando escucho el ruido del agua que corre continuamente como si hubiera un grifo abierto y me entra p\u00e1nico de pensar que me hagan la ba\u00f1era.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un rato escucho que abren la puerta; me gritan que me quede quieto, me ponen de nuevo la bolsa en la cabeza y me sacan de la celda. Comienza el segundo interrogatorio. Este es similar al anterior, aunque hay algunas diferencias: los golpes en el cuerpo con los brazos y las piernas van acompa\u00f1ados tambi\u00e9n de golpes en los genitales y en la cabeza; estos \u00faltimos son efectuados con una gu\u00eda de tel\u00e9fonos; tambi\u00e9n me dan golpes planos en los o\u00eddos con las manos abiertas mientras no paran de insultarme. Durante el interrogatorio me hacen coger con la mano unos cables y me dicen que est\u00e1n conectados a una bater\u00eda de cami\u00f3n y que si no digo lo que ellos quieren conectar\u00e1n la corriente. Por suerte, finalmente no lo hacen. En otro momento del interrogatorio me empiezan a desabrochar los pantalones y me amenazan con &#8216;darme por el culo&#8217; incluso burl\u00e1ndose de m\u00ed, aunque no llegan a hacerlo.<\/p>\n<p>Cuando ya hace un buen rato que me interrogan escucho que alguien entra en la sala. El agente que tengo al lado me da dos o tres golpes muy fuertes y escucho c\u00f3mo se aleja; el otro me dice: &#8216;Tienes suerte, te salva la campana&#8217;. Se produce el relevo de los agentes. El que ha entrado en la sala me hace algunas preguntas referentes a lo que hab\u00eda declarado anteriormente ante los otros agentes, pero ya no recibo ning\u00fan golpe m\u00e1s hasta el final del interrogatorio. Vuelvo a la celda. Por primera vez desde que llegu\u00e9 me dejan estirarme en la cama. Estoy muy cansado y tengo todo el cuerpo dolorido. De repente abren el luz y gritan que me ponga tieso. Pasa el tiempo. Finalmente entran dos agentes en la celda; me dicen que si quiero &#8216;manifestar&#8217; (declarar); que si lo hago, me tomar\u00e1n declaraci\u00f3n ante el abogado y luego me llevar\u00e1n a la Audiencia Nacional para declarar ante el juez. Digo que s\u00ed; no puedo creer que se pueda terminar este suplicio. S\u00f3lo pienso en salir de all\u00ed dentro. Al d\u00eda siguiente, mi\u00e9rcoles, me llevan de nuevo a ver a la m\u00e9dico forense. Despu\u00e9s de esto me hacen otro interrogatorio, \u00e9ste sin violencia para ratificar las declaraciones que hab\u00eda hecho el d\u00eda anterior.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde me llevan a &#8216;declarar&#8217; ante el abogado de oficio; este no hace ninguna pregunta ni a m\u00ed ni al agente de la Guardia Civil que va leyendo mi declaraci\u00f3n. Este agente es el que dirig\u00eda los dos interrogatorios en los que sufr\u00ed malos tratos y torturas. Ahora pod\u00eda verle bien la cara. Finalmente el abogado se limit\u00f3 a firmar la declaraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por la tarde me llevan, junto con otros detenidos, a la Audiencia Nacional. Despu\u00e9s de pasar algunas horas solo en una celda, a la tarde declaro ante el juez que decreta mi libertad bajo fianza. A pesar de ello soy conducido, junto con otros dos detenidos, a la prisi\u00f3n de Carabanchel porque hasta el d\u00eda siguiente no se puede pagar la fianza. El jueves por la tarde salgo en libertad y acaba finalmente esta pesadilla que ha durado tres largos d\u00edas.<\/p>\n<p>Eduard Pomar, Sant Cugat, 30-8-1992\u00bb<\/p>\n<p>Ramon Piqu\u00e9<\/p>\n<p>\u00abEl lunes d\u00eda 6 de julio, hacia las 8 de la tarde voy al local del MDT (calle Sant Pere m\u00e9s Baix) para informarme c\u00f3mo han ido las detenciones de los independentistas ocurridas la semana anterior. Yo el d\u00eda anterior he llegado de Canarias donde he estado trabajando en un Seminario de Ense\u00f1anza de Lenguas Asistido por Ordenador organizado por la EUTI de la UAB y la EUTI de la Universidad de Las Palmas.<\/p>\n<p>All\u00ed me entero de que los detenidos han sufrido torturas: la bolsa, la ba\u00f1era, electrodos, pu\u00f1etazos&#8230; Hago una lista de las personas detenidas as\u00ed como de la fecha, dedicaci\u00f3n y el abogado que han asignado. Es una informaci\u00f3n que quiero utilizar para la confecci\u00f3n de la revista CLAM, la revista de los Comit\u00e9s de Solidaridad con los Patriotas Catalanes, revista que se puede encontrar f\u00e1cilmente en la calle.<\/p>\n<p>Hacia las once menos cuarto de la noche salgo de la sede junto con otros compa\u00f1eros. Tras dejar a dos en Barcelona el que lleva el coche me acompa\u00f1a a Montcada i Reixac, a casa de mis padres. Me deja a unos 300 metros de su casa. Ante casa veo entonces, tras una cabina de tel\u00e9fonos, dos personas.<\/p>\n<p>Cuando subo a casa de mis padres, mi madre me dice que durante todo el d\u00eda ha habido un coche delante de casa y un muchacho pregunt\u00f3 por m\u00ed dos veces dice que es un compa\u00f1ero de trabajo. Tambi\u00e9n ha recibido una llamada en el mismo sentido. Mi madre ha cogido la matr\u00edcula del coche y as\u00ed lo comenta a mi hermana por tel\u00e9fono. Al cabo de un rato han cambiado de coche. Hace m\u00e1s de diez a\u00f1os que no vivo en esa casa.<\/p>\n<p>No han pasado diez minutos cuando llaman a la puerta preguntando por m\u00ed; es la guardia civil, de paisano, que lleva una orden de detenci\u00f3n para m\u00ed. Son tres, y uno de ellos me coge r\u00e1pidamente y me empujan hacia la calle. R\u00e1pidamente les pido que me dejen coger el estuche de las lentillas y las gafas; me dicen que tome tambi\u00e9n la documentaci\u00f3n y que no toque nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, una vez esposado y dentro del coche (que no lleva ning\u00fan distintivo) me llevan a Manresa, donde paso la noche atado, con una cadena hecha con esposas, a una tuber\u00eda de la calefacci\u00f3n. Al d\u00eda siguiente me llevan, junto con Eduard Pomar (esto lo supe despu\u00e9s), tambi\u00e9n en un coche sin distintivo a la Direcci\u00f3n General de la Guardia Civil, en Madrid.<\/p>\n<p>Me tapan la cabeza con mi chaqueta para entrar y me llevan a una celda de un metro y medio por tres y unos dos y medio de altura. Minutos m\u00e1s tarde un agente por la ventanilla me dice gritando que empiece a hacer flexiones, primero tumbado, y luego derecho. As\u00ed estoy durante un tiempo hasta que abren la puerta, me ponen una venda en los ojos y me conducen a otra sala. En esta sala me cubren la cabeza con una bolsa de pl\u00e1stico, bolsa que ir\u00e1n estrechando, colocado yo de rodillas, por detr\u00e1s produci\u00e9ndome una fuerte sensaci\u00f3n de asfixia. Realizan esta operaci\u00f3n varias veces incluso record\u00e1ndome que una persona puede aguantar hasta cinco minutos sin respirar.<\/p>\n<p>Creo que son unas tres personas las que hacen el interrogatorio pero s\u00f3lo puedo identificar las voces. Me dicen que si tengo algo nuevo decir que levante la mano. Yo no tengo nada que decir pero la sensaci\u00f3n de ahogo y el p\u00e1nico que me rodea hace que levante la mano continuamente, a\u00fan as\u00ed todav\u00eda me preguntan si de verdad es algo nuevo. Mi impotencia es total y mi miedo cada vez mayor. Enseguida, y sin quitarme la bolsa de la cabeza comienzan a golpearme dos o tres personas a la vez. Dicen que acabar\u00e9 hablando. Los golpes van dirigidos al est\u00f3mago, los test\u00edculos, los pechos, los brazos&#8230; y luego toman un list\u00edn de tel\u00e9fonos y mientras me recuerdan gritando que son no s\u00e9 cu\u00e1ntos miles de tel\u00e9fonos y direcciones me van golpeando la cabeza hasta que caigo al suelo. De los pu\u00f1etazos me dejan una se\u00f1al en el ojo izquierdo. No s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo ha pasado cuando ya me llevan a la celda. Antes, sin embargo, me recuerdan que tienen tres d\u00edas y que ellos se relevan, y que no tienen ning\u00fan problema para pedir una pr\u00f3rroga de mi incomunicaci\u00f3n hasta cinco d\u00edas.<\/p>\n<p>Antes de entrar en la celda me dicen que me lave la cara y las manos. Es entonces cuando me noto el ojo izquierdo inflamado. Tambi\u00e9n el agente que me ha acompa\u00f1ado lo ve y empieza a decirme que c\u00f3mo me he hecho esto en el ojo. Evidentemente respondo que no lo s\u00e9 pero que seguramente me lo he hecho yo solo. En la celda me dejan estirarme sobre un colch\u00f3n, marca Pikolin a\u00fan con el pl\u00e1stico, que tiene una mancha de sangre, supongo que de alg\u00fan detenido anterior. La pared tiene tambi\u00e9n una mancha grande de sangre similar a la huella de una mano.<\/p>\n<p>No ha pasado mucho tiempo, quiz\u00e1s unos quince minutos, cuando un agente por la ventanilla me dice que vuelva a hacer flexiones y que las cuente en voz alta para que \u00e9l lo escuche. Creo que hice sobre unas 125. El agente quiere que las haga bien hechas: flexionar las rodillas hasta abajo del todo y subir con el cuerpo erguido y sin dormirme. El deporte no ha sido nunca una afecci\u00f3n para m\u00ed. Las piernas no me aguantan ya cuando me dejan estirarme un rato hasta que me vienen a buscar y me llevan, siempre con los ojos cerrados y con la cabeza baja, a un despacho donde hay una m\u00e9dico forense.<\/p>\n<p>Me pregunta que c\u00f3mo me encuentro. Le respondo que ya lo puede ver. Pone m\u00e1s cara de espanto que yo. Me pregunta por el ojo izquierdo, y despu\u00e9s de explicarle esto le ruego que no lo ponga en el informe ya que me han dicho que fuera con cuidado con lo que dec\u00eda al forense porque luego ellos le preguntar\u00edan al m\u00e9dico. Le digo que no he comido ni he cenado desde la noche anterior, salvo un bocadillo que me han dado los que me han llevado a Madrid. Tras la visita de la forense me dan de cenar. Sin embargo no puedo comer mucho, me cuesta abrir la boca y s\u00f3lo tengo sed, mucha sed de agua.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de cenar me hacen poner tieso contra la pared del fondo de la celda, la pared que tiene la mancha de sangre. As\u00ed quedar\u00e9 el resto del d\u00eda, toda la noche y la ma\u00f1ana siguiente. Yo sab\u00eda que a uno de los detenidos anteriores le hab\u00edan hecho permanecer as\u00ed tres d\u00edas. En ese momento no puedo creer que sea capaz de resistir ni una noche. Un agente vigilando por la ventanilla para que no coja posturas &#8216;c\u00f3modas&#8217;, debo permanecer tieso con los brazos ca\u00eddos, ni delante ni detr\u00e1s. Creo que me qued\u00e9 as\u00ed sobre unas 18 horas, s\u00f3lo con una interrupci\u00f3n, durante la noche, cuando tuvo lugar el segundo interrogatorio.<\/p>\n<p>El segundo interrogatorio lo hace el turno de noche, tengo la imagen que estos gritaban m\u00e1s que los dem\u00e1s, supongo porque ven\u00edan frescos. S\u00f3lo entrar en la celda y mientras me vendaban los ojos me gritaban que ahora s\u00ed hablar\u00eda. Tambi\u00e9n ahora me vuelven a hacer la bolsa, aunque sin ponerme de rodillas, y de vez en cuando me hacen hacer flexiones. Como ya no puedo hacerlas bien por falta de fuerza y por el dolor de los m\u00fasculos de las piernas, ellos &#8216;me ayudan&#8217; apretando fuerte y bruscamente sobre m\u00ed cuando bajo. El dolor es muy fuerte y yo ya no puedo m\u00e1s. Tambi\u00e9n combinan la bolsa con pu\u00f1etazos, aunque ahora no tan abundantes ni de manera indiscriminada, tal vez para no volver a dejar ninguna marca como la del ojo izquierdo. Me golpean tambi\u00e9n con las dos manos al mismo tiempo a los lados de la cabeza, por lo que el o\u00eddo me queda dolorido durante exactamente un d\u00eda.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n del tiempo la tengo un poco confusa, entre otras cosas porque cuando quieren encienden la luz de la celda y cuando no la apagan. Tambi\u00e9n hay un agente que se entretiene en abrir y cerrar el interruptor continuamente. Lo \u00fanico que me permite saber si es un nuevo d\u00eda o no es el ruido de pasos que se escucha por encima del techo, que creo que da a un patio del cuartel.<\/p>\n<p>Tras estos interrogatorios contin\u00fao tieso en la celda, s\u00f3lo durante la cena me permiten sentarme un rato.<\/p>\n<p>Cuando vuelvo a ver a la forense, despu\u00e9s de la comida, le cuento que he pasado la noche y parte del d\u00eda de pie y sin dormir, de nuevo le ruego que no lo escriba en el informe. Despu\u00e9s me dejan estirarme en la cama, donde estoy hasta que me vienen a buscar para otro interrogatorio. Esta vez no es tan fuerte como los anteriores, no me hacen muchas veces la bolsa y el n\u00famero de veces no pasa de una docena: supongo que ya he aprendido de memoria la declaraci\u00f3n de tantas veces como la he repetida. Desde esta sala escucho los gritos de algunos de los compa\u00f1eros que en ese momento est\u00e1n torturando, y abren la puerta para que lo escuche mejor mientras me dicen que todo el mundo acaba hablando. Me ense\u00f1an la lista de los presos que hab\u00edan hecho en Barcelona en el local del MDT, as\u00ed como una hoja m\u00eda donde hab\u00eda escrito que a dos de los detenidos anteriores les hab\u00edan hecho la bolsa y la ba\u00f1era.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me dejan estirarme de nuevo en la cama y me siento realmente afortunado porque tengo muchas ganas de descansar. Comienza una nueva vida para m\u00ed dentro de aquel infierno porque ya no me volver\u00e1n a tocar hasta la declaraci\u00f3n ante el juez. Esa noche puedo descansar por primera vez en tres d\u00edas, no obstante a menudo me despiertan los gritos de los agentes cuando vienen a buscar a alg\u00fan compa\u00f1ero, el miedo de que vuelvan a por m\u00ed no me deja dormir mucho tiempo seguido.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, despu\u00e9s de hacer un simulacro de declaraci\u00f3n, me llevan ante el instructor y la abogado de oficio para hacer la declaraci\u00f3n ante la guardia civil. La abogado, una se\u00f1ora de unos 55-60 a\u00f1os, me da un caramelo de naranja mientras hace comentarios sobre las guardias que tiene que hacer ese fin de semana. Me hago cruces de la frivolidad de aquella se\u00f1ora. Hago la declaraci\u00f3n tal como la he aprendido abajo.<\/p>\n<p>Cre\u00eda que ese d\u00eda me llevar\u00edan a la Audiencia a declarar, y eso me daba \u00e1nimos porque quer\u00eda decir que probablemente no habr\u00eda m\u00e1s torturas. Este estado se volvi\u00f3 de repente cuando un agente me trajo un papel donde se conced\u00eda una pr\u00f3rroga de dos d\u00edas a mi incomunicaci\u00f3n. No pod\u00eda creer que deb\u00eda estar all\u00ed todav\u00eda dos d\u00edas m\u00e1s, eso me provoc\u00f3 una angustia muy fuerte. El agente me dijo que esto era por si no ratificaba ante el juez mi declaraci\u00f3n inculpatoria, en este caso volver\u00eda a bajar a la celda y comenzar\u00edan de nuevo los interrogatorios.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, viernes me llevaron a la Audiencia. En la celda de la Audiencia no consegu\u00eda ver claro sobre qu\u00e9 hacer, si declarar o no declarar, el miedo lo tuve hasta el \u00faltimo momento. No quer\u00eda de ninguna manera volver a bajar all\u00ed. Yo sab\u00eda que despu\u00e9s de declarar ante el juez uno puede ir a la c\u00e1rcel (donde estaba seguro de que me llevar\u00edan), o a la calle pero dif\u00edcilmente volver a manos de la guardia civil. El terror, sin embargo, que sent\u00eda s\u00f3lo en pensar que pod\u00eda ser cierto pudo m\u00e1s al principio porque ratifiqu\u00e9 una parte de la declaraci\u00f3n, despu\u00e9s la denuncia de las torturas me sali\u00f3 r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>Cuando el juez me decret\u00f3 la libertad bajo fianza no pod\u00eda creerlo y de nuevo en la celda en espera de que me dejaran ten\u00eda muchas ganas de llorar. Cuando vi a mi hermano no pude aguantarme y llor\u00e9 mucho. Supongo que era porque no ten\u00eda que volver all\u00e1 abajo.<\/p>\n<p>Ramon Piqu\u00e9, Montcada i Reixac, 13 de julio de 1992\u00bb<\/p>\n<p>El documental sobre la operaci\u00f3n Garz\u00f3n<\/p>\n<p>Si tiene inter\u00e9s en saber m\u00e1s detalles de la operaci\u00f3n Garz\u00f3n, puede ver este documental que lo explica: <a href=\"https:\/\/vimeo.com\/46346850\">https:\/\/vimeo.com\/46346850<\/a><\/p>\n<p>(1) <a href=\"https:\/\/www.vilaweb.cat\/media\/attach\/vwedts\/docs\/operaciogarzon.pdf\">https:\/\/www.vilaweb.cat\/media\/attach\/vwedts\/docs\/operaciogarzon.pdf<\/a><br \/>\n(2) <a href=\"https:\/\/sites.google.com\/a\/proutortura.net\/amct\/\">https:\/\/sites.google.com\/a\/proutortura.net\/amct\/<\/a><\/p>\n<p>Original<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.vilaweb.cat\/noticies\/loperacio-garzon-fa-25-anys-els-relats-de-les-tortures-en-primera-persona\/\">https:\/\/www.vilaweb.cat\/noticies\/loperacio-garzon-fa-25-anys-els-relats-de-les-tortures-en-primera-persona\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ofrecemos los relatos en primera persona que hicieron algunos de los detenidos de la operaci\u00f3n Garz\u00f3n en 1992 VILAWEB El 29 de junio de 1992 comenz\u00f3 la llamada &#8216;operaci\u00f3n Garz\u00f3n&#8217; contra personas relacionadas con el movimiento independentista, por presunta pertenencia a Terra Lliure. 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